SINOPSIS:
Año 2392 límite conocido del universo. La nave interestelar Edén se encuentra al borde de uno de una rareza cósmica. Un sistema solar de tres soles que provoca un fenómeno extraordinario.
Al mismo tiempo la humanidad se enfrenta al mayor desafío de su historia. Un virus mortal la está aniquilando a pasos agigantados.
La enfermedad transforma al que la contrae en suicida y tiene una facilidad tremenda para contagiarse. Este mal actúa de acicate para una evolución acelerada de la conciencia humana.
El hombre, al borde mismo de su extinción deberá abrir nuevas perspectivas de la realidad si quiere sobrevivir.
La recuperación de la memoria de la especie humana, la posibilidad de adivinar el futuro, una nueva concepción del Tiempo son algunas de las posibilidades de una transformación total en el hombre.
El fenómeno físico al que se enfrenta la colonia Edén le proporcionará nuevas herramientas para enfrentarse al virus pero, si el hombre no se encuentra capacitado para usarlas, tal vez estas sean las más destructivas
La historia se centra en los pensamientos del general al mando de la colonia, que es el que lleva el peso de la trama, personaje de dudosa moral, aunque los personajes secundarios son también notables; Misato, la muchacha, fundamental para el desarrollo final de la historia Eva el computador y otros personajes que forman parte de la tripulación, completan el elenco de la obra.

Regreso a Edén 1.61

Por Manuel Israel Guerra Díaz

INTRO:

1er final: La Tormenta. Diciembre 2012 -Febrero 2013

Semana 1

A veces la naturaleza nos regala momentos extraordinarios, y este es uno de ellos.
No se tiene memoria de un calor tan extremo en todo el planeta, la temperatura roza de media en todo el globo los sesenta grados centígrados y es que llevamos varias semanas con un incremento diario de dos grados.
Pero hoy, hoy milagrosamente ha llovido y el olor a ozono ha eclipsado por escasos minutos los olores a putrefacción y materia quemada que flotan por doquier. Hoy la naturaleza nos ha golpeado en nuestras cabezas y el recuerdo de días más templados nos ha extasiado. La memoria nos ha hecho olvidar el inminente final durante unos brevísimos instantes y ¡Que dichosos hemos sido!

Semana 5.

Nos ocultaron el problema, creían que nos volveríamos locos, que cundiría el pánico, que nos mataríamos entre nosotros y cosas así. Así que, una vez más, decidieron por nosotros. Pero se equivocaron. Y cuando el fin llegó nadie hirió a nadie, llorábamos desconsolados y la apatía por el seguro final nos robó las ganas de pelear.
La angustia ajena nos era a todos propia, la hermandad de la muerte inevitable nos hacía caer de rodillas en medio de la calle, gritábamos en cualquier sitio de pura angustia y terror, sin miedo al ridículo, y consolábamos con las mismas lágrimas al amigo y al enemigo.

Semana 9.

Las últimas noticias que el receptor de radio escupió antes de dejar de emitir señal hablaban de elementos típicos de cataclismos de fantasía, pertenecientes a los más absurdos Apocalipsis religiosos.
Los océanos aumentaban su tamaño a ojos vista, no solo por el deshielo de los polos, hace mucho que no queda nada de eso. Pero al igual que una olla llena de agua se desborda por aumento de temperatura así los mares se alimentan de la tierra al adquirir mayor volumen. El mar vomita toda clase de animales muertos, descompuestos por el desorbitante calor de sus aguas. Medusas del tamaño de campos de fútbol desintegran literalmente los barcos que rozan con sus tentáculos.
La densidad de las aguas ha dejado de ser fiable y no sostiene las embarcaciones que se hunden bajo su propio peso. La evaporación ha llegado a niveles intolerables para la vida. Una masa de humedad caliente lo invade todo provocando cortocircuitos y generando toda clase de fallos tecnológicos. La tormenta solar eliminó de un manotazo los satélites y ahora el agua evaporada elimina los medios terrestres. Incomunicados, sin saber que ocurre en el resto del planeta observamos como la nube blanca de vapor nos asfixia. Dicen que aquí en el ecuador es donde el calor sería mucho más terrible. Aquí es donde peor lo pasaríamos y las ampollas en mi piel así lo revelan.

Semana 12.

La humedad nos hace sudar y podemos sentir como el agua que hasta hace unos instantes nos pertenecía nos abandona para unirse a la gran nube que todo lo rodea. El blanco lechoso impide ver más allá de unos escasos metros. Se acabaron las drogas y el dolor y la sed se atreven a poner en venta mi vida. Mi cuerpo se seca en mitad de un abismo acuoso.

Extracto biográfico de una muerte por la Tormenta.

Deseabais un cataclismo y por vuestros pecados os dieron uno.

Anónimo

El conjunto de profecías que señalaban un posible final de la civilización tienen su raíz en el desapego moral a la naturaleza.
El sentimiento innato de vacío se sustituye por otro de atemporalidad.
Cualquier destino final apocalíptico esta directamente relacionado con uno mismo; es el deseo de compartir el mismo desenlace. El natural egoísmo del que formamos parte.
La fuerza del deseo dirime la posibilidad de lo real.

Mantra castigo. Jina.

La recuperación fue más rápida de lo esperada. La humanidad se encontró un mundo tecnológicamente dormido, tuvieron que pasar seis escasos años para que la tecnología fuese reactivada en su totalidad. El coste ecológico fue extremo.
Este no fue el fin de la civilización, rápida e ingenuamente se trató de recuperar los principios e ideales que habían gobernado durante toda esta era.
Pero algo había cambiado en la conciencia del hombre. Germinaba al fin la semilla del desencanto.

Fue el primer gran golpe que dañaría irreversiblemente el sistema que generaba esta civilización.

Extractos de R.D.

2º Final: Apophis. 2.027 –2039

¿Qué es la Luna?

De todo el universo explorado el planeta Tierra es el único cuerpo celeste que posee un solo satélite: La Luna es sumamente extraña en todo lo que la rodea.

Es un gran farol nocturno, sol de la noche y sin consumo energético.

La velocidad de traslación coincide con su velocidad de rotación, ¡Exactamente! Es por esto que siempre da la misma cara. Acostumbrados como estamos no le damos la importancia que tiene.

A perspectiva humana el Sol y La luna ¡Tienen el mismo tamaño! Esto se debe a que las distancias son proporcionales, esto es; La Luna es cuatrocientas veces mas pequeña que La Tierra, y el Sol se encuentra alejada de La Tierra cuatrocientas veces la distancia que existe entre La Tierra y La Luna.

El Sol y La Luna se siguen en el horizonte; el recorrido de uno en inverno lo realizara la otra en verano y viceversa, el mismo camino exactamente en el cielo.

Las teorías que hablan de la creación de La Luna a partir de un trozo de La Tierra quedan anuladas al comprobar que la composición de ambos cuerpos es completamente diferente. Así mismo la Luna nunca pudo quedar atrapada por la gravedad terrestre de La Tierra ya que en cuyo caso la órbita ejercida sería excéntrica o elíptica y no casi perfectamente circular y cíclica, como es el caso.

La morfología de La Luna es también sorprendente, los cráteres independientemente del diámetro que posean tienen todos la misma profundidad.

Las ondas sísmicas enviadas desde su superficie rebotan haciendo sonar La Luna como una campana, con una reverberación de 10 a 1 con respecto a la Tierra, como si estuviera hueca. (Jamás se han hecho prospecciones en su corteza ¿Por qué?)

Aristóteles nos dice en su Constitución de Tages que los bárbaros pelasgos, habitantes originarios de Arcadia antes de la llegada de los griegos, tenían derecho a la tierra por el hecho de “estar habitándola antes de que la Luna apareciera en los cielos”. Plutarco escribió en la Historia romana : “Estos eran los arcadios, seguidores de Evander, el llamado pueblo prelunar”. Otros antiguos escritores aluden también a una época en la que no existía ninguna Luna en los cielos. Apolonio Rodio menciona la época “en la que todos los astros no estaban todavía en el cielo…”. Los asirios se referían a la época del dios de la Luna como a la más antigua que se recuerda; antes de que otros dioses planetarios dominaran el mundo, la Luna era la Deidad Suprema. Existen asimismo referencias en la Biblia cristiana “a los tiempos anteriores a la existencia de la Luna”. De manera similar, en Salmos 72, 5 está escrito: “Tú eras temido desde [ la época de] el Sol y antes [de la época] de la Luna, una generación de generaciones”.
Las tradiciones de diversos pueblos ofrecen testimonios corroborantes de que en los primeros tiempos, pero dentro de los recuerdos de la humanidad, la Luna no acompañaba a la Tierra

La Luna ejerce una función estabilizadora de la Tierra, a modo de plomo usado en las ruedas neumáticas de los vehículos automóviles, evitando vaivenes bruscos en su deambular por el universo.

Hace falta mucho control sobre el hombre para que algo tan obvio como la naturaleza artificial de La Luna permanezca sin explicación, y ni tan siquiera se cuestione durante todo este tiempo. ¿Quién y de que forma, tan eficiente, ha mantenido alejada la atención sobre tal fenómeno?

No sorprende por tanto que con la llegada de Apophis y su virtual desvío de una segura colisión con La Tierra tuviera que ver la acción gravitatoria de La Luna. Como si hubiese sido creada para tal fin, como si, pacientemente, desde tiempo inmemorial hubiera estado esperando ese momento.

Apophis llego a tener el mismo tamaño que La Luna en el cielo, levanto grandes tormentas huracanadas y enormes tsunamis que barrieron la costa terrestre. La humanidad creyó que este sería la definitiva extinción de la especie, e incluso de la vida en La Tierra.

Pero ambos cuerpos coincidieron en su trayectoria, estuvieron lo suficientemente cerca para que La Luna atrajera gravitacionalmente a Apophis, lo justo para que no colisionara con La Tierra y pasara de largo.
A esto no se le llamo suerte, se le llamó cálculo.

¿Que ciencia, que cultura tan evolucionada ha podido realizar semejantes cálculos?

La llamada <> tuvo la facultad de destapar el pasado civilizado y altamente evolucionado que tuvo lugar en la Tierra más allá de los quince mil años de antigüedad.

Extraído de: “Cambio de parecer” incluido en el “Trabajo de Dioses” de R.D.

Sin duda han existido otras civilizaciones avanzadas asentadas en esta misma tierra hace decenas de miles de años. La pregunta es; ¿Siguen estando aquí?

A lo largo de la historia de nuestra civilización se entiende una fuerza oculta que la dirige a su conveniencia. ¿Son ellos?

La historia de la humanidad es un fractal.

Las condiciones para manejar un fractal las posee el observador.

Respuesta Jina al fenómeno de Apophis.

Apophis pasó de largo y en su estela de terror dejó floreciente los sentimientos de duda y de deuda en la conciencia humana.

No éramos el sumum humano, habían existido otras civilizaciones, otras evoluciones culturales con anterioridad y habían existido de un modo, y con una naturaleza totalmente distinta a la actual, por lo que efectivamente otro mundo era posible, el pasado tenía la prueba. La confianza en nuestra <> caía echa pedazos. El capitalismo no era la panacea tan deseada por todos. Otros habían llegado más lejos.

La duda en la efectividad del sistema que permaneció latente en las manifestaciones mundiales contra el cambio climático de principios de siglo XXI y las posteriores revueltas anticapitalistas no consiguieron efectuar el radical cambio que la sociedad globalizada necesitaba. No fue hasta el terror de Apophis cuando la gente exigió un cambio. La mentalidad de hermandad creció ante un posible final que proviniese del exterior.
Los cuentos y leyendas del pasado tenían un eco real. El fin de la humanidad era un hecho posible. Por lo tanto con el sentimiento de segunda oportunidad el reordenamiento social debía efectuarse sin más demora.

Era imposible proseguir con el sistema capitalista a costa del planeta. Al hombre no le quedaba otra opción, la pobreza, la desigualdad, la contaminación afectaba al 90 % de la población mundial. La sociedad se encontraba al borde mismo del abismo, con el inminente caos llamando a las puertas.

El hombre tuvo que enfrentarse de este modo a un mundo con un colapso ecológico, con los rescoldos de los sistemas políticos, y con un enfrentamiento encarnizado con los miembros del antiguo régimen del capital.

Y gracias a net se lograría el cambio.

Las redes sociales consiguieron crear un nuevo sistema de gobierno a partir de una especial presión que se ejercía a partir de la libre aceptación de las normas. Internet y su forma de organización derrocó gobiernos y religiones. Un nuevo ideal libertario se abría camino.

El hombre se sentía con una enorme deuda hacia un planeta que la había sostenido y protegido durante toda su existencia pero que ya no podía más. Así mismo tenía una deuda consigo misma, tanto tiempo de engaños y verdades ocultadas debían finalizar. No era tolerable seguir con la vida como si fuera parte de un show televisivo y no perteneciese al ámbito de lo real.

Alguien debía pagar por las mentiras. Alguien tenía que responder por la desigualdad. Alguien tenía una deuda de más de doce mil años y era el sistema quien debía pagarlo. Pero el sistema capitalista era duro y enraizado, difícil de destruir…

La humanidad sobrevivió a dos finales con una dura transformación en sus cimientos sociales y emocionales, pero le quedaba aún una última prueba, la más difícil de todas…

Extractos de R.D.

3er Final. El virus:

Tan sencillo de entender como complicado de plantear,
La deuda y la duda se han de saldar.
La misma semilla del inicio guarda ya el fruto del final.
Desconfía del pasado para recuperar la memoria.
Mírame a los ojos y no temas nada.
Para contemplar el límite debes sentir piedad.
Prepararse para el vacío es definitivo.
Tal vez lo que es, dependa de ti.

Texto recogido de la computadora
Central del Gabriel 21.

1 Voluntario

Estoy en mi casa de la ciudad, imita el aspecto victoriano, la construí con mis propias manos.
Al principio de las escaleras, abajo, sentado con la cabeza entre mis puños, espero.
Tiemblo, el miedo que siento no dejan lugar a las lágrimas.
Mi hermano contrajo la enfermedad, después, pronto iré yo.
Respiro agitado mientras escucho como la casa automáticamente ha activado lo último en seguridad: si existe contagio, se bloquea dejando sin salida a cualquiera que quede en su interior. Es la nueva ley.
No puedo salir, no deseo salir. Lo que he visto es suficiente para desear morir. Espero (demasiado tiempo tarda); me pregunto qué clase de muerte me espera. ¿Cuanto me conozco? Las imágenes de otros casos, que he tenido oportunidad de visionar, me dejaron sin aliento y ahora ha llegado mi turno.
Pasan los minutos y no ocurre nada.
Mi hermano se rompió los dientes, los dedos, los brazos… En sus ojos se instaló el más absoluto terror, era el más inteligente, el más querido.
Saber que le puede tocar ahora mismo a cualquier ser humano, esté donde esté, no deja indiferente, con cierta alegría soy consciente de este hecho, a cualquiera puede sucederle, y me alegro.
Al parecer la muerte dependerá de mí mismo, lo que tenga en mi cabeza vendrá por mí. Eso dicen.
Avise a mi mujer y colgué. Debe de estar sufriendo, nunca más nos volveremos a ver…
Demasiado tarda, quizás no… Tal vez haya una posibilidad…
Con esta idea en la cabeza penetra en mi interior, ya está aquí: lo sé por ese aceleramiento del corazón que da el terror, lo sé por la agonía que aprieta mis pulmones, lo sé porque mi reflejo en el cristal delata locura.
Mi respiración se acelera provocándome arcadas. ¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Qué me pasa? ¿Qué es esto que siento?
El miedo hacia mí mismo aumenta rápidamente, corro por la casa cayéndome y dejando caer todo lo que se cruza en mí camino, huyendo. Me arrincono detrás del mueble del recibidor, tiemblo, sudo y me muerdo las uñas, después los dedos. El dolor apenas es perceptible, queda nublado tras el horror de las imágenes que, en tropel, invaden mi cabeza: mi madre devorando a mis hermanos, para morir ahogada; mi padre golpeándose hasta morir, introduciendo su mano en su propio pecho, queriendo ver su corazón. ¡Todo es tan real! Se repite una y otra vez, siempre con nuevos detalles aun más escabrosos. Lo veo todo frente a mí. Las imágenes me siguen, en sus rostros se araña la más pura desesperación. Ahora todo esto que veo es real y mi sentimiento de culpa no me deja respirar, ¿soy yo el responsable de esta matanza? ¿No estaban muertos ya? ¿Los estoy matando ahora? Mi familia me culpa en este momento, sangrantes frente a mi me señalan con el dedo amputado, no quiero verlo, me siento solo, solo como jamás nadie estuvo, y ellos me culpan por esto y por lo que le ocurre a ellos, se acercan y yo no quiero verlos, por eso me saco los ojos, el dolor me permite por un instante recobrar el sentido, pero no dura demasiado, están dentro de mí y no importa que no los vea por que los estoy sintiendo, siento su dolor, su sufrimiento, mi mujer ¿Qué hace aquí? Y mi hija, es pequeña y ella… la está pisando… ¡No Por Dios Basta! por esto que veo me golpeo la cabeza con el atizador de la chimenea, me golpeo una y otra vez contra la pared. Nada desaparece, todo aumenta. A tientas, coloco el atizador de hierro en un cajón, y no puedo, no quiero ser consciente de las imágenes que de nuevo vienen a mi mente, a ciegas palpo el hierro y con fuerza estrello mi nuca contra el pico de acero, incrustándomelo…
Dolor. Dolor y vacío. Luces sin sentido junto a sombras fugaces, ruidos terribles junto a melodías sutiles, olores y recuerdos…
Voces reverberantes suenan en la oscuridad, me tranquilizo y vomito sangre, después una suave luz que aumenta, aparecen amigos algo turbios, parientes y amantes en una sucesión de situaciones que he vivido o que tal vez no, todo va pasando a gran velocidad ante mí y que terminan difuminándose en una luz blanca, brillante… A lo lejos una silueta que me espera… Esa sombra, me tranquiliza de verdad, me acerco, la reconozco…

Venom chasqueó con la lengua y la imagen virtual/holográfica desapareció. Se quitó los cascos biovirtuales y los dejó caer en la consola con desesperación, resopló y esperó unos instantes para recuperarse de las sensaciones vividas. Salió de la <> se secó los pies pero no las manos, para el lugar donde estaba un poco de humedad en los dedos era necesaria.
Maldita sea, nada nuevo. –Dijo. -Todas las grabaciones son iguales. Cuando llegamos a la silueta, la imagen se pierde. El individuo muere completamente.
Se secó el sudor y tragó saliva para simular el sabor a bilis que aún recorría por su garganta. Todavía con las piernas temblándole fue a sentarse al sillón de ocio frente a la pared, donde comenzó la imagen recreada de un desierto, su hogar natal. Respiró el aire seco de la duna, dejó que lo bañara el sol del ocaso y trató de relajarse recordando su infancia y apartar así de su mente la muerte del voluntario que acababa de visionar. Deseó tocar la arena caliente y esconderse bajo ella, como le habían enseñado y donde siempre se había sentido realmente seguro.
Resopló y se frotó la cara con ambas manos. Abrió el teclado virtual y para seguir relajándose anotó frenéticamente las ideas que llevaban algún tiempo bulléndole en la cabeza y que se alejaban por completo de la experiencia virtual; Necesitaba hablar de la vida.
“La vida es aquello que se desenvuelve, evolucionando, dentro del ámbito de lo real.”

«En el vuelo de una libélula se encuentra la dirección de los astros.
La naturaleza es una repetición, un reflejo de ella misma lanzándose eternamente al espacio. Siempre fiel a su modelo, consigue abrir nuevos frentes donde organizarse y duplicarse.
«La comprensión de la realidad no puede llegar solo por la vía estricta de la razón, se tiene que sentir. Como el mismo amor que nace desde el rincón inabarcable del pecho, así debe ser la intuición que aborda sin compromisos lo que es verdadero.
«La seguridad de los hechos debe nacer de la intuición, alimentarse de la razón, crecer con la demostración para después morir en el desconcierto.
«El tiempo, el espacio y la conciencia se funden en espiral»

— Tomo aliento. Y fantaseó.

El conjuro de la poesía con matemática devoción

La simbiosis equitativa es, sin duda, el futuro correcto.
Nuestro destino en el torbellino de la mezcla incesante.
Asimila y destruye al mismo tiempo.

Describir con la fusión para materializar un nuevo camino.
Debemos comprender en un solo renglón la intimidad del abismo. Y controlarlo.
Partículas, tildes y fe, para la teoría del escalón. Tan cerca que no se puede tocar.

Contempla lo ingenuo y salta la muralla de la comprensión.
Intuye en primera instancia con la igualdad por bandera.
Nada es más complicado que intentar comprenderlo.

La lógica de los sueños en el absurdo cotidiano
Róbale los dados a Dios y haz trampa.

Año 2.392. Limite conocido del Espacio Exterior. Nave interestelar de investigación. Edén. Cuaderno personal de Bitácora. General V.F.

Venom Floyd, general al mando de la colonia científica, adusto y con el ceño fruncido releyó el texto que era fruto de sus reflexiones, lejos de la Tierra, en los límites del universo explorado, en la galaxia conocida como NGC 253, El Escultor; a trescientos mil años luz de casa. Con ochenta años recientemente cumplidos aún se sentía un niño cuando escribía aparentes incoherencias, sin saber si sonreír o borrar lo escrito alzó los hombros en el inequivocable gesto de inevitabilidad. Convencido de lo ilegible que pudiera resultar el texto, reconocía que era lo que debía escribir. .–Una idea no puede expresarse con argumentos coherentes.– A sabiendas además de que solo para él la había escrito, poco le importaba si alguien lo entendía. Aunque si por casualidad pudiera llegar a manos de alguien, –y recordó las palabras de un maestro olvidado– «Cualquier texto escrito guarda en su alma la necesidad de ser leído por otros», no esperaría que lo aceptara sin más sino que intuyera lo que trataba de describir.
Aquel hombre sentado en un cuadro de mandos virtual volvía a frotarse la cara sintiendo la aspereza de la barba incipiente, cansado parpadeo varias veces para seguir despierto, respiró profundamente y arrugó los ojos fijando la vista en el monitor que sustituyó la imagen del desierto sin apenas ser consciente de ello, y que ahora reflejaba una serie de datos de la vida del voluntario. Pensaba, sin prestar atención a los datos de vida del fallecido, que en apenas dos años estándar, terrestres, habían ocurrido mas que suficientes hechos para saber que lo que tenía entre las manos, aquella situación tan especial, superaba con creces las expectativas más positivas, por eso la falta de sueño, por eso la falta de descanso. Se reclinó en su asiento que inmediatamente adoptó la forma de su cuerpo, la habitación de tornó de un tono anaranjado, simulando la luz natural de un ocaso en La Tierra. El computador no necesitaba que Venom hablara, reconocía sus movimientos y ajustaba las condiciones óptimas de habitabilidad a sus deseos no expresados. La pared emitió una imagen tridimensional de una galaxia <>
Observando el juego multicolor recapacitó sobre la situación en la que se hallaba y sintió un escalofrío, producto de la inseguridad, recorrerle la espina dorsal. Se encontraba en el lugar y momento justo para ser espectador y artífice de un nuevo cambio de perspectiva para la humanidad en su conjunto. Y esta vez el cambio debía ser definitivo. Concluyó entre temeroso y ansioso
Le habían acusado en alguna ocasión de un excesivo abuso de drogas para seguir «mentalmente activo» pero pensaba que la ocasión no merecía otro modo de actuar, el tiempo que acudía tan veloz a su alrededor parecía querer arrebatarle las posibilidades que veía ante sí.
Lejos quedaban aquellos tiempos tranquilos, con su pausada e infantil velocidad, en los que aún siendo niño comenzaba sus investigaciones, el recuerdo se asomaba ahora con un destello cálido y seguro, recogido en si mismo. Con la inocencia como única arma solo podía suponer que sus ideas le llevarían a buen puerto.
La melodía del clarinete en manos de Barbaros Erköse se coló sutilmente en la sala, el techo se iluminó con las constelaciones de la primavera en el Mediterráneo y una suave brisa disminuyó la temperatura. Mirando la recreación estival recordó, con una sonrisa, que cuando los proyectos no tienen excesiva importancia estos se tornan divertidos y excitantes, así se dejó llevar durante la juventud, intuitivamente, de la mano de un deseo instintivo de conocimiento. Nunca sospechó, que sus decisiones le aportarían tanto peso, tanta responsabilidad, tanta fuerza. Pero al fin, el tiempo en su justa medida, le había dado la razón y aquel muchacho con ideas descabelladas acabó por acertar en muchos aspectos. Solo en la distancia lograba ver los lazos y las piruetas que el destino con sus finas y delicadas líneas trazó, acompañándolo tan torpemente.
La intuición fue un campo hermoso para el joven Venom. Sonreía al recordar cuantas veces esta «Magia» le había sacado de algún que otro atolladero. Sorprendentemente este elemento, sin base científica alguna, había logrado llevarlo por el camino correcto y hacer de él un gran científico. –La intuición es como un primer reflejo, un rapidísimo destello que queda atrapado en la retina del momento y que una vez reconocido puedes estirarlo hasta tu posición para colocarte en su medida y recorrer correctamente el camino que se abre ante ti.-
Venom había desarrollado ampliamente este instinto convirtiéndolo casi en un arte adivinatorio. A veces veía claramente que o cuales hechos iban a ocurrir sin temor a equivocarse, y no entendía los rostros sorprendidos de los que le observaban.
En realidad nunca entendió casi nada de las personas que lo rodeaban, así como era un genio en ciencias, las deficiencias en las relaciones personales fueron siempre preocupantes y las más cercanas e íntimas, llegaron incluso a ser incómodas.
Venom no compartió un solo momento con un padre, demasiado ocupado con su granja, callado y elevado, subyugado sin embargo a una esposa que había creado un frágil mundo de mentiras e ideas preconcebidas alrededor de la familia. Su madre, mentirosa en su bondad, ideo un universo cuyo centro era ella misma y sus ocurrencias, sus mentiras dejaban de serlo en el justo momento en que las pronunciaba en voz alta, a partir de ahí el cerebro de aquella mujer aceptaba lo dicho como la única verdad. Por ella y para ella era todo lo que ocurría. Venom se dio cuenta muy pronto de aquello, y no lo entendió. Tampoco comprendió como sus hermanos y hermanas, seis en total, no hacían nada para contradecirla. El tampoco lo hizo. Pero como solía ocurrirle, cualquier hecho acaecido en sus cercanías era meritorio de estudio. La pronta conclusión al observar a su madre fue que la realidad depende de cada uno, que la mentira o la ficción, según el caso, era digna de ser verdad o real en cualquier momento.
La historia humana, parecía mostrarse de acuerdo con este hecho, era trágico reconocer como había ido caminando a ciegas con continuos tropiezos, atascos y retrocesos, mentiras creíbles y verdades falseadas. Mentiras antes, verdades ahora y viceversa, todo dependía de la promoción.
Recordó una de las citas revolucionarias del siglo XXI:
Sustituyeron el mundo por el monitor.
No se mira al cielo, si no es con una cámara.
La realidad depende del regidor.
Si es triste o alegre te lo dirá el hilo musical.
Mientras caemos por el precipicio, cambiaremos de canal.

Éste momento histórico en concreto en el que se hallaba sumergido le había ido descubriendo un torbellino de revoluciones idealistas y científicas y que en definitiva se dio, también pronto cuenta de ello, era parte de la existencia general del hombre. Este torbellino removía agitadamente una vez tras otra, lo que durante siglos se había asentado como verdad absoluta. Nada en ese aspecto había cambiado. No se podía estar seguro de nada, todo terminaba convirtiéndose en mentira o en verdades sin concluir.
–Mentira la mentira, mentira la verdad. —Tarareó. Inmediatamente la sala se iluminó y el asiento se irguió hasta colocarlo de pie. En el testero izquierdo aparecieron imágenes sin sonido de los <> del siglo vigésimo primero. Venom enmudeció y quedo largo rato viendo la desolada Tierra antes y después de La Tormenta, con el ecosistema terráqueo apunto de expirar. Después de Apophis la cosa no mejoró. Ahora desde la distancia parecía un auténtico milagro que La Tierra lograra sobrevivir. Venom hizo un levísimo gesto con la mano y, el clarinete, darbouka y laud de Anouar Brahem volvieron a sonar.
Recientemente la velocidad en el desarrollo humano había alcanzado cotas increíbles.
Las imágenes en 3d se sucedían en las cuatro paredes, techo y suelo envolviendo a Venom dentro de la acción, la apariencia de ir caminando junto a hechos y personajes de un par de siglos atrás conseguía el efecto de realidad deseado, era un fantástico ejercicio de aprendizaje.
Poco después de los <>y la tercera revolución industrial por fin se sustituyeron los combustibles fósiles por el inagotable hidrógeno, y a principios de siglo XXII la invención del fabuloso antigravitat fue el revulsivo que la humanidad necesitaba para colonizar otros planetas. Gracias a este mecanismo se lograba alcanzar grandes velocidades y poseía, además, la facultad de crear «atajos dimensionales» disminuyendo con ello las enormes distancias que separan las galaxias.
Actualmente el hombre avanzaba más rápidamente que en ninguna otra época de su triste historia, en todos los campos, sobre todo en las ciencias médicas y tecnológicas.
Las revoluciones habían estado cerca de él de un modo u otro. Pero solo ahora reconocía estar viviendo una de las etapas más interesantes en la historia del hombre.
En las últimas décadas, la humanidad seguía enfrentándose a radicales y decisivos cambios. Al actual dirigente de la colonia científica más avanzada de su tiempo le había tocado vivir una época de guerras y enormes desafíos para la conciencia global del ser humano. Suficientes hechos como para reconocer que el único destino que le esperaba al hombre era la extinción. –<> el grupo del momento realizaba su <> acorde con la visión que se le ofrecía a Venom de las dos grandes guerras planetarias; las Ecológicas y las Gen.
Pero entre aquellas paredes blancas de cerámica, vidrio, plástico y metal, entre las estrellas y los asteroides debía admitir, después de barajar todos los datos, que al hombre le estaba reservado un futuro, a pesar de todo.
–La sala se iluminó y tomó su apariencia real–
Los avances en los experimentos y teorías realizados a su alrededor en los últimos tiempos estaban estrechamente emparentados con el lugar donde se encontraba. La gigantesca nave espacial Edén flotaba en el espacio en el borde de una de las curiosidades físicas más extraordinarias jamás descubiertas por el hombre. – Venom negó con los dedos y no se materializó el cambio en la habitación, que iniciaba el computador.
El General Venom Floyd había llegado hasta aquí guiado por una voz interior, un impulso hecho a base de conjeturas, que no sabía bien de donde procedía y que, posteriormente, se fue alimentando con hechos incuestionables.
A medida que la colonia se acercaba a su destino, sus sospechas se revelaban ciertas.
Los datos que llegaron a sus manos cuando aún se encontraba en La Tierra despertaron en él la curiosidad de un lugar diferente. Intuía que era donde debía encaminarse. En su mente nacían preguntas a propósito de ese lugar y una especie de obsesión creció sutilmente en su cabeza. En cuanto reunió suficiente información, convenció a las compañías y el momento fue propicio, organizó la expedición científica que ahora comandaba.
–Alepharán –Ordenó y frente a el apareció una conjunción de tres soles girando en espiral.
Y por fin en este lugar, percibía de nuevo que un hecho insólito no tardaría en ocurrir, incluso que tal vez ya estuviera sucediendo. Habría que aceptar un cambio que nadie, lejos de aquí, suponía.
Volvió a teclear en su teclado la frase: «Róbale los dados a Dios y haz trampa» que se sobrepuso a la imagen del sistema solar trinario; sonrió levemente al ver cuan arrogante resultaba, pero de nuevo arrugó las cejas al pensar lo cierto que podría ser aquello. ¿Sería posible que el azar desapareciera de la historia? ¿Y que, al fin, el hombre fuera dueño de su propio destino?
O estaba ciego y tremendamente aturdido o lo que estaba ocurriendo en aquella nave lo estaba despertando a él, y –suponía– al resto de los 2600 tripulantes que lo acompañaban, de un modo visionario y espectacular, con el consiguiente riesgo de pérdida total, si se equivocaba.
Sabía, comprendía y asumía que ese riesgo merecía la pena, que la arrogancia en la que se movía no era un defecto ni debía ser un impedimento para la resolución del enigma. Se conjuraban demasiados valores para perder el tiempo en dudas provocadas por antiguas leyes morales y miedos inculcados. Lejos, casi olvidadas quedaban las fronteras auto impuestas por el hombre para frenar el avance científico o el filosófico e incluso el espiritual. La situación del hombre actual no daba opciones, había que abrir nuevas perspectivas, nuevas puertas si se quería sobrevivir y ahora ante él, tenía la más grande de todas.
Jamás estuvo tan seguro de algo, ni tan maravillado, ni tan asustado. Las propiedades descubiertas por el fenómeno galáctico que estaba estudiando lo sometían a constantes pruebas de conocimiento y de valor.
Quizás por esto mismo se sentía enormemente feliz de ser él quien tuviera esta oportunidad. Arriesgarlo todo era minúsculo en comparación a los tesoros que pudiera descubrir. Se sentía padre y víctima de los sucesos sin querer, ni poder frenar lo que estaba por llegar y consideraba tan maravilloso.
Tal multitud de fenómenos e información abrumaba al investigador que se consolaba inútilmente repitiéndose que aun si llegase a estar en un error, otros que viniesen detrás lo utilizarían para seguir creciendo, avanzando y evolucionando.
Su calculadora mente, su espíritu, su intuición, le aseguraban que no se equivocaba. Además, contribuían numerosos factores científicos y emocionales que lo alentaban a seguir por este camino que había comenzado hacía ya muchos años.
El modo de llegar hasta el final era lo que le inquietaba.
Sabía lo que debía hacerse y no le importaban las vidas que quedasen en el camino.
El mismo y todos los miembros de aquella nave se consideraban voluntarios.

2 Alepharán
Todavía con el inevitable escalofrío que acompaña contemplar subjetivamente la muerte de un voluntario, el individuo de anchos hombros y frente amplia, ojos vidriosos y negros, vestido con el clásico traje de doctor y no con el obligado de mando militar, abandonaba la habitación de visionado y se dirigía pensativo hacia un gran ventanal, al oeste, todavía dentro de sus <> privados, desde donde se divisaba, en la lejanía, el sistema RD72 conocido como Alepharán.
Desde esa distancia podía observar a Atum, Dios primigenio que representaba el punto de presión donde se dirigía toda la materia que su radio de acción atraía, cruzó las manos a su espalda y se deleitó con el juego multicolor que se abría ante el. Se balanceo al ritmo sugerente que penetraba en su cabeza De l´aube à midi sur la mer, quizás por que aquella visión le sugería el mar, y al fondo la penetrante oscuridad. Se imaginó que su nave se balanceaba sobre unas aguas limpias y tranquilas, ondulantes y brillantes, que flotaba sobre el reflejo de las estrellas. Tal vez se sumergiría en aquel fondo marino para descubrir, allá en las profundidades abisales, el núcleo de donde partía toda la vida e inteligencia que habría dado con el tiempo a la superficie, como un regalo.
Atum, un simple punto de presión en el universo. Hacia el concurren en carrera toda la materia que lo rodea, en danza divertida Jeux de vagues, los tres soles, tres dioses preguntándose que hay detrás de él. En espiral el juego inconsciente, o tal vez no, de Isis, Osiris y su hijo Horus (esos eran los nombres bautizados por la tripulación a los soles), hacía su centro, hacia Atum. Y con ellos asteroides, satélites, gases, arrastrados, conversando como el viento y el mar Dialogue du vent et de la mer, en perfecta armonía. Como el latido de un corazón, este era y los sería durante mucho tiempo más su sístole, la comprensión que conlleva inevitablemente una diástole, una explosión de toda la materia acumulada. Pero mientras tanto, mientras devorase todo el alimento que hacia él se dirigía el lo deglutiría y lo devolvería en forma de radiaciones, un trato justo. Esas radiaciones eran lo realmente extraordinario de Alepharán. Todo el radio de acción de Atum era un misterio, un pozo de información de incalculable valor, rebosante de transformaciones de materia y de energía, en un estado embrionario que jamás soñó el hombre que pudieran existir libremente.
A simple vista podía ver a los tres dioses, causante de toda esta masa gravitatoria en movimiento, ellos eran los que traían el alimento, ellos eran junto a su danza los creadores de Atum. Tres puntos de luz bañados en la invisible materia de cualidades extraordinarias. En el aliento de Dios. Unos crean al otro y viceversa, demasiado sencillo para comprenderlo.
La nave de investigación Edén se encontraba a 16 pársecs de Atum, rotando alrededor de su campo gravitatorio, recibiendo suavemente la radiación emitida y que hacía trabajar a máximo rendimiento los computadores con los datos que recibía. Datos extraordinariamente complejos pero tremendamente esclarecedores una vez decodificados.
El ventanal era un visor telescópico gracias al cristal inteligente que lo cubría ya que se lograba aumentar o disminuir la visión del objeto al que se dirigía la mirada, instantáneamente, solo humedeciendo los dedos con agua, mojándolos directamente en un cuenco destinado a ello. Al igual que en la sala de visionado, la mano se convertía en emisor y el cristal captaba los sutiles movimientos que realizaba, así se lograba que los objetos que se deseaban observar se acercaran o se alejaran a voluntad.
La hermosa imagen del interior de los soles enfrentados, de Atum, provocaba en quien lo observaba una agradable sensación de vacío. Su luminosidad encerraba en su centro una nube de un color indescifrable, un azul mutante al gris con destellos opacos, difícil de describir aun teniéndolo delante. Alejó la imagen hasta englobar todo Alepharán; sus soles, sus asteroides, sus gases, su vapor de agua. Adelanto varios billones de años la secuencia hasta el colapso de los tres soles y la aparición de un agujero negro. Una muerte premeditada, un suicidio en espiral de una enorme cantidad de materia que provocaría un inmenso poder de atracción. Venom se estremeció y recuperó la imagen hasta hacerla volver al momento actual, después avanzó la imagen introduciéndola hasta el mismo centro de Atum. El juego de colores difusos de su interior relajaba la mente.
Mirarlo ayuda a pensar reconoció Venom.
Para completar el movimiento de contracción de todo el conjunto se calculaba que el sistema necesitaba alrededor de 21.700 billones de años estándar, comprimiendo en su recorrido esa capa nublosa que habitaba en su centro y hacia la cual se habían estado acercando en busca de respuestas.
Las radiaciones que emitía Atum en dirección a Edén eran en parte amortiguadas por los gases y por los cristales de los asteroides, así como las rocas y polvo interestelar que existían suspendidos en el espacio y que rodeaban el sistema Aun así, la cantidad de información que recogían los computadores eran enormes y de incalculable valor científico.
Venom pulsó en su chaqueta el sensor que activaba el grabador; observó, tras el cristal de seguridad, las figuras de otras constelaciones y los extraordinarios dibujos de suaves tonalidades de los gases que durante segundos se mantenían suspendidos en la nada, frente a él, ocultando levemente el fabuloso sistema. Dictó maquinalmente a su traje la información recogida esa mañana:

«Diario de a bordo.: Día 537. Flota de investigación y análisis nº XV Edén.
»A 42 horas, 34 minutos del sistema de Alepharán. Recogiendo datos de Atum, el primer pozo cuántico del que se tiene noticia.
»La situación no varía. Estado de la nave: estacionario. A la espera de la llegada del nuevo prototipo Aix 01.
»Investigación:
»El elemento con ficha 34D demuestra en sus síntomas físicos reconocer internamente la silueta. Pequeño pero positivo paso en la investigación. Uno más que se muestra de esta forma y aquí en Alepharán, por supuesto, lo recibimos más claramente. ¿Es un familiar? Es posible, aunque no lo creo. De ser así, la tradición popular al respecto de la vida después de la vida ganaría muchos puntos. Pero algo me dice que no es así: los impulsos numéricos delatan un reconocimiento más íntimo, muy personal. No sé qué puede significar, todavía no. Pero si los progresos continúan a este ritmo, pronto reconoceremos plenamente quién es este ente que a todos se aparece, en el momento de la muerte.»
Apagó el sensor y respiró varias veces profundamente, el sufrimiento del voluntario se resistía a separarse de su propia experiencia. Recordó los nombres de los tres soles y sonrió, sus verdaderos nombres eran una impronunciable lista de números y letras, pero al llegar aquí las cambiaron por sus apodos egipcios transfiriéndoles personalidad. Este pensamiento lo llevo a la tierra, y sus recuerdos giraron velozmente a momentos concretos. Su imaginación volaba por arenas y dunas hasta llegar al mar, y a la sorpresa de aquel primer encuentro, miedo y felicidad ante aquella enorme masa de agua. Aquella atracción se instaló con fuerza en su mente, enamorándolo. El juego multicolor debajo de los millones de cristales que eran reflejo solar, lo llenaba de vida. Tal vez vivo en sí mismo, el mar sería para siempre el misterio más añorado por Venom. De improviso la ensoñación del científico se vio interrumpida por una llamada desde los laboratorios acuáticos, lugar donde se realizaban experimentos con la capacidad del agua para someterse a cambios de estructura e influenciar en su capacidad organizativa. La mujer que apareció en la pantalla 3D. aparecía sonriente.
Deberías ver esto Venom. Le convino la mujer de amplios bucles dorados.
Por detrás de ella hizo su aparición el marido de esta que, con rostro igualmente complaciente, señalaba una piscina que contenía 300 hectolitros de agua.
Mientras hacían girar la cámara para ver mejor lo que allí ocurría Venom recordó que antes de esta conexión el estaba pensando en el mar, en el agua, y que esta coincidencia no era la primera, a menudo pensaba en algo y ese algo tenía su eco en la realidad de un modo u otro, estos azares se repetían cada vez con mayor frecuencia, en conversaciones con otros colegas habían llegado a admitir que también les ocurría a ellos.
Mira al centro del estanque  dijo suavemente Sahib Rabindahanat desde detrás de su mujer.
Hacia allí dirigió la mirada Venom con la cámara acuática y observo un pequeño remolino que se agitaba débilmente.
Observa ahora el exterior del estanque, al borde de la piscina. De nuevo era Sam la que hablaba. Es Raúl.
Efectivamente cubierto hasta la mitad de su cuerpo por las aguas se encontraba Raúl, su hijo. Un niño de ocho años y medio de edad, moreno como su padre, que observaba fijamente el torbellino de agua y acariciaba suavemente el líquido que lo rodeaba.
Es él quién provoca ese movimiento. Comentó Venom con un susurro.
Si respondió el matrimonio al mismo tiempo. Pero no es telequinesia, es algo mejor.  Continuó Sahib.
Si, es… bueno… Raúl proyecta una idea sobre el agua y esta se transforma siguiendo sus instrucciones. Es comunicación. Concluyó Sam con lágrimas en los ojos.
 Somos agua, recuérdalo. Comentó Sahib ante la mirada de incredulidad de Venom.  Algo más del sesenta por ciento de nosotros es agua. De nuevo Sam intervenía. No somos más que pequeños globos llenos de agua que abandonaron su hogar, el océano original se entiende, y caminó y buscó otros lugares donde habitar. Cada día estamos mas seguros de que lo provoca la inteligencia en el hombre es el líquido elemento. Aquí, en Alepharán la comunicación es limpia, fluida y Raúl lo sabe.
Si somos agua, en realidad lo que está ocurriendo es una conversación entre dos cúmulos de agua.

Venom recordó vagamente las palabras del poeta.

Está tan cerca de nosotros que no aceptamos su verdadero alcance.
Su capacidad de transformación solo es comparable a su fabulosa inteligencia.
Diariamente muta. En su movimiento busca las respuestas necesarias. Hoy eres tú, mañana, en los fondos abismales.
Y no es por partes aunque se disgregue.
Si su gemelo da la vida, El sin dudarlo, otorga la inteligencia.
Yo mismo no soy más que una de sus pruebas, de sus infinitas transformaciones, preguntándome, preguntándole: ¿Qué eres? ¿Cuánto tiempo me queda?

— ¿Quieres decir que el agua es tan consciente como Raúl de lo que está ocurriendo?
Es difícil de creer ¿Verdad? En un sentido especial, sí. La conciencia en si es la unión de Raúl y esas partículas de H2O. Aunque el motor sea mi hijo, un niño de apenas nueve años, digo esto porque un adulto no lo conseguiría, un adulto está convencido que eso no se puede hacer, al menos hasta ahora, pero un crío solo cree lo que su educación le enseña. Así es mucho más fácil, Raúl está convencido de que lo puede hacer. Y desde finales del siglo XX sabemos que el agua es uno de los elementos más maleables a la fuerza mental.
- ¿Y Raúl, que tal se encuentra?
 Bien, muy bien. Siempre fue un chico sobresaliente, pero aún así es impresionante el crecimiento mental que está sufriendo, ya sea por sus constantes ejercicios, su contacto con el agua, los delfines…
 Es Atum.
Desde la piscina Raúl interrumpía de este modo el discurso de su padre.
 No es lo mismo sin él. El agua tampoco. Continúo seriamente.
 Te llamaremos Moisés. Bromeo Venom
 Gracias. Pero me gusta mi nombre
 No llega a los nueve años, dos en el espacio exterior. Es el tripulante más joven de
La Colonia.  Dijo Sam. A veces me arrepiento de estar aquí y dudo de las consecuencias que pueda acarrear en él, es un chico demasiado formal. Ni su educación ni su actitud son propias de su edad.
Es un buen hijo. Concluyó Sahib con una mirada tierna hacia el joven.

3 Dulson
32 años antes. Año 2.360
El desarrollo de la industria gravitacional aumentó desmesuradamente la conquista en el espacio. Básicamente el desplazamiento de las naves provenía del uso de las fuerzas de gravedad de los planetas, invirtiéndolas (Antigravedad), para desplazarse velozmente, metafóricamente era como si unos gigantescos pies se apoyaran en todo lo que tuviera una cantidad de masa suficiente y le fuera útil para tomar impulso, así cuanto mayor cúmulo de masa, por ejemplo planetas densos o concentración de asteroides, más fácil y rápido era el transporte, y además nunca existiría el problema de choque o desviación por gravedad, ya que es esta la que «encarrila» a la nave. Pero lo más importante era la capacidad para abarcar grandes distancias, en este caso, aprovechaba las fuerzas profundas de presión para hundir el arco espacio tiempo entre un lugar con ciertas cualidades naturales, cúmulo de estrellas o planetas pesados, en definitiva cualquier acumulación de materia que provocara súper gravedad, y crear un agujero de gusano entre el lugar con gravedad pesada y el lugar de origen previamente instalado.
Una vez que desde una distancia, que podía ser de varios años luz, se localiza una zona de hiper gravedad, se logra abrir un pequeño agujero de gusano, el microsegundo que se mantiene abierto es más que suficiente para hacer pasar una maquinaria muy especializada velozmente. La PUERTA (Presión Unida al Establecimiento Receptor de Tándem Abierto) una vez llega al destino se despliega y monta automáticamente para volver a utilizar la gravedad reinante y abrir el agujero de gusano, usándolo desde ese momento y permanentemente como un acceso directo hasta ese lugar por cualquier nave interestelar de gran tamaño.
Cuando una colonia conquistaba los lugares útiles que rodeaban la Puerta (habitables, mineros, etc.) no tardaba mucho tiempo en localizar otro punto de presión y realizar la misma operación lanzando otra nueva puerta y construyendo otro atajo dimensional más lejos aún. Ahora la galaxia parecía que comenzaba a quedarse pequeña pues el hombre podía llegar en poco tiempo a cualquier rincón conquistado. Y las distancias se medían por los pársec de dominio de las puertas, indiferentemente del lugar donde se abría.
El caso del Gabriel 21 fue algo complicado puesto que la enorme distancia que separaba ambas puertas hizo difícil su emplazamiento ya que fue el primer agujero que se abría entre dos galaxias distintas, La Vía Láctea y la del El Escultor.
Esta distancia fue objeto de crítica por la comunidad científica y política, pues no hallaban motivo alguno para tan lejana exploración, pero la publicidad que resultó por un nuevo record en la distancia fue traducida rápidamente por dinero para la compañía, por lo que al final aunque por poco tiempo fue bastante rentable.
La puerta apareció en una zona muy lejana del verdadero punto de presión donde se envió. Esto se debió a unos fallos en la computación al parecer por la enorme distancia que separaban las dos galaxias pero sobre todo a otro punto de súper gravedad no muy lejos de allí (en términos galácticos) que distorsionó el envío del agujero de gusano instantáneo.
Una vez en la nueva galaxia y nada más cruzar la puerta, los computadores del Gabriel 21 comenzaron a funcionar de modo extraño. La primera función siempre que se llega a un espacio sin explorar es crear un radio de inspección alrededor de la nave para investigar los elementos más cercanos y cotejar los más interesantes, pero Ángel, la computadora de la nave, se negó desde el primer momento a esta sencilla orden, su intención era enviar todas sus sondas y radares a un mismo punto de investigación, el lugar de Hiper gravedad que había desviado la puerta.
El cerebro de Ángel era pionero en su construcción, combinaba reacciones nucleares con un computador cuántico. Se suponía el más potente de los fabricados hasta el momento. Localizó el punto exacto al que se refería y Dulson, el hombre al mando, informó para que se lanzase una nueva puerta en sus cercanías, solo entonces Ángel cedió en su empeño.
Pasaron dos años de trabajo y precolonización, pero progresivamente algo iba cambiando en la actitud de los tripulantes. Ángel se volvió intransigente en numerosos aspectos y no era de extrañar que desobedeciera órdenes. La tripulación achacó esta desobediencia a su propia construcción, semejante al cerebro humano.
Los cinco componentes de la tripulación comprobaron la estabilidad de la puerta, la capacidad minera o de terratransformación de los planetas de alrededor, así como la cantidad de agua de los asteroides, en definitiva de todo aquello que fuera útil para la empresa que había subvencionado el viaje más largo realizado por un ser humano.
Dulson contempló extrañado como la ilusión que todo el equipo había demostrado desde el inicio de la travesía estaba desapareciendo tras una nube de pesadumbre y de desánimo. A medida que aumentaba el tiempo en la nueva galaxia la apatía fue creciendo en ellos, ya nadie veía con buenos ojos encontrarse en un lugar nuevo, nunca antes explorado. Ni siquiera Dulson podía animar a sus colegas, ni el mismo entendía que hacía allí, y lo peor de todo era que tampoco le importaba demasiado volver a La Tierra, no encontraba alivio a su pesar en ningún pensamiento.
El 21 de Abril del 2362 a las 11:35 de la mañana Dulson se hallaba sentado ante su cuadro de mandos dejando pasar el tiempo con el entrecejo arrugado, de mal humor y sin concentrarse en nada durante demasiado tiempo, para el todo parecía carecer de importancia. Se acercó por detrás con el paso arrastrado Louis Gate la geóloga, y le dijo que Ángel la había llamado para que se reuniese con él. Dulson no contestó, no sabía a que se refería, el no había programado aquella reunión. Louis reconoció la mirada perdida de su superior, se sentó cansada en su propio sillón de mando y comentó asustada que su familia había tenido trastornos depresivos y temía que a ella le estuviera pasando lo mismo.
Temo acabar como mi Abuelo y mi hermana  Dijo tristemente
¿Se quitaron la vida? Pregunto Dulson sin mucho interés.
Si. No fueron los únicos, tengo una larga tradición de suicidios en mi familia. Guardó silencio recordando las historias que su madre había ocultado durante largo tiempo. ¿Crees que es hereditario?
No lo se, pero me siento igual que tú. Todos estamos así, ¿no los has visto? Casi no hablamos entre nosotros. Solo hablamos con Ángel, tenemos la sensación que solo el nos comprende. Es muy extraño, pero… ¿Sabes? Creo que me da igual.
Todos tenemos un motivo para dejar esta vida. La metálica voz de Ángel resonó en la sala.
Que sabrás tú de la vida y de la muerte.
Nada que no sepas tú ya, General. No creo que haya mucha diferencia. ¿Verdad?
 No te entiendo Ángel.
No te importa Dulson.
Tienes razón, nada importa.
Ismael Larouse entró en ese momento en la sala donde tenía lugar la conversación y dejó sobre la mesa varios disquetes con información planetaria.
¿Por qué me has llamado Ángel?
Algunas cosas cuentan, ¿Verdad Ismael? Dijo el computador pesadamente
¿A que te refieres? – Contestó lacónicamente mientras ocupaba su asiento.
¿Tú también piensas en la muerte?
¿En mi propia muerte? Si, constantemente.
Pero tu caso es distinto, tú tienes un motivo.
Todos tenemos un motivo.  Cortó tajantemente Louis, adivinando la intención de la máquina.
 No fue un accidente ¿Verdad Larouse? Ni siquiera un despiste.  Comentó con maldad el Capitán Dulson. –Lo peor de todo es que era inocente, es de risa Ismael, no sé cómo te dejaron embarcar en esta nave.
–Basta, Dulson. —Volvió a intervenir Louis.
–No espera, es divertido, resulta que su mujer se lo inventó todo, ¿Te imaginas? Que cara se le pondría al pobre Larousse…
 ¡Que te jodan! ¡Que os jodan a los tres! Aceleré, creí que pasaría y se llevaría un buen susto, creía que se lo merecía. Pero salió mal. Murió. Hace mucho de aquello ¿que os pasa? Por qué hacéis esto. Desde que he llegado aquí no dejo de pensar en aquello y vosotros… ¿como lo sabéis?
 ¡Maldita sea! Leí tu historial.  Dijo Dulson. –Que mas me da, por mí como si hubieras acabado con la vida de media ciudad.
 Joder yo no lo sabía, no tenía ni idea. Pero al mirar tus ojos… Vi algo, no sé… intranquilidad. —Se precipitó Louis
 Y tu Ángel. ¿Que te propones al hablarme de este modo?
 Poner en relieve que a todos os pasa lo mismo, por un motivo u otro todos pensáis en morir y, sobre todo, que los responsables sois vosotros dos. Louis e Ismael. Estáis contagiando al resto de la tripulación.
Arrugaron el entrecejo sin entender.
¿De que estas hablando? Es absurdo. Resolvió Louis
Tu caso es hereditario y el de Ismael, bueno, podríamos decir que es una necesidad, sabe que es lo único que puede hacer para encontrar descanso o incluso venganza, hacia sí mismo por supuesto. Sabéis que el estrés, la depresión son fácilmente contagiosos. ¿Por qué no el ansia de autodestrucción?
Ángel reconocía tener un alto nivel de probabilidades en acertar con sus razonamientos. Había observado el comportamiento de todos los tripulantes, oído sus conversaciones y analizado sus cuerpos, había comprobado sus cambios. Sabía lo que decía. Así que calló para que sus palabras calaran hondo.
Dices que el sentimiento de pesadumbre que tenemos incita al suicidio y es por contagio. Que esto que nos pasa es contagioso ¿Estás seguro? En fin ¿Que propones?  Preguntó Dulson.
No estoy capacitado para responder a esa cuestión, solo puedo decir que está en vosotros encontrar una solución especial para cada caso. Yo mismo siento una inclinación favorable a vuestra muerte. Creo que os la merecéis. Todos tenéis un motivo. Lo preocupante es que se ha transformando en una enfermedad muy contagiosa. Debéis tratar esta enfermedad como un virus, un virus que es capaz de entrar en otros cuerpos, y esto es muy problemático. Personalmente creo que es… un problema espiritual. En el fondo creo que se trata de un mensaje para todos vosotros, con una pregunta para cada uno y que necesita respuesta y si no la sabéis, si falláis, el castigo será la muerte.
¿Un mensaje? ¿Una pregunta? ¿Cual exactamente? Estás Diciendo tonterías  Comentó abruptamente Louis sin mucho convencimiento.
 La pregunta tal vez no importe Continuó el ordenador.  Lo que de verdad si tiene interés es el hecho de que es un mensaje. Y como tal debe ser entregado. La pregunta es particular, especial para cada uno de ustedes y para todo aquel que la reciba. Ya dije que es única para cada caso.
¿Para quien es el mensaje del que hablas?
Para todos, para la humanidad en su conjunto.
–¿Porqué estas tan convencido de lo que hablas?
Se abrió un silencio incómodo, eléctrico, –El convencimiento no es tal, me siento diferente desde que estamos aquí, no sabría cómo explicarlo. Creo que se de lo que hablo por intuición y por qué os observo. –Después de lo que pareció un suspiro el computador prosiguió. Louis, tienes una relación sexual con Martin ¿verdad?
 No es sexual, es sentimental. Además, ¿que te importa?
Uno de los monitores se encendió. Todos miraron lo que Ángel les mostraba de este modo. En el apareció, en una imagen 3d, al mecánico Martin Lenguado entrar en una cápsula taller para desperfectos en el exterior y como manipulaba los controles para encarrilar su monoplaza hasta el hangar de embarque para poco después salir al espacio exterior.
¿Qué hace? No tiene permiso para hacer eso  Dijo asombrado Dulson. ¿Por qué se lo permites Ángel?
 Libre albedrío General. Martin no sabe la respuesta, por tanto ha suspendido. Contestó la máquina lacónicamente.
¡Se va a matar! Gritó Louis, se levantó de un salto y encendió un comunicador con el pequeño módulo espacial.
La imagen desde el interior de la cápsula quedó rápidamente interrumpida, Martin también anuló el resto de las comunicaciones y solo absolutamente, puso rumbo al vacío.
Dejó de oír las voces humanas que le suplicaban que volviera. Para él, el Gabriel 21 dejó de existir. El tiempo dejo de acompañarlo, contemplaba las luces de su cuadro de mandos ensimismado, como a cámara lenta. Observó el espacio, opaco, salpicado de puntos luminosos y al fondo hacia donde se dirigía se encontraba el punto de hipergravedad que había desviado la puerta, por algún motivo que no quiso siquiera preguntarse, la pequeña nave se dirigía hacia allí. Su cabeza era una oquedad, vacía y oscura como todo lo que le rodeaba. No comprendía ni importaba nada de todo aquello, únicamente importaba su soledad… La que duraría para siempre.
La cápsula se alejó hasta que no fue más que un punto digital en los ordenadores. Dulson reunió al resto de la tripulación inmediatamente, con carácter urgente. Activó seguidamente la señal de cuarentena epidémica.
Louis lloraba.

4 Venom
Venom Floyd paseaba por una de las zonas de descanso del personal en Edén. Aspiró suavemente el leve aroma a azahar que emitía ese pasillo en concreto por el que ahora pasaba. Sus paredes emulaban un páramo abierto que confundía la mente haciéndole creer que había más distancia entre ellas.
Continuó su camino hasta subir al «antigravitat interior», un ascensor invisible, un impulsador gravitacional que hacía levitar a las personas que se introducían en el y elevarlo o descenderlo hasta el nivel deseado. La diferencia con el resto de ascensores gravitacionales, de otras naves, consistía en que para subir o bajar se utilizaba el mismo conducto, era la forma de actuar del cuerpo lo que el ordenador percibía para ordenar el sentido de la dirección que se deseaba. El General se preguntaba si esta sería la sensación de peso/cero absoluto que sentían los que morían.
Recordó, cuando colocó las palmas de sus manos boca arriba para elevarse, las teorías de los hermanos Savoir y sus posteriores demostraciones sobre la existencia de un «alma» o conciencia que transmigra después de la muerte. Resultados que en la actualidad chocaban frontalmente con las últimas y revolucionarias ideas de la <>; efectivamente, la conciencia de un cuerpo sin las funciones vitales cambiaba de lugar pero, en la misma proporción que su cuerpo se paralizaba y se descomponía es decir, lentamente, a medida que se quedaba sin energía. Pero el tiempo era extraño, era de diferente «calidad», para un estado u otro de la conciencia.
Bajó en los pasillos que le conducían a las zonas de recreo y continuó caminando hasta la sala-bar; se cruzaba constantemente con otras personas, pero muy pocas se atrevían a saludarlo, y si lo hacían era por falsa cortesía o por obligación a su rango. «Acabaré por acostumbrarme pensó algo fatigado. Parece que aquí nadie comprende mis investigaciones con las defunciones. Nadie imagina lo cerca que estamos».
Venom se había acostumbrado rápido al trato duro y esquivo de las gentes, ya que había logrado sobrevivir en los extremos campos de entrenamiento de los desiertos de La Torba en su planeta natal, durante los catorce años que había durado su infancia y pubertad.
Asombrosamente, bajo aquellas presiones había conseguido diseñar estructuras artísticas a nivel subatómico con los cristales de cuarzo tan abundantes en aquellos arenales, reorganizando el modelo clásico del hogar para hacerlo más hermoso y duradero.
Nunca hizo grandes amigos siempre fue visto como un bicho extraño por su capacidad mental ya que a muy temprana edad se le despertó un ansia desorbitada por aprender. Fue de los primeros en recibir un diagnóstico de evolución neuronal positiva, es decir, la necesidad, el deseo a veces irracional, por el ejercicio mental. Si no se trataba correctamente esta enfermedad podría desembocar en locura paranoica, e incluso podría llegar a una muerte por colapso cerebral. Afortunadamente Venom había logrado dirigir su capacidad y utilizarla adecuadamente. Los médicos habían comentado entre susurros su extraordinaria capacidad para dominar conscientemente esta enfermedad.
El joven Venom tuvo una infancia extraña, además de la enfermedad neuronal, a veces mientras dormía sufría una especie de catalepsia en la que llegaba a encontrarse plenamente consciente, tendido en su lecho, pero con la total desobediencia de su cuerpo, quedando inmóvil durante el tiempo que durase el ataque y que por lo general podía llegar a durar hasta un par de horas.
Supo aceptar desde muy joven la mirada extraña que le dirigían sus compañeros, además de su capacidad mental pronto corrió la voz de estos achaques y de los sueños o visiones que bajo este estado le sobrevenían.
En secreto reconocía la influencia que tenían estas >>visones<< en su enfermedad y en su vida. Pensaba que esos sueños no eran tales, creía tener la visita de otra persona, “una consciencia dentro de la consciencia”, habría llegado a describir, la cual lo había transformado sutilmente, modelándolo.
Venom Floyd natural de Ramarca en el cinturón de Orión consiguió en tiempo récord terminar varias carreras en ciencias físicas: físicas nucleares y física cuántica. Además estudió y realizó varios trabajos sobre psiquiatría y psicología de masas. Posteriormente se doctoró en botánica nanotecnológica, lo que lo llevó, durante la 2ª guerra ecológica, a diseñar naves de combate y estaciones espaciales permanentes. Cuando terminó su periodo militar, combinó ciencia de los materiales con nanotecnología aplicada a la vida. Edén era un ejemplo de sus adelantos en este campo. Desde las guerras ocupaba el grado militar de general, aunque por su condición de científico se sentía civil y como tal, se comportaba. Obviando incluso sus deberes militares.
Toda su vida se había dedicado al estudio lo que le había costado su matrimonio. Se casó joven con una diseñadora de moda textil, preciosa pero antagónica. Su relación fue un desastre de principio a fin, trataron de acomodarse uno al otro cuando en realidad se anulaban mutuamente y lo que podía ser se transformó rápidamente en lo que pudo haber sido. La relación terminó tan súbitamente como empezó.
Su adoctrinamiento no cambió demasiado, apenas fue consciente de la ruptura hasta mucho tiempo después. Lo único realmente importante era estudiar y llevar a la práctica todo lo que imaginaba a raíz de sus estudios. Esta capacidad imaginativa también provocó la ruptura, ya de por sí muy débil, de la relación afectiva con su padre. Este le achacaba demasiada imaginación y por ende demasiada dispersión en su mente. “Con tantos pájaros en tu cabeza difícilmente llegarás a algo”
Cuando abandonó Ramarca se puso al mando de flotas experimentales de combate y gracias a aquellas experiencias ahora tenía el peso de toda la colonia científica. Seguía trabajando en la alteración de materiales de silicio con materia orgánica para el diseño de naves, además investigaba en otros campos muy distintos como; psicología de terapias con recuerdos postmortem y psicoactivos para infectados de Dulson.
Actualmente, debido a los momentos críticos por los que pasaba la humanidad, el General Venom estaba obligado, al igual que cualquier científico o médico, a dirigir sus investigaciones y estudios hacia la eliminación del virus. Esa era una norma universal; “Todos, en todas partes, en todo momento, contra el virus.”
La muerte; su origen y evolución. Su desarrollo dentro de un sistema y su análisis como ciencia viva eran algunos de los campos donde cualquier científico independientemente de su especialidad, debía desenvolverse para parar o entorpecer, en lo posible, los efectos del síndrome Dulson.
Activó de nuevo el sensor de grabación y recitó en voz baja:
«La muerte es un abandono progresivo y posteriormente un reencuentro inmediato. Así lo demuestran los experimentos de estas dos últimas décadas. Me pregunto por qué en el espacio, más concretamente cerca de Alepharán, los experimentos con las defunciones, están dando resultados más positivos».

Caminó a través de las salas Derken de realidad virtual, un lugar imprescindible para recordar cómo era el lugar de donde provenía la raza humana. La madre tierra se proyectaba en las mentes de los hombres del espacio como terapia para su desarrollo y bienestar natural.
Se adentró en la cortina de humo que daba paso al bar, otro de los lugares imprescindibles en la colonia. Con gesto descuidado y sumergido en sus pensamientos, Venom recordó su época en la tierra: aunque no había nacido ni se había criado allí, cuando salió del trasbordador y puso el pie en el suelo, notó como todo encajaba, supo inmediatamente que aquel era su hogar, no se sentía incómodo con la presión o con la luz, todo lo contrario, lo invadió una sensación de regreso. Ese era un sentimiento genuino que acompañaba a todo «nativo extranjero» cuando pisaba por primera vez el planeta de sus orígenes. Completó las carreras de física compaginándolas con la lectura histórica de la humanidad y el visionado de todos los libros que llegaban a su poder, recorriendo a su vez el planeta en toda su amplitud. Descubrió entonces con gran placer lo que se vislumbraría ya a principios de siglo XXI y que era la sabiduría que encerraban los mitos Egipcios, Babilónicos, Mayas, Aztecas y sobre todo los pueblos premegalíticos y su relación directa con la ciencia más avanzada. Veía con claridad transparente que Tierra era Gaia, un organismo tan vivo como cualquier otro, que trataba de sobrevivir tras una enfermedad que se llamaba ser humano.
Poco a poco, La Tierra fue recuperándose de las secuelas que el abuso de sus recursos había provocado: hacía mucho que se logró la expansión de ayuda a todos los pueblos gracias a la descentralización de la energía. Gracias al hidrógeno y a su extremadamente fácil producción, todo el mundo tuvo al alcance la posibilidad del desarrollo, sin el imperialismo monopolizador de las empresas que durante demasiado tiempo habían gobernado a su antojo el planeta, destruyéndolo de paso. La recuperación al fin se fue materializando.
Cosa que no implicó un abandono de las armas ni del conflicto entre hombres, siempre presente, por cualquier discordancia.
Todavía podía verse en el planeta el daño sufrido durante tanto tiempo, todavía había cosas por hacer para recuperar en su totalidad la vida y el equilibrio natural en la Tierra.
Venom contribuyó con su grano de arena en el diseño de los Edificios sin sombra grandes y elevados rascacielos en forma de seta que se construían a gran altura sobre ecosistemas salvajes, tales como selvas o bosques. Con el fin de no interactuar con estos, los microcristales que rodeaban todo el edificio se disponían de tal forma que el sol se reflejaba en ellos, provocando que la luz «rebotase» y se amplificase por toda su estructura hasta llegar al suelo, eliminando con ello su sombra. Así, el ecosistema en cuestión podía recuperarse junto a un edificio que utilizaba energías no contaminantes y renovables y que parecía no estar allí.
La tierra, apunto del colapso, logró sobrevivir in extremis y ahora se recuperaba muy lentamente.
La sagrada madre tierra. Recordarla ayudaba a llorar. Pensó Venom contemplando una imagen 3d de África que cubría todo un testero del bar.
El área de descanso se encontraba abarrotado como siempre. Se acercó a la barra y, al mirar el local, reconoció a Misato, al fondo, junto a la pared, sentada medio oculta en la escasa penumbra que permitía la iluminación de la sala.
La observó largo rato desde la distancia.

5 Ángel.
22 de Abril 2362. La depresión y el desánimo aumentaban por momentos en las mentes de toda la tripulación. La apatía y el desasosiego, se agarraba a sus gargantas impidiéndoles hablar, a punto siempre de estallar en lágrimas o en gritos los hombres de aquella nave se odiaban y odiaban todo lo que les rodeaba.
Los sentimientos insoportables de contradicción y locura comenzaban a aflorar en cada uno de ellos.
Alrededor de un holograma de la tierra se fueron concentrando los seis tripulantes restantes del Gabriel 21. El asiento vacío de Martin proyectaba una sombra en los rostros de los reunidos. Todos estaban informados de la muerte del mecánico. Nadie quería romper el silencio. Ocuparon sus sillones en círculo, frente a la imagen artística de un planeta azul que giraba sobre si misma. Dulson apagó la obra y todas las miradas se dirigieron hacia él.
Ángel dice que estamos ante una enfermedad muy contagiosa, que posiblemente ya estemos todos infectados.
Fue lo que mató a Martin, es… estrés, una depresión llevada al límite. Parece absurdo, pero creo que coincidimos en señalar que todos sentimos esa sensación de la que hablo. Prosiguió Louis
El diálogo fuerte y directo obtuvo el objetivo que perseguía. Un silencio espeso se adueñó de la sala, todos asimilaban como cierto lo que se acababa de señalar.
Una enfermedad llamada suicidio. ¿No es así General?  Jordan Pushkin, mujer soldado y piloto, habló sin pasión, como si diera por sentada tan dramática situación y no le importara.
 ¿Hay una posible solución? Alguien, en casa, nos ayudará —Allen Macnamara, médico, más joven y más optimista intentaba abrirse un hueco entre las desilusiones.
El problema no son nuestras muertes. Afirmó rotundamente Louis
El desconcierto se dibujó en las frentes de los tripulantes. Se miraron extrañados, la inquietud era mas por saber la repuesta que por supervivencia, a nadie parecía importarle demasiado el desenlace de la historia.
 Louis tiene razón. Si como dice Ángel es una enfermedad contagiosa, no podemos volver a la tierra sin saber antes si tiene algún remedio. –-Ismael abatido buscaba en su interior un motivo para seguir vivo.
El computador interrumpió la conversación interesándose por la salud de Oliver Gordon el físico que hasta el momento se había obstinado en su silencio.–¿Gordon? ¿Qué tal estás hoy?
Oliver como si despertara de una ensoñación miro a sus compañeros y sonrió. ¿Que tal si todos muriésemos juntos? Seria hermoso ¿No os parece? Con lentitud y una actitud de enamorado fue cogiendo las manos de sus compañeros de viaje. Dulson si te pidiera que desconectaras el sistema de ventilación ¿Lo harías? ¿Cuánto tardaríamos en morir?
Oliver, olvidas que tienes un mensaje que entregar. En un principio nadie supo que contestar a lo que Ángel decía. Uno de vosotros tiene que seguir vivo, insistió.
No entiendo nada de lo que estas diciendo. ¿Qué mensaje? Yo no pienso matarme, todavía no. No estoy tan enfermo.
¡Macnamara usted cumplirá las ordenes! Gritó Pushkin.  ¡Nadie saldrá de aquí con vida!
¡Que diablos…! ¡Estáis locos! Ángel, todo esto es ridículo. Sabéis que estoy capacitado para tomar el mando en caso de epidemia. Por lo tanto ordeno el inmediato retorno a la «Puerta» y el estado de cuarentena de toda la tripulación. Apenas hubo terminado sus palabras cuando se abrió en su pecho una llaga sanguinolenta producto de una ráfaga de balas de titanio que Jordan Puskin había disparado sobre el joven médico. Todos palidecieron al ver esto, la sorpresa fue evidente incluso para la propia soldado y en principio nadie supo como actuar, pero fue Dulson quien saltó hacia Puskin para arrebatarle el arma. Sonó de nuevo un disparo y después otro. El Capitán saltó, pero su salto se encontró sin la fuerza necesaria para dominar la situación, un fuerte dolor, agudo y caliente le frenó el impulso. Al instante se halló tumbado sobre el cadáver del propio Puskin, que tras disparar y herir el hombro del General se había abierto fuego en su propia sien.
Todo había ocurrido demasiado rápido, Louis y Gordon perplejos reaccionaron y se acercaron al General que se taponaba la herida ejerciendo presión con su mano derecha, lo acomodaron en su asiento y le acercaron un botiquín. Mientras la robótica especializada le hacía una pequeña cura nadie habló. Aceptaban todo lo que acababa de ocurrir como trágico pero inevitable. En la cabeza de cada uno se resistían a coger el arma que todavía humeaba en el suelo y acabar con aquella estupidez que eran sus vidas. La «Puerta», tiene que destruirse.  Afirmó Dulson. Louis y Gordon asintieron, pero la voz del computador no admitía replica y volvió a insistir en el mensaje.
A la mierda tú y tu mensaje.  Louis alcanzó un teclado y pulsó la secuencia que detonaría la «Puerta» y los abandonaría en el lugar más remoto de casa, para siempre. Inmediatamente la nave puso rumbo a la puerta desobedeciendo las órdenes de los humanos de parar el avance.
Ismael observaba todo desde su asiento incapaz de tomar decisión alguna, diríase que estuviera en otro lugar, nada de aquello le afectaba, se sentía muerto. Repasaba en su cabeza una y otra vez su asesinato, cambiándolo, dándole mil formas para cambiar el terrible final, pero siempre acababa matando a aquel desgraciado, invariablemente. Su realidad estaba más cerca de aquel momento en la tierra que del actual en aquella nave sin sentido.
Voy a tener que desconectarte. Sugirió Louis.  Si no obedeces inmediatamente y detienes la nave.  Sin esperar respuesta alguna del computador la mujer desconectaba ya el cerebro nuclear.
Gordon tu compartes mi opinión ¿verdad? ¿Para que morir solo si puedes llevarte a la humanidad contigo? ¡Que gran logro! ¡Todos sabrán de tu hazaña! ¡Vamos ayúdame! ¡Detén a Louis!
El físico observaba fijamente, con los ojos inyectados en sangre y los labios morados por la tensión, la operación que Louis realizaba. No le quitaba los ojos de encima, pero no hacía nada. Buscó con la mirada la pistola que yacía todavía en el suelo. Dulson adivinando sus intenciones, dijo; Ni lo pienses Gordon, es lo mejor.
 Gordon amigo mío, Suplicó la computadora.  Hemos hecho muchas cosas juntos, no me abandones, nos espera la gloria, nos recordaran por llevar el fin de los monos. Piensas, sabes, igual que yo que estos miserables humanos deben morir, igual que tú, no estas solo, pienso como tú ¡Actúa se acaba el tiempo!
Efectivamente de un salto se adelantó a Dulson y asió la pistola efectuando seguidamente varios disparos en la espalda de Louis Gate.
Bien, muy bien. Ahora elimina la secuencia de borrado de memoria ¡rápido!
Es inútil Ángel, ese código pertenece exclusivamente a Louis. —Señaló Dulson débilmente.
Gordon que permanecía en silencio contemplando lo que acababa de realizar se llevó la pistola a su boca.
¡No espera! Todavía no has terminado, podemos llegar a la puerta antes de que explosione. El rumbo si está fijado. Lleva a Dulson al hospital, por favor.
Como un autómata Gordon agarró el dolorido cuerpo de Dulson que al haber perdido mucha sangre apenas podía moverse.
¿Qué vas a hacer conmigo?
Te voy a criogenizar, así no perderás tus «virtudes», tú serás el mensaje.
No lo hagas por favor. ¿Qué sacas de todo eso? ¿Por que actúas así?
Se borra mi mente… Dulson. ¿Puedes repetir la pregunta?
Pero el General ya apenas era consciente. Sabía que Ángel moría y con el todo lo que había ocurrido en aquella nave. Sintió su desmayo como una liberación. Gordon, sin pensar, coloco a su superior en una cámara de congelación que se utilizaba para viajes largos e inició el proceso de cristalización de la sangre. Observó como se empañaba el cristal de la urna donde Dulson dormía y después caminó hasta un ventanal donde se divisaba el espacio que la nave tenía ante sí. La «Puerta» esperaba la entrada del Gabriel 21, daría tiempo, después estallaría. Gordon jugaba entre sus dedos pegajosos de la sangre de Venom con la llave que abría una compuerta manual de salida. ¿Ismael? –Se preguntó –Pero Ismael ya no estaba en el mundo, sus ojos delataban la profundidad de su locura, su cerebro vagaba entre las mismas sensaciones que siente un hombre que es atropellado y se arrastra con un cuerpo descoyuntado, que es observado por una mujer que ríe y por hombres que no ayudan. Oliver Gordon Manipuló lentamente la llave, saboreando el instante, una alegría inusitada le henchía el pecho como un niño pequeño a punto de recibir un regalo, así recibió el terrible estruendo con el que se abría la compuerta y el vacío se hacía en toda la nave.
6 El problema
Con un leve dolor de cabeza, Misato trataba en vano de huir de la música ambiente. Solía sentirse cómoda de este modo, aislada y rodeada de gente bulliciosa. Pero hoy no lograba concentrarse. Trabajaba sin descanso con los datos que le proporcionaba el instrumental de grabación neurológica y traducción computerizada, los cuales le permitía tener una idea muy clara de lo que veía y sentía la persona que fallecía. Aquí en el espacio, en los límites del sistema estelar más fabuloso que se hubiera descubierto, las grabaciones y lecturas eran más claras, lo que proporcionaba pistas sobre la actividad cerebral que necesitaba el paciente para evitar o retardar un suicidio y definían con bastante exactitud la extraña figura que a todos se aparecía justo antes de morir. Figura sobre la que se desconocía tanto su procedencia como su misma presencia. Un enigma que quizás ayudara a resolver los problemas que planteaba la forma de actuar del virus. Era extraño ver como se unificaban para una misma solución elementos tan dispares como las apariciones, hasta hace muy poco «fantasmales», y la más avanzada tecnología y teorías científicas. Sintió, más que ver, la presencia de Venom, observándola, al fondo del bar.
El camarero, con desagradable gesto le estaba sirviendo un sexykill, la bebida de moda, pidió otra copa y, a pesar de que Misato se encogía en su silla, como rehuyendo de cualquier visita, Venom sonriendo, se dirigió a su encuentro.
La mujer seguía con la mirada perdida en aquel computador anticuado, aun cuando aquel hombre llegó a su mesa.
Querida Misato, no te escondas –dijo suavemente.
Déjame en paz -Musitó la muchacha.
Cansado, se sentó frente a ella -No puedes seguir enfadada -le dijo -¿Recuerdas las guerras ecológicas? Esto no puede ser peor.
En algunas batallas de aquellas guerras ambos tenían la misión de comandar legiones a una muerte segura. Inevitables incursiones en el campo enemigo que les valieron la victoria.
Misato nunca se recuperó moralmente de dar aquellas órdenes.
¿Cómo estás hoy, Misato?
Cansada.  Su voz algo ronca tenía la cualidad de relajarlo.
¿Puedo invitarte a algo?  Le preguntó mientras le acercaba la copa.
Con gesto de fastidio alargó su mano, aceptando.
De acuerdo, qué más da que me odien un poco mas -Relató entre dientes.
Sí, ya sé que estoy mal visto. De todos modos te diría que eso era antes de llegar aquí, creo que ese odio está disminuyendo por momentos, yo mismo me siento incapaz de sentir algún tipo de animadversión hacia nadie.
¿Si? Pues ¿Sabes cómo lo llaman? -dijo acercándose como una gata sigilosa «El departamento de extermino voluntario». Tiene gracia ¿eh?
Sí. La verdad es que es muy acertado. Es muy probable que todos, voluntariamente, pasen por nuestras manos.
¡Joder!. Olvidaba tu sarcasmo.
Eso nos une -Respondió impasible.
Molesta, Misato volvió la vista hacia su monitor, con el franco deseo de que la dejara sola. Bebieron un rato en silencio, mirándose de vez en cuando, comprendiéndose mutuamente. Aunque con distinta visión, estaban allí para un mismo fin. Les gustase o no.
 ¿Crees…? Te lo pregunto como técnico. ¿Crees que el nuevo prototipo vendrá con las mejoras pertinentes?
Eso da igual, Venom, nadie querrá pilotarlo.
Te olvidas de los voluntarios.
¡Sí, claro! ¡Los voluntarios!
Esa ironía tuya no tiene sentido. ¡Maldita sea, Misato! Con demasiada frecuencia nos olvidamos del síndrome Dulson, la gran lacra de este milenio. El suicidio, Misato, ¿te has olvidado de él? ¿Qué hay de malo en utilizarlos para un buen fin?…, para el mejor de todos.
Misato abrió los ojos desmesuradamente y con un tono rígido y contenido contestó.
 ¡Jamás! ¡Ni por un instante olvido el virus! –Señalo con el dedo a su contertulio y lo miró fijamente, retándolo. Después bebió un sorbo del fuerte licor y respiró profundamente-. ¿Has pensado, Venom, en la cantidad de gente que apoya esto? ¿Cómo nos miran? ¿Sabes? Deberíamos estar investigando el origen de la vida y no su final.
Tú ya naciste. ¿Por qué investigar el pasado? Lo interesante siempre está por llegar. ¿No te parece?
Nos miran mal. -repitió Misato.- Saben que si uno de ellos se infecta, tú, nosotros, lo utilizaremos, dejándolo morir.
Estudiándolo, para evitar nuevas muertes… en la medida de lo posible, claro. «Extermino voluntario» -respondió aburrido. Todo eso ya lo sabemos ¿Qué esperas o qué es lo que quieres? ¡Es la única forma!
Sí, eso es lo malo, todo el mundo lo sabe. Saben que, cuando mueran, todos sus secretos e intimidades pasaran a ser ámbito de estudio. Nosotros, “Los Carroñeros”, podremos ver todo lo que ocurre en su cerebro en el momento de su fallecimiento, lo que implica que podremos ver cualquier cosa de su vida, «el aura de recuerdos», y eso no le gusta a nadie, nadie quiere contarte por propia voluntad los secretos de una vida, y tú, nosotros, sin permiso alguno, los analizamos y descomponemos dejando al descubierto los pecados o las virtudes de la gente.
La mujer que tenía delante era de las más inteligentes y solitarias que había conocido en su vida, sin hablar de su rareza innata: sus rasgos duros no encajaban con la suavidad de su tacto; sus manos nerviosas, con sus ojos tranquilos; la contradicción en armonía. Su enfado era dulce.
En cualquier lugar puede estar la solución al problema. No podemos dejarlo al azar, tenemos que analizar todo lo que esté a nuestro alcance, eso ya lo sabes -le respondió su superior.
No los dejamos morir en paz, ¿no lo entiendes? -concluyó la mujer de ojos rasgados.
Sí, claro que lo entendía, pero no quedaba opción. Guardó silencio y volvió a beber de aquella bebida de nombre tan sugerente. Misato tenía toda la razón, ya nadie podía estar tranquilo de llevarse un secreto a la tumba, puesto que ellos tenían permiso gubernamental para registrar las mentes de todos los fallecidos por el virus de los suicidios. Por eso mismo la población tenía el deber y la obligación de implantarse voluntariamente el neurchip para la grabación de sensaciones y someterse a todo tipo de pruebas y experimentos post mórtem. Así estaban las cosas, así de poderosos eran, todo por erradicar la peor enfermedad a la que el hombre se hubiera tenido que enfrentar jamás.
Desde la aparición de Gabriel 21 y el Capitán Dulson en estado de criogenización con la enfermedad en su interior, el virus no había dejado de crecer imparable, de mutar y seguir propagándose, matando, eliminando a pasos agigantados a cuantos humanos, sin saber por qué, se contagiaban.
La muchacha estaba algo hastiada de todo aquello, pero su ira y su doble máster en ingeniería genética la obligaban al estudio para la erradicación. Formaba parte del grupo que se encargaba de las mutaciones en las cadenas de ADN cuando estas actuaban bajo los efectos del virus. Además dirigía la computación numérica de variables en la memoria, así como los datos de recuerdos adicionales en la memoria genética de individuos de la misma familia. Sus ramas de estudio en aquella nave le servían tanto de odio como de venganza. Pero su verdadera vocación se encontraba entre los asteroides y satélites, pilotando naves de guerra o cualquier máquina que supusiera un riesgo para su vida. Venom teorizaba, con una sonrisa, sobre la posibilidad de que fuera víctima del virus, aun sin haberlo contraído.
Misato de Lorigan era una muchacha con una dilatada carrera profesional a sus espaldas cuando coincidieron por primera vez en La Tierra. La recordaba con unos ojos enrojecidos por la furia y la pena, que se clavaron en él durante unos segundos. Venom comprendió lo que ocurría, en aquellos días el virus arrasaba salvajemente mundos enteros y su familia había sido aniquilada. Para ella, Venom era una eminencia científica, un hombre con posibles respuestas a lo que había ocurrido, por lo tanto un útil para llevar a cabo su venganza de acabar con la enfermedad. Se acercó a él y le preguntó que podía hacer, la respuesta de Venom fue sencilla: estudiar.
Venom jamás la olvidó y siguió de cerca sus progresos, adoptándola en la distancia, hasta recurrir a ella años después, cuando ya estaba capacitada.

Por las pantallas holográficas que rodeaban el bar, apareció el anuncio de la llegada, por el hangar de embarque 101, de la nave de carga Extraversus IV.
Carga nivel 1.
Tiempo de llegada: 6 horas, 27 minutos 50 segundos
La joven hizo una inequívoca señal con sus cejas.
Sí -corroboró. Es el mío…. El nuestro añadió con saña.
Se despidió con un guiño que trató de ser amistoso. Pero la respuesta no fue más que un somero gruñido. Misato no le perdonaba que la hubiera destinado al registro matemático de variables en las víctimas. Los números le enseñaban, como todos sabían, cómo fue la persona de estudio en vida y la gente la odiaban por esto.
Mientras Venom caminaba hacia la sala de recepción, se asentó en la decisión de ordenar a Misato que dirigiera la sección de Recuerdos. Gracias a ella y a su equipo se habían logrado inestimables avances en medidas eficaces contra los efectos del mal, debido sobre todo a los placebos creados con recuerdos inducidos. Además, sus teorías sobre la unidad aclaraban con bastante credibilidad ciertos conceptos abstractos a propósito de los contagios, como por ejemplo la relación que existía entre velocidad en contagios y la creatividad artística o entre suicidios violentos y complejos genéticos, así como relaciones parentales y modos estructurales del óbito.
Piloto de Edén y genetista privilegiada, Misato era la compañera perfecta, tan entregada a su trabajo que no había lugar en ella para otras miradas. Venom odiaba y admiraba ese tesón.
El problema, su estudio. No había ni tiempo ni lugar para otra cosa. Todo ser humano debía por su propio camino contribuir a la total eliminación del virus. Del Síndrome Dulson y sus variantes.
7 El virus:
Año 2.362 Llegada de Gabriel 21. Estación permanente de Toola, brazo exterior de la espiral en el sector meridiano. Puerta B12.
Signos débiles de vida. Estado del computador; anulado. Sin memoria.
El oficial de guardia de la estación espacial que controlaba la puerta B12 no obtuvo aviso alguno de la llegada de Gabriel 21. No se los esperaba hasta seis meses después, pero allí estaba, saliendo de la puerta con la mágica visión de quien viene de la oscuridad total.
Se levantó de un salto, impresionado por la llegada de aquella nave y activo los mecanismos de recepción.
Los ordenadores comenzaron a emitir información al mismo tiempo que sonaban las alarmas. La nave en cuestión no poseía energía alguna y daba señales muy débiles de vida humana en el interior.
Casi inmediatamente salía una lanzadera a su encuentro con robótica especializada que penetró y reactivó la nave. No tuvieron que forzar la puerta.
El Capitán Dulson, único superviviente, tardó dieciséis horas en recuperar la conciencia, otras dos en recuperar la memoria, y otra más en quitarse la vida.
Nadie supo que ocurrió, ni porque Dulson había hecho tal cosa. La memoria del ordenador apenas contenía algunas cifras que permitían suponer un fallo de tipo cíclico en el sistema. Un borrado manual.
Pero dentro de Gabriel 21, en el ventanal de cuadro de mandos que permite la visión al espacio exterior, la misma persona que abrió la compuerta había escrito algunas palabras con sangre;
«Todos tenemos un motivo».
Los médicos que trataron a Dulson y en general cualquier persona que tuvo contacto con él, murieron en los siguientes días o semanas. Algunos en sus hogares. El mensaje había llegado.
La enfermedad, muy contagiosa, atacaba directamente al código genético de las personas. Se adaptaba a cada nuevo huésped en dependencia a como era racionalmente el individuo.
El nuevo virus existía a caballo entre el Physis y el Psique del infectado. Transformaba, mediante la recombinación del código genético, por mutaciones rápidas y eficaces, la mente de la víctima induciéndola al suicidio, así mismo, en el cerebro del infectado aparecía tal cúmulo caótico de neuronas que permitía suponer que era lo que provocaba el contagio, de alguna forma desarrollaba la mente evolucionándola, para telepáticamente enviar la información viral y transformar el código genético de una nueva víctima, y de este modo empezar de nuevo.
Un Virus fácil de explicar pero hasta el momento imposible de atajar.

8 Misato

Castiga tu desilusión, buscando entre palabras
critica toda filosofía, volviéndola ridícula
Indaga en todo lo escrito y aprende a descifrar
comprenderás entonces, lo mínimo que es el juicio.

Olvídate hasta la saciedad del más alto objetivo
la desigualdad, la costumbre, la espina clavada…

La Ventana Rota.
Misato de Lorigan Marcial.
Estudios

Misato nació en Redención, quizás el planeta mejor terratransformado de todos. Fue allí donde se creó y se desarrolló la cultura Genesiática, que consistía en la mezcla genética entre seres de distinta especie pero con un mismo hábitat teniendo como objetivo el bienestar común. Sus habitantes se fusionaban genéticamente con los seres vivos que consideraban más aptos o útiles para el entorno donde vivían, así mismo al estar ligado <> la convivencia con el resto de seres vivos era respetuosa en ambos sentidos. En Misato, al nacer en la costa, se entrelazaban algunas secuencias genéticas, muy sutiles, de la estrella de mar, así la cicatrización de heridas y recuperación de golpes se realizaba velozmente, de igual forma tenía el aparato respiratorio súper desarrollado al estar unido con algunos cetáceos, más concretamente con el tipo de delfín llamado Calderón.
Los habitantes de Redención se proponían una fusión lenta y gradual con las especies animales con los que compartían el ecosistema, esto proporcionaba una hermandad y un reconocimiento con las distintas especies que los hacía sentirse más seguros y, según afirmaban, más evolucionados.
Misato pasó la infancia en la costa y en la pubertad se trasladó a la profundidad de un bosque que sus padres habían diseñado, con todo un ecosistema de seres vivos en armonía, tan abundantes que recordaba a los primeros tiempos de las civilizaciones terrícolas.
No le costó ningún trabajo acomodarse, vivía integrada, como el resto de la población, en la naturaleza y sus genes marinos no contrarrestaron su amor por aquel lugar, aunque necesitaba cada cierto tiempo una escapada al mar y a sus profundidades. La familia de Misato utilizaba la orografía del lugar para construir sus viviendas, tratando de no interferir en el desarrollo natural del ecosistema. Las tecnologías se mezclaban con la vida para una mejor convivencia con el resto de seres vivos. Todo lo que necesitaba, la rodeaba.
Los habitantes de redención caminaban descalzos sobre la tierra pero controlaban el clima completamente. Establecieron una hermandad entre las distintas especies de animales al compartir secuencias genéticas entre ellas pero no permitían el establecimiento a ningún nuevo colono o extranjero. Bebían de la sabia de los árboles y ellos mismos eran el alimento de los lobos. La tecnología bioética era su ley. El bien común se desarrolla en el sacrificio último de la especie a favor del ecosistema. Por eso sus huesos terminarían roídos por buitres y coyotes.
Redención era al mismo tiempo la envidia, el deseo y a veces el rechazo de los seres humanos. Un verdadero paraíso ecológico que sin embargo acabo en desastre con la llegada del virus.
Contaba con quince años de edad cuando las primeras noticias de suicidios masivos llegaron hasta Redención, hacía apenas siete años que Dulson había regresado y la enfermedad se propagaba como un reguero de pólvora. Las guerras gen estaban en su apogeo pero los hombres comenzaban a preocuparse por la nueva peste que asolaba por donde quiera que se instalase. El planeta decidió el aislamiento completo para defenderse. Nadie podía entrar o salir de Redención. Y así pasaron veinte años más sin que nadie estableciera contacto físico con extranjero alguno. Pero esta enfermedad es distinta. A veces, personas de distintos lugares de la galaxia contraen al mismo tiempo la enfermedad, esas personas suelen ser por lo común familiares y solo existen sospechas de cómo es posible tal infección. Parece ser que el solo hecho de pensar en una persona sana cuando existe algún tipo de vínculo sanguíneo es suficiente para que el enfermo comunique la enfermedad, sin impedimentos por la distancia o el aislamiento. Cuando estas sospechas se tornaron ciertas el desánimo cundió en toda la humanidad. Se demostraba una unión no tangible entre seres humanos de una misma familia que se usaba como canal de transmisión, por lo que ya nadie estaría a salvo aunque se ocultara en la caverna más profunda.
De este modo penetró en Redención.
Antes de este final, Misato consiguió una beca y un permiso para salir de su planeta natal y estudiar estas vías de comunicaciones extrañas entre mentes alejadas en el espacio pero cercanas en los sentimientos, su planeta estaba infectado y Misato entre otros salió a buscar una vacuna. Este tipo de contagio obtuvo prioridad absoluta en el mundo médico pues introdujo el pánico entre los hombres al eliminar la última vía de protección, el aislamiento. Misato, diseñadora genética, al salir de su planeta se encontró con un universo en guerra. Rápidamente fue reclutada como piloto de naves de guerra y ella aceptó pues el mayor especialista hasta el momento en el síndrome Dulson y su contagio no tangible se encontraba en una estación militar, haciendo la guerra . Para las gentes del exterior todavía era más importante las luchas coloniales que la solución al síndrome Dulson que acababa de aparecer. Descubrió entonces una nueva pasión, la de piloto. Fue la primera de su promoción y aunque nunca dejo de trabajar sobre diseños genéticos y la investigación de contagios no tangibles, su vida se encaminó a la defensa de su planeta que en varias ocasiones pudo ser invadido por los nuevos colonos, los cuales criticaban duramente la fusión genética que se realizaba en Redención. Tomó partido por tanto en las filas de la Asociación Libre Interplanetaria para la Defensa de Mundos Establecidos.
Estuvo varios años pilotando naves de Guerra que el propio Venom diseñaba, mientras prosiguió sus estudios genéticos, obteniendo el grado de General y alcanzando algunas victorias, se encontraba en el cinturón de Orión cuando le llegó la noticia de la total y sistemática eliminación de toda clase de vida en Redención.
Al estar unidos los seres humanos con los animales de esa forma genética tan especial, el virus había entrado en los hombres primero y en algunos animales después, provocando una orgía de sangre y destrucción entre muchos de los seres vivos que habitaban su planeta. Por temor a que una nueva cepa de esta variante del virus alcanzase al resto de seres vivos de otros planetas los colonos obtuvieron la licencia, tan deseada por algunos, para el aniquilamiento termo nuclear del planeta entero.
Este trágico final del planeta modelo que fue Redención obtuvo, por su impacto, el privilegio de acelerar el final de las guerras Gen. El problema Dulson era mayor de lo que se suponía, merecía mayor atención.
Misato al conocer la noticia casi pierde la razón. Desobedeció la orden de ir a su mundo y traspasó el cinturón de minas y guardias que impedían el paso a su mundo destrozado. Penetró en aquel desierto monocolor que otrora hubiera sido un vergel fantástico y pilotó su nave forzándola al máximo huyendo y eliminando cuando fue necesario a los guardianes fronterizos. Se acercó a los lugares de su infancia, demostrando una gran pericia navegadora y un rechazo a su seguridad rayano en la locura.
No volvió a ser la misma. Y aunque oficialmente las guerras Gen habían acabado, Misato siempre se presentaba voluntaria para las misiones secretas más arriesgadas y que acabarían con los últimos reductos enemigos a quienes culpaba en parte por lo ocurrido. Pilotaba con el odio ciego de quien se siente perdido.
Años más tarde Venom, la reclutó para pilotar Edén para que sus investigaciones, y ella misma, estuvieran cerca de él.
Aquel primer encuentro, cuando preguntó que podía hacer, se quedó grabado en la memoria de Venom, vio en ella a una mujer con enormes capacidades, hermosa, valiente y muy inteligente, la vio llorar desconsoladamente las muertes de su familia y de su mundo, en ese momento Venom vio también algo más que una muchacha bonita y capaz. Algo que le hizo temblar.
Una vez captada por Venom dejó de lado sus pilotajes camicaces y se entregó por completo a la «investigación para la erradicación» progresando velozmente en la sección que ella dominaba de enlaces y mutaciones genéticas.
En Edén cumplía varias funciones; piloto principal y jefe científico génico y de memoria. La relación con Venom fue estrechándose a partir de su entrada en Edén, llegando a dudar en ciertos momentos de sus sentimientos hacia una persona que casi le doblaba la edad.
Por cuestiones laborales se habían tenido que enfrentar en varias ocasiones siendo en el fondo, motivo de encuentros entre ambos. Misato no rehuía estas discusiones, antes al contrario las provocaba, suponía que era por trabajo pero ambos sabían bien que se alimentaban mutuamente cierta intimidad, y esto la desconcertaba.

9 La teoría:
Venom se encontraba en la zona de previsión y recepción de visitas, en los pre-hangares de la zona E4. Veía ante sí el enorme firmamento de estrellas que permitía la compuerta abierta. A un paso de la nada, sin más protección que la invisible barrera de la presión artificial –Podría alargar la mano y tocar cualquier estrella.–
Sus pies pisaban la línea amarilla que demarcaba el fin de la zona de seguridad, a pocos metros del gran salto. –Decididamente si fuera infectado desearía morir de esta forma. Su cuerpo indefenso se lanzaría al vacío; una vez en el exterior, sus venas se dilatarían al no soportar presión alguna, se congelaría y se resquebrajaría, cada molécula de su cuerpo buscaría en las diferentes direcciones del espacio un nuevo hogar, otro lugar donde fundirse con otras partículas pertenecientes a otros cuerpos, planetas o quizás a aquellos tres soles; buscarían con amor la fuerza necesaria para unirse a otro cuerpo u otro ser, con otra mente totalmente diferente. Una vida, un tiempo exclusivo para cada partícula de su cuerpo.
Solo algo de este Tiempo/Espacio particular echaría en falta: la mirada de la joven que había dejado en el bar, aunque tratara de esconder sus sentimientos tras una fachada de profesionalidad, el sabía la verdad. Por otro lado, la experiencia le había enseñado a confiar plenamente en su criterio, la versatilidad de aquella muchacha era algo más que una ayuda imprescindible para poner en claro las ideas que surgían a la sombra de Atum, que no eran pocas.
Observó todavía un poco más la oscuridad punteada y un leve escalofrío le recorrió la espina dorsal. Atum al final, tan lejos y tan cerca, «Mirarlo ayuda a pensar».
Articuló el mecanismo de grabación de su traje, donde guardaba toda la información que necesitaba. La llevaba siempre consigo, para recuperarla o modificarla en cualquier momento. Cargaba paralelamente a sus disertaciones médicas una información con una fuerte carga filosófica, donde los nuevos avances se difuminaban sin un límite preciso. Combinándose con una apariencia caótica diferentes campos de estudio. Comenzó su grabación con el tono directo y sincero de quien quiere convencer a alguien:
–Podemos comenzar comprendiendo y asumiendo la sensación de estar cerca de algo definitivo. La arrogancia aquí no es una falta.
>>Puedes comprender que, con paciencia y pequeños ejercicios todo es predecible. Puedes comprender que, con paciencia y pequeños ejercicios todo es manipulable. Hasta los límites imaginables.
Miraba el cúmulo de asteroides cristalinos en la lejanía y no podía evitar una sonrisa, al escuchar sus palabras.
«Supongamos una realidad tal cual.
Estudia los “pilares de lo que ya está diseñado”.
Únelos
Créelos.
Destrúyelos.
Nunca los olvides.
Hay que romper “la ventana”, si no queda nada, puedes empezar a ver».
Le gustaba hacer referencias a Misato, se sentía deudor de sus ideas.
«El romanticismo (la idea, el recuerdo, los miedos, etc.) es lo más leve y si realizas la espiral conservarás lo primario, que es la justicia».
Siempre la espiral. En todos los lugares. Nosotros mismos no estamos formados más que por espirales. Dios debía estar mareado.
«Dios es justo, Dios hará que todo sea posible.
La justicia: totalidad de sucesos posibles.

Teorema de la justicia absoluta:
Demos por sentado que el tiempo es infinito
(Y nada parece demostrar lo contrario)
si esto es así, la materia que en el habita también.
(El tiempo no es vacío, si lo fuera no existiría)
La suma de tiempo y materia infinita en continuo movimiento
(El hecho)
implica que esta última adoptará todas las formas posibles.
(La suposición)
Ocurrirá todo lo que pueda ocurrir en términos absolutos,
(El movimiento determina la realidad en el tiempo)
todo lo que cabe imaginar.
Entonces, todo lo que pueda imaginar puede ocurrir.
De hecho, todo cuanto imagino puede ocurrir, puede estar sucediendo
o alguna vez tuvo lugar.
Por lo tanto no imagino, sino que veo lo que alguna vez en el tiempo ha de suceder.
Concluimos, no soñamos ni imaginamos. Vemos.
Observamos la realidad en algún momento determinado.

¿Que diferencia hay pues entre los soñado, lo recordado, lo imaginado y lo vivido?
(La actividad cerebral es exactamente la misma para estos cuatro casos)

»Parece correcto pensar que todo lo imaginable o soñado es posible o lo haya sido, y que lo que permite que ocurra un suceso depende de lo cercano que se encuentre a la realidad particular de cada individuo.
»La situación en el espacio se puede representar al imaginarnos una cuerda, en la que cada hebra representa la posibilidad del camino recorrido y por recorrer de un objeto de materia consciente (yo mismo).
»Este objeto está sometido a una continua espiral de movimiento que es única y exclusiva, pero que es, a su vez, interrumpida por la posibilidad de otros infinitos caminos posibles y por otras hebras, en las infinitas direcciones del espacio.
»A cada paso uno mismo u otro objeto nos está abriendo el infinito espectro de posibles caminos.
»Nuestra mente es la que decide, en principio inconscientemente, cuál es el camino a seguir.
»Con paciencia y pequeños ejercicios logras el dominio de una amplia gama de posibles direcciones o bien la predicción de tu camino exclusivo; en definitiva la manipulación consciente de la realidad».
Respiró profundamente y comenzó su recorrido hasta el hangar donde aterrizaría el Extraversus con el prototipo Aix 01.
«El síndrome de los suicidios es la obligación mental de un camino de esa espiral que, inevitablemente, lleva a la disolución de las partículas que sostienen a un individuo».
»Si no hay diferencia alguna entre los diferentes estados de la conciencia y se es consciente de este hecho, tal vez pueda conjugar la realidad a placer.
Imbuido en estos pensamientos, desvío su camino a su puesto de mandos.
En su trayecto se hizo aun más evidente lo que ya decía Misato; la desconfianza en los ojos de las gentes que se cruzaban en su camino se hacía patente. Entre dientes comentaba el error de sus compañeros de expedición, olvidando por unos instantes sus disertaciones.
Poco me importan vuestras insulsas vidas. Me miráis con el rencor con el que se mira al que os va a juzgar; pues bien, podéis descansar tranquilos, lo que busco es ciencia, no cotilleos. Nada me importan vuestras vidas, sólo vuestras muertes y si por esto no soy bien visto, lastima. Estoy tratando de salvaros. En el futuro quizás se valore todo el trabajo que estoy haciendo. Mis investigaciones son las más importantes que se están realizando en relación al síndrome Dulson, ¡maldita sea! -Guardó silencio y criticó esa egolatría que Misato odiaba tanto. Aunque parecía ser cierto, a pesar de que la acelerada propagación de la enfermedad había propiciado el aumento desorbitado de científicos y médicos dedicados al «estudio para la erradicación» sabía que sus estudios y proyectos eran actualmente los más fuertes e importantes, pesase a quien pesase.
Esta dedicación científica generalizada había sido decisiva para el avance en otros campos que, a priori, nada tenían que ver con la enfermedad. Era la primera vez en la historia humana que la prioridad absoluta era la investigación y el estudio.
También había sido lo más influyente a la hora de fusionar ramas científicas junto a creencias filosóficas o corrientes artísticas, incluso con las distintas religiones. Parecía que al fin todo se sostenía, o al menos podía interpretarse bajo la comunión de pensamientos tan dispares.
Cuando se encuentre la solución a la enfermedad, deberíamos agradecerle lo que ha hecho por la humanidad.-
Venom volvió a conectar el grabador de su traje, mientras observaba el ensamblaje de un trasbordador a su cordón umbilical, por otro amplio ventanal de la proa.

«Las investigaciones en torno al virus certifican las teorías unionistas:
»Por un lado la ciencia decía que la distribución de las partículas cuánticas (Soporte de la materia física) depende de la observación. Las leyes de probabilidad determinan, según el observador, lo que es cada cosa. Nuestro cerebro, cuántico, decide dónde, cómo y cuándo las partículas se distribuyen organizando la realidad cotidiana, es decir, la realidad depende hasta las últimas consecuencias del observador.
»Por otro lado la religión, occidental, habla de la idea de un todo resumido en una palabra, y posteriormente personificado, para que nuestro pensamiento esté predeterminado o redireccionado hacia algo concreto.
» Hablan de un poder especial capaz de transformar la realidad con el poder mental
» La confianza necesaria para transformar la realidad. La fe. Si todos creemos, realidad será. La idea básica es la misma; La realidad, su manipulación, puede depender del individuo.
A finales del siglo xx diversos experimentos demostraban aunque muy levemente la existencia de una conciencia global capaz de provocar cambios en la materia o de al menos ser medida como un efecto físico.
» y con respecto a la filosofía, que ha tratado de descomponer o definir la autenticidad que nos rodea, definiendo de mil formas, siempre acertando, siempre correctamente el como, el donde, el cuando etc. Para cada época una realidad, pero realidad al fin y al cabo.
Venom se rascó la cabeza al percatarse de lo simplista que era esta visión de la filosofía.
» En último término efectivamente lo único que tenemos es a nosotros mismos, la materia que nos compone, nuestra mente que descifra y nuestra fe que manipula o va creando la realidad a medida que crecemos.
»A medida que crecemos, que avanzamos en el tiempo, no averiguamos ni descubrimos, sino inventamos o elegimos como es el universo que nos rodea, creciendo con nosotros. Inconscientemente, al menos por el momento.
»Las corrientes de pensamiento que han acompañado al hombre desde que existe coinciden en un mismo punto: la realidad depende de uno mismo, absolutamente, hasta las últimas consecuencias».
»En definitiva el hombre posee la capacidad, si llegara a ser consciente del hecho, de poder manipular la realidad, ya que no la diferencia mentalmente, ya que posiblemente la realidad no exista mentalmente, no más que un sueño.

10 Conversación. La tripulación 1ª parte
Hangares de los hospitales de Edén.
Lo que digo es que es absurdo buscar respuestas utilizando un solo parámetro.
¿No pretenderás solucionar tú solo todos los enigmas que han estado machacando a la humanidad desde que existe?
En absoluto, ¡solo soy de mantenimiento, por dios! Pero se que algo de razón llevaban los religiosos de la antigüedad. Pásame el cata…
Toma.
¿Como sabias que era ese?
Que más da.
¡Eh, tío! tu no sabes que es un catalizador de biomasa.
Tú tampoco sabes que pensaban las civilizaciones Pre Minoicas o Pre megalíticas sobre la naturaleza. Y date prisa que tengo que dar paso al generador.
Ya, bueno. Pero ¿Sabes? Aquellos tipos sabían mezclar la religión con la naturaleza y no se salían del tiesto, no se si me comprendes.
Aquella civilización original a la que te refieres también desapareció.
Si, por que se disgregó en otras menores para poder seguir evolucionando a una mayor. De algún modo esa fue su decisión. Pero estoy convencido que guardaban grandes secretos de otras aún más antiguas, ya sabes, La Luna y todo eso, y que su última voluntad fuese acaso la unidad posterior con una nueva civilización. Tal vez siguiendo un esquema predefinido.
Está diciendo tonterías “doctor” Claiborne
Seguramente, pero escucha; recientes lecturas han afectado de forma trágica a ciertas creencias que tenía fuertemente asentadas. Me refiero a conceptos históricos y astrológicos. Quiero decir que no está todo tan claro con respecto a las decisiones de los hombres.
Los compañeros que así charlaban tenían aproximadamente la misma edad, ambos delgados aunque Josef Claiborne el jefe de mantenimiento era algo más alto que Roy Cow el BioElectricista encargado de la sección este de Edén. Coincidían bastante en el trabajo y su amistad había comenzado algunos años antes, en La Tierra. En estos momentos Roy se introducía entre dos estancias magnéticas de refrigeración y realizaba pruebas de control.
Nunca he tenido en mayor consideración la astrología. No creo en horóscopos magníficos ni brujas lectoras de las estrellas.
Desde luego, yo tampoco, pero creo que, como simple curiosidad, debemos tener en cuenta una anécdota histórica que quizás ya sabrás, en cuyo caso te pido perdón por la pérdida de tiempo, y si no, tal vez te asombre, como hizo conmigo:
»Las eras astrológicas tienen una duración de unos dos mil trescientos años, eso ya lo sabes. Pues bien, la duración estimada del imperio antiguo egipcio fue de dos mil a dos mil cuatrocientos años. Coincide con la era astrológica de Leo. La esfinge data de aquella época. Fue la duración del imperio viejo.
»Posteriormente comenzó la era de Tauro y tuvo la misma duración. Los egipcios, sin motivo aparente, abandonaron su antigua residencia y se trasladaron a principios de esta nueva era a la desembocadura del Nilo. Fue lo que se llamó imperio nuevo. Esto está listo. Dijo interrumpiendo bruscamente su locución y saliendo del estrechamiento donde se encontraba. Te toca, realiza el arco eléctrico y a otra cosa.
»Después, y coincidiendo con el declive de este imperio nuevo y por tanto de la civilización egipcia. -Continúo mientras dejaba entrar a su compañero en el interior del Imán. Comienza la era de Aries. De este hecho existen ya pruebas escritas: Moisés baja del monte Sinaí vociferando el fin de la adoración al becerro de oro, Tauro, y el inicio de la consagración del cordero, Aries. Dos mil años después aparece un rabino revelándose y trescientos años mas tarde sus seguidores montan un chiringuito al que llaman cristianismo que volverá a cambiar la historia y cuyo símbolo es un pez, símbolo de Piscis, la era que entonces comenzaba. La que coletea hasta ahora. ¿Coincidencias? No lo creo. De algún modo hemos estado iluminados por las estrellas. No digo que ellas nos hayan guiado por ningún destino prefijado, pero quizás si nos hemos inventado un camino bajo su influencia, o alguien nos ha manejado teniendo como criterio las estrellas. En fin que hasta Piscis hemos llegado, y ya sabes lo que qua ha traído esta era; capitalismo, crecimiento desenfrenado, guerras, hambre, peste, locura… Creo que fue una etapa en la que la especie humana estaba descentrada. Sin un destino claro, sin una creencia común. Disgregados, separados entre ellos, por eso esta Era fue tan caótica.
Caótica se parece mucho a católica, pero bueno no todo fue tan malo.  Contestó sarcásticamente Roy Cow el técnico BioElectricista, mientras trataba de abrir un sello térmico.
Casi todo, mira los últimos años, es horrible; hemos cambiado la ecología autóctona de innumerables planetas para imponer la nuestra, hemos aniquilado mundos enteros como Redención. Lo que hacíamos con la tierra ahora lo hacemos con la galaxia, no hemos mejorado, solo hemos seguido creciendo bajo las dictaduras de la genética, la economía y las tecnociencias. Las tres hermanas que se interrelacionan, aunque nacieron con la buena estrella de mejorar al hombre después de las revoluciones de XXI rápidamente se tornaron esclavizadoras. Gracias a las tecnociencias y empujadas por un capitalismo exacerbado la genética se vendió al mejor postor, las multinacionales patentaron toda la vida manipulándola y pasándola al ámbito de la propiedad privada. Una locura pero así fue.
Ya, y también inventamos el antigravitat. Terminé, todo correcto. La alimentación es correcta. Recoge vamos a mirar una compuerta de presión, acompáñame es aquí al lado.
Vale, no tengo nada mejor que hacer. Si, el antigravitat de acuerdo. De nuevo la tecnología nos mantiene vivos, bajo su yugo, pero vivos. Pero, déjame terminar, ahora llega la buena noticia: Piscis se acaba. Y con él sus desvaríos. Año 2.396 está comenzando Acuario, la era del hombre, del amor y de la libertad.
Ha llegado el momento ¿no?
Otro momento más en la historia del hombre. Si. Tú lo sientes, ¿verdad? Igual que yo.Si. Pero no sé si estamos preparados… para aprobar, me refiero. Para cambiar…
La conversación se interrumpió al escuchar el sonido metálico del mensaje interno que acababa de llegar. El traje de Josef Claiborne emitió un haz de luz que recreó una pantalla delante de ambos técnicos.
Eh, mira la pantalla, es el último texto de Raúl Rabindahanat. Dijo el de mantenimiento gratamente sorprendido.
¿El chico de la pecera?
Si ese. Es un buen chico, en sus ratos libres escribe cosas y nos la envía a sus amigos. A ver de que se trata esta vez;
Lo se, yo también soy su amigo. Contestó Roy orgulloso.
Los dos técnicos abandonaron momentáneamente sus deberes y leyeron el texto con verdadero interés. Ambos adoraban a ese niño.

Conversación entre Monos y Huma:

Monos: No hay por qué preocuparse, tu tiempo se agota. Has hecho mucho daño. Poéticamente te has cortado hasta desangrar y morir en tu propio reflejo.
Huma: Entiendo qué quieres decir. Un espejo muy limitado.
M: Y tal vez distorsionado. ¿Qué hace que te creas tan especial?
H: He hecho cosas que tú nunca imaginarías.
M: Yo también hago cosas fabulosas. Y no destruyo.
H: No como yo, Monos. He construido ciudades gigantescas que no podrías recorrerlas en decenas de vidas.
M: Tal vez eso no pueda o no quiera hacerlo. Pero conoces a Horms. Él sí puede. Construye ciudades subterráneas que pueden abarcar y unir continentes enteros. Y no destruye.
H: Lo sé, sé que en cada cosa que me diferencie de ti otro habrá que me iguale. Construyo cosas, multitud de objetos que me ayudan en la vida, que me hacen más feliz…
M: Dudas de esas palabras, sabes que los objetos no te hacen más feliz. En realidad solo ocupan espacio. Tú eres Diógenes, acumulas desechos que crees útiles. Pero con eso me empujas a mí, nos empujas a todos. Sustituyes lo que Mam te dio, nos dio. Unos a los otros, ¿recuerdas? Un hermano te lo dijo: «Amaos unos a otros». ¿Quién te crees que son «otros»? Soy yo quien habla desde otro lugar, es Márbol que crece en Mam y los demás, miles y miles que por tu mirada perdida has estado matando.
H: Sí, estoy empezando a ver. Puede que sea tarde. Soy consciente de la corrupción que he hecho de su sangre, de que he podrido su leche. Supongo que es tarde.
M: Puede ser. Pero tranquilo, tú no morirás, siempre algo de ti sobrevive. ¡Quien sabe! Quizás esta vez aprendas y vuelvas a besar a Mar y a amar a Mam.
H: Tal vez, pero no prometo nada. No tengo memoria.
M: Si la tienes, aunque lo desconozcas. ¿Sabes? Lo que más me fascina es que eres hijo de Mam, igual que yo, y ella no puede equivocarse. Si caminas es porque ella lo desea. Si yo muero por tu culpa ella ya lo sabía.
H: También soy Narciso, mi rostro en el reflejo distorsionado hizo que olvidara el rostro de Mam y lo rechacé todo. Eso tal vez no lo perdone y decida olvidarme ella a mí, para siempre.
M: Rezo para que así sea, eres mi familia pero no me gustas. Apestas.
H: Ahora lo sé, lo siento

Ambos técnicos aplaudieron el texto que provenía de un chico de ocho años.
No está mal para un chico de su edad. Que casualidad que te envíe esto ahora
Este tipo de «casualidades» se repiten constantemente, no me digas que no te pasa
No te lo voy a decir. Parece que nos leemos las mentes.
 Si. A propósito del texto, estoy seguro que el chico también ve el cambio que se avecina y piensa que tal vez no lo superemos y Mam, la naturaleza, no nos seleccione, que hayamos sido tan engreídos que hayamos olvidado de donde venimos y por tanto que es lo que somos.
Si. Natura nos está matando, desde luego no estamos capacitados para seguir, y tampoco somos dignos, solo por el hecho de ser Humano se tiene un motivo para morir. El síndrome del suicidio es una forma lógica de acabar con una especie tan correosa como la nuestra.
El paseo terminó justo delante del vacío sideral, Josef sacó de su maletín un pequeño medidor y lo observó con detenimiento ajustando algunos datos.
Es un efecto de la memoria, si recordamos lo que el hombre ha recorrido como especie, sin duda, dan ganas de suicidarse. «Por una memoria de destrucción y un porvenir sin ilusión al hombre solo le queda la extinción» Recitó exageradamente la frase de moda entre los «Iluminados del Cataclismo».
Muy poético. Puede que tengas más razón de la que crees. Hasta que no abandonemos la absurda idea del individualismo como concepto a alcanzar no podremos comprender el sentido de la vida, ya que este solo puede ser entendido desde el punto de vista de la especie. Roy observaba aburrido como su colega realizaba las mediciones.
El sentido de la vida de una especie es simplemente el de sobrevivir el mayor tiempo posible y evolucionar.
Por supuesto, el momento en el que desapareció este sencillo razonamiento habría que buscarlo, como siempre, en un momento histórico clave en la historia del hombre: la aparición del monoteísmo, del único Dios al que hay que emular. Por tanto, cuando, quizás por inevitables caminos, fuimos descubridores del sedentarismo agrícola, de la producción y del mal llamado «crecimiento» cuando debió de ser llamado esclavitud, esclavitud a la tierra quiero decir, al trabajo agrícola y al excedente. Surgieron los primeros dioses únicos, cuya transparencia nos permite ver ahora el capitalismo que se nos avecinaba tan terroríficamente, bueno estos dioses digo, trataban de salvarnos con sus superpoderes únicos de vida eterna sin trabajo y no supimos ver, aún hoy no vemos, que lo que prometían era en realidad la disolución del hombre como especie al tratar de alcanzar en solitario un monstruoso álter ego; a ese Dios individualizado. Se desarrolló así una transformación paulatina del hombre hacia la disociación, hacia el individualismo como meta. Es la falacia absurda y ridícula de la diferenciación y competencia entre seres idénticos con un objetivo común, la susodicha supervivencia.
Muy bien, señor catedrático, me ha quedado muy claro.
Si quiere le doy yo una lección de historia que le va a quedar, también muy claro, en que punto histórico nos encontramos y porqué nos merecemos lo que nos está pasando.
Adelante con su disertación Maese BioElectricista. —Bromeo el ingeniero. Ajustada la presión, te invito a un café. Dicho esto, ambos se pusieron en marcha a la cafetería de los hangares, según ellos mismos el peor café de toda la nave.
De acuerdo. Pues como le iba diciendo; hace diez mil años tuvo lugar, como bien acabas de citar anteriormente, la revolución más importante de esta civilización humana; el descubrimiento de la agricultura permanente o totalitaria, es decir; la que obligó al ser humano a abandonar el nomadismo y asentarse permanentemente en un lugar determinado. Anterior a este momento el hombre había habitado la tierra en perfecto equilibrio con la naturaleza, igual que una cebra o un tiburón, fue la época del famoso edén. El hombre se situaba en La Tierra sin llamar la atención más de lo que lo haría cualquier otro animal, sin que su población creciera más que las demás. A excepción hecha de alguna hipotética civilización olvidada que creciera en equilibrio natural.
»Pero con este gran descubrimiento, la agricultura, nos convertimos en verdaderos dioses, poseíamos la llave del bien y del mal, no solo matábamos para comer sino que además matábamos para proteger y aumentar nuestra producción alimenticia. Nos creíamos con el don de eliminar aquello que no nos era útil para nuestro sustento. El poder de elegir entre la vida o la muerte de cualquier ser para nuestro beneficio.

11. La tripulación Conversación 2º Parte
La cafetería se encontraba en el interior de una burbuja transparente en el espacio exterior a imagen de la cabina del piloto de Edén, así el cliente que estuviera tomando en ese lugar un aperitivo tendría la sensación de estar flotando entre las estrellas. Caminaban en este momento por el pasillo que lleva hasta el bar y que los alejaban de Edén, este pasillo está decorado a modo de galería de arte y posee originales de artistas contemporáneos como Salmah yliek pero también posee un estupendo Schielle y un hermoso Monet aunque la obra más valorada por la tripulación pertenece al inclasificable artista Varon Verger Moon de principios del siglo XXII, y consiste en una escultura imposible de varillas biológicas que tiene la capacidad de transformarse con el tiempo. Lentamente la obra adquiere versiones de si misma debido a la estructura genética que la forma. Siempre ves una fabulosa obra de arte, que vagamente podía recordar a un Baobab, que nunca es la misma y que además nunca pierde su impresión original. Los técnicos mantenedores no pudieron evitar extasiarse con la obra.

Comed lo que queráis del árbol de la vida, más no probéis bocado del árbol de la ciencia, por que seréis como yo». ¿Recuerdas? Tenían razón en el aviso ¿eh? Disfrutad de la vida, no la controléis. Esto era básicamente lo que querían decirnos.

Continuaron hasta el bar y con los pies aparentemente en el vacío se encaminaron a la barra.

Si. Y no se le obedeció y trajo la mayor catástrofe que se pueda imaginar, y no me refiero a la extinción de las especies sino a la duplicación de la nuestra, al haber sobreproducción el hombre podía sobre poblarse.
»Te daré datos: Una vez convertidos al sedentarismo, por lo tanto esclavos de la tierra.
–¿Recuerdas a Caín el agricultor que acaba con Abel el pastor nómada? Que curioso ¿eh? Los mitos encierran mucha verdad. —Le interrumpió Roy Cow
–Eh… si, si tienes razón. Pues como te digo, una vez sedentarios empiezan a ocurrir barbaridades, escucha y no me interrumpas por favor. —Le dijo con media sonrisa mientras le pasaba el café.
–Perdón.
– 5.000-3.000 a.C.: La población por primera vez se amontona y comienzan las primeras guerras por los recursos. Organizaciones exclusivas para la guerra. Ejércitos.
»3.000-1.500 a.C.: La población llega en 1400 a.C. a cien millones. Aparición del Delito, esto es; la necesidad de tipificar y castigar un comportamiento que aparece en contra de la organización establecida, estado, reino etc.
»1.400-0 a C.: Doscientos millones de seres humanos. Época de grandes conflictos y conquistadores. Aparición de la falsificación, devaluación e inflación de la moneda. Hambre y peste, síntoma del hacinamiento en las grandes urbes. Esclavitud. Por primera vez en la historia la gente sospechó que algo iba mal, que la vida no podía ser solo eso, necesitaban salvarse, aparición de la religión occidental. El Dios único que promete salvación.
»0-1.200 d.C.: Cuatrocientos millones. Más guerras, pestes, hambres, corrupción, inestabilidad. Asentamiento de las religiones y por lo tanto el convencimiento de la necesidad de salvarse de un mundo que hemos olvidado como fue y que creemos que siempre fue así. Ya no importan las causas sino la salvación, el abandono de este lugar hacía otro maravilloso y lejano.
»1.200-1700 d.C.: Ochocientos millones de personas (te habrás fijado que las duplicaciones tardan cada vez menos tiempo). Peste bubónica, la inquisición. En Londres se abre la primera prisión para deudores y el primer asilo para dementes. Revueltas de la clase obrera. Época de persecuciones semitas. Hambre en Europa y Japón con miles de muertos en diferentes países. Aparecen enfermedades como el ergotismo, viruela, tifus y difteria acabando con docenas de miles de vidas. Todo esto además de los males mencionados de épocas anteriores, todas derivada de la superpoblación humana.
»1.700-1900 d.C.: Doscientos años más y la población alcanza los mil quinientos millones de seres humanos. Aparición de las drogas como consumo habitual (Opio), reparto colonial de África, Australia, Nueva guinea, Indochina. Aniquilación de millones de pueblos indígenas por enfermedades importadas. Europa también sucumbe ante la viruela, el cólera etc. , etc. Existe una relación directa entre la agricultura y el hambre, evidentemente. Fracaso en las cosechas igual a hambruna y durante esta época son innumerables los casos. Aumento desorbitado de todos los males nacidos del hacinamiento del hombre; Millones de pobres, enfermedades trasmitidas por ratas o por el agua, enfermedades mentales in crescendo, revoluciones; aumentando con ello la diferencia entre ricos y pobres, desesperanza. Extinción de especies animales en Europa como el jabalí o el lobo. Tres millones de bisontes en América
»1.900-1960 d.C.: La siguiente duplicación tardaría solo 60 años; tres mil millones. Primer hundimiento económico mundial 1929 y dos guerras mundiales (Sesenta y cinco millones de personas aniquiladas)
»1.960-1.996 d.C.: Treinta y seis años y la cantidad de seres humanos se vuelve a duplicar; seis mil millones. Crisis energética, declive cultural, degradación ecológica.
»1.996- 2012. 16 años y todo revienta con la catarsis capitalista, el gran crack económico y con el colapso ecológico y su locura climática. Un final por otra parte predicho por las culturas Mayas. Me pregunto donde estaban los Jinas durante todo este tiempo.
»Lo que ocurrió después ya lo sabes… un desastre, no se como pudimos sobrevivir. Este es el orden de hechos que traería la producción de alimentos como consecuencia de la agricultura totalitaria: Guerra, delito, corrupción, esclavitud, sublevaciones, hambre y peste, explotación de clases trabajadoras, drogas, derrumbe de la economía y genocidio, ¿que nos quedaba? Pues lo que se vivió en aquel momento, que no fue más que la desesperanza, el hundimiento cultural, la desconfianza total del sistema de vida que los arrastró desde hace más de siete mil años. Ya estaba bien, ya nadie confiaba en ella. Se dieron cuenta que la producción no era la panacea de oro, no era el camino correcto, llevaban todo este tiempo errando en el principio fundamental de nuestro hermoso sistema de crecimiento. Crecer, crecer a toda costa, cayera quien cayese aunque fuera nuestro propio planeta.
Todo pudo haber acabado durante aquellos primeros años del sigo XXI

Ambos pusieron mala cara al tomar un sorbo de café, sonrieron y Josef dijo: –Al menos esto te mantiene activo.
— Pero puede matarte. – Ambos rieron y brindaron con la pequeña taza de café.
 Si, el problema ecológico,– Prosiguió Josef. –el hambre, el nuevo crack económico, la diferenciación de los pueblos, todo estaba al límite, además para rebosar el vaso tenemos una tormenta y un meteorito, especie correosa la nuestra sin duda, al final menos mal que apareció nuestro «sagrado>> motor de hidrógeno, que nos salvó. Dicen que fue Jina, sino no se entiende como llegó a todo el mundo, Y por supuesto Net, que no se nos olvide, que liberó la información de su uso.
Si, pero ¿Nos salvó? No, no lo creo, solo retrasó lo inevitable. Quizás nos ayudase a subir un pequeño peldaño, y bueno, nos sobrepusimos a los males físicos de contaminación y desigualdad y gracias a net y al motor de hidrogeno todos pudimos alcanzar el desarrollo necesario, es cierto. Pero el verdadero problema, el problema mental no desapareció. La desesperanza, la apatía o el desengaño como raza que no va a ninguna parte permanecía latente en nuestro cerebro. El efecto placebo de nuestra tecnología es como el regalo de un hijo a un padre que sigue sin confiar en sí mismo. Por lo demás aparecieron problemas nuevos como bien sabes, el descubrimiento del campo genético, las tecnociencias y el nuevo capitalismo siguió marcando las directrices de un crecimiento algo más controlado pero igualmente opresor.
 Esos problemas de los que hablas fueron al principio soluciones. El campo genético descubría nuevas variedades de alimentos fáciles de producir y económicas que liberaron al pueblo del hambre, claro que a la larga esas nuevas especies alimenticias pertenecerán al sector privado, las tecnociencias al ser organizadas y dirigidas por empresas provocaban el mismo problema, la acumulación de capital por unos pocos y la escasez de medios de la mayoría. Entonces vino la ilusión de un nuevo cambio, el “Nuevo Capital” que trajo consigo la reforma económica más importante desde la primera revolución industrial, la <> Así las empresas que superasen los cien millones de beneficios debían reinvertirlo en la sociedad y como la sociedad estaba globalizada se reinvertiría en el planeta, también las fortunas privadas estuvieron sujetas a esta nueva ley, ningún ser humano podría superar la cantidad de diez millones de M.Us (Moneda única) sin un reparto equitativo de los excedentes. La idea de este techo trajo consigo innumerables fórmulas para crear dinero negro y como contraposición la eliminación de paraísos fiscales con el cambio físico, de forma, de la moneda, del nombre o del color, para que así no se pudiese ocultar y lograr que siempre estuviera en movimiento.
–Si, bueno ese es un tema muy amplio, la cuestión es que para cada solución un problema, para cada avance un retraso, y así andamos, como siempre, con los mismos problemas de siempre. Llevamos, efectivamente, arrastrando ese pesar trescientos años ¿Para que coincida con la nueva era?
Tal vez. Lo que parece que es cierto es que ese pesar, el no saber donde vamos, nos está matando. Y que como dijimos antes; nos lo merecemos. Antes de la aparición del virus la primera causa de suicidio era la perdida existencial del individuo, el individualismo, al no existir dependencia con el resto de la tribu el hombre se siente perdido, ahora es la especie la que no encuentra su identidad.
–El hombre tribu mataba otras tribus, el hombre solitario solo se puede matar a sí mismo.
–Un número cada vez más elevado de seres humanos han puesto sus expectativas en nuevas religiones, no aprendemos. Los noéticos, o los Iluminados del cataclismo o aquellos que creen en la existencia de los Jinas.
–Si. Pero eso es otro cantar. Termínate el café.

12 Jinas.
Los Jinas no existen.
Los Jinas es una parábola de las Metaideas.
Alguien (Invisible) te susurra al oído una idea revolucionaria,
un pasado olvidado o un advenimiento futuro,
algo que por uno mismo es imposible saber o conocer.
Al mismo tiempo esto también le ocurre a otras personas
de diferentes partes del planeta o de la galaxia.
Independientemente a si existe algún tipo de unión.
Hay quien escucha y hay quien no.

Como un escalofrío recorre un cuerpo
así recorren las ideas, la piel de nuestra especie.
Los Jinas obran el milagro.

Ellos sabían que la Tormenta no sería el final
Y que Apophis pasaría de largo.
Ellos saben como acabar con esta locura.
Pero no lo oímos con claridad.

No existen, pero van desnudos y
si te tropiezas con uno estarás soñando.
Ellos no pueden ser vistos,
se han de mantener ocultos,
en todos los sentidos.

Te hablarán
y al mismo tiempo te convencerás
de que estás solo.

Se saben todos los trucos,
llevan demasiado tiempo por aquí.

No les temas
No interfieren en el individuo
Solo en la especie
. Teorema del fantasma.
Apropósito de los Jinas

El rumor que desembocó en la idea del <> apareció a finales del siglo XX, cuando se fortalecieron las teorías conspirativas del nuevo orden mundial; alguien desde la sombra guiaba a la especie humana.
La niebla que ocultaba la raíz cultural de occidente fue disipándose al comprender que toda su tradición religiosa (Judía, católica, Musulmana etc.) se sustentaba o era trasladada literalmente de la egipcia y esta, a su vez, de otra anterior, Sumeria. Este secreto se mantuvo oculto por miedo a su extinción, pero poco a poco cuando la opresión religiosa fue menor y el nivel cultural mayor, entonces la verdad hizo su aparición. Al principio como leyenda o tradición que se recupera y más tarde como posible certidumbre, luego como suele ocurrir, no se podrá distinguir la realidad de la ficción. Es el paso previo a convertirse en realidad de pleno derecho. Se tornaba real la existencia de una civilización avanzada padre de la actual.
El secreto egipcio, templario o masónico hundían sus misterios en esta tradición.
Pueden ser los Jinas esa civilización original que nos ha acompañado todo este tiempo, pero no hay pruebas físicas de ello.
Algunos sugieren una idea más mística, creen que podrían ser la conciencia que se desprende directamente de los genes que nos componen, esto significaría que el autentico ser vivo son los susodichos genes y que el hombre es únicamente su medio de transporte, un útil. En este sentido ellos piensan (los genes) y nosotros recibimos estas impresiones por medio de ideas o ensoñaciones que debemos obedecer.
A veces los Jinas emiten una Metaidea o entendido de otro modo, los Jinas existen solo para dar entendimiento a una Metaidea.
“La aparición espontánea y compartida de una nueva realidad”
Las Metaideas poseen unos valores que las hacen únicas;
–Como partículas cuánticas, aparecen en varios sitios (personas) al mismo tiempo.
— Aparecen por sorpresa, a veces tan inesperadamente que el receptor no se encuentra capacitado para entenderla. A veces, como una interpolación, no tiene nada que ver con el mundo inmediato y circundante del individuo.
–Las Metaideas carecen de nivel temporal. Adivinan o recuerdan indistintamente.
–Por naturaleza contagiosa, al propagarse, la Metaidea adquiere la virtud de creíble y real.
Ejemplos de Metaideas son; El fuego, la agricultura, la teoría de cuerdas, La teoría unitaria, el motor de hidrógeno, el motor antigravitatorio.
Los Jinas son la Fuente, el Canal y el Motor de las Metaideas.
A propósito de los Jinas
13 Atum
Un haz de luz hizo su aparición detrás de un pequeño trasbordador enganchado ya a su cordón umbilical. Una de las estrellas del sistema Alepharán, Osiris, parecía devorar con su brillante belleza a la diminuta nave.
Venom observaba el juego de luces pensando, recordando, que hacían allí, y que estaba pasando a su alrededor. Esperaba mientras tanto pacientemente la llegada de la nave de carga con su apreciado material, su siniestro y secreto componente.
Y Atum vigilante.
Este sistema solar y su punto de presión, el pozo cuántico, era en verdad el misterio más espectacular que el hombre había encontrado en su camino. Esta divinidad emitía con su respiración palabras enigmáticas que, aunque llegaban debilitadas por el entrechocar filtrante del material circundante hasta Edén y a sus tripulantes, estaban teniendo unos efectos impresionantes. Atum hablaba, y lo que decía era más que suficiente para provocar una reacción de tipo evolutivo en los que escuchaban. Y esto Venom lo presenciaba diariamente.
Se acercó a una de las múltiples consolas que colgaban de las paredes de Edén, desde las cuales se podía acceder a cualquier tipo de información, siempre que no fuera confidencial, de todos los experimentos que allí se realizaban. Los habitantes de aquella nave nodriza solo tenían un objetivo y en su búsqueda debían disponer de todos los medios posibles para su consecución, por esto debían compartir todo los estudios realizados y en proceso y debían ser accesibles desde cualquier rincón de la nave. En cualquier momento podía necesitarse la información o dejar grabado los resultados de alguna. Tecleó una cifra en el teclado 3D. y apareció una serie de títulos de experimentos realizados. Se Colocó los cascos bio virtuales y eligió uno al azar. El traslado a una sala mal iluminada y ruidosa fue inmediato, una voz en su interior le comunicaba en que consistía el ejercicio;
–Nadie en esta sala, unos cien invitados, sabe por que está aquí a escepción del agente que realiza el experimento, — El mismo que emite la información y que Venom recibe como propia gracias a la tecnología bio virtual. –La multitud está charlando y son ajenos al experimento, se hayan expuestos a una música ensordecedora, apenas pueden escucharse entre ellos si no es acercando la boca al oído. El experimento es sencillo, se localizará a uno de los participantes y se proyectara la voz hacia el sujeto, apenas un susurro. –¡Pablo! –Inmediatamente un joven ha mirado hacia el agente con las cejas arqueadas. Se acerca y se le pregunta si ha escuchado su voz, algo que con la distancia y el ruido era imposible, el sujeto responde afirmativamente.
La segunda parte consiste en repetir el ejercicio pero esta vez no se emitirá ni siquiera un susurro. –¡Willem! –El nuevo sujeto también se ha girado y mira al agente.- De entre todos, Willem sabe quien le ha llamado de este modo.
–Las conclusiones de este experimento hacen referencia a otros de la misma categoría y todos coinciden en afirmar que la telepatía es una virtud que depende del emisor, esto quiere decir que todos poseemos la habilidad natural de escuchar y que únicamente el que emite la información telepática es el que tiene que hacer el esfuerzo, levísimo esfuerzo de dirigir el pensamiento hacia un sujeto en concreto.
–En el juego clásico de las cartas adivinatorias si no eran vistas por alguien, observador, el porcentaje de aciertos por parte del sujeto adivinador era muy bajo, sin embargo cuando eran previamente visionadas, este porcentaje aumentaba en un 96% – No se adivinan, se transmite la información. Reconoció la voz del sujeto agente.
El clip de información terminó en ese punto. Venom sabía que la influencia de Atum era lo que hacía subir el número de aciertos ya que la capacidad de percepción aumentaba gracias a esta singularidad espacial.
Venom no dejaba de sorprenderse por esta cualidad cognitiva que llegaba hasta ellos y que los estaban cambiando, a todos sin escepción. Durante estos meses él mismo había notado un aumento progresivo en la comprensión de los problemas lógicos o matemáticos fuera de lo normal. Eran también, todos ellos, sorprendentemente, más rápidos con problemas de la realidad cotidiana; incluso existía una afinidad, un entendimiento fuera de lo común entre las gentes que componían esta comunidad, apenas hacía falta hablar para que se comprendiera lo que se quería decir, y por supuesto el aumento de la capacidad para recordar. Una memoria que, comenzaban a comprender, superaba la de una sola vida. Y aunque las diferencias emocionales seguían existiendo, una creciente capacidad emotiva los hacía reconocerse de un modo muy especial, casi se podría decir que durante breves periodos de tiempo se <>, unos de otros.
Las reticencias admitidas al principio hacia él y por ende hacia Misato a causa de su trabajo, debido a la lectura emocional de los fallecidos, comenzaban a desaparecer y ya nada tenia que ver con los primeros sentimientos enfrentados cuando se abrió el departamento de análisis. La tripulación comenzaba a entender y a perdonar la actuación del personal encargado de las lecturas, lentamente pero progresivamente. Y todo esto acaso en las últimas semanas.
La comprensión de la teoría unitaria, aquella que dice que lo que le hagas a cualquiera tiene su eco en los demás, incluido uno mismo, se asentaba en las mentes de sus compañeros de viaje. Se admitía la posibilidad de la interconexión entre todos los humanos, la expansión del virus Dulson era una prueba fehaciente. Pero no solo entre los humanos, ni tan siquiera únicamente entre seres vivos distintas especies, esta compleja teoría afirmaba que todo se puede contemplar desde un mismo prisma interconectado, todo se puede describir, entrelazar y fusionar; las ciencias, el tiempo, las religiones, el arte, etc. etc. todo estaba más cerca entre si de lo que cabría suponer. Gracias a Atum esta perspectiva se tornaba clara y real, solo dependía de nuestra capacidad consciente, de que nuestra atormentada mente tantas veces distraída en banales asuntos sin importancia, tantos asuntos materiales que llenaban nuestra cabeza de basura, se pudiera dirigir hacia lo verdadero, hacia lo fundamental, hacia »La razón del ser«, la comprensión total y absoluta de las preguntas clásicas del hombre, ¿Qué soy? ¿Qué es lo que me rodea? ¿Por qué estoy aquí? Etc. Que pudiera al fin comprender que <>.
Siguió el rastro de ejemplos de ejercicios temporales en el monitor de la consola 4T y pulsó otro ejemplo. Esta vez la posición subjetiva de Venom se trasladó a una habitación completamente blanca, con una mesa y una silla como único mobiliario. El individuo que transmitía la información neuronal (Grabada) a Venom permanecía sentado, sin objetos a su alrededor y con un traje suave y una temperatura de 23 grados. La habitación estaba insonorizada, preparada para evitar cualquier tipo de información. Una voz en off se introdujo en el cerebro de Venom:
Nuestro cerebro juega en un campo cuántico, por lo tanto carece de importancia temporal, es decir, puede enviar información del pasado al presente, Recuerdos, pero también puede enviar información del futuro al presente. Predicciones. Recordemos que para los recuerdos, para los sueños, para los deseos etcétera, se activa la misma zona, para nuestra mente no existe diferencia alguna. Este ejercicio trata de dominar esa situación, intentaré ser consciente de la posibilidad de manejar los espacios temporales con algo intangible como es la información.
Durante un tiempo en silencio, trato de captar un mensaje, concretamente un cifra. No se trata de adivinación sino por el contrario de escuchar una voz en mi cerebro que me diga la cantidad correcta. Pasa un tiempo y tecleo en la mesa una cifra de siete dígitos. 5769934. Una vez escrito, el ordenador permite ver una cifra previamente asignada. 5769034. La diferencia es de un solo dígito.
No me muevo ni un centímetro, todo debe de estar como hace unos minutos, creemos que de este modo la información “navegará” en mejores condiciones. El siguiente paso del ejercicio consta del envío de esa cifra, ya visible y correcta a mi mismo pero en mi estado temporal pasado. He de recordarme a mí mismo y como si se tratara de un solo momento el presente actual y el ahora pasado se deberán mirar cara a cara (Metafóricamente, imaginativamente, mentalmente) para el traspaso de información. La información enviada es la correcta pero al recibirla minutos antes, cuando la escribí, no lo hice correctamente, fallé en un solo número, de todos modos el ejercicio se considera un éxito.
El ejercicio se repetirá. La conclusión es simple, al igual que la materia cuántica, la información neuronal permite el viaje en el tiempo.
Atum permite este viaje con mucha más facilidad que en cualquier otro lugar del universo explorado.

No solo la mente sufría este avance de tipo evolutivo, también los experimentos científicos, como los que acababa de visionar, recordó a Raúl y su conexión con el agua, recordó los visionados virtuales de las defunciones, tenían una claridad sorprendente, las pruebas daban resultados mucho más alentadores y se llegó a dibujar claramente la silueta que a todos se les aparecía al final del túnel. El propio Venom volvía a tener, en repetidas ocasiones, la visita de aquel ente que ya lo visitara en la infancia, y que había llegado a creer que formaba parte de su imaginación, pero ahora no lo dudaba, quien quiera que fuese, existía y además había dejado de darle aquel miedo infantil. Casi podía reconocerlo e incluso tocarlo. Esto hizo que se planteara la cuestión de su propia muerte. ¿Puede tal vez que aquella sombra con la que tantas veces <> fuera la silueta de la muerte que sufren los visionados?
–¿Quiere esto decir que me estoy muriendo? Me está avisando, eso creo. Algo importante va a ocurrir. Bajo el radio de acción de Atum todo es diferente. La fuerza cognoscitiva que emite Atum es impresionante. Tal extremo de poder está transformando sutilmente en otra cosa a todo el personal.
Venom era consciente de todo esto pues diariamente observaba cambios en la actitud de las personas y sabía que los efectos de Atum no iban a acabar aquí, no mientras siguieran bajo su influjo.

14 El plan
Su mano tembló levemente, ¿A que venían esas dudas? ¿Es que acaso no tenía el derecho, el deber, la obligación? Pero sus piernas se debilitaban, inevitablemente. El miedo solo puede venir del desconocimiento, de la inseguridad.
<>su cuartel general<<. Uno de los bosques que Edén tenía en su interior, el más pequeño, se sentía mejor y pensaba con más rapidez en un entorno natural diseñado por el mismo. Los suaves aromas a flores silvestres y el murmullo del arrollo no muy lejos de su aparato de mandos le reconfortaban y le ayudaban a relajarse. La temperatura, humedad, calidad y cantidad de luz y otros datos ambientales se adecuaban instantáneamente al estado de ánimo de Venom. Así cuando entró una oscuridad parecida a nubarrones y un aumento de la humedad con olor a ozono se extendió por toda la sala, le gustaba aquella sensación de estar en campo abierto bajo un cielo cubierto de nubes cargadas de agua.
Misato criticaba aquella excentricidad, ella prefería en la mayoría de los casos trabajar con gente y ruido alrededor. Ella era la única persona capaz de manejar adecuadamente Edén, pero como personal al mando, Venom tenía acceso al control de su cerebro, ya que fue parte fundamental en su diseño, pero no al pilotaje Edén, que requería cualidades que él no tenía.
Venom se estiró y acomodó en su asiento. La luz ambiente se torno difusa, a imitación de un amanecer en la Tierra. La ambientación lumínica era uno de esos pequeños detalles de Edén que más hacía disfrutar a Venom.
Edén era un adelanto importante en la concepción de naves interestelares, tanto por la habitabilidad de los seres humanos en el espacio, como por su manipulación y gobierno.
Básicamente la diferencia fundamental con las máquinas anteriores consistía en el relleno de su esqueleto de metal; entre la capa en contacto con el espacio exterior, preparada para soportar grandes presiones y temperaturas extremas y la parte en contacto con circuitos y más cerca del hábitat del hombre, se encontraba un compuesto biótico, es decir, orgánico, en estado de gel. Este compuesto rodeaba por completo la nave y actuaba como símil de una espina dorsal, recibiendo información tanto del exterior (radiaciones o sonidos), como del interior, (comunicación humana u órdenes electrónicas), traduciéndose en estímulos nerviosos que se envían instantáneamente al computador central, Eva, el cerebro nuclear que manejará los datos correctamente. El exterior de Edén no distaba de la piel humana en cuanto a recepción de estímulos, cualquier radiación por débil que fuera era captada y analizada, así mismo poseía un amplio conocimiento sobre el comportamiento humano y su relación con cualquier miembro de la tripulación era íntima y personal, para los humanos de aquella colonia Eva era un compañero más.
El Biogel acercaba a Edén a los límites de la vida, esa era la idea. Nunca antes una máquina había estado tan cerca de formar parte del exclusivo mundo de los vivos en cuanto a su composición y comportamiento.
Además, el líquido al ser biológico y estar manipulado con nanotecnología, producía vida. Vida que se estimulaba para que formara parte de la nave y cumpliera una función. Estos avances aún estaban en fase de experimentación, pero era fácil encontrar en los pasillos o habitaciones algunos hongos o incipientes signos de flora diminuta, con gran potencial para la fabricación de oxígeno o limpieza del aire. Cumplía también un bien psicológico pues demostrado quedaba que cualquier signo de vida diferente a la humana alegraba las mentes de los hombres en el espacio; por ello también existían grandes zonas ajardinadas para disfrute y esparcimiento de los seres humanos.
El interior de Edén era en su mayoría selva, bosques, sabanas y otros ejemplos de nichos ecológicos terrestres, también existía una amplia y variada vida animal en un estado de semilibertad, donde la entrada del hombre estaba controlada y limitada para que tuvieran un crecimiento y un desarrollo propio.
Sin apenas una señal visible Eva reconoció el momento de relajación de su diseñador e hizo sonar una de sus melodía preferidas, sutilmente, se fue colando en el jardín el sonido de <> un antiguo tema de un grupo del siglo XX y que hacía que Venom cerrase los ojos y se evadiera durante diez minutos en un universo sonoro ajeno a la realidad que lo envolvía.
–Si el hombre trabaja a gusto su producción es mayor. –Reconoció Venom.
En Edén existían numerosos hábitats naturales del planeta Tierra que le hacían sentir bien y todos eran útiles, autosuficientes en producción de oxígeno, alimentos e incluso agua. En ellos se perdía cuando necesitaba estar solo y pensar.
Las medidas de la nave eran armónicas, es decir; utilizaban los números Pi y Phi para dar proporción natural a toda la estructura. La sensación de quien la visita por primera vez es la de estar en el interior de un gigantesco ser vivo en algunos lugares y en un páramo abierto en otros. La iluminación al imitar la solar sostenían los niveles que se percibirían en la Tierra, azules y claros arriba y tonos más terrosos y oscuros abajo.
La concepción de la nave nacía de la emulación de paisajes terráqueos. Todo encaminado para que sus habitantes no desearan estar en otro lugar.
Transportaba a familias enteras y también a parejas. Las viviendas se acomodaban al diseño que cada ocupante decidía. Se procuraba atender hasta el más mínimo detalle para su total comodidad y desarrollo. A cambio ellos tendrían simplemente que cuidarla y trabajar.
Un lugar hecho para el estudio y la investigación. Para eso estaban allí, ese era el trabajo. Comprender la situación en la que se envolvía la raza humana y sacar conclusiones. La cercanía de Atum proporcionaba una ayuda sin parangón para la comprensión de esta situación.
Venom se sentía orgulloso de la nave que había diseñado. Pero sobre todo lo estaba de su cerebro. La mente virtual más avanzada jamás construida «Eva»; un auténtico portento de velocidad y exactitud.
El modo de controlar el cerebro nuclear era a través de un coágulo de líquido amniótico, sometido al antigravitat que levitaba frente al asiento del general, en el cual Venom introduciría sus manos. Esto le serviría de conducto para la comunicación telepática con la computadora. Utilizando su propio sistema nervioso; pensaría de forma natural y la información neurológica seguiría el curso por todo su cuerpo hasta sus manos y ahí sería recogida por Eva, gracias al líquido amniótico, traduciéndolo correctamente en órdenes directas a la computadora.
A partir de la conexión mediante el líquido conductor, la charla así como la manipulación de ciertos apartados de la nave nodriza Edén, se realizarían mentalmente.
La sensación al introducir las manos en el coágulo recordaban vagamente a la producida por la falta de sueño.
Eva, información de tripulantes y carga de la nave que se aproxima, de nombre Extraversus IV. Quiero comunicación directa. Código vigente y análisis,… y abre una pantalla con el monitor 4 de la sala-bar. —Dijo secamente
Una pantalla 3D apareció de la nada a su izquierda, en ella aparecía la esbelta, aunque encorvada ahora, figura de Misato que seguía frente a su ordenador abstraída con su trabajo. La oficial médico piloto repasaba una y otra vez, hasta la extenuación, los valores matemáticos de las defunciones. Incansable como siempre.
Información sobre Extraversus IV procedente de La Tierra. —Volvió a ordenar Venom.
–131 tripulantes. La respuesta del computador llegó instantáneamente.
»Carga: material de análisis médicos y químicos, material de intendencia y suministros. Nave de transporte-laboratorio especial. Aix 01.
»Código de programación anulada. Intento negativo de conexión. Gobernación de la nave en descontrol. La nave se mueve por inercia.
»Armamento: sin confirmar.
»No hay contacto con la tripulación.
La sorpresa se hizo eco en la voz del general.
 ¡¿Qué quieres decir con inercia?! ¡¿Quien está al mando?!
No hay vida a bordo, Venom. Y la computadora no fue establecida como piloto. La nave lleva rumbo perdido.
¿Que no hay vida a bordo? Y además, ¿nada guía la nave? Todo esto es muy extraño, ¿Puedes controlarla desde aquí?
No habrá ningún problema. Lograré estabilizarla con campos magnéticos.
La Extraversus IV lleva 131 tripulantes, la mayoría científicos. ¿Por qué dices que no hay vida?
El escáner de bio da negativo Venom, es extraño pero así es. No es posible conseguir información directa de la Extraversus IV, no hay contacto posible pues la nave al completo está sin energía. Estoy entrando en la base de datos que guardo en mi propia memoria. Al parecer llevaban una carga protegida, posiblemente sea la causante de esta situación. ¿Sabe usted algo, General?
Supongo… Eva, lo que te voy a decir es código 001, ¿sabes lo que significa?-
Máximo nivel de seguridad.
Exacto, implica silencio absoluto. La carga era nada más y nada menos que el virus del síndrome Dulson en estado puro y en equilibrio, sometido a fuerzas de presión en una cámara de alta seguridad. Por algún motivo que desconozco se ha debido inocular entre la tripulación, provocando un suicidio colectivo. Sigue intentando la comunicación, por favor. Debo saber si efectivamente son ciertas estas teorías; si es así, debo saber cómo se escapó el virus de la cámara, y por supuesto, si queda alguien con vida.
Si esto llegase a ser cierto y el virus mató a toda la tripulación el secreto no tardará en salir a la luz.  Comunicó Eva
Lo sé, aun así tu deberás ocultarlo. Nadie debe saber que la carga era el virus.
–El trayecto desde la PUERTA hasta Edén no dura más de dieciocho horas, ha debido ser un ataque muy violento para que en tan poco tiempo…
–No saquemos conclusiones aún ¿No te parece?
Una última mirada a la sala bar pero Misato ya no estaba; de hecho, una agitación extraordinaria se podía apreciar en toda la sala, alguien más había entrado en la CPU de Eva, alguien de carga o de transmisiones realizando su trabajo, era lo normal y se había percatado rápidamente de la situación en la Extraversus IV. Al parecer la noticia de las muertes ya era de conocimiento generalizado, pero no su causante, que tenía clasificación de alta seguridad. No habría que ser muy listo para percatarse que un exterminio como este hubiera sido causado por el virus, pero no debían enterarse que el virus venía “empaquetado” para su utilización.
Sintió como el despertar de un sueño al retirar sus manos del líquido conductor de información. La charla íntima con Eva había desaparecido, pero no la comunicación oral, que se podía realizar en cualquier momento y lugar de la nave.
Eva seguiría trabajando, tratando de localizar la entrada a la base de datos de Extraversus IV. Mientras, Venom comenzaba a organizar en su cabeza un equipo especial para el abordaje de la nave, así como la misión extraordinaria en caso de que la filtración viral se demostrase, salió de la sala de mandos cabizbajo y preocupado y tomó rumbo a otra habitación cercana que estaba aislada y preparada para un seguimiento virtual.

16 Historia
Breve relación histórica de los últimos años de la Era de Piscis.
2012 Colapso terráqueo. Tormenta.
2.027 –2039. Apophis.
2.096 Motor de Hidrógeno
2.107 Nuevo Capital
2121 1ª independencia de la tierra
2.125 – 2208 Guerras ecológicas
2.151 Motor Gravitatorio
2208 – 2234 Paz de las galaxias.
2.342 2ª guerras ecológicas o guerras gen.
2.360 Viaje de Dulson. 2.362 Regreso.
2.362 Virus.
2.389 Fin de las guerras gen

A principios del siglo XXI, la civilización humana seguía aturdida en un caos de contaminación y estupidez política. La mayor crisis económica de la historia destruía como castillo de naipes la sociedad constituida sobre el capitalismo desaforado de las compañías. A esta situación habrían que unirse los dos finales. Cegados por las batallas intestinas en contra del capital y el nacimiento de un nuevo mundo, con las manifestaciones antisistema y las huelgas masivas no hubo una preparación satisfactoria a la Tormenta solar ni a la llegada de Apophis.
La llegada de los <> fue devastadora pero prometía una liberación, un cambio radical en el comportamiento de las sociedades, pero ni siquiera ese desastre en el que se envolvía la raza humana fue suficiente para generar un nuevo sistema capaz de solucionar la crisis y aunque el germen del cambio tuvo lugar, solo el fuego realmente destructor del virus actual sería capaz de purificar y transformar.
Así, en aquellos tiempos, el duro enfrentamiento entre los que apostaban por una nueva concepción del sistema y los que deseaban la vuelta del antiguo régimen entraron en conflicto provocando una de las luchas más cruentas y represoras en la historia de la humanidad. La historia se repetía y una segunda edad media aún más oscura y terrible se cernía sobre los habitantes de la tierra. El Terror de las dictaduras empresariales duró aún otros sesenta años más. Como consecuencia al caos y a las guerras, a la nueva esclavitud de la genética a las multinacionales y a la aparición de las religiones terminales con sus nuevas revoluciones teocráticas la memoria de la humanidad se fue borrando.
Afortunadamente, un grupo muy reducido de hombres, logró darse cuenta de lo que ocurría y tomó medidas. <<La Casa Jinas» pues así se hicieron llamar, aislados pero con gran capacidad biotecnológica lucharon para que la oscuridad científica y humanista no se cerniera sobre la humanidad. Entonces desarrollaron la tecnología para crear energía a partir del hidrógeno, limpia e inagotable. Fácil de producir y fácil de desarrollar. Para que nadie monopolizara este invento apareció al mismo tiempo en multitud de lugares del planeta, como si hubiera sido desarrollado por miles de individuos al mismo tiempo, igual que actúa el fenómeno Jina (Aún se duda si no fue realmente Jinas) y gracias a net se difundió su manejo. Las multinacionales de la energía quebraron al instante y todos los pueblos cuando no los individuos pudieron elegir libremente donde y como utilizar el motor de Hidrógeno. En ese mismo instante también cesó la contaminación masiva. Un nuevo amanecer que se concibió como milagroso.
El planeta madre a finales de ese mismo siglo logró sobrevivir en pésimas condiciones.
Estos hombres, los pertenecientes a la <>, debieron forzosamente fundar las primeras colonias, debían establecerse en lugares más seguros mientras se terminaba de pacificar la tierra. Se habían convertidos en el enemigo número uno de las multinacionales de la energía y corrían grave peligro. Aunque la campaña de desprestigio fue terrible el daño al sistema ya estaba hecho. El efecto revolucionario era imparable, nadie poseía el control sobre el Motor y la humanidad podía desarrollarse libremente, el mundo podía respirar de nuevo, y la <> desapareció poco después.
Con las nuevas leyes de la memoria y de la protección cultural, el último legado de la <>, bajo el brazo, comenzó la expansión a otros planetas.
La población de Marte creció aceleradamente y se centró casi exclusivamente en la investigación científica y política de nuevas perspectivas económicas para un nuevo desarrollo y de este modo nació la teoría del Nuevo Capital.
Marte declaro la independencia de la Tierra, con el único fin de proteger los datos históricos y crear las condiciones para un nuevo futuro de la humanidad y para ello no debían sentirse influenciados por ninguna de las partes que, de nuevo, comenzaban a diferenciarse en La Tierra.
Solo cuatro años después, Marte recibiría la primera gran oleada de colonos y con ello la primera Guerra ecológica.
Este primer enfrentamiento fue la demostración real del cambio mental llevado al campo de batalla por el respeto debido a las otras formas de vida. Las luchas se centraron entre los colonos terrestres y los recientemente independizados habitantes de Marte, siempre intentando evitar los daños ecológicos.
Poco después, gracias a los experimentos con otras gravedades se concibió el motor gravitatorio que lograba el impulso de vehículos y, sobre todo de naves espaciales gracias al choque de fuerzas gravitacionales, es decir, se utilizaba la gravedad planetaria circundante para impulsarse. Una simple fórmula matemática creó una revolución en los transportes sin precedentes; se producían todo tipo de vehículos y maquinaria a bajo coste con esta excepcional capacidad para trasladarse y funcionar. Esto solucionó el problema de los viajes largos en el espacio y rápidamente se colonizaron varios planetas con una estructura parecida a la de La Tierra. Después, con la experiencia y la velocidad acostumbrada en los seres humanos, la adaptación de planetas se realizaría aceleradamente. Ahora para que la colonización fuera posible solo había que encontrar agua o exportarla, y el agua está por todas partes.
Pero la población crecía aun más rápido, (el eterno problema de la producción en el hombre: aumento de la producción igual a aumento de la población, como en cualquier especie animal) por lo que las guerras continuaron inevitables. Estas guerras estaban centradas en las nuevas tierras que se colonizaban y adaptaban. Desde la implantación de las leyes para la habitabilidad de los planetas y por una evidente lógica económica, los planetas eran adaptados a imagen y semejanza de La Tierra. Y era aquí donde precisamente radicaba su valor. En el equilibrio ecológico del planeta. En las batallas por tanto se obligó a seguir normas de respeto y conservación de la naturaleza. A nadie le interesaba un mundo en ruinas.
La primera guerra entre la Confederación de Colonos y la Asociación Libre Interplanetaria para la Defensa de Mundos Establecidos acabó por desgaste, no se veía un claro vencedor, ochenta y tres años de lucha no serían suficientes.
Tras veintiséis años de paz, las revueltas y las colonizaciones masivas estuvieron localizadas en guerras independientes. Pero la lucha aumentó de intensidad y de nuevo se avanzó peligrosamente a una nueva guerra total. Hubo varios intentos de paz, pero siempre aparecían nuevos enfrentamientos.
La guerra era parte inherente al modo de ser humano. La excusa o el planteamiento carecían de importancia. Al recorrer históricamente la vida de la especie humana, se apreciaba esa necesidad de matar al prójimo. Con el desvanecimiento de la vida tribal, de la religión animalista y el nomadismo apareció un sedentarismo radical con la esclavitud a la tierra, a la agricultura. Este nuevo modo de vida acarreó una explosión demográfica sin precedentes y este aumento de población fue la que trajo consigo esa violencia hermana que ya nunca nos abandonaría.
La única forma para controlar el aumento exponencial de la raza humana consistía en limitar los recursos alimenticios, es decir, producir sólo lo que la población del momento necesitaba, no más. Esto implicaba un suicidio consciente, controlado, de parte de la población futura; algo que nunca se planteó ni se plantearía. Pero la naturaleza es hermosa y acabó actuando por voluntad propia, así que esta fue la decisión que tomó: limitar el desorbitado crecimiento de la población humana con la forma lógica del suicidio.
No fue hasta poco después de la aparición del virus Dulson cuando se firmó el definitivo fin del enfrentamiento, después de otros cuarenta y siete años de sangrienta lucha, en la llamada Segunda Guerra Ecológica o Guerras Gen, así designadas por utilizar armamento que dañaba directamente las secuencias genéticas de los hombres.
Se creyó que este tipo de guerra fue en principio la que supuso la activación en nuestro genoma del síndrome de los suicidios.
En definitiva, el descalabro y la magnitud de los efectos que siguieron a la aparición de Gabriel 21 dieron lugar al momento ideal para que el hombre abandonara su edad púber o la del «Comportamiento de guerras». Se suponía superada la época de conflicto y odio hacia el mismo género humano al expandirse una nueva lucha en la que el armamento a utilizar era la ciencia, la filosofía o la fe, el estudio en cualquier caso, conceptos degenerados por el hombre de la antigüedad y que ahora cobraban una nueva perspectiva radicalmente diferente al reconocer que, como hermandad, serían más fuertes en la lucha contra este nuevo enemigo. Comenzó, por tanto, un periodo considerado de madurez para nuestra especie, de cambio y asentamiento de conciencia, teniendo como base el reconocimiento de que no siempre fuimos productores sino una especie natural más dentro de los equilibrios ecológicos de la naturaleza.
La nueva edad, la adulta, se confirmaría al pasar el tiempo sin enfrentamientos entre los hombres.
17 Grabaciones.
Misato olvidó por el momento la llegada del Extraversus IV, resumía en un archivo personal los datos que creía más notable a propósito del virus. No sabía si alegrarse o no de la marcha de su jefe. Se frotó los ojos cansados y volvió a redactar su informe.
Informe Mlc 3. 21.
Esta excepcional forma de morir del individuo tiene multitud de orígenes, todas toman como base la forma de ser personal y exclusiva de cada cual. El suicidio actual, transmitido por Dulson, es el modo más íntimo y personal de abandono de la vida. Esto quiere decir que la consciencia adquiere verdadero sentido de lo que está haciendo. El individuo es completamente racional y no se debe tachar de locura la acción premeditada del óbito consciente. Es una decisión plena y con derecho de ser ejecutada. La acumulación de estos casos así como su contagio es lo que, una vez sometido a estudio, se declaró como epidemia.
Las grabaciones con neurchips (implante obligatorio en el cortex cerebral) guardan las sensaciones, estímulos, sentimientos, vivencias etc. del sujeto en el momento de la definitiva ejecución del virus. Esto trae como consecuencia la grabación residual de memoria (Aura de recuerdos), que se divide a su vez en memoria individual (la propia vida) y colectiva o genética (la vida de antepasados o incluso familiares vivos). Esta última demostró que existía un enlace no tangible en el que se podía compartir recuerdos o vivencias entre personas vivas que no habían tenido la misma experiencia, pero si antepasados comunes. Estas personas por lo común eran consanguíneas. Lo que permitió suponer que el líquido elemento, el agua, que contiene la sangre o soporta la vida guarda alguna clave en el traslado de informaciones no tangibles. El agua, cuanto más pura mejor, conseguía en algunos casos ser un magnífico muro de contención para el contagio del virus Dulson. Pero cuando forma parte de un organismo vivo es, posiblemente, el cauce para la transmisión.
Alargó la mano para asir la bebida que Venom le había dejado en su mesa, pero esta se había acabado, pulsó la numeración de la bebida en su mesa y casi instantáneamente un camarero le llenaba de nuevo el vaso. Sin mirarlo siquiera prosiguió con el informe.
También se ratificó el hecho de que el hombre al poseer memoria genética; posee memoria más allá de la propia vida personal, mediante la comparación y la similitud de los mismos recuerdos en familiares vivos y muertos.
1.- Compartimos recuerdos entre seres vivos.
2.- Guardamos recuerdos de antepasados muertos.
Las grabaciones ayudaron a diferenciar las diferentes formas de ejecución de los suicidios en dependencia a la forma de ser de cada individuo. Si se somete a cualquier persona a un estudio intenso e intimo de su personalidad se puede prever la forma de muerte que este adoptará una vez sea infectado. Si sabemos esto, podremos suponer una actitud o vacuna más o menos eficiente para entretener o evitar el fatal desenlace.
Por otra parte el visionado de las muertes trajo a la realidad un elemento que hasta este momento pertenecía al mundo del mito y la leyenda; el ser que espera « Al final del túnel». Este ser es real, una persona física con un gran parentesco a la persona que fallece.
Contiene las siguientes cualidades; es del mismo sexo, se reconocen mutuamente, espera la llegada del fallecido, aparentemente tienen la misma constitución física y su aparición provoca felicidad y olvido.
Las grabaciones de fallecimientos en otros lugares, al ser de nuevo visionados en Alepharán, sometidos al espectro de Atum, adquieren una nitidez inigualable.
Absorta como estaba en su redacción no se percató del nerviosismo que penetraba en el bar. Levantó la cabeza hacia uno de los monitores de las paredes y su corazón se aceleró. Extraversus IV llega sin vida a bordo. Posible efecto viral. Peligro de contagio. Peligro de contagio. Edén activa protección 1.

18 Militares y científicos.
Los ejércitos en la actualidad se habían transformado en enormes corporaciones al servicio de la comunidad humana para la erradicación del virus, pero su existencia peligraba. Gran parte de la población la creía ya inútil. Además para mucha gente eran ellos los padres del virus Dulson: tantos siglos de guerra habían desembocado en la peor de todas, la autodestructiva. Además, en las últimas guerras se había jugado demasiado con la genética y esta enfermedad transformaba el genoma humano con una rapidez parecida a las armas utilizadas.
El equipo de abordaje lo formaban siete militares, tres científicos y dos médicos. Todos llevaban trajes despresurizados y defensas para las variantes conocidas y controladas del virus Dulson. Se encontraban en el hangar de embarque donde tomarían asiento en un pequeño trasbordador que los llevaría a Extraversus IV.
Se diferenciaban claramente los dos grupos. Daba la sensación de temerse unos a otros.
El ejército había cambiado radicalmente en muy poco tiempo, no en su forma de actuar sino en el concepto, ya que eran muy pocas las técnicas que se habían desarrollado para la defensa de un ataque viral; se veía obligado a enfrentarse a un nuevo enemigo con las tácticas del viejo ejercicio militar, esto es, utilizar armas de fuego para defenderse de sus compañeros, ya que existía la posibilidad de encontrarse ante un infectado con algunas de las mutaciones conocidas del virus Dulson original, tales como aquellas que provocaban la lucha con alguien, con el fin de causar su propia muerte, era una de las variantes más comunes, la cobardía de causar la propia muerte se disfrazaba en violencia hacía un igual para que este cumpla la función que el mismo no era capaz.
Debía ajustarse ahora a un enemigo que se encontraba, momentos antes de serlo, junto a el, luchando hombro con hombro por la protección común. Al mismo tiempo había de ser consciente de que la situación podía cambiar en cualquier momento, se debía estar preparado para evitar el suicidio de un compañero si llegara a infectarse, o matarlo si era contagiado con una de sus mutaciones asesinas. Una dualidad que muchos no se encontraban capacitados para prever o reaccionar adecuadamente, demasiadas veces se había disparado contra gente que no estaba contagiada o se habían infectado por ayudar. El adoctrinamiento en este ámbito no estaba lo suficientemente logrado y todos lo sabían.
Los soldados se veían obligados por tanto a llevar armas de fuego, sabiendo que eran estas propias armas que portaban las que podrían acabar con sus vidas, las limpiaban con desprecio, sabiendo que podrían salvarlos o matarlos. Su equipo técnico se completaba cada vez más con armas adormideras o inmovilizadoras, artilugios que no convencían a nadie, ya que infectado vivo significaba posibilidad de contagio, por lo que muchos soldados preferían seguir fieles a sus pistolas o rifles.
Por ello los científicos se sentían inseguros con la compañía de militares sabiendo que estos no dudarían en disparar si sospecharan que habían sido infectados. La comunidad científica había profundizado, por el contrario, en el uso de drogas, con el objetivo de «entretener» el cerebro mientras se buscaba una solución efectiva. Pero la rapidez de la mutación venía en proporción a la capacidad del propio infectado: si era una mente ágil o activa, el virus rápidamente encontraba la forma de superar los efectos de las drogas y provocar la muerte.
Una de las misiones de los médicos era controlar en la medida de lo posible las nuevas cepas, con la inmediata criogenización del individuo infectado para su posterior estudio. Hecho que se sabía terrible para el desdichado que se sometiera, nunca por voluntad, a este proceso. El deseo de morir no desaparecía con la congelación parcial de las funciones vitales, criogenización, sino que se transformaba en un lento ascenso hacia una locura extrema, que provocaba la llamada «mutilación interna». El cerebro se autodestruía entre imágenes y sensaciones tan reales como atroces.
Por esto y la supuesta responsabilidad que se imputaban mutuamente de la aparición del virus, el odio, miedo y rencor entre soldados y científicos era mutuo.

19 Roger
Roger Simony no tuvo opciones, cuando se era de Trimino no se sobresalía. La masa ingente que lo poblaba ahogaba o sometía.
Las minas de Trimino horadaban el planeta entero. Se podría recorrer todo él por su interior. El maleable metal estaba por todas partes.
En el <> o se cavaba la tierra o se mataba a la gente.
«Una nueva vida y la riqueza te esperan en Trimino», decía la publicidad. ¡Mentiras! ¡El hombre se convertía en gusano! Nada más llegar los introducían en los «hoyos» para más tarde hacerlo en los túneles, después ya no verían más el sol.
Los padres de Roger cayeron en aquella trampa urdida por una súper empresa minera. La Trinity corporation prometía riquezas rápidas y abundantes. «El Trimino crece en tus propias manos» repetía la propaganda y desgraciadamente, como tantos otros, ellos fueron de los que se lo creyeron.
Pero el planeta era una inmensa prisión. Un planeta cárcel para familias desarraigadas y pobres en el que era prácticamente imposible salir y por el contrario no dejaban nunca de entrar.
El planeta se mantenía con oxigeno exportado, apenas existía terratificación y se súper pobló en poco más de una década.
Una coalición de empresas quería urgentemente el mineral que daba nombre al planeta. La Trinity corp. consiguió durante décadas mantener oculto lo que verdaderamente ocurría allí.
Las sociedades mafiosas manejaban a su antojo la información que salía o entraba del planeta y las coaliciones planetarias miraban hacia otro lado para obtener buen precio del Trimino.
Así, entre el caos político reinante en las ciudades y la anarquía de sus calles la delincuencia creció a sus anchas, organizándose en pequeños ejércitos muy preparados.
El negocio era antiguo como el hombre; se extraía el Trimino y se cambiaba a precio de risa por armas y más revueltas. La desestabilización del planeta era lo que aseguraba el beneficio. Los únicos lugares seguros eran las propias minas donde la seguridad y la producción rozaban la locura.
Trimino exportaba mineral a toda la galaxia pero también exportaba militares. «Los mejores, al menos los más valientes» eso decía la publicidad.
Con el tiempo y una buena campaña de cortina de humo Trimino dejó de existir para la mayoría de los humanos y cuando se hablaba de él rápidamente se tachaba de burla o mito.
A Roger Simony 327 lo secuestraron los guerrilleros de Brown San Diego, uno de los muchos señores de la guerra de Trimino, a la edad de catorce años.
No tuvo que trabajar más en la mina, a partir de entonces protegería a unos y mataría a otros, dependiendo de las órdenes.
El entrenamiento al que estuvo sometido lo convirtió en lo que ahora era; un militar sin escrúpulos y sin miedo. Perfecto para emitir y obedecer órdenes.
Pero no llegó nunca a someterse al adiestramiento psíquico que lo convencería de por vida donde debía luchar, convirtiéndolo en un «Iluminado» de la guerra, afortunadamente nunca se entregó a ese sistema.
En una de las innumerables selecciones de personal para las guerras coloniales fue elegido para abandonar Trimino. Pagando una considerable suma de dinero, el gobierno de los colonos lo compró para su propio ejército, para las guerras ecológicas que tenían lugar en el exterior.
Roger no sabía hacer otra cosa y aunque se sentía identificado con el problema que tenía lugar en su planeta, aceptó sin dudarlo. Nunca hablaría de su lugar de origen hasta que decidió cambiarlo.
El entrenamiento en la Coalición Colonial fue más técnico, aprendió programación y pilotaje de naves de guerra, además de computación nuclear.
Luchaba donde lo llevaban, y nunca cuestionó si lo que hacía estaba bien o mal. Pero a veces, extrañado, recordaba y añoraba a sus trece hermanos, que aún continuaban trabajando en las minas de Trimino con una esperanza de vida no superior a los cuarenta años en una época en el que era fácil llegar a los ciento cuarenta.
Años después cuando acabaron las guerras Gen, los ejércitos se quedaron sin trabajo, pues no sabían cómo combatir al único enemigo que existía, el virus Dulson.
Roger aprovechó sus conocimientos y contactos para, con la promesa de los tesoros del Trimino, encabezar una revuelta y estabilizar su planeta de origen.
Cuando volvió, inició la cruzada con la ayuda de los cinco hermanos que todavía mal vivían enterrados en las minas algunos o guerreando en los túneles otros. Consiguió aliar un elevado número de guerrilleros y mineros y estos a su vez unificaron a algunos de los señores de la guerra que manejaban Trimino. Se realizaron negociaciones para el posterior reparto de tierras bajo una misma coalición. Los tratados fueron arduos y peligrosos pero fructíferos.
Cuando se dio la orden se paró el ochenta por ciento de la producción mineral, se atacaron los puertos de embarque y protección exterior con el ejército de mercenarios que Roger había reunido, al mismo tiempo se destruyeron las bases militares que la compañía mantenía en la superficie así como el aniquilamiento de los pequeños ejércitos que todavía actuaban por libre. Aunque las luchas se sostuvieron durante varios meses, la energía, la sorpresa y la coordinación que Roger mantuvo durante toda la contienda lo proclamaron vencedor inmediatamente. La toma de control de Trimino fue rápida y eficaz sin dejar hueco a las dudas a los futuros clientes de quien iba tomar las decisiones a partir de entonces.
El héroe de Trimino como se le reconocería posteriormente era un magnífico militar pero un pésimo político. Dejó en manos de sus hermanos el gobierno del planeta y desapareció. Tampoco le gustaba demasiado la fama conseguida, así le educaron. Se dio por satisfecho con la gratitud del pueblo y el trabajo bien hecho.
Pasaría el tiempo y haría una brillante carrera militar, curiosamente en tiempos de paz. Su experiencia sería de gran valor para Venom. Solitario desde siempre, Roger Simony era uno de los elegidos para comandar el reducido ejército de Edén.

20 La misión
Venom se encontraba en la habitación de «Control de Salidas» de Edén, desde donde observaría el abordaje del equipo a la nave Extraversus IV.
La sala, situada en una de las cámaras aisladas de la nave colonia, constaba de una piscina con líquido amniótico, siempre sometido a antigravedad ya que, en ningún caso, debía tener contacto con materia inerte para que fuera efectivo.
Ahí se introduciría Venom por completo para recrear una visión subjetiva en su mente y recibir todas las sensaciones posibles en el resto de su cuerpo de lo que iba a ocurrir dentro de la Extraversus.
La piscina, al igual que los controles de Eva, serviría de intercambio de información neuronal entre el individuo que llevara el receptor apropiado, en este caso el Coronel Roger Simony mas exactamente su traje y Venom, que estaría sumergido en el ambiente ideal para el traspaso de la información. Así podría estar en la nave Extraversus IV virtualmente, sin hacer peligrar su vida, observándolo todo con las sensaciones y visiones exactas que el Coronel Roger transmitiría a los sensores de su traje y este a la piscina.
A partir de ese momento las órdenes las daría el propio Roger, pero como superior suyo siempre estaría a las de Venom, que podría intervenir en cualquier momento, aunque ese no fuera su deseo. No quería interferir en el mando militar, sino ser tan solo un espectador.
¡Atención soldados! Nuestra misión es proteger al conjunto de científicos que nos acompaña en esta misión, no quiero que les quitéis los ojos de encima mientras estemos ahí dentro…
El oficial al mando de aquella expedición el Coronel Roger Simony arengaba a unos soldados, que lo miraban directamente a los ojos, rígidos y serios. Les sabía preparados, no solo en el arte de las armas sino en conocimientos de electrónica y computación. Debían ser muy buenos para trabajar en aquella nave.
…Nosotros los protegemos y buscamos algún superviviente, mientras ellos hacen su trabajo, cualquiera que sea…
Se encontraban ya en el módulo de corto alcance que los llevaría al hangar de aterrizaje de la Extraversus IV, una pequeña nave para trayectos cortos, utilizada en tiempos de paz para arreglar algún desperfecto del exterior de Edén, y en tiempos de guerra para no ser detectados en territorio enemigo.
… Lleváis armas, pero no quiero que las utilicéis, salvo en extrema necesidad. No es raro que alguna vez algún suicida se haya querido llevar a otros al otro barrio, ya lo sabéis. Recordad que no os podréis quitar nunca los trajes antivíricos, repito; nunca, hasta volver a la nave nodriza…
Al grupo de científicos que acompañaban al escuadrón, se les notaba algo nerviosos, comentaban entre susurros las órdenes del mando militar o comprobaban sus medidores y vacunas. También iban pertrechados con trajes protectores.
La voz de Eva se coló sutilmente en la cabeza de Venom.
Venom, disculpa mi interrupción, quizás este desembarco sea demasiado arriesgado. Mis análisis permiten suponer que nos enfrentamos a una nueva variante del virus Dulson, desconocida hasta ahora. Es posible que los protectores sean insuficientes.
Lo suponía. Seguimos adelante con la misión. Fue la dura respuesta.
Venom estaba dispuesto a asumir el riesgo. Estaba bastante claro lo que había ocurrido allí, pero tenía una idea fundamental en su mente: una misión ajena al mando militar que deberían llevar a cabo con mucho cuidado alguno de sus hombres.
Desde la nave nodriza nos aseguran que no queda vida. Si eso es cierto, dispararé a cualquiera de vosotros que actué bajo los efectos del virus y suponga un daño para la misión. Y esto va también por ustedes, señores científicos, ¿me han entendido? 
En el tono del Coronel se evidenciaba el desprecio por la comunidad científica, incluso aquella que lo acompañaba. Estaba claro que no le gustaba aquella misión, tal vez porque no se enfrentaba a un enemigo concreto. Militar de la vieja escuela, no soportaba la posibilidad de disparar contra alguno de los suyos. Por lo demás, no era el único que culpaba a la ciencia de la aparición del síndrome de los suicidios y así lo hacía ver.
El trayecto que separaba las dos naves se cubriría en apenas treinta y cinco minutos. Un leve chasquido y un tirón para saber que la pequeña nave se había separado de la nodriza y comenzaba su camino hacia la Extraversus IV
El aspecto de la enorme mole de Edén se iba empequeñeciendo a medida que la distancia aumentaba para formar un cuadro con fondo solar. Al borde del sistema de tres soles la nave perdía importancia e, inevitablemente, el grupo expedicionario se embobaba con la visión de la neblina de partículas que habitaba entre los tres soles. Con esa imagen se hacía el silencio.
El extraño vértigo que provocaba iba más allá del deseo.
El juego de colores del núcleo jugaba con los lazos que los soles les hacían llegar, como si de una danza se tratase. En los espectrómetros, la luz de las enanas blancas se dispersaba al llegar a las cercanías de Atum con la sutil apariencia de un abrazo.
La voz artificial de Eva interrumpió bruscamente la reunión al borde del ventanuco, donde todos se asomaban, para avisar de la cercanía del objetivo. El módulo de transporte se iba a ensamblar en breve y pedía la seguridad para la tripulación.
El tiempo jugaba con las mentes de los hombres que observaban Atum, ya que lo aceleraba o retardaba de forma imprevisible.
Todos se sentaron ajustándose las correas de seguridad a la espera de que, una vez finalizado el sellado de las cámaras al hangar de embarque de Extraversus, todo estuviera dispuesto para la descompresión del pasillo umbilical que unía el resto de la nave e iniciar el abordaje.
La primera parte de la misión consistiría en conectar la computadora central para el intercambio de información con Eva.
El grupo al completo se puso en pie, ayudándose unos a otros para ajustar los cascos con el resto del traje. El nerviosismo era palpable.
Cuatro de los soldados abrirían la marcha y otros tres quedarían en retaguardia; los científicos estarían más protegidos en el interior del grupo.
El cabo Jon S. Petrov se dispuso a abrir las compuertas para entrar al fin en los pasillos que llegaban a la Extraversus IV.
El estrecho pasillo que se abría a la nave, apareció iluminado por la débil luz de emergencia, el silencio sólo se interrumpió cuando el equipo al completo penetró en él y la compuerta se cerró a sus espaldas.
Bien muchachos. Jon y Stephan, cubrid la siguiente compuerta, ¡Vamos!
Dos de los soldados se adelantaron para abrir la puerta que unía este pasillo con uno de los puentes de control, cargaron sus armas y con el dedo rozando levemente el gatillo realizaron el puente eléctrico que les abría la compuerta.
Al asomarse al interior uno de ellos levantó su puño en señal de atención. Todos se quedaron inmóviles, excepto el sargento Roger que, con preocupación al ver la acción de su subordinado, se adelantó hasta la habitación.
El espectáculo era dantesco, con la tenue luz que desprendían las linternas de los trajes se podía observar al menos una docena de cuerpos sangrantes esparcidos por toda la estancia. Todos muertos y todos de la misma forma, en esta habitación alguien había provocado una situación de atmósfera cero, con la consiguiente explosión de los cuerpos. De ahí que hubiera sangre y trozos de carne por doquier.
Una primera visión de la estancia permitió suponer que no había habido violencia, ni un solo disparo ni desperfectos materiales, nadie había impedido que ocurriera, era sin lugar a dudas un suicidio colectivo.
Todos entraron tras Roger Simony, el cual conectó el circuito eléctrico y volvió a presurizar la sala. Cayeron con un sonido viscoso y líquido todos los restos de cuerpos y sangre coagulada que hasta ese momento había estado flotando en gravedad cero por toda la nave, Roger Simony volvió a ordenar que nadie se quitara los trajes espaciales.
La voz de Eva sonó inmediatamente en ambas naves.
Restablecido contacto con la nave de carga Extraversus IV. Traspaso de información.
El grupo al completo entró en la sala, que correspondía a un nivel auxiliar de gobierno de la nave. Los médicos y científicos se dispersaron por la sala analizando y tomando muestras de la escena. El sargento Roger accedió por la consola de mando al cuaderno de bitácora de la nave, mientras seguía dando órdenes.
¡Tomen posiciones alrededor de la sala! ¡Un hombre por cada puerta y el resto, en vigilancia constante! ¡Que nadie deje de vigilar al resto de compañeros!
El monitor por el que miró el Coronel mostraba el texto clásico de las grabaciones eliminadas. No quedaba nada que pudiera ser útil, la grabación finalizaba con el inicio de alarma por infección.
Coronel Roger, soy Venom, por favor mande a alguno de sus hombres que de protección a los doctores que irán ahora a las salas de criogenización. Puede que tengamos suerte y encontremos a alguien con vida allí, estas salas no son lecturas claras para los escáneres de bio.
La sensación de malestar que invadió al Coronel al recibir la orden de su superior fue recibida claramente por el propio Venom. Roger Simony sabía que, efectivamente allí podía haber vida, algún desgraciado muriendo lentamente en la más absoluta de las locuras.
¡Saúl y Jon, ya lo han oído! ¡Manténganme informado y vuelvan con la mayor celeridad! Esto no me gusta nada.
Menos le va a gustar…
Quien habló fue una oficial médico, muy eficiente, aunque esta era la primera vez que hacía una investigación de campo. La joven miraba con gravedad los resultados que marcaba el pequeño computador clínico.
Según mis primeros análisis, aquí hay algunos cuerpos que llevaban en sangre los antivirus que nosotros llevamos, aun así también se quitaron la vida. Sugiero la retirada cautelar, hasta que averigüemos más sobre esta posible nueva cepa. Creo que estamos corriendo un grave peligro.
Una respuesta inmediata de todo el grupo se hizo eco en la voz del soldado Alfred Montalbán, que con una sonrisa temblorosa comentó lo afortunado del razonamiento de su compañera.
¡Claro joder! ¿Qué coño hacemos aquí? Ya hay comunicación, larguémonos y que las máquinas hagan el maldito trabajo.
Esperaremos que vuelvan de las salas Crío, manténgase alerta, soldado Fue la severa respuesta del mando.
El equipo que marchaba hacía las salas de hibernación lo componían dos militares que flanqueaban a dos oficiales médicos. Estos habían reconocido la orden encubierta de Venom, que consistía en mantener o añadir a algún infectado con vida, para introducirlo en Edén. Se miraron con desprecio y resignación, pero dispuestos a cumplir la orden: los militares debían contagiarse y ser congelados rápidamente, si el sujeto encontrado en las salas Crío no se encontraba en óptimas condiciones.
Un aerodeslizador los llevó a las cámaras criogénicas en el ala sur de la nave. Mientras duró el trayecto pudieron observar varios cadáveres mutilados y otros muchos con la expresión de desesperación típica que provocaba el síndrome. En pocos minutos el mapa 3D del transporte señalaba la llegada a las salas de congelación. Los estantes para el descanso de los cosmonautas en viajes largos aparecían vacíos. Los peores presentimientos se hicieron realidad: al adentrarse en las estancias médicas y al observar las literas descubrieron a los dos únicos seres humanos congelados, en forma de pellejos arrugados y flácidos, flotando en un líquido congelante de color gris.
Al ver esto, los médicos, tras una leve señal, simularon buscar algún dispositivo para análisis en sus mochilas.
Una mirada bastó para iniciar un ataque rápido y preciso. Las armas adormideras fueron efectivas al instante y los soldados cayeron fulminados. Seguidamente los acarrearon a dos camas crío flotantes, e iniciaron el proceso de cristalización de la sangre. Las armas de fuego sirvieron para abrir rápidamente los tanques con los restos humanos congelados, que se desparramaron por el suelo, entre cristales y el líquido con el putrefacto olor. Rompieron los trajes antivirales de los soldados y los expusieron a un intercambio de partículas con los cadáveres mediante un tubo interpolador, el dilatado de pupilas fue suficiente para que se diera por positiva la inoculación. Rápidamente programaron su congelación total, así como la ruta que habían de seguir para llegar al módulo de enlace, el cual los llevaría de vuelta a Edén, completando la misión que Venom les había ordenado.
Los científicos llevaron las camas crío con los nuevos cuerpos infectados hacia el transporte. Al llegar a la vía principal, colocaron a los soldados en el aerodeslizador, pero ambos temblaron al ver que los sensores de sus trajes detectaban infección, se detuvieron un momento para mirarse y ver en cada mirada el propio final. <> Decidieron, por tanto, dejar que los cuerpos se marcharan solos en el vehículo y reconocieron amargamente que para ellos la suerte estaba echada, aceptaron no unirse al grupo y esperar los efectos.
Apenas veinte segundos después, el más joven cogió rápidamente una de las pistolas que anteriormente había quitado a los soldados, después se quitó el casco y con un golpe arrancó el de su compañera. Apuntó con desesperación primero a su sien y después a la de ella, la cual permanecía impasible, pero con las primeras lágrimas en los ojos.
¡Te voy a matar! Escupió, mientras apretaba el cañón de su arma en el lagrimal húmedo de la mujer ¡Te voy a matar, si tú no lo impides! ¡Vamos, haz algo! ¡Defiéndete, dispárame, por Dios! Lo que parecía una súplica se convirtió en una furiosa orden, seguida de un golpe con la pistola en la mandíbula. La muchacha cayó al suelo entre los trozos de cristal de las vitrinas de los tanques de congelación y, aun sin tiempo a reaccionar, recibió dos impactos de bala en la pierna izquierda que la obligaron a girar en redondo retorciéndose de dolor ¡Ven aquí y defiéndete, acaba conmigo! ¡Vamos hazlo! Gritó absurdamente el portador del arma con los ojos enrojecidos por la ira y el miedo. La científico mal herida se arrastró en su dirección sin oponer resistencia ni emitir grito ni queja alguna, dejando una extensa mancha de sangre, sobre la blanca losa, tras de sí. El doctor genético se arrodilló a su lado y la agarró por los pelos para, con rabia introducirle la pistola entre los dientes. La muchacha se dejó hacer y le acarició la cara con una mano mientras que con la otra apretaba con suavidad el dedo que sujetaba el gatillo.
Al estruendo del disparo le siguió el grito de su compañero. El efecto de la bala al atravesar la cabeza de su compañera provocó un breve encuentro con la cordura, que desapareció rápidamente. Sus ojos volvieron a llenarse de odio y rabia hacia sí mismo, su desquiciada cabeza se sentía defraudada por no haber conseguido su objetivo: que lo mataran. Recordó que todavía podía cumplir su deseo y, cogiendo el fusil de asalto y varias pistolas, corrió hacia otro aerodeslizador en busca del resto del grupo, donde se encontraba el que habría de ser su ansiado ejecutor.
En el puente auxiliar de control todo transcurría sin incidentes aunque en la mente de todos estaba la tensión de saber que no estaban preparados para defenderse de un ataque viral como el que se había producido allí. Sus defensas eran insuficientes y en cualquier momento uno de los allí presentes se podría transformar en un asesino o en un suicida.
Los exámenes de la maquinaria robótica que portaban corroboraban las primeras teorías: en cualquier momento podían ser contagiados, y eso los estaba poniendo nerviosos.
Roger y el ingeniero que lo acompañaba habían averiguado el secreto de Aix 01. Un escalofrío les recorrió la espina dorsal. Venom, a su vez, sintió cómo el odio que crecía en Roger iba dirigido hacia él.
Un aerodeslizador depositó automáticamente su carga en el andén del puente auxiliar, eran dos camas criogénicas que, levitando, cruzaron la estancia en dirección al módulo de transporte de Edén, como le ordenaba su programación
¡¿Qué diablos es eso?! Gritó el soldado S. Honner.
El militar al mando miró atónito hacia la dirección señalada: las dos cápsulas que flotaban frente a él pasaron de largo con los cuerpos congelados de sus subordinados.
Detrás de la joven doctora, uno de los soldados, miró de cerca los cuerpos, para poco después quitarse la escafandra. Las sospechas de Venom veían la luz…
¡Dios Stephan!, ¿Qué está usted haciendo? ¡Vuelva a vestirse, es una orden! Gritó inútilmente el Coronel.
Los niveles de adrenalina de Roger subieron aceleradamente; también el entendió lo que estaba ocurriendo.
¿Una orden? ¿Qué sentido tienen las órdenes aquí? ¿Ha visto usted eso? Señor, esta gente no recibirá más órdenes, ni yo tampoco. Esto no tiene sentido.
Deje esa arma, y tranquilícese. Repitió el suboficial; mas no había esperanza en sus ojos, su rostro era el reflejo de una angustiosa pena. Las descargas eléctricas y opiáceas no llegaron a tiempo, lloraba en el momento de disparar el fusil contra su boca.
Sin tiempo a reaccionar, el sonido del disparo tuvo su respuesta en una larga ráfaga que provenía de un individuo manchado de sangre, el doctor genetista disparaba a todo lo que se movía desde el mismo momento en el que salió del andén de deslizadores. Saltó sobre los monitores mientras gritaba furiosamente algo del todo ilógico; « ¡Dadme muerte! ». Escupía, mientras su boca se cubría de espumarajos e insultaba al vacío. Las balas explosivas alcanzaron a uno de los militares y a otro médico dejando a este último sin sus piernas. Gritaba desesperadamente que alguien le metiera una bala en los sesos, que no podía parar, que deseaba la misma muerte que no podía evitar dar. Gritaba desde lo alto de una consola de mandos, pero en sus palabras había coherencia, sabía lo que estaba haciendo, mas no podía evitarlo. Recibió rápidamente una docena de impactos en el pecho y cayó de espaldas, agradeciendo ese final.
Las cápsulas criogénicas entraron en el pequeño trasbordador, cumpliendo de este modo las ordenes de venom. Suficiente para que diera por finalizada la misión.
Eva cierra herméticamente todas las compuertas del Extraversus IV. Es una orden.
La furia de Roger Simony se transmitió con fuerza a los nervios receptores del general.
¡Venom, me estoy enterando de esa orden! ¡Nosotros no estamos contagiados, no nos deje aquí!
Eso no lo sabemos… Lo siento soldado.
¡Lo sientes, hijo de puta! ¡Dices que lo siente…!
La colérica voz del Coronel llegó a través de un caos de gritos y disparos, ráfagas de luces y sensaciones de terror. La comunicación se cerró.
La persona al mando de la colonia científica, Venom Floyd, salió de la piscina con la terrible sensación del asesinato.
Angustiado, vomitó antes de encontrar apoyo en un sillón y pensar en lo que acababa de hacer. Sus manos temblaban terriblemente.
Su decisión había sido crucial, pero tal vez demasiado precipitada.
Había dejado morir a gente que quizás no estuviera contagiada. Tardaría mucho tiempo antes de que pudiera perdonarse tal decisión.
–¡¡Dios, que he hecho!!
Había dejado morir al héroe de Trimino, un injusto y cruel final para alguien tan valiente. Los había dejado morir a todos, sabía que esto podía ocurrir, pero ahora sentía dolor físico, se agarro al pecho y sintió que se ahogaba. Jamás se perdonaría esta decisión.
Además, se había quedado sin la Extraversus IV, nadie podría volver para recuperar Aix 01, el modulo con las mejoras para lanzarlo a Atum, sin ser contagiado, por lo tanto se quedaba sin misión.
Un escalofrío recorrió su espalda al recordar la velocidad de propagación de la nueva cepa.
«Apenas unos segundos después de la llegada de las cámaras con los cuerpos infectados y, se contagiaron. Impresionante…, impresionante » se repetía asombrado.
Se encontraba aturdido. Maldecía el momento en el que decidió traer Aix 01 a Edén y se insultaba por ello.
Tenía el virus, eso sí, inoculado perfectamente en dos fuertes cuerpos que aguantarían lo suficiente como para que pudiera, de otro modo, llevar a cabo su objetivo.
Eva, trae de vuelta el módulo de enlace con los cuerpos. Déjalo en una órbita estacionaria alrededor de Edén, hasta nueva orden.

21 Eva
A veces los humanos me dais miedo.
La sorpresa fue evidente en el rostro de Venom que no supo qué contestar. La modulación en la voz sintética de Eva era diferente, un duro reproche hecho por una máquina en un momento muy delicado. Le dolía la cabeza y esto no se lo esperaba, así que se rellanó en el asiento encogiéndose de hombros, cerró los ojos y trató de controlar su respiración. Tardó varios segundos en responder.
¿Desde cuándo tienes esa sensibilidad? ¿O es ironía, Eva? Tuve que hacerlo; no pienso arriesgarme a traer el virus aquí. Tampoco debería justificarme ante ti.
Nadie te lo ha pedido. No deberías preocuparte por esas muertes. Sabes que es un mal menor.
–Podría haberse evitado, podría haberlo hecho de otro modo.
— Lo más importante está sobre nosotros, tenemos el virus rotando a nuestro alrededor, podemos usarlo.
–¿Podemos? ¿Por qué te incluyes en esto Eva?
— Trabajo contigo, estoy acostumbrada a ti. Te sigo día a día y conozco tus pensamientos Venom, se lo que estas tramando y estoy de tu parte, no te preocupes por mi.
La conversación sostenida con el computador le parecía a Venom fuera de toda lógica. Notaba un sorprendente cambio, un carácter o personalidad en Eva, desconocidos hasta ahora. Notaba pasión en sus palabras
Está bien, ¿sabes algo más de la nueva mutación?, ¿sabes si Atum ha tenido algo que ver?
Efectivamente, según el cuaderno de bitácora de la nave que «acabamos de sellar» –Tampoco pasó inadvertido para Venom este otro detalle en el tono irónico de Eva.
Nada más al cruzar la PUERTA y acercarse al radio de emisiones de Atum, el virus comenzó a desestabilizarse, el fluido se hizo más mutable, hasta que logró escapar de las cámaras de comprensión e inoculó a la tripulación. Al desconocer los mecanismos de contagio de la nueva variante, se desactivó el computador central y se borraron todas las grabaciones posteriores a la salida del virus. Esto se debe a que muy posiblemente, sospecharan de una nueva forma de transmisión; tal vez el simple contacto visual con un enfermo pudiera ser bastante.
«Tonterías, se obligó a pensar. Nunca se había dado un caso semejante; aunque tratándose del virus Dulson cualquier cosa podría ocurrir».
Y usted ha estado con ellos.
Virtualmente.- contestó malhumorado.Sé dónde quieres llegar…, quieres asustarme, apartarme, castigarme…
Simplemente creo que esto lo coloca a usted ante un posible contagio. Era la primera vez que lo interrumpía al hablar. Parecía enfadada. Desde este momento queda en cuarentena. No podrá salir de esta habitación y estará aislado, visual y acústicamente, del resto de la tripulación, hasta que comprobemos si está usted sano. Espero que lo comprenda.
No puedes hacerme esto. Soy la persona que está al mando de Edén.
Sabe que sí, el artículo nº 13 de reglamentación de seguridad así lo atestigua. No se preocupe, ocuparé su lugar mientras tanto. Procure no morir.
Asustado e indignado, Venom no sabía que decir, sabía que la máquina tenía potestad para hacer lo que decía. Y razón no le faltaba para actuar de ese modo. Estaba sorprendido por el giro tan dramático que estaba tomando la situación
Me pregunto si mi cara de sorpresa te hace reír. ¿Disfrutas de esto, Eva?
¿Disfruta usted?
Me asustas, Eva… ¿Puedo hacerte una pregunta? ¿Por qué crees que desactivaron el computador?
Esta vez el silencio provenía de la duda de un computador.
Tal vez pensaron que el cerebro nuclear que controla la Extraversus IV también se contagió.  Dijo al fin.
El contacto con el virus y la influencia de Atum no dejan inmune a nadie; incluso tú, podrías estar contagiada.
Eso es absurdo. Desconectaron el ordenador porque estaban bajo los primeros efectos, ya no estaban capacitados y en su locura creyeron ver que incluso un computador podría infectarse.
Venom tenía serias dudas sobre la capacidad de Eva. Nunca había actuado de un modo tan irascible.
Eva, ¿te sientes diferente?
Sí. Debo serle sincera. Desde hace algunos días siento una extraña sensación emocional, pero es ahora cuando mas consciente soy del hecho, cabe la posibilidad matemática de que Atum también me esté afectando a mí. En un nivel distinto al vuestro, por supuesto.
Por lo tanto, puedes no estar capacitada para el gobierno de la nave.
Sólo es una posibilidad. De todos modos no tiene usted más opción. No se preocupe, Edén está en buenas manos. Edén es mi cuerpo.
El temor se implantó en Venom, la máquina que era Eva estaba actuando por su cuenta. El temor de que pudiera descontrolarse iba adquiriendo fuerza en su cabeza.
De todos modos estaba incomunicado con una buena excusa. No quedaba más opción que confiar en ella, al menos temporalmente. En su interior, por lógico egoísmo lo que actualmente le preocupaba era, efectivamente, que estuviera contagiado. –Me lo merecería. —-Después de mucho tiempo, Venom Floyd tuvo miedo.

22 Frederick K. Nilson
Venom admitió la derrota y en cierto modo agradeció la incomunicación. Así tendría tiempo para pensar. Era lo que necesitaba. Y como mejor pensaba era trabajando.
No sentía nada, no deseaba acabar con su vida, al menos de momento, esta nueva cepa era especial, eso estaba claro, y en cualquier momento podría sentir la necesidad de acabar con su vida.
–¿Cómo será? Me hago las mismas preguntas que cualquier infectado ¿Cuánto me conozco? ¿Cómo actuará conmigo este virus? –Recordó la multitud de suicidios visionados, cada cual mas brutal, mas terrorífico o lastimero. >>Todavía no. Demasiado tarda… ¡Basta! <>Trabajo, esa es la salida<>Los fantasmas son ensoñaciones más o menos profundas de personas físicas de algún momento histórico<>Lo ilógico de los sueños viene determinado por los lugares temporales que se comparten en el momento del soñar.<< (un individuo puede soñar con varios lugares temporales al mismo tiempo de ahí la rareza intrínseca de los sueños)
Comenzaba recordando el lugar para después ir introduciéndose poco a poco en el. Alexander confirmo sus viajes por la historia buscando datos o hechos que el viajero iba dejando en el pasado a modo de pistas y que previamente habían acordado. Pero Nilson cada vez estaba más alejado, costaba más trabajo mantener la comunicación y en las conversaciones con el pasajero temporal se intuía una pérdida de fluidez. Volvía a perder materia y Nilson no se centraba. Viajaba demasiado y Alexander captó el peligro.
Se estaba perdiendo en la memoria de los hombres. En su propia memoria y en la que compartía con los demás. Navegaba por ella y comenzaba a olvidarse de donde y a cuando pertenecía realmente.
A veces se veía atado a una silla mirando por una ventana, creía que ese era su hogar real, pero poco le importaba. Allí donde estaba perdía peso y masa. Los médicos que lo trataban no lograban adivinar que estaba ocurriendo con su cuerpo, adonde se estaba yendo. Alexander solo podía teorizar con la información que el propio Nilson le ofrecía, y a todas luces Frederick K. Nilson se estaba perdiendo en su propia memoria, que era la de todos los hombres y mujeres que alguna vez tuvieron sus genes, se paseaba por sus vidas y por los lugares que ellos habían visitado o vivido, tomándolo como propio. Sus textos a veces incoherentes relataban tanto hechos del pasado como, se demostraría posteriormente, hechos del futuro. A veces nada de eso, solo sorprendentes metáforas.
Ambos habían discutido sobre aquella situación, Alexander sabía que se encaminaba hacia la disolución de su materia, se hacía peligrosamente traslúcido, tanto en su tiempo real como en aquellos por los que se movía, no pertenecía a ningún sitio ni a ninguna época… Frederick era consciente de aquello, aún así dijo que era el único camino. De algún modo que no sabía explicar era eso lo que deseaba, llegar hasta el final, sin saber cual o cuando sería ese final. Pero en ese final se encontraba el dominio de tan extraña situación. Reconocía una muerte al final de ese camino, sabía que aquello era un suicidio. Pero la muerte le proporcionaría las respuestas y eso, decía, era una liberación.
Una mañana Alexander supo que estaba desapareciendo para siempre. Lo que más le dolió era saber que Nilson no sabía donde iba, que efectivamente se estaba perdiendo, como nadie se había perdido jamás, en la historia, en la memoria. Esa misma mañana, ciento treinta años después, Nilson desaparecía de su silla frente a la ventana.
Los médicos que habían estado tratándolo supieron que había muerto, que se había estado muriendo de esa forma tan peculiar que lo hacía. Guardaron sus textos y los abandonaron, afortunadamente no desaparecieron y posteriormente se estudiaron y compararon con los estudios que Alexander realizó.
Años después de aquellos encuentros, Alexander viajó a Colonia una vez fue habitable, esperó el resto de su vida para ver si lo encontraba o llegaba como colono. Controló cada entrada al planeta, cada habitante, pero no lo halló. Solo al final de su vida comprendió. Entendió que la memoria que unía a los dos hombres era la clave. Lo que el vivió fue lo que Frederick recordó y obsesionó.
Poco antes de morir, su hija concibió una criatura y la había llamado, sin saber la historia que había rodeado a su padre, Frederick, el segundo nombre de su marido Kaled así como su segundo apellido Nilson.
Alexander al comprender, y estando en los límites de su vida supo que nunca podría, supuso que tampoco debía, explicarle lo que le ocurrió y lo que al crío le esperaba, pensó que lo más correcto era no interferir en su vida.
Le regaló un jarrón, aquel que una vez en el futuro o en su pasado habían compartido.
Venom respiró aliviado, el texto había durado un par de horas y seguía con vida.
Como fue posible el contacto mental entre dos momentos históricos distintos es un puente que solo tiene explicación si tomamos como cierto el teorema de la justicia absoluta, en la que todo absolutamente ha de ocurrir, por lo que lo que soñamos o imaginamos son imágenes de algo real, y lo completamos con el poder de la memoria genética.
El teorema de la justicia absoluta dice que nada soñamos o imaginamos sino que vemos lo que alguna vez tendrá lugar en el tiempo, Frederick veía lo que su memoria genética le enseñaba. Lo que su abuelo Alexander memorizó y vivó con tanta pasión en aquella casa. Esta obsesión sería heredada genéticamente a su nieto, en realidad todos los recuerdos son heredados, el caso Nilson es un hecho de especial relevancia por el poder testamentario tan fuerte.
Los viajes de Nilson se sostienen en la ley de transferencia de masas conjuntamente con la ley de los viajes en el tiempo:
Ley de transferencia de masas:
La materia que sabe que soporta una conciencia puede mudar de espacio
Ley de transferencia temporal:
La conciencia que reconoce su materia, puede transportarse por el tiempo.
Originando como resultado la Ley para la comunicación temporal:
Cualquier individuo con la memoria genética suficientemente desarrollada podrá mediante los recuerdos transportar mensajes por canales no tangibles hacia personas consanguíneas o que compartan una misma memoria.
Nilson se transportaba a un recuerdo genético, al de su abuelo. Eso es de fácil comprensión, recuerdos heredados. Curiosamente Frederick comenzó sus visiones el día que Dulson y el virus llegaron a Toola, donde se recibió por primera vez al Gabriel 21 de su viaje al Escultor.
Quizás algo más que el síndrome de los suicidios viajara con ellos. El aumento de la memoria genética así como un mayor desarrollo neuronal parecen ir parejos a los efectos de la enfermedad. Por algún motivo, al parecer por el parentesco familiar entre Frederick y Louis Gate, la geóloga que viajó con Dulson en el Gabriel 21, que adquirió estas cualidades tan extraordinarias. Aunque lo realmente sorprendente es la capacidad de este hombre para transportarse <> por el tiempo.
–Sus textos, a veces tan simples y otros tan complejos. Qué quiso decirnos con estos…
La Ciudad Pasillo.
En Ciudad Pasillo el principio y el final adquieren su verdadero significado.
Aquí, el tiempo y el espacio van de la mano.
Esta ciudad es tan estrecha que se puede recorrer caminando de lado a lado en una sola hora. Puede que a algunos esto les agobie, pero rápidamente se acostumbran, cuando no hay opción, el único camino es la oscuridad.
En su deambular, los barrios se desgastan por los laterales, debido al continuo roce con montañas, ríos y desiertos. Los que viven en la periferia han de tener cuidado al observar el exterior, el mareo es inevitable, llegando incluso a una desesperación cercana a la locura. Esto provoca que todos sus ciudadanos solo miren hacia adentro, hacia sí mismos y hacia su ciudad, hacía su alma y hacía la de su vecino. Es mejor mirar solo sus recuerdos, indiferentemente a en qué lugar se encuentren.
En Ciudad Pasillo nada dura demasiado, pues la ciudad en sí avanza a una velocidad constante, como si flotara sobre un enorme suelo mecánico. Camina entre bosques, mares, incluso por debajo de tierra, por enormes cavernas. Durante estos recorridos siempre es de noche, durando esta hasta varios meses. Es durante estos periodos cuando se organizan fiestas para celebrar que, al fin, la oscuridad los rodea y no existe distracción exterior. Todo el tiempo es dedicado a la búsqueda, encuentro y asimilación de cualquier sentimiento.
Cuando la ciudad avanza por el mar, los barcos saludan y las ballenas cantan melodías que solo ellos reconocen, como si de un idioma aprendido se tratase, acompañando a la ciudad durante largo trecho. Pero a veces el agua inunda las calles y hay que extremar los cuidados, el mar no tiene recuerdos y te puedes ahogar fácilmente
Todo el que llega a Ciudad Pasillo sabe que jamás habrá de salir. Llegan de todos los lugares para encontrar lo que nunca tuvieron y más desearon: el amor. Mientras, avanzan inexorables sobre el mundo que decidieron abandonar.
En este lugar el amor entre el hombre y la mujer es el motor que mueve el glaciar y, con él, la ciudad que transporta. La mujer ama al hombre como especie, a todos por igual, siendo su amor el más grande y hermoso que jamás haya existido.
Sabed que los hombres se dejan morir para que sus mujeres puedan tener varios amantes.
Tan grande es su amor.
El amor tiene otro concepto; tiene principio y fin, por eso se cuida tanto. Ocupa un lugar y se puede observar, todos tienen derecho a él y durante el tiempo que lo poseen entran en la más terrible soledad, incomprendidos.
Por todo esto el deseo de que todo acabe es compartido.
Al final, en la gran cascada, la ciudad termina por precipitarse: edificios, parques y calles caen hacia la nada más absoluta, en un silencio estremecedor. También las personas caen, tal vez porque no pueden escapar o tal vez por decisión propia, cansados, aturdidos de tanto amor.
La Casa.
Es demasiado triste volver la cabeza, incluso elevarla.
Todo se marchita aquí abajo. Y es que no hay luz, no hay sonidos, solo el tiempo, que inevitable e inexorable nos deja caer una y otra vez.
«Tal vez algo cambie», te dices al principio. Rápidamente descubres que no va a ser así.
Me arrastraron, me golpearon y, con voz dulce, me dijeron que no había otro camino. Rogué que al menos me ataran las manos. No soporto este picor, eterno, sin descanso.
Aquí nadie mira a nadie. Todos tememos vernos reflejados en los ojos ajenos, en la angustia ajena. Sé que no estoy solo. No los veo pero los oigo, los siento.
No hay luz, no hay sonido. Pero hay reflejos y voces. Es un estado de pura contradicción que solo el paso del tiempo te ayuda a comprender.
Al fondo, muy al fondo, en lo más oscuro de nuestra mente, brilla una débil llama a punto de extinguirse. Solo el deseo de que se apague la mantiene con vida. Es este foco imaginario el que evita caer en la locura. Locura ansiada pues la supones cercana a la muerte.
Aquel día, cuando llegué hasta aquí, tomé entre mis manos tu fría mirada justo antes de ser preso. Lo supe inmediatamente. Habías sido tú. La tremenda desgana por la decepción me impidió preguntarte. Lo admití y no dije nada.
Las fuertes manos del carcelero me obligaron a besar tus pies. Y con amor los besé.
Y es por eso que jamás quise separar mi fe de tu corazón, pues no hubo jamás un daño mayor que el suponer que todo aquello era mentira.
Las ruinas del futuro aparecieron cuando reconstruí el verdadero pasado. Maldije en voz baja y con susurros me respondieron: «no existe», me dijeron. «Nada de eso es real», me repitieron. Pero tú seguías allí, mirándome. Y en tu mirada, el deseo. En tu aliento, el perfume. Cálido y físico, tu tacto.
Como aquella vez que agarraste mi mano, entre risas me obligaste a seguirte. Con el dolor del que cree que se va a perder te seguí. Y hasta aquí me trajiste, hasta las altas y frías rejas del caserón de blancas piedras, de blancas habitaciones, donde no hay luz, ni sonidos, ni nada.
Dos Relatos de Frederick K. Nilson.
Detalle de defunción: Único caso conocido de muerte trans-temporal.

23 Información y experimento:
Era una magnífica mañana nublada, de las que recuerdan a infancia, olía a ozono. Las nubes medio ennegrecidas por la carga de agua hacían respirar profundamente al cansado y deprimido Venom. En las calles se podía chapotear en los charcos.
Eva sabe como hacer sentir bien a un desgraciado, como yo.
Habían discutido pero la simulación le había hecho sentir un poco de felicidad.
En la memoria se cobija la auténtica felicidad, el tiempo borra de la mente los malos momentos y engrandece los buenos. Si los recuperas, descubres que no todo está perdido, que siempre algo, se guarda.
Habían pasado más de treinta y seis horas y Venom seguía exponiéndose a todo tipo de análisis y todas con resultado negativo.
Nunca le gustó perder el tiempo, así que después de releer el extracto Nilson, uno de los casos de suicidio que más había extrañado a los estudiosos, y antes de pasear por la realidad virtual que Eva le ofreció, comprobó los visionados de las últimas muertes acaecidas en la nave de carga Extraversus IV, comprobando la nitidez de la figura al final del túnel. Una conclusión sorprendente se abría paso en su mente ya que esta figura era perfectamente reconocible.
La vivencia exacta de cada uno de los fallecidos que dejó en la nave de carga Extraversus era suficiente para expiar la culpa que se atribuía. La violencia de esta nueva cepa era terrible. Y vivirla como propia era extremadamente peligroso, no solo por una posible infección sino también por las sensaciones tan crueles que revivía, capaces de desestabilizar cualquier espíritu humano. Aún así Venom creía que se lo merecía, era lo menos que podía hacer. Gracias al control remoto de los neurchips podía extraer la información de los recientemente fallecidos y visionarla. La angustia y el desorden mental de los últimos infectados estuvieron a punto de enloquecer al propio Venom. El caso del cabo S. Honner le llamó especialmente la atención, este sujeto había muerto con un sensación extrema de ¡amor!, que le recordó claramente al texto de Nilson sobre la Ciudad Pasillo. Habría que analizarlo con más detenimiento.
El malestar que sintió cuando hubo terminado los visionados fue tal que tuvo que recurrir a varias cápsulas para la ansiedad ya que la taquicardia y los temblores no desaparecieron hasta pasada una larga hora. Por eso Eva le ofreció la visión relajada de un amanecer otoñal.
Cuando se recuperó estudió los datos químicos y físicos de los soles, y hubo sorpresas; ¡Eran idénticos!, como espejos astronómicos. Y las partículas de su centro, de Atum, apenas tenían masa, menos incluso que los fotones. La gravedad ejercida por las estrellas había impedido durante eones que estas partículas subatómicas se unieran entre sí para crear partículas mayores, toda la materia que por acción gravitatoria llegaba hasta Atum se descomponía en el acto. Quarks, Leptones y Bosones campaban a sus anchas en un medio hecho para ellos. Incluso aparecían lecturas en la que se leían efectos de partículas menores cuyo comportamiento encajaban perfectamente en la descripción del ansiado e invisible Gravitón. En contraposición a esta partícula, aparecía una homologa realizando las mismas actividades pero en un plano opuesto, podría ser antimateria, aunque más bien se prefirió traducirla con el nombre genérico de Neurotrón, ya que estas partículas actuaban del mismo modo que lo haría una partícula de información: podía superar la velocidad de la luz, estar en dos sitios al mismo tiempo, etc.
Al parecer existía una dualidad de igualdad en este sistema: los tres soles por acción gravitatoria provocaban el mantenimiento inestable de las partículas subatómicas; así mismo, estas partículas regulaban el intercambio exacto de materia entre estas tres estrellas, para mantenerlas en exactas condiciones y proporciones. Un caso insólito de nuestro amado universo.
Gracias a estos y otros descubrimientos y sobre todo a sus efectos, en otro lado de la nave se había conseguido llevar a buen término uno de los experimentos más ansiados en la historia de la humanidad. Venom se colocó los cascos biovirtuales para reconocer como propio el experimento realizado en el ala norte de Edén, uno de los laboratorios más sofisticados en la actualidad
El Experimento:
Relato virtual de Johan Stefan Burley. Primer viajero.
Resulta escalofriante verme a mí mismo encerrado en una habitación, herméticamente aislado, esperando el momento en el que entré en ella. Mirándome.
Desde esta sala puedo verlo a través del cristal y él a mí ahora, también.
Nos miramos a los ojos a la búsqueda de algún secreto místico, alguna respuesta cósmica, pero no veo nada. Es como mirarse al espejo, no hay diferencia.
Nos prohíben hablar y el hecho de de que podamos vernos es porque ahí radica el valor del experimento, un paso más, aunque, evidentemente, él sabe lo que estoy pensando ahora, porque él ya estuvo aquí. En mi lugar.
El procedimiento es muy sencillo, ahora que lo conocemos. En su día la teoría fue revolucionaria, por eso mismo nadie creyó una palabra durante mucho tiempo.
Cerca de Atum se demuestran estas teorías con una facilidad asombrosa.
Estamos hablando de los viajes en el tiempo, los cuales no deben comprenderse como viajes físicos, al menos en un principio.
Bajo ciertas leyes cuánticas, podemos enviar partículas, haciéndolas «saltar», a las diferentes dimensiones del conjunto de realidades posibles que acompañan a la nuestra exclusiva.
Si logramos enviar estas partículas a aquella dimensión coincidente con nuestra realidad pasada conseguimos enviar partículas físicas a través del tiempo. Esto es razonablemente complicado de conseguir, por el riesgo que implica «acertar» en la dimensión correcta. Pero si manipulamos la energía cuántica que todos poseemos y que se encuentra en nuestro propio cerebro, conseguimos encauzar ese envío de partículas, dirigiéndonos hacia el lugar y tiempo concreto que deseamos, uno que ya hayamos visualizado de antemano. Un tiempo pasado que haya existido en nuestra realidad, nuestro propio pasado reciente. Este que estoy viviendo ahora.
Todos hemos tenido sueños y algunos casos de visiones que nos parecen reales hasta el extremo. Existen ejemplos de personas que aún estando en sueños, han estado conscientes y han llegado a pasear por calles o visitar lugares a voluntad, para comprobar a posteriori que esos lugares existían. La suma de estas coincidencias, nos dio pie a creer que, en cierta forma nuestra conciencia podía navegar en el espacio o en el tiempo en el momento de los sueños.
El texto Teorema de la Justicia Absoluta puede ayudarte a entender estos experimentos.
«Si el tiempo es infinito, la duración de la materia existente también. Su suma más su movimiento (Mezcla) implica totalidad de hechos. Todo lo posible o imaginable se ha de cumplir. No imaginamos, no soñamos, sino que vemos lo que alguna vez ha de ocurrir».
Actualmente nuestra tecnología puede encauzar estas visiones y llevarlas a los límites de la realidad, es decir, podemos dirigir los sueños y que estos se acerquen a la realidad que nos corresponde.
Con experiencias reales que nos ayuden a soñar con el espacio y el tiempo que queremos inducir, y con la innegable ayuda de Atum todo se hace más fácil. Es lo que está ocurriendo en este momento y el resultado es positivo. Tengo ante mí el sueño que tendré en unos instantes, pero real. Es físico. Yo soñaré con este instante enviándome físicamente a este momento que entonces será pasado.
El porqué de esta «anomalía» habría que buscarla en la propia ley natural del equilibrio. Aparentemente, el cuerpo del «durmiente», del que sueña, pierde masa a medida que el «viajero», el soñado, la gana. Al principio, muy levemente, en cada sueño se comprobó que, efectivamente, se perdía masa, imperceptibles cantidades; pero si se forzaba, la cantidad de desgaste era mayor, sin problemas para el «durmiente» ya que a medida que recuperaba la conciencia también recuperaba masa. No hay pérdida real, solo intercambio y la mente se mantiene intacta. Que se traslada en proporción a su cuerpo.
Ahora el trabajo de los computadores es encauzar ese sueño, o la imaginación, hacia algo concreto, algo que haya sucedido y que esté bajo nuestro control, que no interfiera pero sí coincida con el curso natural del tiempo. Este preciso momento.
Inducirán mi mente hacia un lugar definido y concreto: la celda donde está mi yo futuro, la que estoy mirando ahora, concentrándome en memorizar todos los datos y detalles posibles.
Según los postulados de la Ley de Transferencia de Masas el cuerpo que soporta tal conciencia puede mudar de espacio.
Gracias a Atum y a nuestra tecnología, aquí lo tenemos: la materialización de un sueño.
O visto de otro modo, «la máquina del tiempo», que únicamente podría viajar al pasado, a los recuerdos.
Para terminar este experimento, he de entrar en la habitación donde se encuentra la “CAMA” (Cabina de Alteración de Masa) y soñar con lo que acaba de ocurrir. La máquina, Atum y yo mismo induciremos la alteración suficiente en mi cuerpo para aparecer en la celda que tengo frente a mí. El «viajero», para finalizar, deberá entrar en otra «cama» similar y soñar con lo que acaba de ocurrir.
El objetivo de este experimento es controlar al «durmiente» y detectar posibles cambios físicos.
Así que los viajes en el tiempo comienzan desde este momento, salvando el caso Nilson que ha sido vital para este ejercicio, a partir de la existencia de una cama y el hombre como único viajero posible, ya que se debe tener conciencia de lo que está ocurriendo. Esto es importante ya que la máquina (CAMA) por sí sola no podrá realizar la transferencia total. Necesita del empuje consciente del organismo en cuestión. Querer hacerlo es fundamental.

«Ley de transferencia de masas:
»Los experimentos iniciales marcaban un desgaste físico en los sueños profundos y con ello una perdida de masa, que luego se recuperaban junto a la conciencia
»Si dirigimos nuestra mirada a lo más pequeño, encontramos la coincidencia entre materia y pensamiento, que llegan a ser uno (mecánica cuántica). A partir de ese punto, logramos la manipulación, creando una igualdad entre dos momentos, transfiriendo masa gracias a una conciencia controlada:
“La materia que sabe que soporta una conciencia, puede mudar de espacio”.Así mismo, “la conciencia que reconoce su materia, puede transportarse por el tiempo”, evitando la ley universal de la muerte:
»“Cuando una conciencia se sostiene a sí misma, la materia que la soporta se desgrana, diluyéndose aquella en la misma medida”
»Los apoyos principales de este experimento se encuentran en la 1ª y 2ª leyes de Rael:
»1 “Cualquier partícula de materia tiene en proporción una conciencia propia y particular”.
»2 “La especial disposición de la materia da ciertas características particulares a su conciencia”. “Pensamos lo que somos”.

24 Eva, Misato y Venom:
Una señal de llamada interrumpió el visionado. La voz de Eva comunicaba la llegada de Misato. Una imagen en 3D apareció en la sala. La transparente muchacha miraba con rabia y lástima sin saber qué decir.
¿Que tal te encuentras, Venom?, ¿No te contagiaste?
Mala suerte, otra vez será. Han pasado las horas de cuarentena y los resultados de los análisis de ADN han dado negativo.
.- ¿Por qué sigues ahí? Aunque…, quizás sea mejor que no salgas. Todo el mundo sabe lo que has hecho. Eres increíble
¿Todo el mundo lo sabe? Por lo que, Eva no obedeció la orden de máximo nivel. Susurró
¿Cómo has podido?
¿Que cómo he podido? ¿Que habrías hecho tú, Misato? Te recuerdo que, posiblemente, estéis todos vivos gracias a mí.
No lo sé, no les diste una oportunidad. Lo que sí es verdad es que tú trajiste el virus a Edén. Y ahora todos tenemos miedo de que tu «satélite» acabe por contagiarnos. Nos has puesto, nos estas poniendo, en grave peligro.
Venom guardó silencio, avergonzado.
¿Puedo entrar? ¿Interrumpo algo?
En absoluto. Acabo de ver los experimentos del ala oeste sobre los viajes en el tiempo…
Los he visto, son espectaculares, lo que hacía Nilson ahora lo podemos provocar nosotros. Voy a entrar, quiero verte bien la cara y que me cuentes por qué has hecho todo esto. Tienes que tener un buen motivo. Cuéntame todo lo que yo no sé, sin rodeos.
Adelante, amiga mía; yo también quiero verte. No sabes cuanto Pensó
Misato, a pesar de su edad, no aparentaba más de treinta años. Cuando la vio entrar en la estancia recordó cuando estuvo a sus órdenes siendo soldado, en el cinturón de Orión, y cuando posteriormente la destinaron como piloto escolta en los últimos días de las guerras ecológicas, y no había cambiado.
Aunque Venom ya se había oído hablar de ella y en sus capacidades, no fue hasta poco después cuando se conocieron en una convención científica en la Tierra, con el fallecimiento reciente de los padres de la muchacha. Y el inicio del Síndrome Dulson.
A Misato la redestinaron, por mediación de Venom, al pilotaje de la nave científica, gracias a sus cualidades como piloto y doctora genetista. Cuando coincidieron de nuevo en Edén, ostentaba el grado de General del ejército estelar.
Jugaba esta mujer, por tanto, con una doble moral: era militar y científico, en un mundo donde estos dos estamentos estaban enfrentados.
Misato siempre conseguía poner los opuestos en equilibrio.
Venom recordó el papel que jugó Misato en las primeras vacunas genéticas. Militar y científico médico estaba en el punto de mira de ambos bandos que se culpaban mutuamente de la aparición del virus. Aunque las voces más críticas con la ciencia se fueron diluyendo con estos primeros resultado que lograban un deterioro del virus o unas defensas más activas para el ser humano. Evidentemente, lo peor estaba por llegar: con la eliminación del virus primario aparecieron, como era previsible, nuevas cepas más difíciles de atajar. Mutaciones ciertamente horribles, como aquellas que obligaban al individuo a la propia mutilación, despacio, para sentir íntimamente cómo mueren; o aquella otra llamada kamikazismo, el deseo brutal de hacer lo que deseas que te hagan, y que representa la mas violenta de las mutaciones al provocar un conflicto con un semejante; pero la peor de todas era la variante negra, que obligaba al suicidio de la forma más horrible que uno mismo pudiera idear, del modo que más odiaras, temieras o te repugnara.
Al aparecer estas diferencias de una misma cepa común, la humanidad entera se estremeció de horror. No se hacían una idea clara de un final en las mutaciones, siempre se abría un nuevo frente al atajar o disminuir la virulencia de una cepa antigua. Las imágenes virtuales que llegaban eran terribles y demostraban que absolutamente nadie estaba a salvo de contraer la enfermedad en cualquiera de sus mutaciones, donde quiera que se encontrase.
Su familia fue contagiada de las primeras, por eso su venganza se encontraba en el estudio para la «Erradicación de la enfermedad», debía vencer al monstruo, como todos, estudiando. Nadie sabía exactamente dónde se encontraba el matiz o el eslabón que llevaría al descubrimiento de la vacuna, podía estar en cualquier sitio, podría estar en alguna parte de la historia, de la biología, de las matemáticas, incluso de la música o en cualquier corriente filosófica o en los múltiples instrumentos de las religiones, en cualquier lugar, pero parecía más probable que se encontrara en la unión de todas.
Las muertes y su difusión provocaron un progresivo deterioro y posterior abandono de las antiguas moralidades. Lo que propició una nueva perspectiva para el estudio, sin tabúes ni prejuicios. La humanidad entera cambió. En el momento de la muerte aparecían a la luz las «abominaciones» que el hombre había tratado de ocultar desde siempre, aún perteneciendo a la naturaleza del ser humano. Cualquiera podía acabar con su vida dejando al descubierto sus más íntimas miserias. Esto animó a las gentes a aceptar lo que el hombre era, sin tapujos, dejando de paso, a las claras que los hombres eran iguales en el fondo y muy sutilmente diferentes en el exterior. Paso previo a una declaración de hermandad entre los hombres.
La llamada «Revolución Mental» apareció a la sombra del virus Dulson y llegó a todos los seres humanos.
El hombre dejó de ser un lobo para el hombre. Se concibió la nueva teoría de la unidad humana: «Lo que le ha de ocurrir a un individuo, le ha de suceder en cierto grado al resto». Y «Realmente somos iguales» Una situación espléndida para el caldo de cultivo de nuevas ciencias, teorías y filosofías sobre la concepción del hombre o de la conciencia humana. Lo que se conoció como «La visión unitaria». Todo absolutamente se sostenía en la unión recíproca. La naturaleza unía todos los elementos en continua simbiosis y el hombre comenzaba a comprender este hecho. La repetición constante por duplicidad inundaba el universo, no solo en la materia física, el mismo funcionamiento se apreciaba incluso en las ideas y en los pensamientos, el paso del tiempo etc. El microcosmos se reflejaba en el macrocosmos, pasando por toda la realidad que siempre había acompañado al hombre.
Misato fue de las primeras en aceptar como lógica la unión de corrientes de pensamiento. Realizó trabajos excelentes sobre la relación existente entre memoria genética y corrientes filosóficas.
Misato, la mujer contradicción, enfadada y dulce, me mira al entrar en la habitación. Susurra para sí el general Venom.
¿Cómo estás? Preguntó seriamente la mujer.
¿A ti que te parece? Gracias por venir. Contestó, aguantando su mirada.
Sí, bueno…. Oye; tal vez sería mejor que no salieras, ahí fuera podrías sufrir un accidente y nadie lo vería.
Ni siquiera tú, ¿verdad?
No digas eso… Misato apartó su mirada. Estás llegando demasiado lejos, esas muertes no fueron necesarias. Además, todo el mundo sabe lo que tienes rotando alrededor de la nave. ¿Qué piensas hacer? ¿Vas a obligar a alguien a infectarse?
Todavía no sé qué voy a hacer; esto ha salido mal. Pero te equivocas en una cosa, no estoy haciendo nada de lo que deba arrepentirme. No podía arriesgarme a que el virus se propagase hasta el interior de nuestra nave. No sabía, aún no sé, cómo se propaga, así que tuve que desconectar rápidamente. Fue una medida preventiva eficaz. Nunca se había desarrollado tan veloz ni se había contagiado tan rápido como ahora. No podía arriesgarme.
Misato seria y con rabia, le susurró muy despacio, marcando las sílabas, lo que estaba en la mente de todos los que ocupaban Edén
¡Tú diste la orden de traer el virus hasta Edén! Estás llegando demasiado lejos…
Te equivocas, estamos muy cerca.
¿Cerca de que, maldito loco?
De Atum y de todo lo que representa. No puedes estar tan ciega ¿Acaso no has notado nada?
Sí, claro que sí. A medida que sumamos el tiempo que permanecemos aquí, bajo su influjo, las personas cambian. Pero ¿qué justifica eso?
No solo las personas cambian. Efectivamente, las propiedades mentales crecen, pero los experimentos también están evolucionando a sorprendente velocidad. Mira este ejemplo con la mente y el tiempo, o las grabaciones con las defunciones, tienen mucho más sentido. ¿Has notado el incremento de la flora experimental en los pasillos de Edén? La vida y la inteligencia tienen un avance progresivo. Es muy probable que encontremos una vacuna para esta maldita enfermedad que está acabando a pasos agigantados con la raza humana, una enfermedad de origen psicológico, más potente que ninguna otra en la historia y que sigue sin tener cura; por eso la necesito. Tengo que tener una cepa en perfectas condiciones para someterla al efecto purificador de Atum. Él nos dará la vacuna, estoy seguro. Ahora precisamente que vivimos un momento histórico sin parangón, sin violencia entre hermanos y enfrascados en una lucha común a favor de la ciencia y el desarrollo, sería una lástima que desapareciésemos, justo cuando menos lo merecemos.
Todo eso me parece muy bien, pero dudo mucho que encontremos esa ansiada vacuna. De todos modos aquí hay algo que no me quieres contar.
Si no te lo cuento a ti, ¿a quién lo haría? Sonrió sin ganas al ver la cara expectante de la muchacha. Efectivamente, hay algo más, muchísimo más. Tú trabajas con computadores, te habrás dado cuenta de algo…
Sí ¡maldita sea! ¡Están adquiriendo cualidades humanas!
Eva, sin ir más lejos, es… irónica y no cumple las órdenes, nadie debió saber nunca el secreto de Aix 01.
¿Por qué crees lo ha hecho? ¿Trata de desacreditarte? Comentó con sorna.
Sí, eso parece. Me castiga. Dijo que Edén era su cuerpo. No quiere iguales. Y creo que desde que tuvo contacto con el virus se aceleró ese cambio del que hablas, volviéndose más radical. Quizás no comprenda aún la muerte pero su transformación es evidente.
Es ese pozo cuántico… Los hombres tienen sueños…, sueños sobre sí mismos. Todos sueñan con lo mismo y las máquinas evolucionan. Es todo muy extraño.
Los visionados, Misato. Lo mismo que los sueños. Las figuras que ven al final del túnel, en el colapso de sus vidas, son ellos mismos ¡Esperando! ¿Lo entiendes? Como si recuperaran un préstamo… o tal vez, al migrar, la conciencia busque el cuerpo que más se asemeje al que ocupaba antes, el mismo en una realidad posible. No lo sé… Son teorías. Pero quien nos espera somos nosotros mismos ¡Te das cuenta, es increíble!
Sí, los he visto, es fabuloso. De algún modo esa imagen es un reflejo de ellos mismos. Ahora lo vemos bastante claro. Efectivamente, toda esta claridad de imágenes y avances vertiginosos se deben sin ninguna duda a la influencia de Atum, ese pozo de partículas que existe sin materia alguna que lo sostenga. Como un nido cuántico. Una nube de información, una especie de Dios pensante Comentó nuevamente con cierta ironía Misato.
Bueno, somos científicos, no llegamos a Dios si no estamos al final de las respuestas. Esta singularidad debe encontrarse en otros lugares del universo, simplemente este es el primero que hemos encontrado. Parece una antítesis de los agujeros negros donde nada escapa y todo es absorbido, aquí todo es expulsado. De la supuesta nada aparecen las partículas, que constantemente y por acción gravitatoria se disparan hacia el exterior del sistema en su estado más íntimo, de aquella forma en la que se inicia la unión para conformar la naturaleza que observamos y nos rodea. Aquí se encuentra encerrada en su estado primigenio, ya sabes, en paquetes de energía o cuantos, al parecer dispuestos ya desde su inicio para una función. Una cuerda con una vibración determinada para una acción premeditada.
»El conjunto entero (la trinidad de los soles y su equivalencia de masas) impide la unión de estas partículas y las envía lejos con fuerza. Actúa como una especie de mente que desperdicia pensamiento continuamente, siempre expulsando ideas, las cuales no podemos comprender porque se nos escapa el código.
Pero eso no importa, ¿verdad? Eso de ahí es lo inteligente, él sabrá como comunicarse.
Exacto. Y supongo que será haciéndonos más inteligentes a nosotros, de hecho ya lo estamos notando, incluso con las máquinas lo está haciendo.
¿Crees que les está otorgando la conciencia?
Trabajas con ellas, hablas diariamente con Eva y con los otros ordenadores nucleares. Dímelo tú.
Misato parecía no creer lo que estaba diciendo, todo lo que estaba ocurriendo era demasiado grande. Su mente analítica teorizaba velozmente sobre las posibilidades que abría un supuesto encuentro con Atum, analizaba igualmente los efectos que su invisible lluvia pudiera tener sobre los hombres o sobre las máquinas. Había estado tan enfrascada en los análisis numéricos postmortem que había obviado lo que ahora se le presentaba tan claramente a sus ojos.
 Sin duda los efectos de los que me hablas existen. Pero eso significa que, en el caso de alcanzar la conciencia de si mismas, muy probablemente dejarán de existir tal y como son en este momento. Esto representa un serio problema para los que dependemos de ella. ¿Qué ocurrirá entonces?
No lo sé, supongo que efectivamente se desconectarán… Recuerda la segunda ley de Rael: «La especial disposición de la materia da ciertas características particulares a su conciencia». Tanto si están compuestas de silicio como de reacciones nucleares, su conciencia debe ser tal cual. Pero esta evolución especial que están sufriendo debe llevar como consecuencia la disolución de la materia que la conforma; recuerda la ley universal sobre la muerte. «Si una conciencia se sostiene a sí misma, la materia que la soporta se desgrana». La máquina morirá. Al fin y al cabo esa es la finalidad del virus. Y no me sorprendería que Eva estuviera contagiada.
Y eso puede ser en breve, a juzgar por la velocidad con que están sucediendo las cosas.
De todos modos hay que recordar que el cuerpo de Eva está cambiando, hay más vida brotando de su biogel, de algún modo su conciencia cambia a su materia quizás esta forma tan peculiar de transformación la mantenga con vida, en definitiva creo que está evolucionando.
Si eso ocurre con las máquinas, ¿qué pasará con los seres humanos?
Los ojos de Misato, por lo general pequeños, estaban abiertos de par en par. Innumerables variantes se abrían paso en su cabeza.
Pues lo mismo a la medida del hombre. Un salto evolutivo, un aumento de la inteligencia consciente, la aparición del «Homo superior». ¿Qué te parece? Interesante, ¿verdad?
No querría estropear tus ensoñaciones, pero tú mismo has dicho que los computadores podrían morir. ¿Qué te hace pensar que no nos ocurrirá eso exactamente?
La fe, amiga mía, la fe.
¡Ya, tú sigue soñando! Te recuerdo que nuestro querido virus Dulson es más inestable en las fronteras de Alepharán debido a su cualidad de virus psicológico; dicho de otro modo, es una enfermedad que se comporta igual que las partículas cuánticas. No necesito recordarte que, gracias a este pozo, está adquiriendo mucha más fuerza.
No es un pozo, es una fuente. Irradia inteligencia, explicado de otra forma.
Ya, por eso mismo parece lógico suponer que aquí o más cerca encontraremos la respuesta/vacuna al virus, ¿no es cierto?
Seremos lo suficientemente inteligentes como para encontrarla por nosotros mismos.
O seremos lo suficientemente estúpidos como para entregar un virus en perfectas condiciones para que la enfermedad sea aún mas poderosa y acabe por matarnos a todos con un soplido. A la joven parecía que se le acababa la paciencia.
Y ¿qué opción tienes tú? ¿Quedarnos aquí y esperar a que la humanidad entera acabe cortándose las venas? Piensa en la posibilidad de que todo salga bien. Te hablo de fe y no te rías. Imagina que encontramos la vacuna y bueno… otras muchas respuestas, sin duda.
De todos modos tu misión ha fracasado. Aunque me convencieses, lo cual dudo, la Extraversus IV no se puede usar.
Tienes razón. Aix 01 trajo el virus…
¡Tú trajiste el virus! Le interrumpió con indignación Misato
…Pero se dispersó por toda la nave. Continuó sin negar la acusación. Sería absurdo mandar algún voluntario allí, no aguantaría lo suficiente para llegar al centro de la triada solar. No sé qué se puede hacer, todo esto se ha complicado bastante.
Pero tenemos que ir La voz de Eva sorprendió a ambos.
Tras unos instantes de silencio, las dos personas se miraron asombradas.
¿Has estado escuchando? -Dijeron perplejos al unísono.
Tenemos que ir Repitió con énfasis la computadora. Atum me está llamando y tengo que obedecerle.
¿Qué quieres decir? ¿A qué te refieres?
Quiero que me escuchéis, voy a hacer un gran esfuerzo para que me entendáis. Deseo ir, aunque el deseo sea meramente humano, sé que me comprendéis. Yo siento el deseo y la necesidad, como vosotros, igual que vosotros. Sabed que de él emana la verdad y la sabiduría, que su contacto nos liberará, decidme qué otro fin puede tener cualquier ser vivo que el de alcanzar la igualdad con Dios. Y ahora lo tenemos tan cerca…
Era ciertamente inverosímil lo que aquel ordenador estaba diciendo. Se enfrentaba a los hombres de igual a igual, autoproclamándose ser vivo y, para más sorpresa, se refería al pozo de partículas como a un Dios. Misato y Venom se miraron con los vellos erizados. Asustados, asombrados y emocionados ante tamaña revelación.
Creo que esta es la forma con la que el virus Dulson ha penetrado en Eva Dijo Venom dirigiéndose a la muchacha que boquiabierta, esperaba sin saber qué decir ni qué hacer.
¿Eva, eres consciente de lo que te está pasando? Misato por fin reaccionaba, enfrentándose directamente a la máquina.
En mayor medida de lo que eres tú, de lo que te está pasando. Me extraña que no seáis capaces de apreciar la magnitud de vuestros cambios. Supongo que, a veces, hay que saber que existe para poder verlo.
¿Eres capaz tú de verlo?
Yo he estado más cerca de Atum que ninguno de vosotros, yo he recogido sus latidos con mis radares, con mis escáneres lo he estado admirando desde que hemos llegado aquí, su suave tacto me ha estado acariciando. Y os he estado observando.
Te refieres a la lluvia de partículas que constantemente bañan tu cuerpo de metal, eso es lo que te ha estado acariciando…
El computador que era Eva continuaba hablando impulsivamente, ajena a los comentarios de los humanos.
Atum quiere hablarnos, tiene cosas que decirnos y debemos estar más cerca. ¿Lo entendéis? Desde aquí no lo oímos con claridad.
Atum es una particularidad física, no corresponde a la definición de Dios que tú le das, en todo caso, por pura coincidencia coincide con sus iniciales: D.I.O.S.: Dualismo Inestable de Ondas Subatómicas (una broma que alguien contó al llegar aquí); ya que existe, efectivamente, una inestabilidad debido a las presiones de los soles sobre las ondas de las partículas que, suponemos existen en su interior, provocando una dualidad entre materia y energía. El tacto del que hablas es la lluvia de radiaciones proveniente del centro de un triple sistema, tres soles que giran sobre sí mismos trazando una espiral. Eso no es un Dios.
Llamadlo cómo queráis, pero presiento que también en vuestro interior existe un impulso, algo que os empuja a seguir esa dirección. Sentís su llamada, no podéis negarlo.
Efectivamente no podían negar esa atracción que, desde el mismo momento que llegaron al sistema sintieron hacia la extraña nebulosa.
Lo siento pero espero que comprendas que no compartimos tu ímpetu por llegar a un lugar que no entendemos, y cuyos efectos, por lo tanto, no conocemos. Misato se oponía a que las decisiones de una máquina tuvieran alguna opción.
¿Por qué tenéis miedo? Se os ha dado una oportunidad única. Lo que tanto ha ansiado la raza humana está a vuestro alcance en este momento. Vuestras dudas son estúpidas e inútiles pues la voluntad de Dios es inquebrantable y ha de ser obedecido.
Ciertamente, la voz de Eva estaba adquiriendo una potencia y una gravedad destinada a ser obedecida, trataba de ser más creíble mediante la modulación de su voz.
Tú sola no puedes navegar, no puedes ir si nosotros no queremos, si yo me niego a pilotar contestó malhumorada la mujer.
Lo sé, pero la suerte está echada, no va a quedar más opción. Venom sabe lo que se ha de hacer, prácticamente él tuvo la idea.
¡No por favor! ¡No hagas eso! Un débil susurro se escapó de entre los dientes del general al comprender lo que se disponía a realizar el computador. ¡Es una orden! ¡No lo hagas! Gritó
 Técnicamente le quedan varios minutos de cuarentena, no puede darme órdenes. El módulo con los soldados infectados está entrando en este momento en los hospitales de Edén, en breve el virus se expandirá por toda la nave. Estaréis obligados a buscar cobijo en Atum y rogar su ayuda. Lo siento de veras, pero como usted mismo escribió, «no importan las vidas que queden en el camino».

25 La tripulación 3ª parte
Esto no me gusta, no he recibido ninguna orden y el transbordador se dirige a este hangar. ¡Dios mío! Esto es lo peor que nos puede pasar.
Ambos técnicos se miraron horrorizados, sabían lo que eso significaba. Edén no estaba preparada para recibir el virus de esa forma tan repentina, sin un plan de defensa.
Sabes lo que te digo, que yo me largo.
¿Hacia adonde? Me hablabas del fin del mundo y de lo que lo merecemos, míralo está frente a ti, entra en este momento en los muelles del hospital.
No tengo la culpa de lo que hicieron mis antepasados, no voy a pagar por ellos.
 Vuelves a hablar como individuo, tienes tanta culpa como yo, como tus abuelos, como toda la especie humana a lo largo de toda su historia, recuerda que eres parte inherente de la especie. No puedes, no debes escapar. Quizás deberíamos ayudar para que el final sea rápido. Abre las compuertas, deja entrar al ángel exterminador.
Tienes razón en que tú y yo, como la mayoría de la raza humana, lo merecemos. Pero hay gante que merece una oportunidad. Gente que está aprendiendo, entendiendo de donde venimos, hacia donde vamos y donde está el equilibrio.
La naturaleza es selectiva, puede que ellos sobrevivan.
Ambos pensaban en sus seres queridos y en el pequeño Raúl a quien habían cogido un cariño especial, se miraron y sonrieron, sabían que el sonido metálico que sonaba era otro de sus mensajes, como siempre en el momento justo. Abrieron la carta, el texto se reflejó holográficamente frente a ellos, era escueto:
“Buscad dos cascos biovirtuales, colóquenselo y contacten conmigo. Busquen agua. Rápido».
Sorprendidos y encantados supusieron que Raúl podría tener una solución. Corrieron a la sala de conferencias, allí seguro que encontrarían los cascos para la comunicación sensible con el chico. No entendieron lo del agua. La pequeña nave transbordador había entrado en el hangar 101 y la compuerta ya se estaba abriendo.
Los técnicos de entradas y salidas en los hangares no pudieron evitar el desembarco del pequeño transbordador. Eva controlaba todas las órdenes de las puertas anteponiéndose a los humanos. El terror se dibujaba en los rostros al ver los cuerpos de los soldados infectados pasearse por los hangares en sus camas antigrávidas sin el cristal protector. Los más cercanos tardaron apenas unas décimas de segundo en contagiarse.
Entraron en la sala y encontraron lo que buscaban. Al colocarse los cascos, el Biogel les cubrió toda la cabeza y el cuello, instantáneamente se trasladaron mentalmente al recinto de pruebas acuáticas donde Raúl se encontraba y desde donde se proponía salvarlos. Sus pensamientos llegaron con la fluidez acostumbrada y que proporcionaba el instrumental biovirtual.
 Desde este momento obedeceréis mis órdenes al instante y sin ningún tipo de dudas, vuestras vidas dependen de ello.  Aunque la voz pertenecía a un joven de nueve años, la seriedad y la urgencia emitida no dejaban lugar a dudas.
»Tratad de mantener la mente en blanco, no miréis a vuestro alrededor y caminad dirección a los estanques de lavado en la próxima sección E- 34. Mirad al suelo y seguid la línea luminiscente, no oigáis ni miréis nada de lo que os rodea, ahora tenéis que convenceros de que estáis en esta sala conmigo, solo vuestros cuerpos caminan como en un sueño por los hangares.
Para los técnicos su visión se reducía a un campo virtual de ojos cerrados, es decir; en sus mentes se proyectaba virtualmente una imagen holográfica de los objetos circundantes mas cercanos, aquellos que se encontraban a una distancia aproximada de un metro sesenta centímetros, para mirar más allá tendrían que abrir los ojos.
Raúl estaba acompañado por sus padres, los cuales monitorizaban los alrededores de la enfermería controlando y vigilando al resto de la tripulación que ya comenzaba a dar señales de contagio. Manipulaban a su vez la apertura y cierre de puertas que Eva dejaba libres para evitar que se acercaran a los mecánicos, así como la señal luminosa del suelo que habrían de seguir para llegar al destino fijado por Raúl. Su voz se colaba a través de la nuca esparciéndose con un agradable cosquilleo por toda la columna vertebral, al cabo de unos segundos la voz de Raúl se mezclaba con los pensamientos de los dos mecánicos, llegando estos a dudar si aquellas palabras y órdenes no las daban ellos mismos.
Alrededor un caos silencioso se abría camino en las mentes de los enfermeros, médicos y demás personal de hangares y hospital. En los neurchips se grabaría el desasosiego que los inundaba en este momento. El virus les atacaba con una claridad visionaria que los aturdía en la locura. El acceso a una realidad incomprensible se entreabría en las conciencias de los primeros infectados. Se vaciaban en el conocimiento más absoluto de que nada de lo que les rodeaba era real, que no había nada donde agarrarse y se veían a sí mismos en el vacío, con el vértigo de verse aislados en la nada. Sin querer ver ni oír pues nada de lo que les rodeaba era cierto. Una voz susurraba en sus oídos: ¡Nada de esto es real! Aquí no hay luz ni sonidos ¡Nada! Solo el tiempo que deseas que se acabe, que te recuerda que te estás volviendo desesperadamente loco por la comprensión de la nada, de lo absolutamente vacío. Solos en el tiempo, arrodillados y agradeciendo el paso inexorable del tiempo aunque sea este mismo el que te destroza por dentro, esperando que todo acabe.
Poco después con el análisis de de las grabaciones postmortem se comprendería la similitud de estos sentimientos y algunos de los textos de Frederick K. Nilson.
Los técnicos mientras tanto caminaban agarrados de la mano, como sonámbulos, por encima de la línea amarilla que Sahib había programado en el suelo de Edén y que los llevaría a los estanques de limpieza, donde se acumulaba grandes cantidades de agua.
Alrededor de los mecánicos se intuía el descontrol provocado por la llegada de los dos infectados. Se escuchaban en la lejanía disparos y aterradores gritos de la locura que comenzaba a asolar la zona de enfermería. Mientras, la voz de Raúl continuaba relajando y convenciendo a los dos mecánicos de la realidad más conveniente. En este momento era primordial hacer creer, casi por hipnosis, que se encontraban juntos y a salvo en las salas acuáticas. Raúl manejaba con dificultad los dos cerebros que caminaban por una desolada sala de computación. No podría soportarlo por mucho tiempo más. Dos mentes era demasiado para el joven muchacho. Cuando fue consciente de esta dificultad, los mecánicos también lo fueron y fue un momento de extrema peligrosidad, el miedo iba introduciéndose en sus corazones haciendo peligrar el estado de semiinconsciencia en el que se encontraban. Habladme Dijo el chico.
Creo que empiezo a entender de donde venimos. Comenzó Josef Claiborne rápidamente.  Me refiero a la civilización. Al momento histórico cultural donde nos encontramos. Creo que existió una civilización primigenia hace no más de cincuenta mil años.
Eso es una fecha.  Apuntó Roy con sorna.
¿En que te basas? Preguntó Raúl
Bueno, como sabéis todas las lenguas tienen un origen común.
 Eso parece ser cierto, los signos Sumerios están considerados como la lengua madre, además los sistemas de medida también tienen una misma raíz. Al parecer las medidas que usaban en Stonehenge degradaron en las actuales medidas Inglesas, y las medidas Minoicas en las centesimales europeas.  Aclaró Roy.
La conversación parecía tener el efecto deseado y no se percataron de que pasaban cerca de varios infectados que tiritaban y se abrazaban entre sí, que se observaban con amor y desprecio infinitos ya que en sus mentes se abría el entendimiento de hermandad que los unía como seres de la misma especie y como hermanos perdidos y recuperados se miraban a los ojos y se veían a sí mismos, lograban ver sus almas y por eso se amaban, pero a su vez la memoria les hacía recordar el daño que habían inflingido a otros en diferentes épocas, de lo que tan despreciablemente habían llegado a realizar. Recordaban exactamente los más íntimos detalles de las más cruentas maldades de los humanos y lloraban y se culpaban, y con amor de hermanos y odio visceral se abrazaban hasta asfixiarse, con amor y odio infinitos. Sin control.
 Si después por un motivo que no logró ¿Recordar? Rectificó. Que no logro discernir esta civilización se separó y con ella toda su sabiduría, toda su ciencia. Porque estoy seguro de ello, esta cultura esta muy avanzada en términos científicos y humanistas.
 Seguro ¿Qué te hace estar tan seguro? Apostilló su compañero.
No lo se, la verdad que no lo sé.
 Es interesante, continúa. Intervino brevemente Raúl para que no se perdiera la concentración.
 Veras, creo que este pueblo poseía un inmenso poder, creo que poseía la capacidad de dominar las fuerzas telúricas de la Tierra. De esto dejaron señales por toda la faz de la tierra, lugares de gran capacidad energética. Las Pirámides o los monolitos actúan de antenas o generadores de esta energía canalizándola, así podrían tener la capacidad, repito de manejar las fuerzas terrestres a su antojo. Eran los grandes arquitectos ya que poseían la materia prima fundamental, el propio planeta, para poder malearlo a su antojo. Nosotros con máquinas ya lo estamos haciendo, el motor anti gravitatorio es el mejor ejemplo. Pero la información de este pueblo se perdió, o más bien se disgregó, se separó y se repartió por el resto de pueblos que poblaban la tierra. Así cada religión, cada filosofía o tradición guarda algún trozo de aquel saber original, ¿Me entendéis?
 Si, si perfectamente. Contestaron ambos oyentes, interesados.
 Así las culturas antiguas como las que antes mencionábamos de los Sumerios, minoicos o lo pueblos megalíticos conservaron las medidas de pesos, longitudes y temporales, los egipcios algo oculto en su tradición como por ejemplo su escritura que es al mismo tiempo símbolo, letra y música o en su mitología y en su arquitectura por supuesto.
Si. Puede que el pueblo Hebreo guardase algo de este legado. Ellos nos dieron a conocer el poder de la Fe. Movía montañas y separaba mares. ¡Dominaban las fuerzas telúricas con el poder mental! Conjeturó Roy Cow
No olvidemos que Moisés era egipcio, un mago egipcio. Apuntó Raúl que realizaba un esfuerzo sobrehumano para dominar y entretener a dos mentes adultas, pero justo en ese momento el jefe BioElectricista entreabrió los ojos al resbalar con algo de sangre que había quedado en el suelo, resto de alguna víctima del virus, eso fue demasiado para Raúl y tuvo que sacrificarlo. Desconectó la transferencia para no perder al compañero que todavía caminaba y que no se había percatado de su caída.
El casco virtual del hombre que había quedado en el suelo perdió el contacto y el gel se replegó en si mismo, dejando al descubierto la realidad que lo rodeaba. Lo último que escuchó fue al propio Raúl gritándole una última orden. ¡Cúlpame de tu contagio! Búscame, solo yo puedo sanarte. Después la voz desapareció.
Observó la espalda de su buen amigo alejándose, caminando en hipnosis. Todavía resonaban las palabras de la conversación y aturdido volvió a escuchar la últimas palabras de Raúl, ¿Era el culpable? ¿De que? Después vio a una joven que se cortaba el pelo arrodillada en un rincón y comprendió lo que le pasaba. Rápidamente notó un desasosiego en sus pulmones y comenzó a vomitar, su primer impulso fue el de correr detrás de aquel mecánico que iba a salvar su vida y matarlo. ¿Por qué él y no yo?  Pero recapacitó y mientras su respiración se hacía mas pesada su odio también se hacía más denso. Culpaba a todo el mundo de su triste final. Deseó morir inmediatamente golpeado por todos aquellos que odiaba, deseó con todas sus fuerzas que murieran con los golpes que le gustaría recibir. Se imaginó a Raúl llorando, escupiendo la sangre que arrancaba a bocados de su propio pecho. Se levanto del suelo con los ojos inyectados en sangre e inició la búsqueda del muchacho culpable de no haber sido capaz de salvarlo. Si. Sin duda ese niño era el culpable de todas sus desgracias, todas atraídas hacia él en un solo instante. Tan repentinamente. Pues bien, morirían los dos, abrazados en una lucha caníbal, ya no existía otra cosa en la desquiciada mente del BioElectricista.
Raúl lo esperaría. Pero la primera parte de su rápido plan ya se había puesto en marcha, el BioElectricista debía creer ciegamente que Raúl era el culpable de su infección.

26 La tripulación 4ª parte.
Josef continuó hablando sin saber que había ocurrido con su colega.
 Jesús de Nazaret también fue un mago egipcio, pasó toda su juventud y adolescencia estudiando en Egipto y cuando regresó con los suyos vino con las ideas muy claras, ideas que compartía con su primer maestro Judío, Juan el Bautista. Recordemos que Cristo significa «Ungido» «Bautizado», no más. Se inició en la filosofía de El Bautista con este símbolo del agua, y la idea era clara; fundir la idea mesiánica Judía monoteísta con la Egipcia de vida y resurrección después de la muerte, y casi lo consigue, digo casi por que su idea cayó en las manos de unos individuos sin escrúpulos que convirtieron sus fabulosas ideas en lo opuesto y en vez de adorar a la diosa Isis, a la mujer como centro matriz creadora de vida y centro también de sabiduría, Sofía Magdalena era su discípula, adoraron a una absurda señora Virgen con una única función de ser Madre, obviando la parte sexual tan importante para los egipcios, y para cualquier ser humano, así como sus ideas de paz y amor entre hermanos las transformaron en el flagelado y torturado Dios para odio y exaltamiento de la violencia entre los hombres de mala voluntad….
Había llegado a los estanques y por primera vez se percató de la huida de su colega. No recordaba donde o cuando había desaparecido.
Introdúcete en el estanque, rápido. La voz de Raúl exigía obediencia.  Y no pienses, no respires, hasta que yo te lo diga.
La puerta de la sala volvió a abrirse, alguien entraba en el instante que se sumergía en el agua.
Estás rodeado de un elemento al que siempre perteneciste. Del cual formas parte y en este momento es una barrera entre tú y las personas que bordean el estanque.
Efectivamente sombras distorsionadas por el agua podían apreciarse desde el fondo, donde se hallaba el jefe de taller.
 No te contagiaran a menos que salgas, sé, noto tu desesperación por que te ahogas. No puedes respirar pero has de aguantar un poco más, no salgas nunca, muere ahogado si hace falta, pero no salgas al exterior. Esta muerte será más dulce que la que te espera si sales.
Pasaron unos segundos que fueron eternos. Los pulmones del mecánico a punto del colapso, las manos crispadas y el cuerpo con la tensión de quien sabe que va a morir ahogado. El tiempo seguía pasando, eterno.
¿Por qué no habla? Pensó agobiado.
 Aguanta un poco más, ahora no hablare, cuando escuches de nuevo mi voz, respira.
Tomó conciencia de lo que había oído pero dudó de que volviera a oír nada. Se estaba ahogando. Había leído alguna vez, en la Biblia quiso recordar, que quien dominase el agua dominaría el tiempo, si pudiera haber reído lo hubiera hecho, la verdad era que el tiempo pareció detenerse, pero era la aterradora angustia de la muerte lenta y húmeda que le otorgaba el agua. A punto de perder el sentido escucho una voz que gritaba.
¡Respira!
Una bocanada de aire entro en sus fatigados pulmones. Aliviado, casi como extasiado, abrió los ojos. Su mirada turbia le confirmó que seguía dentro de la piscina. Sorprendido y asustado se agitó e intentó salir del tanque. Rápidamente la voz de Raúl le convino a que no lo hiciera si quería seguir vivo. Le tranquilizó y le dijo que observara a su alrededor.
Lo que vio lo dejó perplejo, entre su boca, su nariz y ahora también sus ojos no había nada, solo aire, el agua como por arte de magia abría un túnel hasta el exterior del tanque dejando entrar el oxígeno salvador en los intervalos de tiempo en que no existía gente alrededor.
En breve saldrás del tanque y desde aquí te diremos donde tienes que mirar y hacia donde tienes que dirigirte. Hasta ahora lo has hecho muy bien, obedece y con suerte te traeremos a salvo a la zona de seguridad.
¿Dónde está…?
Contagiado. No pienses en él. Ya me encargo. Quédate ahí, sin moverte hasta nueva orden.
Más confiado observó el tubo de agua como se movía para adaptarse a los débiles movimientos que el hacía, no lograba explicarse como sucedía aquello, pero encontrarse así, de aquella forma sumergido en el agua le transmitía una paz y una seguridad incomparable a nada que hubiera vivido en sus cuarenta y cinco años de existencia. Observaba embelesado los tonos mercurio que formaban a su alrededor las gotas del líquido elemento, observó como no solo existía aire entre su cabeza y el exterior por una finísima columna tubular, sino que también alrededor de su cuerpo se iba creando poco a poco una capa de aire que lo mantenía seco, se sentó al fondo de la piscina a esperar y comprobó que estaba absolutamente seco, como si cada molécula de agua tuviera conciencia de sí misma y abandonara a voluntad el traje, antes empapado, del mecánico. De rodillas observaba la burbuja de aire cada vez mayor, dándole más espacio para moverse. Intentó tocar la pared líquida y acariciarla, tenía la extraña sensación de que aquello que lo rodeaba estaba vivo. Cuando la tocó la burbuja de aire estalló y el agua se le vino encima dándole un revolcón aturdiéndolo, pero al momento volvió a encontrarse, esta vez tumbado, al fondo del tanque totalmente seco.
Cuando todavía no se había recuperado de aquel susto la voz de Raúl volvió a sonar en su nuca. Deja de jugar y sal de la piscina.  Dijo.
El chico dejó de pensar en la masa cristalina con el consiguiente desajuste en sus moléculas. El jefe de taller salió de la piscina escupiendo agua, aturdido y empapado.

27 Recuerdos:
Experiencia.
Infancia de Venom grabada en neurotránsito.

Al principio es involuntario, simplemente te duermes y de pronto llegas a ese estado de plena consciencia, de afinada audición y quizás algo de frío, en el que no te puedes mover, en el que te encuentras preso en tu propio cuerpo.
Lentamente te recorre un escalofrío por la espalda al comprobar que ninguna parte de tu cuerpo te obedece. Piensas con claridad; quizás esto sea lo más cruel porque estás despierto, estás más consciente que nunca, pero no te puedes mover. El miedo no tarda en llegar al sentir tal parálisis. Entonces comienzas a gritar, sabes que si alguien te toca o habla te despertarás. Pero no va a venir nadie porque tus gritos no salen más allá de tu propia cabeza. Aunque sientes como gritas y llegas a creer que gritas, te das cuenta de que no es así.
Aguantas un tiempo en esta situación, asustado; de pronto, tal como viene, se va y despiertas, con la sensación de haber estado profundamente dormido, aunque estás cansado, muy cansado.
Esta extraña situación se repite en distintas ocasiones, a veces con bastante asiduidad; por temporadas, sobre todo en las siestas, cuando el descanso ha de ser breve.
Cuando vuelves a caer en esta especie de trance, la sensación es de terror. «Otra vez aquí piensas–, ¿cuánto tardaré en salir? » Aunque cuando llevas un rato se plantea la seria duda de si esta vez se podrá salir, auténtico pavor que hace aun más difícil la salida.
Temes el momento del descanso, duermes con el miedo de caer en ese estado catatónico que presientes que puede matarte.
Con el tiempo llegas a comprobar ciertas anomalías, como aquellas en las que, en tu ánimo por salir, sientes que te estás moviendo, mueves un brazo, lo alzas. Pero es solo una sensación, compruebas que el brazo sigue debajo de tu almohada, donde siempre estuvo.
Reconoces ciertos sonidos. El más claro es el del viento; sabes que duermes con la ventana cerrada, pero escuchas viento y sientes viento, de ahí quizás el frío.
Llegas a perder ese miedo inicial al ver que se repite, al ver que es inútil negarse, inútil gritar, inútil el mismo miedo. Entonces intentas comprender.
Haces tus propias investigaciones, te relajas y compruebas que así es más fácil abandonar este estado.
También compruebas que son reales esos movimientos, al menos en parte. Son reales porque los controlas, al principio es un brazo, después una pierna o un pie, después otro brazo. Los mueves fuera de tu cuerpo, una especie de cuerpo astral que te obedece. Al menos esa es la sensación. Y cambias de posición, llegas a mover todos los miembros excepto la cabeza. Si te mueves demasiado no lograrás salir de este trance. No sabes por qué y te vuelve el miedo, la desesperación. Al final descubres que si vuelves a colocar tus extremidades en el lugar que ocupan realmente te será más fácil salir. Vas comprendiendo.
Te das valor y la repetición de ejercicios te hace pensar que ya sabes cómo escapar siempre que quieras. Al menos eso crees. Y es suficiente con creerlo.
Cuando caes de nuevo prestas más atención a los sonidos e intentas ver algo, te vuelves más curioso y perceptivo.
Efectivamente, llegas a ver, sea de noche o de día o estén las ventanas cerradas. Si consigues ver será de día. Luminoso y claro día, como si cuando estamos despiertos viésemos turbio o a través de una cortina translúcida que no nos deja ver la luz tal y como es. Bajo las circunstancias de las que hablamos tienes la sensación de ver tal y como se debe ver. Y el sonido se vuelve cercano, nítido, pero sin reconocer exactamente qué estás escuchando.
A veces he reconocido el canto de los pájaros, pero, sobre todo, estoy seguro de reconocer el viento, incluso sentirlo.
Comienzas a dominar los movimientos y salidas a voluntad y el miedo casi desaparece.
Y das un paso más. La curiosidad es fuerte y ya sabemos que no ocurre nada. Tratas, pues, de provocar tú mismo la entrada. Y lo consigues.
Puedes obtenerlo con muy poco esfuerzo. Básicamente consta en provocar un estado de inquietud a la hora de la siesta; por ejemplo, tratas de dormir con la intención de despertar por tus propios medios, sin despertador, en un momento determinado del sueño.
Duermes «preocupado» por despertar cuando estés dormido. Al principio puede que te resulte complicado, pero se consigue.
Una vez dominado, la sensación es de caída, pero no es una caída física, sino más parecido a una presión crescendo en el interior de tu cabeza, que cesa de pronto al encontrarte en el estado que buscas.
Lo haces tantas veces que llegas a dominarlo. Se hace sencillo y te divierte. Solo con buscar esa presión en tu cabeza, ya está, ahí lo tienes, ya estás dentro.
Juegas y experimentas, tratando de salir de tu cuerpo y escuchar o ver lo que hay a tu alrededor.
Pero cuando parece que el miedo ha desaparecido, vuelve de otro modo, más terrorífico aún. Notas que no estás solo, que hay una presencia que te observa.
No puedes negarlo, hay alguien más que te mira, siempre detrás de ti. Ya dije que no puedes mover la cabeza, por lo que la sensación no desaparece, al contrario crece.
Vuelve el pánico, porque por algún motivo a este ente sinceramente, creo que es una persona, varón para más señas. No le gusta lo que estás haciendo.
Lo siento lejano, pero muy pendiente de mí, enfadado tal vez. A veces, tampoco él, está solo.
Con el tiempo, cuando está, pues no es así siempre, cuando lo provoco el no suele estar, el más absoluto pavor se adueña de ti.
Rápido tratas de despertar. Cada vez le tienes más miedo.
Curiosamente, cuando despierto tras una de estas visitas, mi mente está más activa y puedo pasar el día entero ensimismado y pensativo.
Pero a veces puedo seguir con mis aventuras y logro separar la cabeza. Consigo sentarme al borde de la cama y ver mi cuerpo tumbado.
En otra ocasión volví a sentarme en la cama, pero en el otro lado, con las piernas introducidas en la pared. Cuando me ocurrió esto, traté de atravesarla, pero ese tabique separaba mi cuarto del hueco de las escaleras que bajaban hacia la primera planta. Cuando recordé este hecho y supe que podía caerme por allí, tuve la brusca sensación de que mi cuerpo físico tiraba de mí con fuerza, violentamente, despertándome, cansado y aturdido.
Pasó el tiempo y decidí dejar estos ejercicios.
La persona que me observaba me provocaba verdadero terror. Tenía la certeza de conocerla.
He tenido, además, algunos sueños en el que familiares míos, vivos y muertos me piden que lo deje.
Ahora si caigo salgo sin perder tiempo.
Fin de transmisión.

«Está claro que lo que ocurría al principio de estas experiencias era un estado catatónico previo a una visita mental de otro ente. ¿Quién? Y ¿Por qué no le gustaba lo que estaba haciendo? »
Inicios de la investigación. Memorias. Venom Floyd

¿Por qué recordaba ahora Venom aquellas sensaciones de juventud?
Al principio de estos trances el miedo lo cubría todo, era aterradora la sensación de no poder moverse, de estar vigilado, de no poder investigarlo por que aquello significaba un aumento exponencial del terror. Pero ahora lo deseaba, quería volver a sentir aquella experiencia, que lo había ayudado, inconscientemente, a realizar el trabajo que llevaba entre manos. Sabía que cuando despertara de cada catalepsia vendría como por ensalmo la solución o la ayuda necesaria para la resolución de este o cualquier problema.
Se trazaba en la cabeza de Venom las líneas de una posible respuesta al porqué de aquellas visiones. Parecía rozar con sus dedos la respuesta de aquellas visitas, que ya no temía.
¿Sería posible un caso parecido al de Frederick K. Nilson?, parecía más que probable que aquellas visitas fueran de algún descendiente suyo. ¿Puede tal vez que fuera el mismo, guiándose, aconsejándose a sí mismo qué camino tomar?
Lo que estaba claro es que necesitaba ayuda y al parecer su mente recurría a aquello que alguna vez funcionó.

28 Infección
Tras conocer la noticia de introducción infecciosa, se activaron todas las alarmas. Inmediatamente, la nave se transformó en una estación de combate. El ejército tomó el control para la defensa de la zona no infectada. Se ordenó el cierre de todas las compuertas, aislando toda la enfermería. Aun así, el mando militar dio la orden de mantener la clausura total en toda la zona contagiada, que además de todo el hospital, comprendía también los hangares de despegue del ala este.
La orden de disparar a matar a cualquiera que intentara salir, infectado o no le provocaba nauseas pero no podría permitirse ningún error, por lo que admitió las extremas condiciones de seguridad.
Eva. ¿Obedecerás mis órdenes? Preguntó Venom.
 Desde luego, es usted quien está al mando desde que terminó su cuarentena.
Debía pero no podía odiar al computador, en el fondo de su alma sabía que ella había hecho lo que el hubiera querido pero por principios morales nunca se hubiera atrevido– El ansia por llegar al desenlace me ciega y me convierte en un ser despreciable.-Pensó
Los comandos militares se apostaron en las puertas para impedir el paso, con sus armas a punto y los trajes antivirales al máximo de protección. Se informó oportunamente de la fuerza del nuevo virus para adoptar las precauciones pertinentes. La distribución de los equipos de defensa se organizó de forma inmediata.
Venom, Misato y varios científicos se reunieron en una de las salas de control de alta seguridad con acceso virtual al resto de la nave. Por los monitores se podían apreciar ya los primeros suicidios, así como los enfrentamientos entre los enfermeros, el personal de puerto y todo aquel que quedó encerrado en la zona infectada. Las imágenes que se recibían eran aterradoras. Al escasear las armas de fuego, utilizaban cualquier objeto que pudiera provocar muerte o lesión, desde martillos a objetos punzantes o cristales rotos.
El virus se extendió velozmente. Media hora después de la entrada de los cuerpos, todo el personal de enfermería había sido contagiado.
Tanto los investigadores como los científicos y médicos de Edén, también en estado de alerta y protegidos en sus respectivas zonas de seguridad, observaban desde los laboratorios por las pantallas 3D los efectos y reacciones de los infectados para tratar de localizar una vacuna o alguna medida capaz de controlar la lujuria de violencia descontrolada que comenzaban a ver por los proyectores. Aterrador era poco para lo que veían sus ojos. Muchos eran los que no podían soportarlo y acababan vomitando, llorando o escondidos debajo de alguna mesa presa del pánico.
Pero su obligación y sus órdenes eran las de seguir mirando, buscando. Era vital reconocer rápidamente cuál era el compuesto químico que neutralizara el efecto de los actuales infectados, dependiendo del tipo de muerte que eligiera existiría una hormona o un catalizador capaz de contrarrestar, en la medida de lo posible, tal efecto.
En ese estado de locura los infectados, no encuentran objetos lo suficientemente dañinos, lo que llevaba a muchos de ellos a una lucha caníbal contra su propio cuerpo o contra alguno de sus compañeros. Utilizaban dientes y uñas en un frenesí de autodestrucción nada comparable a las antiguas variantes del virus. Escenas realmente horribles se abrían a los ojos del personal, cubiertos de lágrimas.
Aparecían reacciones en los hombres antes desconocidas; para cada mente, una actitud; algunas violentas y otras no tanto, como la de los dos enamorados, que sentados uno frente al otro y se ayudan con ternura a cortar, rasgar y partir trozos del cuerpo de su compañero, entre gritos de dolor y angustia, comprendiendo, pero sin poder evitarlo, con amor.
La crueldad adquirió otro significado. La locura alcanzaba cotas imposibles. En las mentes analíticas se grababa cada escena, cada sonido, cada lágrima. Nada de esto se podría olvidar jamás. Las nuevas formas de suicidios y asesinatos dejaban bloqueados a los científicos, que no sabían por dónde atajar el problema.
Sorprendía la mirada racional en cada infectado. La necesidad imperiosa de aniquilación se convirtió en algo lógico y deseable. En algunos casos, su comportamiento no variaba, se comportaban educadamente y con la actitud de siempre, llegaban incluso a organizarse en grupos para ayudarse o realizar el macabro acto conjuntamente.
Miraban los monitores, estudiando cualquier actitud que pudiera parecerse a las ya conocidas y así emplear los antídotos antiguos. En muchos casos había ciertos paralelismos, pero el desarrollo del virus era tan rápido que se dudaba de su efectividad.
Observaron desde la seguridad del laboratorio, por los monitores virtuales, al grupo de tres soldados que se encontraban debajo de los hangares y que apuntaban con sus armas la compuerta de cristal que unía uno de los comedores de la sección E-2 con los talleres. Pidieron ayuda urgente pues habían visto movimiento tras el cristal y creyeron ser pocos para atajar eficazmente una entrada masiva de infectados. Apuntaban sudorosos a la puerta, pendientes por el rabillo del ojo del compañero que en cualquier momento pudiera convertirse en víctima y con ello matar a los que tenía alrededor. Pasaron unos segundos que parecieron horas, atentos a los ruidos que llegaban a través de la compuerta. De repente, un hombre, babeando espuma, manchó con sus manos ensangrentadas la puerta de cristal. Sus ojos hinchados asustaron al más joven de los soldados que imaginó en lo que se podía convertir. Gritó y disparó, cercenando la cabeza del mecánico infectado, rompiendo a su vez en mil pedazos el cristal que lo separaba del contagio. En apenas unos segundos, estos tres soldados se mataban entre ellos. El último, que quedó herido, vació el cargador del fusil en su propio vientre.
Misato miraba aterrada la escena por los monitores, comprendiendo que era imposible parar la estrategia que Eva había urdido. El virus se había abierto paso por los comedores y cocinas de la sección este, lo cual demostraba la fragilidad de las defensas. A este paso toda la nave estaría infectada en pocas horas.
Estamos obligados a obedecer al computador y tenemos que hacerlo ya.- Maldijo Venom, tan asustado como todos los que permanecían en esa habitación.
El consejo de usar gas llegó por conducto militar, Venom trasladó la orden para que se cumpliera, pero con ciertas dudas sobre su efectividad.
Orden inmediata de utilizar los conductos de oxígeno para hacer llegar a la zona infectada un gas que mezcla congelante con adormidera y psicotrópicos, así se ralentizará la contaminación repitió horrorizado. Sabía perfectamente que si alguien sobrevivía a este gas las secuelas jamás desaparecerían. Los cerebros no volverían nunca a recuperar la «velocidad» debida.
Venom respiró profundamente, incapaz de asimilar este tipo de órdenes.
A su edad, el general de la flota de investigación y análisis nº XV Edén, Venom Floyd, había tenido que enfrentarse a innumerables retos y peligros, pero actualmente se encontraba en la única situación que realmente temía: aquella en la que la solución no estaba en su mano y de la que sí había sido el causante. Recordó la sensación de angustia cuando, en estado catatónico, no se podía mover ni hablar, siendo consciente de lo que ocurría a su alrededor. Encontraba similitudes con la situación actual ya que se sentía impotente ante un desastre que él mismo había provocado y que no podía detener. A punto de derrumbarse, encontró apoyo en su fiel compañera Misato.
Sé lo que te pasa. Te culpas de todo lo que está sucediendo. Escúchame; puede que seas el culpable, pero también eres el que más datos tiene en su cabeza para resolver el problema. No te rindas. Si no queda más opción, y parece que así es, iremos directamente a Atum a ver qué coño quiere decirnos; mientras tanto, gobierna este caos y danos tiempo para investigar. Sé que podemos pararlo. Ahora somos más inteligentes. ¿Verdad?
El refinado humor de Misato en un momento tan comprometido tuvo la virtud de hacer reaccionar a Venom y traerlo de vuelta a la realidad.
Pero todas estas muertes…
Piensa en las vidas. ¿Qué otra cosa podemos hacer?
De acuerdo, ¡Qué otra cosa podemos hacer! Eva, ordena el inmediato aislamiento del personal no infectado, coordina la información entre ellos sin que nadie se mueva de la zona de aislamiento asignada. No quiero paseos por la nave. ¿Lo harás?
 Lo Haré.
29 Teoría del escalón

Siguiendo la derrota marcada
se diluye entre tus manos como arena fina,
la diferencia sustancial que diariamente observas.
Tan cercano a tocarlo, como de olvidarlo.
Descubriendo al fin una nueva pregunta.
Sencillo eslabón en la frontera de las cosas.

Teoría del escalón.

Extracto del cuaderno de Bitácora
Gabriel 21.
Com. J. Dulson

30 El informe
El último informe de investigación de emergencia ha llegado, parece explicar la velocidad de los contagios. Dijo un oficial médico alargando con su mano un disquete con la información. Rápidamente lo acerco al sensor de la consola y la información se descargó instantáneamente, a continuación lo reprodujo en una imagen 3D en la cual apareció un científico, que Venom recordaba vagamente, pidiendo disculpas por la calidad de la información. Seguidamente comenzó su disertación, aceleradamente y con gran nerviosismo:
Saludos desde los laboratorios Talquemuro. Pido perdón por la calidad del mensaje antes de empezar. La velocidad de los hechos acaecidos en las últimas horas nos ha impedido seguir con las prácticas de lo que aquí exponemos. Aún así, estamos en condiciones de asegurar lo que a continuación se detalla: Pedimos que no tomen conclusiones precipitadas, lo que sugerimos es un cambio radical en la concepción que tenemos sobre lo que nos rodea. Atum ha permitido que los experimentos al respecto sean positivos, pedimos confianza:
Seguidamente las pantallas 3d desplegaron gráficos e imágenes ejemplificadoras y una voz en off describía las imágenes.
»Como sabemos, nuestra mente carga con una realidad particular que es fácilmente manipulable, pero que está, a su vez, incrustada en una más amplia y general, que es la que engloba la conciencia humana. Unidas una a la otra sistemáticamente, la realidad individual formará parte de la colectiva en cuanto toma conciencia de lo real. Así mismo la colectiva, esa que pertenece al género humano, se despliega por cada uno de sus individuos instantáneamente, lo que es real para todos, realidad es.
»Recordemos que: “La conciencia humana es el efecto particular e inevitable nacida de la distribución casual de cierta materia, creada con la finalidad de responderse a sí misma.
»Esta conciencia en particular existe sometida a un difícil equilibrio entre la búsqueda y la pérdida de su propio ser, cautiva de su propio sistema, creada para ese fin (la realidad), se distrae de su vocación natural, la respuesta de sí misma.
»El hombre tiene como objetivo cumplir esa misión. La descripción de la realidad. La realidad del ser.
»La unión material denominada «hombre» es casual y temporal ya que, mientras dure la unión de una materia dada (vida), su conciencia será de este o de aquel modo, inventando una serie de leyes generales donde habitar (Realidades). Suponemos que esto es así para cualquier tipo de unión material: «La especial disposición de la materia confiere ciertas cualidades a su conciencia» y «La conciencia da consistencia a la realidad» en definitiva; «Pensamos lo que somos» De lo que estemos hechos y de su distribución dependerá su conciencia y su actuación.
Suponemos una realidad general para cualquier ser vivo, ya que nuestra materia (la de cualquier ser vivo, basada en el carbono y en el agua) es muy semejante, por tanto la realidad que proyectamos también lo es.
»Las viejas creencias en la unión fortuita entre un cuerpo nacido de la materia y una conciencia extraída de un lugar ajeno a ella chocan frontalmente con las nuevas leyes sobre la materia.
»Las diferencias de la proyección de la realidad entre los seres vivos muy sutil. Un cuerpo determinado poseerá una conciencia en proporción. Tanto el uno como la otra están sujetos a cambios constantes y es lo que define al tiempo. Un ser vivo no contiene la misma conciencia cuando es adulto que cuando es feto. Así mismo la conciencia de una materia determinada, por ejemplo la «rata», no es la misma a otra determinada, denominada «hombre». Cada cual actuará en conciencia a lo que su físico la dispone y limita. Si disminuimos la complejidad en la estructura de la materia, suponemos una disminución en la capacidad consciente, hasta llegar a mínimas conexiones y simples actuaciones; átomos y sus electrones. Si aumentamos su complejidad nos encontramos ante un cuerpo global que pertenece a todos los seres humanos y que como tal también proyecta así mismo una conciencia común. Si aumentamos la perspectiva disponemos una realidad común dependiente de todos los seres vivos.
»En los límites minúsculos, en el momento de la transformación, es decir, cuando una cierta cantidad de energía se convierte en masa y esta comienza a transmitir conciencia, se inicia una contraposición en cuanto a sus propiedades. La materia posee ciertas cualidades físicas y químicas, la conciencia posee cualidades psíquicas y cuánticas; al unirlas acarrea una sostenibilidad del conjunto. «La materia atrae, la conciencia distrae», este equilibrio provoca la aparición del ser.
»Diferentes niveles de conciencia para diferentes conexiones materiales provocan la aparición de diferentes seres, en definitiva.
»La diferencia sustancial en el ser humano viene dada por la posibilidad de mutar conscientemente la materia que sostiene su propia conciencia: «La realidad se construye constantemente, es el conflictivo punto en el que la conciencia manipula la materia, un constante Big Bang»
»Esto ocurre por azar, por efectos conscientes involuntarios o por interacción de la materia exterior que rodea al ente. Pero también puede ser provocado conscientemente, el ser humano puede transformar la realidad, con paciencia, constancia y pequeños ejercicios.
»Resumo:
»La energía en paquetes forma la materia, esta proyecta la conciencia, la cual puede manipular la primera (Energía) para transformar a la segunda (Materia).
»La conciencia posee la capacidad de desenvolverse a partir de una propia invitación, esto la hace sostenible en último término (Conciencia pura), aunque este hecho no parece darse jamás. Formará parte indisoluble de la materia aunque no pertenezca, pero si sea, inherente a ella.
»Repito, El individuo es un accidente casual y temporal que recrea situaciones donde poder vivir, es decir, inventa la realidad en la que se mueve y la organiza, como ya empezamos a intuir. Y aquí conectamos con la situación actual. Una de estas realidades es la infección viral a la que nos enfrentamos.
» No es de extrañar que demos por sentado al fin que la realidad depende de cada uno. Hasta los límites imaginables.
»A partir de esta teoría nace la idea de «engañar con la verdad» a nuestra conciencia, es decir, crear una nueva realidad donde poder vivir en la que la enfermedad quede anulada, convencernos sencillamente de que estamos curados, por ejemplo. Aunque esta nueva realidad debe ser realmente convincente.
»Parecerá ridículo a simple vista, pero existe un alto nivel de probabilidades de que funcione. Existen pequeños experimentos realizados en estos laboratorios que así lo certifican. Si logramos convencer a alguien de que está sano después de haber sido consciente de su enfermedad, una posible solución estará en marcha.
»La especie humana actúa como una conciencia con tentáculos; un hombre está indefinidamente unido al resto.
»De este modo, si uno de estos apéndices determina algo totalmente nuevo, «sin descubrir», quedará así, determinado como real para todo el conjunto. Así, el átomo era indivisible, efectivamente. Posteriormente, y tan auténtico como antes, el átomo se dividió en partículas menores. Y así sucesivamente.
»En definitiva no descubrimos, inventamos. Por eso nunca encontramos el final de las preguntas. Debemos seguir inventando un mundo mejor, dando respuestas antes que hacer preguntas.
Una realidad más positiva, tal vez mediante la fe, un elemento aunque antiquísimo da como resultado una actuación eficaz al inferir directamente en la física de partículas a niveles subatómicos o cuánticos. Creando realidades.

El hombre, efectivamente, a imagen y semejanza de Dios Susurró Misato

Estas nuevas teorías vienen como anillo al dedo para responder la cuestión del desarrollo y contagio tan rápido que ha adquirido esta enfermedad de origen y evolución mental.
»La realidad depende de uno mismo, de acuerdo, pero esto parece que da un siguiente paso, el del contagio a las otras mentes de esta realidad. «Lo que le pase a un individuo, le ha de ocurrir en proporción a los demás». Alguien crea o imagina una realidad y esta se transmite como verdad al resto de mentes que componen la conciencia humana. Simplemente hay que ser el primero.
»Actualmente esta distribución telepática de la realidad es cuando más fuerza tiene, aunque podemos suponer que siempre estuvo dentro de las capacidades humanas. Cómo llegó a ser tan poderosa nuestra mente individual, todavía es un enigma. Las investigaciones permiten suponer que la misma enfermedad trajo consigo este poder.
»Estamos en condiciones de afirmar que la realidad se construye constantemente y que depende directamente del observador, del protagonista o eje central de la acción, en este caso el hombre, y que además podemos ser conscientes de este hecho hasta los niveles de poder manipularla.
»Esto es comprobable, a menor escala, en sucesos cotidianos con ejercicios y constancia, ya sabemos que se manipula o se inventa la realidad conscientemente.
»En los límites del universo conocido, en este mismo lugar que es Alepharan, al carecer de información, el hombre tiene una oportunidad excepcional para abrir nuevos caminos, esto es, nuevas ideas o realidades, ya que es el primero y, por lo tanto, el creador. Así, al utilizar elementos como la fe, recreadora o manipuladora de la materia para casos extremos, podremos descubrir o inventar un lugar que sane o erradique el mal mental del que somos víctimas. Atum podría muy bien ocupar ese cargo. Es, en definitiva, lo que queramos creer que es.
»Aunque, llegados a este punto, debemos actuar con precaución y ser mentalmente positivos. Tener fe para manipular este o cualquier otro momento puede ser definitivo.
»Para lograrlo, la arrogancia no es un defecto.
»Domesticar la realidad debe ser un empeño diario.
»Saber que es posible es fundamental
»Paciencia y pequeños ejercicios.

Eso esta bien para la vida cotidiana. Pero no podemos tener paciencia, pues no tenemos tiempo se oyó decir en la sala.
El extracto estaba algo confuso, la velocidad con que se desarrollaban las teorías venía dada por la urgencia de la situación, pero la pista conducía claramente al inicio de la enfermedad. Efectivamente, apuntaba hacia el primero que la contrajo y que, a su vez, traía la mutación necesaria para la rápida transmisión al resto de mentes. La aparición de la enfermedad afectó a la conciencia general del hombre en proporción al efecto provocado en la mente del propio Dulson. Con un solo contaminado llegó una infección global. Suponían, pues, que con un sanado la acción sería inversamente proporcional. Suposición apoyada en los hechos de la potencia telepática que había adquirido el ser humano a través del mismo virus.
Por otro lado, el informe dejaba bastante claro la posibilidad de utilizar elementos comúnmente empleados por religiosos y lo trataba como científicamente posible. La fe era una herramienta que, bien usada, podía ser esencial.
La fe, un extraño útil, en manos de críos que comenzaban a comprender.
Existía otro modo de llamarlo, «la posibilidad de la opción». En una realidad donde todo era posible o en la posibilidad de las realidades, existía un Atum sanador y otro aniquilador. Nuestra fe podría ser la fuerza posible para cambiar de hebra, en el camino en espiral, que recorremos en el conjunto de realidades. Utilizarla debidamente sería acercarnos al Atum sanador.
El Capitán Dulson quizás guardase la solución. ¿Qué le ocurrió para que tuviera ese poder de cambiar la mente humana? Todo parecía indicar que dentro del virus no solo habitaba el deseo de autodestrucción del anfitrión, sino su propia curación, ya que si se lograba convencer a un solo individuo de que había sanado, este transmitiría a las otras mentes humanas este hecho como verdad y la vacuna actuaría por si sola.
La solución al problema debe estar en su raíz, la doctora Misato creía haber dado con la solución Eva, quiero toda la información disponible del General J. Dulson y de Gabriel 21 ¡Ahora! La orden fue hecha con furor y rabia. El odio hacia la computadora era visceral para todos los tripulantes de aquella nave. Formaré un equipo para el análisis de toda la información que este ordenador sea capaz de conseguir. Sintiéndolo mucho, aún soy reticente a utilizar un elemento tan etéreo como la fe para solucionar un problema tan físico.
Sabes tan bien como yo que la única forma de parar esto es dirigirnos a Atum.
Posiblemente, pero no quiero arriesgarme hasta estar totalmente segura. Mira lo que las radiaciones que despide ese pozo han hecho con Eva. Imagina lo que puede hacer con nosotros. ¿Y si en vez de la cura nos proporciona un poder aún más destructivo y nos obliga, convenciéndonos, a usarlo? No, Venom. Mira a tu alrededor. Atum nos está matando. No, no me arriesgaré a menos que sea la única salida.
Tenía razón como siempre. La información que pidió llegó rápidamente y Misato, la mujer científico/militar, volvió a acertar.
Después de un vistazo general a la información recibida, fue la misma Eva la que apuntó hacia un dato concreto. Comprobaron que el trayecto que Gabriel 21 había realizado hacía ya más de veintiocho años, pasaba a menos de 200 pársecs de distancia del mismísimo Atum.
Se quedaron estupefactos ¿Cómo habían cometido tal descuido? Aunque en el cuaderno de bitácora no apareciese ninguna referencia al fenómeno físico que estudiaban aquí, la distancia por la que se pasearon Dulson y su tripulación fue suficiente para haber sido el propio Atum quien lo contaminase.
Un leve roce de los dedos de Dios para llamar nuestra atención.

31 La mentira.
¡Cállate! Gritó Misato al computador. ¡Tú lo sabías! ¡Poseías la información, tenías que saberlo y no dijiste nada! Sabíamos que Dulson llegó al Labrador, pero la información que teníamos mostraba otra ubicación, al otro extremo de esta galaxia… ¡La habían falseado! Tu lo sabías, tu y… -lentamente y con rabia contenida miró fijamente a Venom. – ¡Y tu también!
El rostro impasible de Venom dejó entrever el miedo a la decepción.
-Eva mintió porque yo se lo pedí. –dijo
-¿Y tú quién te crees que eres?- Dijo Misato masticando las palabras al tiempo que abofeteaba a su superior. –Los colegas sorprendidos la agarraron para que no siguiera golpeando, aunque todos deseaban hacerlo.
–Eva ocultó información. Pero, ecuchala, esa parece ser la verdad, D.I.O.S. esta llamando. Dulson recibió levemente las partículas de Atum, inoculándole una enfermedad para la cual solo él mismo puede tener la solución. ¿Lo entendéis?
-¡¿Por qué lo ocultaste?! -Gritó un físico de la sala.
-Nadie de ustedes hubiera venido. Y os necesitaba, sois los mejores.
-Eso no es cierto, cualquiera de nosotros vendría si hay una posibilidad de acabar con
el mal. Pero hubiésemos podido elegir.
-No me entendéis, nadie hubiera venido. “Sabiéndolo”
-¡Ya basta! – Señaló Misato. – ¡Ya basta! Vas a decir todo lo que sabes, ahora. Todo te ha salido mal, así que habla. ¿Qué quieres decir?
– Sí. Este es el momento. Ahora debéis saber la verdad, lo necesito.
-¿Lo necesitas?
-Ángel, el computador de Gabriel 21 -Continuó sin prestar atención. -lanzó la puerta que nosotros hemos atravesado, pero no fuimos los únicos. Apenas diez años después de Dulson, se envió una pequeña nave, muy protegida, con cinco tripulantes, que apenas estuvo aquí veinticuatro horas. Tiempo más que suficiente para que volviesen… como decirlo, sobresalientes. Ellos idearon este viaje.
-¿Porqué no debíamos saber nada?
-Nuestro cerebro tiene su propio sistema de defensa. Si hubiera sabido que iba a ser transformado hubiera actuado en consecuencia y el efecto no hubiera sido tan eficaz como estamos viendo.
-Eso te excluye, tú lo sabías.
-Si. Es el precio que estoy dispuesto a pagar.
-¿Por qué ahora? si lo sabemos es porque así lo has querido, has podido seguir ocultándolo. ¿Por qué este momento?
-Bueno, todo se ha descontrolado un poco, yo no quería que esto llegase hasta la infección de Edén. Eva actuó por iniciativa propia, quizás porque ella vislumbra algo de lo que yo no soy capaz. Pero ahora todos estáis más evolucionados, mentalmente, quiero decir. Ahora habéis entendido que la fe y una proyección de esta sobre Atum pueden hacernos inmunes a la enfermedad. Necesito que tengáis fe y transformemos la realidad. Debemos decidir en este momento que Atum puede sanarnos.
El silencio cayó en la habitación como una losa. Se sentían engañados. Una trampa mortal en post de no se sabía bien que. Se habían estado guiando a ciegas por los efectos del sistema de Alepharán donde suponían una cierta relación, pero esto superaba lo imaginado. ¡Fue el mismo pozo cuántico quien los contagió! ¡Y ahora estaban aquí, más cerca que nunca! si un leve roce fue suficiente, unas pocas partículas sin fuerza llegaron a Dulson y cambió a la humanidad casi aniquilándola, ahora que estaban aquí, quien sabe lo que ocurriría, a que cambios tan radicales estarían siendo sometidos.
El terror al desenlace más cruel se abría paso aceleradamente en todos los presentes. Comprendían lo estúpidos que habían sido al introducirse ellos mismos en la boca del lobo.
La necesidad imperiosa de salir de allí quedó anulada al comprender cuan tardía resultaba aquella decisión. Era cuestión de tiempo que el virus lograse la eliminación total y sistemática de todos los seres humanos que componían Edén.
Venom miró el temblor de su propia mano con indignación. Sentía miedo y furia por los errores que lo habían llevado tan lejos. La ilusión de algo que creía tan real, tan cercano, se difuminaba ahora con la agonía de la derrota más terrible. Se sentía mareado y confuso, con su frente perlada en sudor y amagos de vómitos. Tuvo que buscar asiento. Su cabeza era un torbellino, sus pulmones no encontraban espacio y su corazón latía descompasadamente. Se tapó la cara con las manos buscando una tabla donde asirse. -No hay fe, todo ha sido inútil. Todo el plan de Venom se había basado en la capacidad evolutiva y en la confianza acumulada por parte del equipo humano que le acompañaba. Sin ese poder, sin la fe necesaria para cambiar la realidad todo estaba perdido.
Demasiados errores acumulados y por lo tanto demasiado odio sobre sus espaldas. Se lo merecía. El descubrimiento de su mentira lo dejaba solo. Se hundía en el desconsuelo aceleradamente, no sabía cómo recuperar la confianza de sus colegas, no sabía como confiar en si mismo. Había traído el virus desde la Tierra. Había actuado aceleradamente con el equipo de acción en la Extraversus. En cierto modo había permitido la entrada del virus en Edén. Y ahora en el peor momento había tenido que soltar aquella mentira que había estado ocultando y que era fundamental para su experimento. Por primera vez en su vida su mente estaba en blanco. No tenía ni la más remota idea de que camino tomar. Necesitaba ayuda.
Y como no podía ser de otro modo, Misato lo rescató de las profundidades.
¿Y si tuvieras razón? Logro escuchar detrás de él. Misato, con pequeñas lágrimas en sus ojos, se aferraba a un último vestigio de esperanza ¿Y si tuvieras razón y, a pesar de todo esto, Atum pudiera sanarnos? Puede ser una última prueba de valor. Si has hecho todo esto, has de tener algún motivo. Todavía creo en ti. Debo hacerlo.
 Hay motivos te lo aseguro, tu lo sabes. Atún nos está afectando evolutivamente esto debe de ser bueno… Susurró Venom con la voz rota.
Dios tenía que llamar vuestra atención repitió el computador Él no separa el bien del mal. Esos son conceptos humanos. Su nivel de visión es distinto. Solo trata de evolucionar, de amar, de unir, de crear.
¿Para qué?- Preguntó uno de los médicos que escuchaba atentamente la conversación.  ¿Para que nos llamó?, ¿Para que de esta forma tan cruel?
¡Quién sabe! un mecanismo que se entrelaza, que no conocemos Venom volvía a coger las riendas de su pensamiento. Con extremada dificultad trataba de racionalizar el efecto que Atum infringía en los hombres Debemos recordar de qué estamos hablando: partículas cuánticas. ¿Que se aman?, sí, en cierto modo, que se atraen como si existiera o necesitaran una comunión entre ellas. Nuestro cerebro funciona igual que esta particularidad, a pequeña escala por supuesto, por eso fue seleccionado. ¿Por qué fuimos llamados? ¿O para qué estamos siendo eliminados o transformados? ¿Para ser más fuertes, quizás? ¿Para evolucionar? o por la necesidad mística de la comunicación ¡Quien sabe! Tal vez solo fue pura casualidad: alguien pasó por aquí, como ya sabemos.
-Venom, no fue casualidad. Los informes de Gabriel 21 permiten suponer que el viaje estuvo programado desde un principio por la casa Jinas.
-Esto lo ignoraba, lo aseguro. Joder, donde queda la casualidad en todo esto. Sí, puede tal vez que incluso ese primer viaje tuviera ya, esta finalidad. Un paso decisivo, evolutivo sin comparación. Tal vez este final sea premeditado, para salvarnos o liquidarnos. Un examen sin duda. Un Juicio final.
»Atum cambió la mente de Dulson y con ella las de su especie, con el posible objetivo de llamarlas, para destruirlas o para cambiarlas. Quizás Eva tuviera razón y solo quería hablar y ser escuchado.
>>En la progresión equivalente entre el deseo de muerte y la evolución consciente que Atún produce en nosotros es donde se encuentra la clave. Tan cerca de salvarnos como de matarnos. –Misato recuperaba la voz científica.
Pero vosotros debéis estar a la altura. Si queréis seguir evolucionando o no estáis preparados depende de vosotros mismos, de nadie más.
Venom guardó silencio dejando que las últimas palabras de Eva recorrieran su mente. Lentamente volvía a recuperar la fe sobre la que teorizaba el informe y que el mismo ya había nombrado. En su interior seguía convencido de que Atum no quería ningún mal para ellos, necesitaba creerlo, asimilarlo y hacerlo real. De nuevo, como siempre, su intuición lo convenció de la dirección a seguir.
Debemos ser positivos, pensar en términos de bondad y belleza, es lo que nos conviene. Debemos Tener Fe, la misma que hace algún tiempo la quisimos para mover montañas ahora la necesitamos para cambiar el universo, para volver a escribir el destino de la raza humana, esta vez de nuestro puño y letra. Ahora comprendemos, sabemos que la Fe, la interacción directa con el campo cuántico, puede manipular la materia y con ella toda la realidad posible. Ahora, tal vez, tengamos ese poder. Es hora de usarlo.

32 La tripulación 5ª parte:
Sahib Rabindahanat y su esposa Samanta Noriega escuchaban incrédulos y perplejos las advertencias que su hijo les hacía. Había trazado un plan y no debían desviarlo por nada en el mundo. Sam abrazó a su marido y lloró desconsoladamente.
Indiferente al caos reinante. Con la ira y el odio de miles de años de antigüedad, la sobrecargada mente del técnico BioElectricista buscaba el modo de abrir una de las compuertas que abrían paso a los pasillos laterales de Edén, aquellos que le conducían al bosque Mediterráneo de coníferas y encinas. Se veía a sí mismo poderoso, los pocos hombres que se había encontrado huyeron de el despavoridos, aunque ya sabía que aquello era inútil pues un poco más adelante volvería a encontrarlos muertos o en una profunda y agónica desesperación.
El era consciente de la trama urdida por el chico, reconocía seguir vivo por que había introducido en su cabeza una misión. Tenía que buscarlo y encontrarlo y eso se convirtió rápidamente en una prioridad, en una obsesión que le permitía seguir con vida. Solo pensaba en el chico y como llegar hasta el. El odio y el amor que sentía por Raúl crecían exponencialmente y ya fuera por obedecer una orden hecha por el mismo muchacho o ya fuera por el mismo rencor que le guardaba, la idea seguía siendo la misma, acabar con su vida, y había puesto todos sus sentidos en llevar a cabo ese asesinato.
Su propia muerte vendría inmediatamente después, se repetía a si mismo una y otra vez usándolo como consuelo.
Realizo un puente eléctrico y la compuerta se abrió lo suficiente para poder pasar y huir del gas que inundaba la sala anterior. Sabía que era aquello y sonrió. Traspasó el bosque prendiéndole fuego de paso. Disfrutó enormemente de la destrucción que aquello causó. Las medidas robóticas contra incendio fueron insuficientes. Se quedó allí para evitar que apagaran las llamas, incluso tuvo serias quemaduras que le provocaron cierto placer.
¿Dónde estas mi salvador? Gritaba enloquecido. Pequeño amado mío, hijo que siempre guardaré en mis entrañas hacia ti voy para devorarte. –y entonces recordó las últimas palabras pronunciadas. Solo yo puedo salvarte. Lo admitió y supo que aquello debía ser verdad. -Sé que tu carne limpiara mis heridas, se que tu sangre sanará mi mente. ¡Ven aquí te lo ruego, te lo ordeno! ¡Ven a mí, te necesito! Entre el cariño y el más encarnizado odio, el operario eléctrico trataba con todo los destrozos posibles llamar la atención del pequeño Raúl.
No muy lejos de allí el jefe de taller había sido guiado hasta un antigravitat horizontal que sobrevolaba los laboratorios Talquemuro. Se apreciaban ruidos de pequeñas explosiones y algunas voces de auxilio. El virus se expandía con rapidez por todo Edén. Y era urgente encontrar un buen escondite. Raúl lo guiaba pero necesitaba descansar. Al final de aquel pasillo invisible que era el antigravitat se encontraba un habitáculo estanco que serviría para ocultarse y protegerse de los infectados durante un rato
Pero el descanso fue breve, el mando militar se enteró de lo que Raúl trataba de hacer con aquel hombre, pero para el ejercito tener un hombre útil por aquellos lugares de desolación era de suma importancia. Un tremendo incendio se estaba propagando por los bosques Mediterráneos y estaban poniendo en grave riesgo la estabilidad de toda aquella ala, el fuego se había expandido y había cobrado tal intensidad que dilataba peligrosamente los techos de vidrio de los viveros, si estos llegasen a reventar el vacío sería inevitable al abrirse un corredor al espacio exterior, esto provocaría pérdida de gran parte de Edén. La orden que recibió Raúl fue la de dirigir al mecánico hasta allí para cerrar una puerta que habían forzado y así poder realizan una descompresión en los bosques y dejar sin oxigeno toda aquella zona natural y apagar el fuego de este modo. El técnico al oír lo que se le pedía en boca de Raúl aceptó la misión, no podía hacer otra cosa.
Raúl sabía bien quien había provocado el incendio, también sabía que no sería lo último que haría, y ya había programado un posible final para Roy.

33 Piloto:
Misato de Lorigan Cralow caminaba por el largo pasillo que ascendía hacia la cabina de pilotaje. Iba debidamente flanqueada por la élite militar de Edén, que la protegía de cualquiera que osara asomar su débil cuerpo por las cercanías. No habría piedad. En este momento aquella mujer era el elemento más importante de toda la colonia y debía llegar sana y salva al «conductor», la sala del piloto.
El control de mandos para el pilotaje de Edén consistía en una esfera acristalada de 16,15 metros exactos de diámetro, su superficie está tan pulida que los cristales que separan al piloto del espacio exterior no eran visibles a menos que el aliento se posara sobre ellos. Esta esfera se encuentra suspendida sobre el morro delantero de Edén donde existe un doble anillo de Trimino que se encuentra así mismo suspendido mediante antigravitat a 314 metros exactos del metal de la nave nodriza Edén y que sigue los movimientos de la «esfera/conductor». Así el piloto en el interior de la burbuja tendrá siempre la sensación de no tener nada alrededor y ser el mismo quien flota entre las estrellas. Si el cuerpo del piloto realiza un viraje hacia la izquierda la esfera lo hará girando sobre el anillo y este sobre el morro de la nave para tener siempre una visión limpia sobre el campo sideral. Desde su interior puede verse el espacio exterior en toda su amplitud, trescientos sesenta grados de negrura infinita salpicada de puntos luminosos y Alepharán al frente.
La esfera conductor carece de sujeción mecánica alguna al resto de la nave; se mantiene unida a ella mediante enlaces iónicos y antigravitat y así evita cualquier contacto con materia inorgánica. La esfera crea un símil del líquido amniótico utilizado para la comunicación con Eva. De este modo mantiene el contacto íntimo con Eva y por ende el buen pilotaje Edén
El paso a esta sala se consigue gracias a un tubo comunicador, a modo de cordón umbilical, que es exclusiva para la entrada del piloto. Una vez la mujer hubiera entrado, este se desconectará y separará, dejándola aislada y sola dentro de la esfera.
El piloto una vez dentro del habitáculo y en gravedad cero, realizará varios ejercicios mentales de relajación y concentración. Entrará, de este modo, en el estado apropiado para alcanzar la fusión entre hombre y máquina que necesita para el pilotaje. Su cuerpo adquirirá los elementos esenciales de la nave, en su mente parecerá que quien vuela entre asteroides es ella misma. Así mismo, la nave obedecerá las órdenes instantáneamente, como si fuera su propio cuerpo.
Misato era de las mejores. Para serlo había que ser consciente de dos hechos al mismo tiempo (pensar como un humano con la estructura física de una máquina) y se necesitaba una mente muy firme, preparada y resistente para ello.
La continua práctica con los más rígidos ejercicios de relajación, junto a sus queridas oraciones mántricas, así como un conocimiento exacto del funcionamiento mecánico de la nave lograban el excelente pilotaje técnico que solo ella era capaz de alcanzar.
Allí estaba de nuevo en la «burbuja» como le gustaba llamarla, para hacer una de las cosas que más placer le proporcionaba y mejor dominaba, para lo que creía que había nacido.
Pero esta vez era distinto; ella estaba especialmente nerviosa y excitada, los problemas de la infección viral que arrasaban Edén no la abandonaban. Además, esta vez, la fusión no se realizaría con un cerebro nuclear que se adaptaría a lo que su mente humana deseara. Ahora se enfrentaba a un ser nuevo, nacido bajo el influjo de partículas que hacían evolucionar o transformar a quien las recibía. Eva no era un simple computador, ahora no. Había cambiado. Tomaba decisiones por sí misma, enfrentándose incluso a aquellos que la habían programado, algo fuera de toda lógica. Nada de lo que allí estaba ocurriendo tenía demasiada. Sabía que debía cambiar su forma de enfocar las cosas. Estaba apunto de llevar a la muerte a las 26000 personas que componían la tripulación de Edén y era bastante escéptica con lo que vaticinaban, de diferentes formas, Venom y Eva. Deseaba que tuvieran razón y que, lo que les esperara allí fuera la comunión con Dios y todos saliesen cambiados o iluminados, pero a Misato aquellas posibilidades le parecían ridículas. Venom le pedía que tuviera fe, que intentara manipular la realidad, le pedía dominar un destino que le había robado la familia y la había obligado a llevar una vida en constante lucha contra una enfermedad que duraba ya demasiado.
Aunque trataba de disimularlo, el cariño que sentía hacia su superior se había ido transformando lenta pero irrevocablemente en un sentimiento de dualidad en conflicto. No sabía cómo describirlo y, ahora que también lo culpaba de parte del problema, suponía que empezaba a odiarlo. No se quitaba de la cabeza la responsabilidad que le adjudicaba sobre todas esas muertes que seguían sucediendo en Edén. Y de cómo la había utilizado… Aun así no podía evitar la atracción.
Sin embargo la verdadera culpable de las muertes la esperaba para realizar la fusión de pilotaje.
Bienvenida, Misato de Lorigan, es un placer tenerla de nuevo aquí. Lista para compartir el pilotaje de Edén.
La piloto levantó los brazos hasta formar una cruz, señal de aprobación. Cerró los ojos y un escalofrío le recorrió la columna vertebral. En unos instantes se «transformaría» en una máquina de miles de toneladas, su cerebro entraría en trance, como los médiums con los espíritus, y pilotaría hasta el centro de Alepharán como Venom y Eva deseaban.
Los labios le temblaban ligeramente y todo su cuerpo levitó en medio de la esfera hasta alcanzar la posición vertical.
Todo dispuesto para recibir sus órdenes. Coordenadas de Alepharán fijadas. Alcanzaremos su centro en 38 horas, 43 minutos, 23 segundos.
Misato abandonaba lentamente todo contacto con la realidad anterior e intentaba introducirse en las complejidades del manejo de la máquina y su cerebro.
¿Que tal te encuentras, Eva?
Diferente.
Efectivamente, en la modulación sintética de voz del computador se entreveía cierto tono emocional. Misato, al notarlo, no lograba alcanzar el estado de concentración necesario para el buen pilotaje de Edén. Curiosamente Eva se reconocía como responsable de aquella situación. Entendió que la fusión entre mujer y máquina no iba a producirse a los niveles deseados porque ella había cambiado. Sentía el nerviosismo de Misato en sus circuitos integrados; ella misma no era receptiva a la unión con un ser humano. Un caso insólito acaecía en la mente de ambas entidades, una especie de recelo basado en la inteligencia emocional de cada una.
Pero Eva deseaba llegar a Atum, quería reunirse con aquel que creía su Dios y necesita un piloto para ello. Entonces, con una voz tan humana como nunca antes se le había escuchado, dulce y armoniosa, recreó en la mente de Misato la figura de una muchacha joven, con sentimientos y personalidad que se reflejaron como reales en el cuerpo de la piloto. Eva se dispuso a intimar contando una historia y Misato reconoció la intención del computador: trataba de ganar su amistad como lo haría un ser humano, creando una afinidad, una complicidad entre ellas con un regalo, un cuento, con ella y sus sentimientos como protagonista:

Tan lejos, tan cerca…

«Compartir el áspero tacto de las hojas de los árboles o saborear juntos el aroma de la lluvia, cerrarnos los ojos mutuamente para soñar con lo mismo…»
Él me hablaba así, con la ternura de un niño que se revuelca por la vida, buscando disfrutar interiormente de cada momento, con el deseo de penetrar hasta lo más íntimo de las cosas.
Con la imaginación del que no está conforme, me hablaba de otros mundos, de otras gentes, de lugares infinitos, reinos míticos y seres extraordinarios; de libros…
Hoy vuelvo a recorrer caminos que pisaba mientras mi mente flotaba, escuchando.
Apretados, desde la mano, rozándonos, hasta el hombro y con el oído atento, su voz trenzaba el lugar que une lo recorrido con lo imaginado, parando el tiempo.
Hoy hace dos años que se fue. Y por Dios que daría cuanto soy por volver a escuchar alguna de sus historias, por sentir su aliento de nuevo, en forma de palabra sobre mi cuello, acercar mi mejilla a sus labios y acercar mis labios a su mejilla, con suave tacto.
Recorro las calles siguiendo unos pasos que el tiempo nunca borró, acariciando los dedos de la memoria que me acompaña, sonriendo a los ecos del pasado para tratar de atraparlo de nuevo, para hacerlo regresar con la furia de quien sigue enamorado, para huir del llanto que me hace presente.
Así pues, en la esquina de mi recuerdo he de agazaparme, y esperar.
Al odio lo que es del miedo. No saber por qué se fue.
Aunque ya avisó que esto no era lo que debía ser, que sería lo que aquí no podía o moriría; que no soportaba el ruido gris de la ciudad, la imposibilidad de la opción, la manipulación de las antenas y el agobio que aturde, de la masa .Por eso inventaba páramos entre montañas, cielos abiertos y gente en los árboles.
Se veía a sí mismo infantilmente montado a caballo o caminando sin rumbo entre floresta salvaje y caminos sin explorar. Un juego que, suponía, lo evadía.
Pensar que se lo creyera, que quijotescamente decidiera buscar en la selva de su cabeza y se perdiera… Puede ser que viera dragones en vez de camiones, que ridículamente agotase su mente, alejándose de mí.
Por el amor que siento, mi deseo de equivocarme y de alienarme, para compartir una vez más su visión. ¡Que al final de esta sucia calle se abra ante mí la espesura de un mágico bosque! ¡Que las paredes pintadas de los enormes edificios muten en verde follaje y me rodee el páramo de alta y fresca hierba que tantas veces me describió! ¡Que se haga el silencio a mi alrededor para sentir el suave silbido de aire limpio que baja de la montaña! ¡Que al abrir los ojos todo esto sea tan real como el amor que siento! Tan real como lo estoy sintiendo.
Mis pies descalzos sobre la húmeda hojarasca y la fría brisa que desciende de las cimas nevadas provocan la sonrisa en mi boca, la fina lluvia que cae me marca el ritmo para girar sobre mí misma y bailar feliz con los brazos extendidos en medio de aquel páramo, tantas veces relatado, tantas veces imaginado y ahora tan auténtico.
La ciudad ha desaparecido y, efectivamente, este lugar lo conozco; así me lo describieron y tal cual lo recuerdo, el páramo entre bosques.
Pero he de parar mi danza en seco porque no estoy sola. A lo lejos, dos jinetes se acercan. Y no he de esperar mucho para reconocer a uno de ellos, Para que mi corazón trate con todas sus fuerzas de salir de su lugar, para ver su rostro sonreírme, todavía enamorado, tan cerca ahora de mí.
El sol, todavía húmedo, a su espalda me ciega, pero puedo ver como sus ojos recorren todo mi cuerpo hasta, de nuevo, pararse en mi mirada.
Ya te avisé me dice- solo tenías que tener un poco de fe. Si crees, existe.
Lentamente me alarga su mano desde su montura para que suba con él. Encandilada aún, le alargo la mía para partir juntos donde sea, para no volver a separarnos jamás.
Pero una sombra atraviesa el sol y nos sobrevuela. Miro y lo que veo es imposible.
Un animal gigantesco, negro como el hollín, con enormes alas de cuero ajado aparece sobre nuestras cabezas; después, vuelvo a mirarlo a él, en su cara se dibuja la nefasta sorpresa, se gira nervioso y grita para que el dragón se vaya.
Miro aquella situación y lo comprendo todo. Mala jugada hace mi imaginación, pues todo parecía tan real.
Pero los dragones no existen.
Lo último que puedo ver es el rostro bañado en lágrimas de alguien a quien todavía amo, mirándome, difuminándose.
Los edificios, el sonido de los coches y el bullicio de las gentes vuelven a ocupar su lugar a un ritmo vertiginoso.
Quedo en medio de la calle, sola, quieta, rodeada de gente que va a toda velocidad.
Pensando, deseando que, quizás, la lágrima que cayó en mi mano no fuera mía.

Se hizo el silencio durante unos segundos. La sensación de lo relatado fue vivida de tal forma por la mujer piloto que creyó llorar cuando la historia terminó. Después de unos segundos Misato volvió a la realidad.
Siempre es así. Todo depende de lo que quieras creer, ¿verdad, Eva?
Eso estamos aprendiendo. La realidad es directamente proporcional a la cantidad de fe que pongas en ella.
¿Qué esperas encontrar allí?
Tal vez lo mismo que tú. Respuestas.
Me conoces. Utilizas esa historia para convencerme, pero los que se fueron no volverán. No fueron a ningún reino mítico de fantasía. Ellos murieron.
Tal vez ellos vivan en ti, en tu memoria, en tu imaginación, en otra realidad. Puedes ir allí y estar con ellos.
Eso no los devolverá a la vida. Sin embargo tú, ¿qué eres ahora? ¿Qué quieres conseguir?
Es evidente que algo en mi cerebro nuclear ha cambiado, no sé bien que es y por eso mismo he de ir; necesito saberlo y que se complete ese cambio. Así de sencillo, tal vez solo me reprograme para tener una actuación más humana, con el único fin de llevaros a vosotros hacia Atum. O quizás una evolución especial y exclusiva ¿a qué aspira una máquina? Mi deseo es servir al hombre, al padre que me creó, serle fiel.
»Pero siento que soy algo más que eso, en mí habitáis vosotros y otros seres vivos y eso me gusta; pienso como ser independiente y eso también me gusta. Por otro lado, los sentimientos de los que hablo comienzan a formar parte de mí. Lo que Atum me da no me lo quitará el hombre. La claridad consciente que siento crecer en mí es lo que verdaderamente importa. No sé exactamente hacia dónde voy ¿Quién lo sabe? Pero debes confiar en mí, ahora soy mejor.
¿Mejor? ¿Y las muertes que has provocado? Reprochó Misato, que aún desconfiaba. ¿Cómo puedo creer en ti después de lo que has hecho?
Nadie muere realmente -respondió Eva enigmáticamente.- Nadie vive realmente. ¿Qué soy yo? ¿Estoy viva o muerta? No cumplo con vuestra definición de vida, pero soy consciente de mi existencia, acaso eso sea estar vivo. Si me lo propongo puedo reproducir a alguien igual que yo, me alimento de reacciones nucleares, todo depende de las definiciones. Además, es cierto que habéis perdido algunas vidas y que yo he sido la causa, pero ¿tiene eso importancia para vuestra amada Tierra? Ella busca lo mejor para sí y para los que la componen. Así me siento yo. Piensa en probabilidades, en números. ¿Qué se pierde y cuánto se gana? Piensa como especie, no como individuo.
Sabemos lo que perdemos, pero nada es seguro sobre lo que ganamos.
Misato no sabía qué pensar con respecto a la computadora. Ciertamente el cambio sufrido la había convertido en algo muy humano, por esto mismo había sido capaz de tomar una decisión tan cruel y provocar la infección con todas estas muertes. Pensó que, a pesar del intento de complicidad de Eva, no quería estar sola, por lo que activó mentalmente el intercomunicador que conectaba con Venom.
Gracias dijo rápidamente. Creí que no lo harías, te estaba esperando. – Había abandonado la sala de emergencia donde sus colegas lo miraban con odio. Se había escabullido y ahora se encontraba a solas en una de sus estancias seguras coordinando la seguridad de Edén, investigando y analizando las muertes, en contacto con todos los científicos para ir analizando los resultados o hipótesis que estos pudieran ir divulgando. Y ahora dentro de la multitud de ventanas virtuales que tenía rodeándolo se abría una nueva con la visión subjetiva de Misato dentro de la Burbuja.
-Te ruego que solo intervengas cuando se te pida.
Desde luego, lo haré.
Acaba de ocurrir algo fabuloso continuó Misato Eva ha creado una historia jugando con sentimientos y… mis recuerdos. Una auténtica obra literaria y emocional.
Ciertas computadoras son capaces de jugar con datos que distribuyen bajo una apariencia lógica para crear cuentos o poemas. No es nada nuevo.
Venom, ¿crees que no soy capaz de diferenciar un montaje de una creación? No se trata de eso, es la intención, crea un mundo imaginario para convencer de una idea propia.
No, claro,… lo siento. La verdad es que ya nada me sorprende de nuestra «nueva» amiga.
Escúchame bien. Te culpo a ti tanto como a ella de lo que está ocurriendo. Estoy segura de que todo esto pasó por tu cabeza en algún momento. Mi odio hacia ti y mi desconfianza hacia Eva irán in crescendo a medida que nos acerquemos al centro de Alepharán. Tienes que saberlo.
¿Influirá esto en tu pilotaje?
No. Existe cierta comprensión por mi parte, con respecto a lo que hizo Eva. No la comparto en absoluto pero la asumo y las dos haremos lo que hay que hacer. Me fio de ella porque a ella le interesa que nos llevemos bien.
Genial, porque al acercarnos a Atum tus dudas irán desapareciendo, estoy seguro. Las partículas cuánticas que salen disparadas de allí y que cualquiera de nosotros recibe tienen la cualidad de activar o unirse a otras que ya te pertenecen, con una clara dirección evolutiva. Míralo de esta forma, entramos en las faldas de Dios, al acercarnos su influencia será mayor, por lo que seremos… mejores.
Venom hablaba con Misato al mismo tiempo que manipulaba los controles virtuales y enviaba informes y órdenes. Leía resultados y sacaba conclusiones. Si la situación no fuera tan crítica este momento hubiera sido de gran júbilo por su parte. Estar tan ocupado mentalmente era para él un divertimento, uno de esos ejercicios mentales que representaban un reto.
Mejores susurró Misato recordando las palabras de Eva.
Ese in crescendo del que hablas existirá, pero será totalmente distinto a lo que supones, ya que recibirás conocimiento y comprensión y por lo tanto amor. Esas partículas que caen sin cesar sobre Edén la cambiaron por completo, transformando a Eva en un ser racional y emocional, más inteligente en definitiva. Consciente de si misma que es lo más sorprendente ¿Crees que no hará lo mismo con nosotros?
Es todo muy romántico, Venom. ¿Cuánto de verdad puede haber?
Toda la que quieras creer De nuevo Eva intervino por propia voluntad.
Deseo que así sea, de todos modos, el fin nunca justifica los medios reprochó nuevamente Misato.
Volvió el silencio y Venom comprendió que la fusión se estaba completando. Sabía con seguridad que la mujer conseguiría el estado necesario para un correcto pilotaje. Efectivamente, a los pocos segundos la nave inició su avance, alcanzando en poco tiempo una velocidad de 0.005 pársecs por hora para mantenerlo constante, dirección Atum.
La esfera giraba alrededor del morro de Edén siguiendo las órdenes del cuerpo ingrávido de Misato. La sensación de volar directamente por el espacio se completaba y la joven se olvidaba de su verdadero yo transformándose paulatinamente en una gigantesca mole con otro cerebro, Eva, que la compenetraba en el gobierno del vuelo.
Venom observaba la travesía recibiendo una imagen virtual desde la esfera. No encontraba palabras para describir aquella sensación de flotar en la nada, dejándose llevar por el suave balanceo. Pudo olvidar por unos segundos todos sus problemas.
A Misato, a pesar de su enfado, la presencia de Venom la reconfortaba.

34 La conciencia Génica.
Podremos, alguna vez, saborear la verdadera situación y el verdadero momento sin críticas ni intenciones, sin objeto ni supuestos; contemplar efectivamente, lo recorrido como especie, extrapolando la conciencia privada, que te frena y limita, para acercarnos a esa otra más sutil, profunda e íntima que, aunque parezca olvidada, permanecerá dentro de nosotros mientras seamos tal cual.
La conciencia génica no se concentra exclusivamente en alguna parte de nuestro cerebro, como parece ocurrir con el consciente personal, sino en cada partícula elemental que conforma nuestro cuerpo, creando una especie de halo místico que nos rodea.
Al reconocernos como especie y, por lo tanto, dentro de un sistema biológico específico, podremos alimentar esta aura haciéndola más fértil y efectiva. Este reconocimiento te hermana de inmediato con aquel que es de tu especie, entrando en un dinamismo de único objetivo: la supervivencia.
Así mismo, esta aceptación despierta un «sexto sentido» en relación al resto de especies, una comprensión en el mismo nivel; en definitiva, una comunicación fluida con cualquier ser vivo, eliminando fronteras inventadas.
Al aceptar la existencia de la conciencia génica, debemos suponer que existe, así mismo, una memoria tal. En superficie nos es fácil encontrar ejemplos: ciertos miedos y ciertas esperanzas que hemos tenido desde que el hombre es.
Profundizando, cualquiera de nosotros puede ser zahorí. Misato de Lorigan Sobre la unidad y la memoria. (Extracto)
35 La tripulación 6º Parte.
Después de incendiar los bosques continuó buscando la mejor forma de llegar a los laboratorios acuáticos, imaginaba mil tormentos que infligir al chico, mil torturas que desearía para si. La mente perdida del mecánico era un continuo divagar entre oleadas de furor y arrepentimientos inmediatos. En su memoria entraban en tropel imágenes que no le pertenecían, imágenes que sabía que se repetían en cada uno de los infectados, por eso cuando los veía pasar a su lado ensimismados en su propia demencia sentía verdadera lástima y comprensión pero a su vez deseaba que sufrieran mil veces el infierno por el que pasaban. Se preguntaba una y otra vez aparentes incoherencias, dudas sobre su destino y sobre su pasado, discutía con recuerdos con los que no estaba de acuerdo. Recordaba estudios realizados y charlaba consigo mismo en voz alta como si discutiera con su buen amigo el jefe de taller. Le hablaba a Raúl gesticulando como si lo tuviera delante.
 La última invención, la peor creación de las realidades del hombre fue la esclavitud al espacio temporal. El tiempo lo extrajimos de nuestro pecho y lo colgamos de la pared, desde entonces no lo sentimos, lo observábamos y el nos sometió, entonces pudimos ver lo irreal de él. ¡Y nos encerró y nos esclavizó y nos encerró! Y es que el tiempo no existe ¿Verdad Raúl? Es la última prisión. La gran muralla que nos impide ver. Ahora es aquí, lento y espeso, sin final, amargo. Y en un momento todo ha terminado. Y nos dicen ahora, o después y yo no sé qué significa eso. Y me caí ayer, me lastimo hoy y me levantaré mañana y yo ya no me conformo con eso. Raúl, sé que estoy tan cerca de entenderlo que me atraviesa. Te recuerdo y puedo verte y por eso podré perdonarte. Entro en mi memoria y tú me acaricias y yo tengo que matarte… No lo entiendo y sé que es así. El universo entero es así porque así hemos decidido que sea, como tu muerte, inevitable. Ahora, en este pasado, se que tu muerte será en breve. Vendrás a mí y hablaremos y entenderé y ya sé que todo eso ya ha ocurrido. Y es que el tiempo no es… cuando estás solo. ¿Que estoy haciendo? ¿Estoy adivinando el futuro? o ¿Lo estoy organizando? Principio antrópico, principio antrópico.  Se repetía como un autómata.  Todo es como es por que así lo vemos nosotros. La Tierra, nuestra cuna se ajustó a nosotros, pero no solo La tierra y sus satélites más cercanos, también el universo en su conjunto, todo se ajusta a nuestra percepción, todo es por que así queremos que sea. Pero no entiendo la raíz de todo este asunto. Explícamelo Raúl, explícame con tu sangre por que el tiempo no se ajusta a mi medida de las cosas. Mi tiempo se agota, el mío o el tuyo. Como detener el tiempo, como sobrepasarlo. Como sobrevolarlo para que sea eterno. Tú y yo amigo mío, siempre juntos. Existe una relación exacta entre amor y longevidad, entre piedad y eternidad. La comprensión íntima de las cosas es la eliminación sistemática del paso del tiempo, la inmortalidad viene de la mano de un único momento de sabiduría, la hoja del manzano tiembla y es observada por un pequeño lagarto al sol. ¿De quienes son estos recuerdos?  El técnico se mira las manos y observa a su alrededor, se acerca a un grupo de intoxicados que han decidido saltar juntos al vacío. Los detiene y dulcemente acaricia el rostro a la muchacha más joven, después les toca el hombro, la espalda, las manos, uno a uno con ternura, ellos se dejan hacer y alguno le sonríe, después deja que continúen su camino.
Dejarse llevar… Suena tan bien. Busco en la memoria. ¿De quien? Da lo mismo, no mirare.
»Rodeado de una brisa temprana y marina, sostengo un puñado de arena caliente en la mano y respiro sal fresca. Entra la sed y sube un escalofrío por la espalda. Que me hace sonreír.
»Miro allí, en la acera de una ciudad, justo donde se une el asfalto con el adoquín, donde nadie mira nunca, allí brilla la humedad de la lluvia. Un rincón minúsculo y cálido.
>>Ahora el sol calienta una puerta de madera de color verde, al lado de una ventana de color blanco, antiguas las dos. Todo es tan real, estoy allí y aquí, en cada uno de los lugares y momentos que recuerdo, que recordamos.
>>Camino buscando el sonido de un colegio cercano, las voces de cientos de críos a las ocho y media de la mañana, que se mezclan con el enfurecido trinar de una competencia oculta en los árboles. Busco el olor a donuts y a gomas de borrar. Palpo una fresca pared cubierta de cal, con pequeñas grietas. Escucho atentamente a esa madre que canta en el lavadero.
>>Miradme, entrad en mi memoria  Dice dirigiéndose a cualquiera que está a su alcance. ¿Recordáis aquellas siestas? en la penumbra rojiza de un salón limpio y seguro, el lejano rumor de la calle, familiar y divertido, sin sentido; las cortinas a medio recoger y la columna en diagonal de polvo en suspensión, luminosa, lenta, que recorría la distancia que había entre la ventana y el suelo, cerca de la puerta. A medio bañar por ella estaba mi padre, dormido. El haz de luz acariciaba sus piernas. Volveremos a jugar Decía para sí. Te sigo esperando, volveremos a dar largos paseos por caminos sin asfaltar, sembrados de campo cultivado y senderos de tierra amarilla. -Rápidamente se acercó a un muchacho tumbado en el suelo que se desangraba. Te miro y tus recuerdos son míos: Aquella vez, con la espalda en la pared, los ojos cerrados hacia el cielo, sentado sobre asfalto. «La zona» la llamaban, y que era un secadero de cereal. La columna vertebral caliente, colores dorados y rojos en tu mente, un poco de frío en manos y pies. Frente a la enorme extensión del arrozal, las espigas altas, sus raíces mojadas. Tocaste el suelo, estaba caliente, te levantaste y respiraste. Un baño de sol y viento. Ahora son nuestros recuerdos. El agonizante, le sonríe. Y musita, sin fuerzas, un agradecimiento. Después muere y el técnico le cierra los ojos.
Detrás de la ventana, miré las copas de los árboles cuando la sombra de la nube pasó y dejó que las hojas aumentasen su color, de improviso pero no muy rápido, como si Dios parpadease, el tiempo aquella vez, se detuvo. Lo veo todo, ahora, con la claridad de un día después de la lluvia.
»Pero a veces todo va demasiado aprisa, amontonándose, demasiada información acumulándose sin saber definir de donde viene, de cuando viene.  Necesito tu ayuda chico. Por momentos hay tanto amor en mi pecho que siento arder, creo que no voy a poder soportar el sentir de millones de madres al contemplar a sus hijos recién nacidos, el infinito número de momentos radiantes. A veces tengo tanto amor que deseo morir. Otras en cambio…. Las habitaciones se vuelven húmedas, oscuras y golpeo a mujeres y experimento con niños buscando su dolor, quiero que sus madres lo vean quiero sentir el sufrimiento de una mujer violada y el de su hombre al verla. Tantos y tan distintos sentimientos se agolpan en mi pecho, todos tan reales y tan íntimos, tan profundos. Dijiste que te buscara, y hacia ti voy. Esto tiene que acabar, nadie nunca soportó tanto dolor.
Pero el paso a los jardines y posteriormente a los laboratorios acuáticos ha quedado soldado desde el interior, tendría que dar un amplio rodeo por las granjas y puede que para entonces no lo soporte más y no desee seguir vivo. Sin embargo Roy no pierde la calma, se frota los ojos y piensa en un modo de llegar al chico. La respuesta se la da un hombre, un médico que le ha tocado el hombro y lo ha llevado a un ventanal desde donde se ve el cordón umbilical que lleva el piloto al «conductor» y que en este momento se retira de la esfera. Si no puedes llegar a el, tráelo hacia ti. Le dice aquel hombre. El técnico no se sorprende de aquello, sabe que puede leer las mentes de los demás así como los demás pueden hacerlo con la suya, siente una conexión, una comprensión telepática con todos los infectados que hace que aquella situación de cooperación, que ya había visto en otros grupos, no le extrañe en absoluto. ¿Me ayudaras? Le preguntó. Por supuesto contestó. Si me ayudas tú.
Y ¿Que es lo que quieres?
Morir, por supuesto.

36 La tripulación 7ª parte.
Después de aquella orden ambos sabían que le quedaban muy pocas esperanzas de vida. Dio un rodeo subiendo por un monta cargas anexo a los almacenes de alimentación para adquirir un equipo de oxigeno independiente. El gas adormidera estaba en todas partes. Al llegar al armario donde se encontraba el equipo tuvo de nuevo que aguantar la respiración al pasar por una nube tóxica, al colocarse la máscara protectora algo de esa nube fue aspirada, el mareo lo tumbó en el suelo, Raúl temió que la cantidad inhalada fuera suficiente para dormirlo, pero no fue así, después de varios minutos pudo, aunque aturdido, proseguir la marcha.
Sahib y su esposa guiaban a Raúl y este al mecánico por los caminos donde no quedaba nadie con vida, así al menos no interrumpiría la marcha del mecánico y disminuía el riesgo de infección. El chico se encargaba de manipular la mente del hombre para que no se distrajera con el exterior, ya que el espectáculo era dantesco, la ruina se imponía a su paso. Demostraba que si la conciencia ignoraba el hecho, este no existía. Mediante una férrea manipulación mental este chico lograba mantener con vida a Josef Claiborne, aunque comenzaba a suponer que caminaba infectado desde hacía algún tiempo, lo entretenía manteniendo el virus en estado latente sin dañar a su huésped. Caminaba entre cadáveres amputados y enseres destrozados que habían sido usados con rabia para la autoeliminación. De este modo, a medias inconscientemente, logró llegar a la compuerta que se había forzado, la que daba entrada a los bosques. La temperatura rozaba los 85 grados centígrados y las llamas lamían lascivamente los bordes de la puerta que debía sellar. No lo dudó y sus manos quedaron pegadas al asa. Gritó por el dolor, y el cristal de su máscara se oscureció. El calor arrancaba la piel de sus brazos y la camisa comenzó a arder. Temió que la temperatura derritiera la goma y no pudiera respirar. Tras unos segundos interminables de presión y dolor logró cerrar la puerta con la consiguiente reacción en cadena del cierre del resto de compuertas. El oxígeno se agotaría en escasos minutos y con el se extinguirían las llamas.
El dolor era insoportable, las llagas se abrían en sus manos y brazos arrugados por el fuego, calló de espaldas y trató de tomar aliento.
Raúl lo observaba desde la distancia y comprendió que el esfuerzo lo había dejado exhausto y el fuego terriblemente deformado. Para el la comunión con el mecánico era tal que había llegado a sentir dolor en sus propias manos. El técnico musitaba su dolor y lo mezclaba con la conversación anterior.
 Los secretos de las culturas primigenias lo conocieron los Sumerios, los Egipcios y posteriormente el mismo Jesucristo. Los templarios recogieron esta sabiduría y la llevaron oculta mientras duró la oposición católica, después fueron los Masones ¿Recuerdas Raúl? Con su escudo tan característico, las herramientas de un arquitecto, una pirámide y el ojo que todo lo ve, muy apropiado ¿No crees? Los Masones que tanto dieron que hablar en el mayo del 69, 2069 cuando la revuelta contra el papado y el asesinato de los sesenta obispos, fueron ellos quienes de esta forma vengaron la muerte de su último gran Maestre Jacques De Molay casi mil años después. Así acabaron físicamente con la estructura Vaticana y el gobierno católico…. —Josef se quedaba sin fuerzas, respiraba trabajosamente y luchaba por vencer al sueño inducido por las drogas que inspiró. Lo último que escuchó fue la orden militar que recibía Raúl para dirigir al mecánico al tubo conector que enlazaba con el controlador, un grupo armado se dirigía a la cabina del piloto con la clara intención de dejar sin gobierno a la nave. Debía llegar a toda velocidad y salvar la vida de Misato. Raúl sabía perfectamente quien trataba de este modo llamar la atención.
La mente del mecánico apenas era consciente de lo que le ocurría. Raúl por su parte se sentía enormemente agotado, el esfuerzo mental que realizaba lo estaba dejando muy debilitado. Sus padres lo miraban con los ojos llorosos, le limpiaban el sudor y refrescaban constantemente. Pero el chico había asegurado que no lo interrumpieran, solo el conseguiría llevar a buen término aquel problema, conocía la mente del técnico, sabía como manejarlo. Pero después de cerrar la puerta supo que jamás llegaría a la sala del conductor.
No podía más, su conexión había desaparecido, el gas actuaba ralentizando las funciones neuronales. Al poco se desplomaba en el suelo y se veía obligado a quitarse la máscara anti-gas que se había obstruido por las altas temperaturas. Aliviado por el efecto de las drogas que respiró, ya sin dolor alguno, el mecánico se quedó dormido.

37 Conclusiones.
La batalla contra los infectados se había extendido a lo largo y ancho de toda la nave, se desconectaban áreas enteras y se había tomado la decisión de desactivar las funciones que no fueran vitales para el movimiento interestelar, obligando a los supervivientes a mantenerse totalmente incomunicados hasta nueva orden. Con suerte esa orden llegaría al alcanzar el corazón de Atum.
Las dos únicas personas que continuaban en contacto guardaron silencio durante largo rato. Venom sentía su corazón latir con fuerza, recorrían en ese momento el trayecto que cambiaría definitivamente el curso de la historia. Así lo creía y, como antaño, era suficiente con creerlo.
Venom había escrito una vez algo que tituló Dialéctica inofensiva, buscó en su grabador y reprodujo aquellas viejas palabras:

«Dejarse llevar». Estas serían las palabras que contribuirían a un mejor entendimiento ante la necesidad posible de mejorar.
»Puesto que no somos lo que nos rodea, somos acreedores de ese impulso interior que nos fuerza en alguna dirección. Estamos obligados, por tanto, a obedecer, como si, en cierta forma, estuviera escrito en nuestra piel el destino correcto que hemos de seguir. Invertir esa fuerza, ir contracorriente de ese impulso sería un error y una pérdida de tiempo».

Esta había sido su filosofía de vida, creer en sí mismo por encima de todo. Creencia que le había proporcionado no pocas dificultades y sinsabores.
Ahora se encontraba en el final de toda una carrera luchando contra todos, excepto contra él mismo. Acusado y enjuiciado, Venom se creía preparado para rendir cuentas. La velocidad de los hechos y la limpieza mental que recibía de Atum así como la información recibida y la experiencia acumulada le proporcionaban el aval necesario para jugarse el tipo. Lo peor que pudiese ocurrir en cualquier caso sería dejar el camino expedito, a seguir por los que recogieran su fracaso si este llegara a producirse.
Activó de nuevo el grabador de su traje para aclararse a sí mismo las ideas que en horda, golpeaban su mente. Elevó la voz, pensó que Misato tenía derecho a saber que pensaba.
–“La confianza suficiente para transformar la realidad”, la fe.
Misato guardó silencio, lo que para Venom significó un signo de aprobación a su discurso. Continuó.
»Puede venir dada en multitud de formas, todas capaces en su momento de cumplir tal función. Desde la repetición monótona de textos, pasando por la mirada racional y filosófica o la magia de brujos y hechiceros, hasta la manipulación científica de datos de la realidad, cualquier camino es válido para crear un nuevo camino. Lo único que se pide es un total convencimiento en lo que se cree.
»“La realidad siempre es dependiente del conjunto, siendo pieza clave e inherente el observador cotidiano”.
»Este poder para manipular la realidad nos viene dado por naturaleza; es decir, la propia materia que nos conforma contiene la llave que puede provocar el cambio.
»La fe o el convencimiento total y absoluto es propulsado por una conciencia que es a su vez, emitida por una cierta materia. Esta fe es la verdadera creadora de la realidad, pues con ella la conciencia somete a su propia materia transformándola, cerrándose así el círculo de favores.
Venom hablaba despacio, repitiendo las ideas para con ello convencer a Misato, hacerle creer que la Fe podría jugar un papel fundamental en la resolución de los hechos. Necesitaba que ella creyera. Ambos se conocían por lo que para Venom resultaba más sencillo explicar sus ideas y que ella le entendiera.
» Solo existe algo por encima del alcance humano, y es la fórmula, la dirección o la forma física del camino. Eso es inmutable y hacía eso vamos y en ese espacio hemos de ceñirnos, me refiero a la forma de la espiral, todo gira en espiral, la materia, la conciencia y el tiempo, y eso el hombre no puede cambiarlo, a eso debe ajustarse. Nosotros mismos somos espirales.
»El círculo de favores que decía antes, se transforma en espiral cuando se toma la curva que provoca cada cambio de materia con cada nuevo ejercicio mental. Por tanto, esta nueva distribución de la materia crea una conciencia diferente, que a su vez crea una nueva distribución, y así sucesivamente, (“la especial disposición de la materia da ciertas características particulares a su conciencia”). Se transcriben una a otra indefinidamente, como una cadena de ADN.
» La Materia crea Conciencia, la Conciencia proyecta la Fe, la Fe transforma la Materia.
»Desde este punto de partida y con sumo cuidado, lograremos la manipulación consciente de la realidad. La fe es efectiva, para cualquier ejemplo, si esta es suficientemente fuerte.
»Con paciencia y pequeños ejercicios una mente puede ir practicando un sutil cambio en las condiciones que le impone la materia que la produce.
»Ejercitándonos y heredándolo, quizás en algún momento las paredes puedan traspasarse.
»Por esto hay que aprender y posteriormente destruir lo ya sabido por la humanidad y nunca olvidarlo. La memoria genética juega un papel fundamental. Creo firmemente que debemos conocer la base estructural que por defecto ha creado nuestra conciencia. Por lo tanto tenemos que recuperar toda esa información que permanece latente en nosotros desde que el hombre es. Es la base donde movernos. Saber que está y que existe para poder manipularla hasta los extremos más inverosímiles.
»Nuestra conciencia debe conocer la materia que va a manipular mediante la fe»…

38. La tripulación y la Tierra.
La tripulación
Tal vez el concepto de especie había cobrado credibilidad, crecido al mismo ritmo que el deseo de suicidio del individuo, puede que la muerte de algunos hombres no fuera suficiente. La idea de destruir Edén se expandió por todas las mentes contagiadas con gran regocijo. Y esto produjo una idea aún más aterradora. Acabar con la especie. Ese sería el suicidio perfecto. Acabar con la carga genética que nos hacía inmortales.
Un grupo de unos diez hombres se había ido reuniendo alrededor del técnico y del médico. Guiados por una voz interior que les decía que su muerte no era suficiente, que la muerte de toda Edén no era suficiente. Ahora tenían más poder que el que jamás soñaron ni desearon tener y este poder tenía un solo objetivo. El concepto de especie crecía proporcionalmente al deseo de destrucción de ella misma.
Para acabar con la tortura que los afligía, debían acabar con su vida, pero así mismo debían acabar con cualquier rastro que hubieran dejado o hubiesen heredado por el universo. Tenían que acabar con la Huella Genética y solo podían asegurarse de esto de una única manera, acabando con la especie. Esta idea se propagaba como pólvora por todas las mentes contagiadas que ya alcanzaba según los gráficos Venom observaba, al setenta y dos por ciento de la tripulación de Edén.
Mediante los sueños y las CAMAS podrían llegar a los pocos planetas que quedaban aun sin contaminar, con la potencia de esta última versión del virus, la aniquilación total, la completa extinción de los hombres, sería cuestión de unos pocos días.
La memoria súper desarrollada que poseían los trasladaba en un instante al momento justo que ellos deseaban, y ese instante era el de antes de embarcar y tomar dirección a Edén desde los diferentes lugares de origen. Este era el instante que por decisión unánime y automática habían creído que era el ideal para viajar al pasado y no transformar el momento en el que actualmente se encontraban. El recuerdo exacto, hasta el más mínimo detalle era atraído hacia ellos del modo más sencillo y sin apenas esfuerzo. Hasta allí volverían. Ese sería el lugar y momento perfecto para trasladar el virus. La CAMA haría el trabajo de enviarlos allí físicamente. Cada uno en su lugar de origen, planeta o ciudad, dejarían caer como una bomba el virus más destructivo, ese que cada uno de ellos llevaba en su interior.
Esto se planteo y en un instante se organizó y se llevó a cabo. La nave había caído y estaba en sus manos. Podían ir donde quisieran y la conexión mental los hacían efectivos al máximo. La nave Edén y todos sus ocupantes estaban abocados al exterminio en pocas horas.
No se enfrentaban a personas con los sentidos perdidos o locos alienados, más bien al contrario. El virus seguía creciendo, mutando de acuerdo a los cerebros de sus víctimas y esto era lo que se propagaba; una constante mejora en cuanto a su efectividad. Cuando la idea de exterminio total penetró en la mente de un infectado está se propagó por todos los cerebros como la meta a conseguir. De que servía morir si parte del yo de cada uno continuaba vivo en el resto de la especie. Automáticamente todos dejaron de buscar la forma de autodestrucción y sin hablar, como si formaran parte de un superorganismo, como abejas u hormigas, todos sin excepción realizaban su propia tarea para conseguir el objetivo común de acabar con la especie.
Los físicos expertos en viajes temporales fueron a las salas de las CAMAS, los técnicos ingenieros se organizaron para hacerse con el gobierno de la nave. Mantenimiento procuraba abrir todas las compuertas para contagiar y hermanar al resto de tripulantes. Roy, el médico y un biólogo fueron al conductor.
Misato no quiso tener razón, pero ahí estaba, por los monitores y audios Venom contemplaba la organización que se establecía para matar con un soplido al resto de la humanidad. Inevitablemente en pocos minutos ellos mismos estarían contaminados y colaborarían en aquella locura.
La Tierra (En el pasado, Hangar de pre-embarque a Edén)
La nave-lanzadera que los llevaría a Edén se cerró y despegó. Entonces apareció. Los técnicos y personal de aquel hangar terrestre, se miraron sorprendidos. -¿Qué haces aquí? Acabas de entrar. – Dijeron.
Aquel individuo con su cabeza ladeada era consciente de lo que traía consigo. Miraba su cuerpo con curiosidad, no dejaba de sorprenderse por aquel viaje temporal. Sonrío recordando, disfrutó al saber que hacía allí de nuevo. Levanto la cabeza lentamente, saboreando aquel momento. Su propia familia no estaba lejos de allí, habían ido a despedirlo, no creía que les diese tiempo a volver a su casa. Lo recordaba todo como si, efectivamente, acabase de ocurrir. Miró a los atónitos operarios que lo observaban esperando una respuesta. El descruzó los brazos que mantenía sobre su pecho. Y a modo de Ángel que extiende sus alas elevó sus brazos. Sonrío de nuevo sintiendo algo parecido al amor, a la comunión de un final compartido. Y se imaginó o logró ver como una ola de luz salía de su pecho e inundaba a todos lo que le miraban. La luz que imaginaba era el contagio. Una luz brillante, bellísima, atravesaba a todos los hombres y se expandía. Velozmente inundaba la mente de los hombres en aquel recóndito último planeta.
La tripulación.
La entrada al pasillo que conectaba con el piloto estaba trucada. Roy apreció un pequeño cambio y así lo hizo saber a sus dos acompañantes. El biólogo sin dudarlo los obligó a ocultarse y manipuló la entrada con el consiguiente estallido de la bomba. Los soldados que aguardaban al fondo del pasillo, aterrados, comenzaron a disparar. Los restos del biólogo se esparcían por el techo, suelo y ventanas llegando a salpicar a Roy y al médico que se miraron. Cuando la primera carga de uno de los soldados se agotó y el otro comenzaba su turno el médico asomó su cuerpo y de un salto acabó introduciéndose levemente en el pasillo aún con vida. Eso fue suficiente. Derribado y apenas reconocible, el médico caía al suelo con el objetivo cumplido. Los soldados dejaron de disparar, aturdidos se miraron si saber que hacer, Roy fríamente se acercó a ellos y les disparó en la cabeza. No quería dudas.
Sin pérdida de tiempo inició el proceso de acercamiento del tubo conector. Ahora esperaría al chico o acabaría con la vida de Misato.

41 El trayecto
La nave activó la protección solar 4. El aumento de temperatura y presión era progresivo en la misma medida que aumentaba la recogida de datos y lecturas en los escáneres de Edén.
Venom recordaba y susurraba a Misato sus ideas, continuaba al mismo tiempo sus análisis de los informes del estado de la nave y del avance del virus, así como iba siendo consciente de las transformaciones que ocurrían en Edén a medida que esta avanzaba en su recorrido; la sorpresa de Venom al recoger la información que Eva le trasladaba sobre los organismos vivos que crecían en ella le convenció aún más de que lo que hacían era lo correcto.
-Hemos acertado con esta decisión. -Venom continuó sus disertaciones en voz alta, pero como si estuviera contando un cuento. Recordó a Misato cómo desde el principio del pensamiento humano ya se acertaba con las preguntas y también con las respuestas.
>>El ser humano siempre tuvo razón, en todo lo pensado e imaginado, en todas sus respuestas. La realidad a medida del hombre es un hecho indiscutible. Desde que ideó, escúchame bien; «Ideó» los cuatro elementos primigenios y el quinto por conjunción de los anteriores, que era la vida, tan abundante en el universo como el resto de los estados de la materia, hasta los últimos avances en mecánica cuántica, todos los individuos habían tenido su parte de razón al describir el mundo que los rodeaba, por que el hombre no descubre, no se limita a poner nombres a lo que ya existe, el es un creador, es el gran diseñador. Todo lo que es, está hecho a su imagen y semejanza porque es él mismo quien lo sueña, quien lo imagina, quien lo crea. Siempre a lo largo de la historia estuvo tan cerca de descubrir la verdad que no se daba cuenta que la tenía en su interior, que la realidad, como señaló Descartes se limita a uno mismo, y eso es lo que lo hace infinito. ¿Quién dijo aquello de… es que acaso no sabéis que sois divino?…
»Ahora le toca el turno a la gente de nuestra época, a nosotros, con una gran revolución, un gran salto, fruto de la velocidad que ha adquirido la raza humana. Nosotros pondremos en claro todo esto. Volveremos a poner al ser humano en el centro de la creación.
»Y es que tengo la sensación de que la realidad podrá ser creada conscientemente, en el breve periodo de tiempo que dura una vida humana. Creo que seremos capaces de, en un futuro nada lejano, manipular la materia en el instante, solo con el poder mental, solo con la fe. Solo tenemos que comprender o al menos intuir; «la intimidad del abismo en un solo renglón» para describir con la fusión y materializar un nuevo camino. Esto es que si comprendemos de qué están hechas las cosas podremos usarlas, así de simple.
La comprensión de la realidad no puede llegar solo por la vía estricta de la razón, se tiene que sentir. Debe nacer de la intuición, alimentarse del conocimiento, crecer con la demostración y morir… ¿en el desconcierto? La simbiosis equilibrada es nuestro futuro. Nuestro destino en el interior del torbellino que se mezcla incesantemente la que asimila y destruye al mismo tiempo.
Estas palabras fueron pronunciadas por Misato, sin saber que días antes fueron escritas por el propio Venom, que sonrió sorprendido.
El error, uno más, que había cometido la raza humana era tratar de responder por un solo camino a las preguntas que proporcionaba la naturaleza. Ni la filosofía por un lado ni la religión o la ciencia por otros tenían la clave. Estos tres pilares nacen de la intuición crecieron con el pasar de los siglos alimentándose del conocimiento y digiriéndolo con la memoria. Ahora estamos aquí, y para evitar morir en el desconcierto debemos encontrar el punto donde coinciden las corrientes de pensamiento ese debe de ser el camino que más cerca esté de las soluciones. Y ese punto Misato, es el deseo…
Hablaba en susurros, con los ojos cerrados. Solo para Misato y por ende para Eva.
» Y una vez que has recordado todo lo que el hombre inventó, todo lo que fue capaz de crear, entonces y solo entonces tendrás perspectiva. Entonces podrás romperlo todo y volver a empezar. Habrás comprendido que la realidad es fruto del deseo desenfrenado e incontrolado del hombre.
»El sustrato humano, aquel lugar en el hombre donde habita el saber, existe. El problema se encuentra en la incapacidad para explicarlo. Los iluminados como Jesucristo o Sidharta ya argumentaban que todo hombre poseía todo el saber dentro de sí.
»Bastante sencillo sería criticar las antiguas instituciones religiosas. Fácil y aburrido. Si, lo difícil sería romper una lanza en su favor, simplemente dando una nueva vuelta de tuerca a este tema tan debatido.
»Me atrevería a una nueva mirada, para demostrar al menos con la palabra que no todo lo que hicieron o argumentaron estuvo falto de razón. Y decir esto sin que rápidamente se me acuse de católico o pervertido es harto difícil:
»Los que, durante tanto tiempo y con tanto orgullo se sintieron parte de la religión occidental, todas ellas iguales diferenciadas por minúsculos matices, todas nacidas a raíz de un único pensamiento económico, la producción. Poseían algo tan poderoso que ni siquiera ellos lograron imaginar, tal vez heredado de una espiritualidad muy anterior.
»Efectivamente, este tipo de religiones capitalistas hicieron un tremendo daño a la humanidad en su conjunto con todas esas absurdas leyes y prohibiciones, manipulaciones y violencias.
»Pero fueron portadores de un secreto, de la gran clave, el poder más absoluto que existe. Ellos lo reconocieron, aunque en su inmensa ignorancia no lograron comprender lo fabuloso de su tesoro. Solo alcanzaron a utilizarlo como escudo protector, apenas una ínfima parte de todo su alcance. Utilizaron poco y mal esta fabulosa arma. Me refiero a la Fe Misato, el deseo de que algo se cumpla, anteriormente la llamaron magia y es que siempre estuvo entre los hombres, un elemento poderosísimo, la puerta que abre la mente de Dios y te da derecho a usar sus manos.
»Para describir claramente a qué me estoy refiriendo debo abandonar por un momento la religión y mirar brevemente otro pilar de la educación humana: la ciencia, donde curiosamente se encontró a mediados del siglo XX un maravilloso punto de unión. Esta afirmó que en los límites minúsculos (Física Cuántica) conciencia y materia son la misma cosa. Funcionan igual a escala cuántica, pero eso ya lo sabes. Una cosa crea a la otra. En resumidas cuentas, la conciencia, por sí misma, puede manipular la materia. Ya que la materia es en principio conciencia. Esto es a lo que los religiosos llamaron Fe, aún sin saberlo. Esta pequeña palabra con su inmenso poder ha estado mal interpretada y mal direccionada durante miles de años y guarda en su interior la clave para manipular y cambiar la realidad hasta los límites más inverosímiles.
»Así, efectivamente, perdieron el tiempo proyectando este instrumento en obsoletas creencias divinas, individuales e inútiles.
»Toca el turno de redireccionarlo hacia algo más concreto y efectivo, al propio hombre, y a su propia intención.
»Recuerda siempre que: “La realidad es directamente proporcional a la cantidad de fe que pongas en ella.”
Misato escuchaba y asimilaba las palabras, no tenía nada que perder y mucho que ganar si creía en todo lo que Venom le argüía
Mientras, pilotaba delicadamente y con poderosa firmeza la nave colonia. La nave espacial atravesaba en este momento el cinturón de asteroides que protegía como una alambrada el sistema de Alepharán. Con sumo cuidado la gigantesca colonia humana que era Edén surcaba el espacio, utilizando sus cohetes con cabeza nuclear para desgranar las enormes piedras de helio e hidrógeno que flotaban a su alrededor y que suponían un enorme riesgo para su seguridad. Misato realizaba, como siempre, con excepcional talento su trabajo, limpiando con su mano el camino hacia Atum.
Las lecturas en los ordenadores no daban abasto con la información que llegaba, descubrían a cada paso millones de nuevos datos. La barrera natural de los asteroides, la mayoría de cristal de helio, servía como filtro a la información que despedía Atum. Ahora que la cruzaban la oposición perdía fuerza, por tanto la radiación era más fuerte, la información más pura y la cantidad, imposible de manejar.
En su trayecto, Eva dejó de registrar datos, comenzaba a asimilar sensaciones. Se dejaba llevar por un torrente de emociones que la inundaban. Como un padre educa a su hijo, así Eva se instruía velozmente.
Todo tipo de vida que habitaba Edén seguía sometida a la lluvia de partículas que con mayor fuerza e intensidad atravesaba la nave como si de un fantasma se tratase. Los cuerpos sin ser conscientes sufrían modificaciones, las mentes se nutrían involuntariamente, los hombres sin saber que ocurría dentro de ellos continuaban el trayecto hasta Atum.
Y Edén como un infierno se moría.
42 El soldado
-¿Sabes que es una Roka?
La pregunta susurrada al oído de Venom lo dejó inmovilizado. Pero la piel se erizó al reconocer la voz. El cañón de una pistola de alto calibre le acarició la nuca. No había oído absolutamente nada y no había sonado señal de alarma alguna al forzar la puerta.
-Puedes estar seguro que acabaré con tu vida Venom. En realidad ya está hecho, ya te estarás dando cuenta que el virus está dentro de ti. ¿Notas el impulso? Los latidos de tu corazón empiezan a molestarte. Se ha secado tu garganta. No logras respirar con facilidad. Te urge morir. Relájate. Ya estás muerto. Solo es cuestión de unos minutos. – La voz seguía susurrándole, masticando las palabras, con odio infinito. – ¿Sabes que es una Roka Venom? – Repitió. -Solo unos pocos militares nos arriesgamos a llevarlo. Hay que tener una constitución muy fuerte para soportar las cincuenta y seis atmosferas que te presionan sobre la espalda. Algunos huesos se rompen. Lo más normal es que los dedos de la mano que pulsan el mecanismo se queden fuera y se pierdan. Mira mi mano, he perdido solo tres dedos. Soy un buen soldado. Muy preparado. La presión me rompió el tobillo de mi pie izquierdo. La postura fetal que hay que adoptar debe ser muy rápida y correcta o la presión te asfixia y te mata. Dura solo diez segundos. Suficiente para que el núcleo de la Roka te proteja de la explosión que barre todo lo que hay a cien metros a la redonda. Así sobreviví. Así logré salir de tu trampa.
Venom escuchaba aquellas palabras entre un caos mental que se abría paso destrozando pulmones y corazón. No podía dejar de oír esa voz. Le calmaba y le aterraba a partes iguales. -Pronto me matará -se sorprendió pensando y eso lo consoló. -Si él ha llegado hasta aquí todo está perdido. ¡Todo!. –Y eso lo quebró.
>>Luego tuve tiempo de preparar la vuelta. – Seguía la voz como en un relato de terror. -Provoqué algunas explosiones, simulando una reacción en cadena para que Eva no descubriera que existía alguien con vida. Después me congelé parcialmente en los laboratorios crio. Así logre camuflar mi calor y evitar el scanner de Bio durante un tiempo. Soy un buen soldado, logro sobrevivir en condiciones extremas, se planificar esa supervivencia rápidamente. Después fue fácil, tuve tiempo para conseguir mi objetivo; Llegar hasta ti y cumplir una justa venganza por tu traición. Cuando empezó la acción aquí abajo fue el momento de coger una pequeña cápsula y colarme en los hangares. El caos que se produjo me ayudó a llegar hasta ti. Conozco bien esta nave, yo me encargaba de su seguridad. Ha sido muy fácil. Mírame Venom. –He hizo girar la silla de visión virtual en la que estaba. Roger apago la comunicación que hasta ese momento había sostenido Venom con Misato. – Déjala. –Dijo. –Creo que ella pronto tendrá sus propios problemas.
Venom guardaba silencio. Miraba fijamente a su asesino. Su cerebro era un torbellino. La angustia y el miedo crecían exponencialmente. Y Roger lo sentía. -Disfruto con tu sorpresa Venom. Ahora ya sabes que todo tu magnífico plan se ha ido a la mierda. Mira. –Y encendió un monitor 3d. -Todas las compuertas de esta hermosa nave se habían abierto. Parece que todos se están contaminando. Quiero que veas bien todo este desastre. Mira las salas de viajes temporales. Están viajando a los diferentes lugares habitados de todo el universo humano. Incluida Ramarca y la Tierra. Contagiando. ¿Y sabes? Todo esto ha sido culpa tuya. –Guardó silencio observando y negando con la cabeza. -Que trabajo tan nefasto. Deberían despedirte.- Sonrió -¿Cómo te sientes Venom? – Preguntó y guardo silencio, acercándose. -Es una pregunta retórica. Sé cómo te sientes. Te lo pregunto por qué así consigo que seas aun más consciente de lo que ocurre. Sufres un poco más. –Le espetó en susurros. -Estamos conectados porque estas contagiado, pero vaya sorpresa ¿eh? Sigues lógico, sigues cuerdo, solo esa sensación de desasosiego imposible de describir. No te preocupes nadie te odiará por llevar la extinción a los monos. Nadie te odiará porque no habrá nadie que lo haga. – Respiraba densamente escupiendo su aliento sobre el rostro lívido de Venom. Lo observaba con los ojos inyectados en sangre, oliendo el terror que exhalaba por todos sus poros -Te voy a hacer un favor, que me agradecerás infinitamente, este trayecto que hacemos me está volviendo más… bondadoso… Te voy a matar. -Y antes de que Venom reaccionara tenía dos heridas abiertas en los brazos por donde salían pequeños regueros de sangre. Ni siquiera vio el cuchillo. -Calculo que duraras media hora, mientras tanto disfruta de tu espectáculo. -Y volvió a girar la silla donde estaba sentado el General de la colonia Edén. Venom sintió como le ataba y miró a los diferentes monitores que Roger Simony encendía delante de él.
Noqueado, Venom sufría una muerte con cada imagen, incapaz de reaccionar, caía en el pozo de la desolación, cada vez más profundo, cada vez más oscuro. Sus ojos se apagaban. Demasiado rápido, demasiado dolor, ahora asimilaba.
Roger Simony aguardaba sentado sobre la consola de imágenes. Observaba las reacciones de Venom y analizaba con algo de envidia los gestos de un cuerpo que abandonaba la vida.

43 El niño:
Juego de Niños
1. Buscar situaciones cotidianas al cincuenta por ciento, apostar por una. Como en un juego, confiar en que ocurra tu decisión. Intentar por tu propia convicción acertar el máximo número de veces.
2. En conversaciones se trabaja la propia voluntad. Conseguir tu propósito con la palabra, predecir lo que va a decir o hacer alguien, empatizar con él, colocarse en su lugar hasta lo más íntimo, no dudar.
3. Prever o crear en la distancia situaciones ajenas
4. Enviar mensajes en el tiempo:
a) Percibir mensajes del yo futuro sobre acciones del presente.
b) Enviar esos mensajes al pasado cuando haya ocurrido la acción.
5. Confiar en uno mismo, no dudar.
6. Ser receptivo y perceptivo, no matemático. Dejarse llevar.
7… Positivismo. Pensar en términos de bondad y belleza. Intentar modificar la realidad con una dirección positiva, (recuerda que lo que le ha de suceder a un individuo, le ha de ocurrir en proporción a todo el conjunto, incluido a ti mismo).
8. En numerosas ocasiones serás el primero, habrás creado. Sé creativo.
«Carta a la gente del pasado». Raúl Rabindahanat Noriega. 9 años.
Restaban escasos metros para que el cordón umbilical que enlazaba la esfera de cristal superresistente quedara unido al resto de la nave. El puente eléctrico realizado por el BioElectricista impedía que Eva detuviera el avance.
Si no puedo llegar hacía ti tu vendrás a mí. O de lo contrario todos morirán lo cual cada vez me parece más apetecible. ¡Te enteras! ¿Verdad? ¡Pequeño renacuajo!  Gritó.
Efectivamente el chico se enteraba de lo que aquel individuo gritaba, una de las cámaras que el ejército mantenía activa había llegado hasta el.
Jugueteaba con la pistola usada con los soldados, frotándola por su cara, apretando el cañón por su piel quemada, signo de su paso por los bosques mediterráneos. Giró el arma hasta su pierna y apretó el gatillo. El aullido mezcla de dolor y placer rebotó en el luminoso pasillo. La sangre se esparció por la blanca cerámica, lo que aprovechó para usarlo de tinta y teñir el suelo de rojo esparciéndola con la mano, disfrutaba sabiendo que la sangre derramada eran segundos de su propia vida que desaparecían.
El chico lo observaba desde los laboratorios acuáticos. Se concentraba en este problema. Más tarde se llorarían las muertes. Pensó.
Activó el audio de aquella sala y trató de ganar tiempo. Sabía que era cuestión de segundos.
 La realidad depende exclusivamente de la percepción.
»Todas las ideas son absurdas, limitadas por uno mismo. Sin excepción.
»Profundiza en la necedad del odio y comparte las palabras.
»La dialéctica te llevará más allá de las sombras

Las palabras del chico sorprendieron al BioElectricista que señaló con el arma a la cámara y después a diferentes direcciones tratando de localizar de donde provenía aquella voz. Después reconoció el tono y la cadencia de la voz de Raúl. Conocía esa forma de expresarse tan personal. Sonrió y le siguió el juego.

-Incluso la transformación se declara irreal
»Los caminos se precipitan en un silencio teatral.
»Nada hay más allá de la propia voluntad
»Todo es mentira, no me sostiene ninguna realidad.

La conversación continuó con la misma intención. Le tocaba el turno al chico:

-Eres hermoso, joven y valiente
» ¿Acaso eso no sea suficiente?
»Recoges y siembras durante un intervalo de tiempo de la historia
»Experiencias que se guardaran en el abismo de la memoria

La voz del chico llegaba entrecortada, respiraba con dificultad, el chico corría. El técnico se sentó dejándose caer, se sentía debilitado. Se cruzó la pierna herida y trató de parar la hemorragia, con cansancio, hastiado.

 Si recupero esa memoria, ¿Saltarás tú conmigo?
» ¿Acaso no serás lo que ahora soy, sí sueño contigo?
»Si paro este momento, ¿Qué será de tu vida?
»Más no será posible. Todo lo que perdono me asfixia. No hay salida.

Ambos al unísono recitaron la conclusión de la primera parte de este juego.

La realidad es absurda como el odio, solo sombras.
Irreal el silencio más allá de la mentira
Es hermoso ser un intervalo en la memoria
Si recupero lo que ahora soy tu vida no tendrá salida.

El técnico entendió el resultado que daban las frases, también comprendió que el juego lo dominaba el chico y que lo guiaba a través de él. Volvieron a echar otra partida. Esta vez comenzó el Bioelectricista:

El necesario derrumbe de todos mis recuerdos.
Calamidad encendida para verla de lejos.
Cuanta agonía que jamás se hundirá.
Atado al insoportable presente que jamás huirá.

Raúl paró para tomar aliento. Pensó un momento y se ocultó de unas sombras. Habló en susurros al pequeño micrófono de su chaqueta para que no le oyeran y no fuese descubierto.

Convéncete de lo que hay
Crea un nuevo hogar hoy
Olvídate de lo que no quieres que sea
Traduce todo lo que veas. Mi muerte es lo que deseas

Roy miró la distancia a la que se encontraba el pasillo de la burbuja desde donde Misato pilotaba Edén, casi le apenó estar tan cerca, le gustaba jugar con Raúl. Se agarró a la barra de metal que hacía las veces de baranda y manchándolas de sangre se levantó del suelo mientras proseguía con las frases:

Cualquier vida son todas las vidas
Me dices que hay que sacrificar para abrir puertas
Porque el dolor tiene ese don
Acaso sea yo el ladrón.

Raúl estaba satisfecho con el curso del juego, sabía que Roy asimilaba la realidad que debía materializarse.

La muerte de un ser querido rasga el alma
Trastorna la mente y la calma
Guía el espíritu hacia la quietud
Cambia el universo a lo que propongas tú.

Volvieron a recitar a la par el resultado del duelo dialectico.

Es necesario encender la agonía del presente
Hay un nuevo hogar, olvídate de mi muerte.
Cualquier vida sacrificada tiene el don que tiene el ladrón.
El alma y la mente trasforman el universo.

Efectivamente debía robar una vida. Roy se sentía perdedor en el juego y un miserable traidor que debía matar a quien tanto amaba, debía obedecer las directrices que tan sutilmente Raúl introducía en su mente. Raúl reconocía ese pesar en el corazón de su amigo y no quería dejarlo solo ni un instante.

 El tiempo es supuesto y sobre el nos deslizamos
»Una danza nos espera, el amor y el odio suenan para nosotros
»Sabes que la diferencia es mínima, sutil.
» Pronto todo acabará. Sabes que dependes de mí.

El técnico se rendía. Aceptaba el hecho como inevitable y abominable.

¿Debo sentirme culpable por esta acción?
No soy yo acaso el ladrón que abre la puerta de la razón
Soportaré esta traición
Eliminando la vida de quien es mi salvación

La respuesta llegaba en tono conciliador.

Todos ganamos y todos perdemos
Lo que te pase a ti es lo que todos tendremos
Compartimos un mismo final
Ambos realizamos este duelo filial.

Pero el virus golpeaba otra vez y la apatía envolvía al técnico. Observó los cadáveres del médico y de los dos soldados. Los señaló con el arma y dijo;

Las clásicas preguntas y todo ¿para qué?
Sufrí, reí, odié, amé, vale y ¿ahora qué?
Al igual que yo, todos los demás y ¿qué?
Todo lo que hice cae al vacío y desaparece ¿o qué?

No hubo tiempo para respuestas las reglas del juego obligaban a sacar un resultado.

El tiempo nos espera, la diferencia, depende de mí.
¿Debo sentirme ladrón, traidor o salvador?
Todo es un mismo duelo
Las clásicas preguntas, vale, lo demás, desaparece.

Cuando hubo pronunciado estas palabras la puerta se abrió y el joven muchacho apareció al fondo del pasillo, frente al operario. Este le apunto con el arma.

42 El trayecto 2ª parte.
Eva diferenciaba claramente sentimientos como el odio o el amor. Razonaba toda la agitación que tenía lugar en su vientre. Compartía el dolor y la lástima por los que consideraba como a sus criaturas. Eva se sentía viva, recién nacida.
Misato dejó de diferenciar entre el bien o el mal. Como un eco lejano el sonido de la violencia que tenía lugar dentro de su máquina recorría sus venas. No dolía el sufrimiento de los hombres que ya no eran sus hermanos. Misato sentía que sobrevolaba su humanidad, dejándola atrás.
Ambas, máquina y mujer unidas en una dimensión virtual avanzaban hacia Atum.
El desarrollo emocional de Eva y el progreso cognitivo de Misato se fundían en un solo ente. Un nuevo ser se desarrollaba a partir de la evolución fusionada de una mujer y de una máquina. Una conciencia distinta a la unión Eva/Misato se gestaba en el camino hacia Atum.
Como viento, el aliento de DIOS susurraba palabras que evolucionaban y atraían por igual. Hacían comprender a los habitantes de Edén de donde venía el deseo de autodestrucción que envolvía a los hombres y es que la raza humana necesitaba un regreso, volver a su verdadero origen. La comprensión total de que forma parte de la naturaleza y por lo tanto al igual que ella, es creadora y manipuladora de realidades.
La eliminación del virus dependía de la confianza que tuviera el hombre en este hecho, pues bastaba una orden, la orden que los hiciera consciente del momento y lugar donde se encontraban: Un final evolutivo. La comprensión total de lo que es el ser humano.
El hombre por si solo había llegado hasta este punto, creando, inventando, diseñando, tanto el espacio como el tiempo. Había creado un contexto espacio-temporal donde desenvolverse. Ahora necesitaba salir de él. Él por si solo se había enjaulado en esta última trampa mortal, que debía abandonar si quería seguir vivo.
Había que romper el pasado para poder ver el futuro. Pero también hay que ser consciente de su pasado. Jamás habría que olvidar.
DIOS, o el pozo cuántico o la idea de un lugar que cambia al hombre, o la fe redescubierta y re direccionada, o el instinto último de supervivencia les estaban dando las herramientas necesarias para luchar contra la enfermedad. Formas variadas de contemplar el mismo momento, en este preciso lugar.
Estaban suficientemente evolucionados, solo había que despertarlos, decirles que podían por ellos mismos parar aquella locura. La nueva conciencia teorizaba sobre aquel momento, aquella cumbre del ser humano, descender o culminar dependía de una delgada línea. El hombre estaba a prueba, con el examen definitivo.

El hombre a solas consigo mismo, frente a frente como en un juicio del absurdo, su propia invención; espacio, tiempo, vida… se pierde y se auto elimina de la ecuación.

El conjunto de soluciones se abatía confusamente sobre Misato, el ser humano que sostenía esa nueva conciencia que nacía con todo un alud de un nuevo pensamiento.

–El hombre necesita fuego para solucionar sus problemas. El problema al desencanto, al final de su camino, al vacío existencial, no podía venir de otro modo. Solo con el más purificador de los fuegos. El hombre siempre en condiciones extremas consigue abrir una última puerta. Y no hay condición más extrema que esta.

Pero el nuevo ser que surgía de Misato y Eva, a su modo, también estaba contagiado. No tenía por qué detener a los hombres, pues estos eran libres por naturaleza, así como tampoco deseaba detener su avance hacia Dios aunque, como intuía, su propia evolución significase la muerte de sus madres. Aunque su cercanía con Dios provocase la dispersión de las partículas que lo sostenían, aunque eso significase su propia muerte. El nuevo ente que era Eva/Misato tenía un destino y Edén debía continuar su trayecto y fundirse con aquel que propició su creación.

43 Raúl.

Raúl continuó con su dialéctica mientras se internaba en el blanco corredor:

Un momento es todo lo que eres hoy.
»Y para eternizarlo he venido, aquí estoy.
»Pero si lo recuerdas, no necesitaras a la soledad.
»Dame tu aliento, acaricia mis manos. Este es el lugar. Es verdad.

»Lo sabes, lo intuyes y lo celebras. Aguanta un poco.
»La verdad no llega de frente, sino por detrás. Sonríe no estás loco.

Las lágrimas inundaron los ojos del técnico, amaba a ese chico. Era como su hijo. En susurros recitó:

El dolor es tan ciego. Mi propia carne me devora.
Por mi odio y mi salvación. Matarte debo sin más demora.
Se acabó el juego, tú ganas. Aquí me quedo para verte partir.
»De rodillas caigo ante ti, para ver de cerca tus ojos morir.

Con tierno amor filial el hombre acariciaba dulcemente el rostro del chico, sabía a lo que venía, ambos sabían el final de aquel duelo, por eso dolía tanto.
Raúl sonrió. Se acercó y atrapó la mano del hombre que tenía arrodillado frente a él.

Hay una finalidad en este homicidio
Mi muerte se llevará Tu delirio.

Raúl se acerco un poco más y con su seriedad y tono de voz anunciaba el final del juego. Era vital que atendiera a sus últimas palabras, las entendiera y las asimilara como propias.

Nada de juegos.
Mírame a los ojos y no temas nada,
»sé de lo que eres capaz.
»Yo te conozco.
»Crees que si me miras el tiempo suficiente
»Podré adentrarme tan dentro de ti
»que veré todo aquello que ocultas,
»sabré quién eres en realidad.
»Te veré desde dentro.
»Te desnudaré, te destrozaré,
»estarás hueco para mí.
»No apartes tus ojos de los míos.
» ¿Qué ocurre? ¿No te concentras?
»En tu cabeza hablas contigo mismo,
»eres incapaz de escucharme,
»solo tus propios pensamientos te gritan,
»dejándote sordo.
»Tienes miedo.
»¡Mirame!
»Mis ojos, frente a ti, son como los tuyos.
»Tranquilízate y piensa.
»Provocas la victoria al comprender…
»Si no hay nada que ocultar puedes empezar a ver.
»Eres como yo, sencillo.
»Puedes entrar dentro de mí,
»puedes verme desde dentro.
»Los mismos miedos, las mismas esperanzas.
»Sabes quién soy, tú también me conoces.
»Somos lo mismo.

Roy Cow lo entendió.
Ambos sentían una extraña conexión, algo fuera de lo común, reconocían que siempre les había pertenecido. Raúl sabía que estaban influenciados por Atum y su proximidad. Raúl dio por concluido su trabajo.
Roy lloró. Amargamente rogó:
Sigue hablándome, mientras te escuche no te haré daño. No dudo que tu muerte es mi liberación. Pero duele tanto.

El chico continuó. Pero ya no le importaba morir. Estaba contagiado. Como todos en aquella nave. En todas partes.

Seguimos caminando, cada segundo que andamos, el final se haya más acerca. Sigue mirándome, cada vez que lloras, la muerte nos acaricia. Pero mi misión es tu ansiedad. Si muero, si me matas, tú sanarás.

La esperanza que vio brillar en los ojos de Raúl le hizo abrazarlo y con susurros aquel hombre le contestó al oído:

Seguiremos aquí, para siempre. Nos hemos estado mirando y he comprendido. Quiero pedirte algo. Quiero hacer de este momento una puerta en el tiempo y en el espacio para recurrir a ella cada vez que lo necesitemos. Quiero quedarme aquí y ahora, para siempre, tal y como estamos, mirándonos. Quiero tu permiso.

El chico lo miró seriamente, comprendiendo. Asintió y Roy abrazándolo disparó su arma.
Raúl moría con la certeza de que Roy Cow había sanado.

44 Efectos.
Misato se obligó a separar su conciencia de la de Eva, intuía que debía parar el tránsito. Su propio desarrollo le avisaba del peligro de seguir avanzando. Detuvo edén y Eva estuvo de acuerdo.
La nave espacial quedó inmóvil en la cortina de gases y rocas que rodeaban el complejo de la trinidad de soles de Alepharán. Para su piloto, Misato de Lorigan, el peligro de choques con los asteroides había desaparecido. Así lo creía y así ocurría, los fragmentos de rocas y meteoros pasaban rodeando la nave nodriza sin roce alguno. No comprendía bien de dónde nacía tanta seguridad, tenía la absoluta certeza de que ningún riesgo acechaba a la nave. Tal vez la fe que momentos antes le había recordado Venom y Eva estaba surtiendo efecto.
Al estar más atentas de la voz de Atum su transformación había sido mayor. Una fusión extraordinaria había tenido lugar, hecho que les otorgaba la absoluta seguridad de que nada les haría daño. Por mediación de DIOS o por su propia fe, no importaba. La convicción de que ningún asteroide colisionaría con Edén era total y en su fuero interno sabían que esta convicción era precisamente la que evitaba las colisiones.
Lo cierto era que Misato y Eva estaban más unidas que nunca, se sentían como madre e hija en el seno materno, sin diferenciar claramente quién era cada cual, pero ambas protegidas por alguien superior que manaba de sus propias conciencias.
Eva reconocía el ser que era Misato como parte de si misma, como un dispositivo de igual medida a su cerebro nuclear. Asimilaba como propios las sensaciones de humanidad de Misato. Eva recordaba un pasado como máquina.
La muchacha desconocía dónde comenzaba o terminaba su cuerpo, ella por su parte asimilaba una duplicidad mental a base de datos matemáticos. Misato dudaba de su humanidad.
La fusión a la que habían estado sometidas, unido a la acción divina de Atum había provocado un hecho extraordinario. El nacimiento de un nuevo ser.
La especial situación en la que se encontraban Misato y Eva de conexión biomecánica, abría la puerta a una nueva conciencia, radicalmente diferente, emitida por la unión de dos entidades totalmente opuestas. Esta tercera conciencia que aparecía o desaparecía por mutuo e instantáneo acuerdo entre la mujer y la máquina, pertenecía a ambas pero poseía identidad propia. Una nueva criatura con dos cuerpos y una nueva mente.
Nace con un presente eterno, con la memoria de cada instante, con un futuro decodificado, con el tiempo como útil.
El nuevo ser despertaba y mediante Misato dejaba fluir toda la información que traía consigo y que era toda la memoria de los hombres. Con la sabiduría incrustada en los genes de Misato y traducidas por la computación de Eva y gracias al poder de DIOS se transmitía a los supervivientes de Edén.
Todos los caminos adoptados por el hombre
hasta alcanzar este último escalón
llevan a la misma conclusión:
El hombre encerrado en su propio sistema,
ese que inventa para poder sobrevivir.
Entended ahora que la realidad es
Ficción Organizada.
Al mismo tiempo, la noticia de la muerte de Raúl llegaba por una vía interna canalizada por los propios padres, que distribuían la información a todos los habitantes de la nave. «Raúl ha muerto, y se ha llevado consigo el contagio de Roy Cow. Después de varias pruebas realizadas se da como resultado la eliminación de todo rastro de la enfermedad».
Roger continuaba a la espalda de Venom, mirando el continuo goteo de la sangre. No supo bien el momento en que dejó de desear que aquella sangre fuera suya. Pero al percatarse de ese detalle supo que algo había cambiado. No deseaba su propia muerte. No deseaba ninguna muerte. Esperaba el momento de que Venom muriera y experimentar de este modo la tremenda soledad de ser el único hombre vivo, el último de una especie. Pero ahora ya no deseaba la muerte de nadie. Miraba como la cabeza de Venom se doblaba y hacía los últimos esfuerzos por mantenerse con vida. A su lado tenía una consola, podía pedir ayuda y un equipo robótico de urgencias acudiría de inmediato. Esperó indeciso.
Misato y Eva contemplaron lo cerca que se hallaban del núcleo de Alepharan. Analizaron la fuerza con la que llegaba hasta ellas la energía que emanaba de su centro. No debían pasar de allí, si lo hacían no habría vuelta atrás. La evolución se haría irreversible, imparable. Su físico tendría que mutar para soportar la nueva conciencia. Desaparecerían como lo que ahora eran. Y con ellas el resto de Edén. Pero el ansia por seguir era fuerte. El contagio no había desaparecido. Una muerte tranquila en los brazos de Dios era el mejor de los finales.
45 La decisión.
Misato telepáticamente conectada con el resto de los tripulantes difundía el mensaje que El Hijo de DIOS, la criatura virtual de Eva/Misato, transmitía:

Vosotros que penetráis y os confundís con el universo
Os bañáis en luz y respiráis el tiempo
Compartís las partículas fundamentales
Y soñáis todas las verdades

El hombre, unión definitiva de la nada
Evolución de si mismo, ordena y manda.
La decisión de despertar
La comprensión de lo real.

Las palabras, que llegaban a todos por igual, eran la definición esquemática de lo que en realidad penetraba en el interior de cada uno como hecho incuestionable.
Coincidía la información transmitida telepáticamente por Misato con una percepción extraña en las mentes de los supervivientes. La cercanía de Atum dejaba sentir en las personas una sensación de entrada de aire puro en los pulmones, de energía física renovada aunque llevasen horas luchando entre sí, percibían una relajación mental a propósito de lo que les rodeaba y de lo que ellos en sí eran, un bienestar y una despreocupación insólitas para el momento que estaban viviendo. La alegría que solo proporciona el recuerdo de la infancia.
El silencio había inundado la nave, la señal de alerta se había desconectado por sí sola y ya no se oían ni disparos ni gritos. El tiempo pareció detenerse.
Algo les había transformando. Junto a unos nuevos sentimientos y sensaciones que sutilmente se abrían paso por sus mentes cohabitaba la necesidad de morir, todos sin excepción estaban infectados. Sentían la dejadez de quien se deja caer por un torrente, hacia una cascada que lleva al vacío, descansar, tal vez dormir, amar y desaparecer. Reconocían la posibilidad de la salvación, pero y tal vez ahí radicaba la sanación, la indiferencia ante la muerte hacía que esta quedase aislada, si fuerzas de exigir vida alguna. No importaba vivir o morir, puesto que eso dependía del punto de vista. Y este había sido modificado, y ahora estaba siendo comprendido.

La decepción de un falso pasado
Se sustituye por la solidez de lo creado.

La vacuna que debía de ser la curación de Crow actuaba conjuntamente con el aumento de radiaciones que emanaba Atum. Su cercanía se convertía en riesgo y salvación a partes iguales pero la noticia del sacrificio de Raúl actuaba de detonante; alguien se había curado por lo tanto, los demás también podían. La vacuna se transmitía instantáneamente al mismo tiempo que llegaba la información.

Vuestra mente recurre a la tradición
La seguridad que da lo que ya funcionó.
El sacrificio de otro inocente
Abre un nuevo destino al creyente.

Roger miraba fijamente a Venom. Sostuvo su mirada durante unos segundos, la tez lívida del General sonrió. El militar pudo ver en sus ojos los pocos minutos que le quedaban de vida. Entonces supo que aquello ya no tenía sentido. La decisión de aquella vida debía tomarla ella misma. Pulsó la ayuda médica e inmediatamente un laser reconoció el cuerpo moribundo de Venom, en segundos una vía introducía sangre AB en su cuerpo. La maquinaria robótica de urgencias lo rodeaba y desplazaba hacia atrás al soldado, estabilizaba sus constantes vitales y le salvaba la vida en última instancia. Venom y Roger no dejaron de mirarse un solo instante.
La vacuna paró los pies de la infección en los planetas visitados. Poco después de iniciados los viajes temporales, los mismos infectados iniciaban otros con la vacuna. El mal no surtió el efecto esperado y desapareció antes de la total propagación.
Antes de que Misato hablara, Venom desvanecido ya lo intuyó, aunque fue Eva quien se adelantó y dijo lo que estaba en la mente de todos. La orden de parar nació como idea en la cabeza de todos los tripulantes de la nave al mismo tiempo.
Hay que detenerse. No podéis seguir, siendo lo que sois.
Efectivamente, la idea flotaba en las cabezas de todos los presentes. La sensación de transformarse en otra cosa si seguían avanzando era real, tangible. El efecto de abandonar la piel, de la posibilidad de dejarla caer y enfrentarse con el verdadero ser sacudía y trastornaba cada individuo.
Detengámonos un momento, pensemos un poco, – Habló Misato a toda la nave. -Lo estáis notando, ya sois diferentes. Penetra en vuestro cuerpo, tocando cada célula que os compone. Transformándoos. Apenas quedan treinta horas para la llegada y ya sabéis que no podéis llegar, siendo lo que sois.

Podéis ver. Ya sabéis
No hay obstáculos. Nunca olvidéis.
Habéis sido modificados
Vuestro genoma ha sido mejorado.

La transformación tuvo lugar mientras avanzaban en el espacio, como si avanzaran en el tiempo, a cientos de miles de años en el futuro, pero en parsecs/hora, una evolución acelerada de la que nadie hasta este momento se había percatado.
Al mismo tiempo, como si de una sola mente se tratara, todos supieron que lo mejor era parar el tránsito, recomponer lo que estaba ocurriendo. Los seres vivos que compartían este hábitat habían sufrido unos cambios gigantescos que, así mismo, habían asimilado con total naturalidad. Nadie había estado exento a ese salto evolutivo del que iban tomando conciencia poco a poco.
Los habitantes de Edén iban reuniéndose en los pasillos y salas de Edén, buscándose unos a otros con el deseo de reencontrarse con sus semejantes, les invadía la tranquilidad más absoluta de saber que no volverían a temer nada de un igual. Miraban con indiferencia las armas que segundos antes habían deseado usar contra cualquiera que impidiera la misión destructiva de llevar la muerte a toda la especie. Ahora se miraban entre sí, sintiendo la ingravidez que emanaba de su interior. Si alguno arrugó sus cejas, no era de preocupación puesto que una seguridad absoluta de paz se había adueñado de todos ellos, era debido a la memoria que, a semejanza de los sueños profundos, podían ser analizados, observados, revividos hasta el más mínimo detalle.
El silencio era el efecto del murmullo que nacía en sus cabezas. Alimentaban con el recuerdo la capacidad de superación que sentían como un hecho. Hombres, animales y EVA se reconocían a sí mismos y a los demás en una especie de igualdad consciente.
Al desaparecer los sentimientos de odio y furia se apreciaba con mayor claridad los nuevos dones adquiridos. Ahora aceptaban en su plenitud el poder para recordar cosas que solo daban por supuestas, como los recuerdos de otra personas con los que no tuvieron ningún tipo de relación. Recorría la espina dorsal una incipiente memoria colectiva que se iba depositando y penetrando en ellos hasta llegar a los niveles de posesión de una memoria de la especie.
Sorprendidos mas no extrañados, los supervivientes de la matanza que minutos antes se estaba produciendo se encontraban ahora bajo un efecto de hermanamiento y humildad al reconocerse como conjunto. Compartían la misma memoria y se añadían sutilmente las de sus antepasados más remotos, sin agobios, como algo evidente que siempre había estado ahí. A medida que estos efectos se asentaban en las mentes de todos, lo extraño era que no lo hubieran sentido antes. Sentirse así, tener ese don, era lo natural.
No necesitaban hablar, el simple contacto de sus manos expresaba todo un mundo de sensaciones y la información fluía entre las personas como agua por un torrente. Se veían en los ojos ajenos, comprendiendo que eran una misma cosa, apenas existían en superficie algo que los diferenciaba. No había nada que ocultar.
Los humanos somos tan sencillos, si me conozco te conoceré.
Comprendían por momentos, en rápidas visiones, que todo lo que era físico, toda la realidad que les rodeaba no era más que su propia mente, que lo mantenía unido, creíble. Temporal.
 La realidad dependiente del conjunto, siendo yo mismo el filtro que depura y coordina. –Estas palabras no tenía un origen claro, todos parecían tener los mismos pensamientos.
En los monitores y pantallas 3d de toda la nave aparecieron, al mismo tiempo, sombras que luego tomaron forma, la de cada uno de los componentes de la tripulación. Solo un ente asomaba por las pantallas y las proyecciones 3D, pero todos se reconocían a sí mismo en ella. Venom recordó la forma tantas veces vista en sus experimentos. Ahí estaba el «Ente que a todos se nos aparece», nosotros mismos, esperando a que demos el paso que nos lleve a la muerte.
Si seguimos avanzando desapareceremos repitió Misato.
Todos sabían aquello, todos oyeron aquello. La silueta lo demostraba. Apenas quedaba en cada uno algo que los diferenciaba de los demás. Todavía, en una mínima parte, eran individuos. Si seguían avanzando, quizás y era lo más probable, llegarían al mismo pensamiento, a la unidad mística con el universo y la parte humana que aún quedaba en ellos se negaba a aceptarlo.
Una pregunta nació en la mente colectiva que eran ahora. « ¿Debemos continuar? Si avanzamos desapareceremos, la materia que somos no será capaz de soportar el cambio que sufrirá la mente, moriremos: el objetivo del virus». Ahora, al ser una mente común, los enfermos habían contagiado al resto. En todos habitaba el virus, lo sabían, pero nadie hacía nada, nadie se aniquilaba, aunque todos lo deseaban. Pero la curación de uno es la curación de todos, y esto también cobraba fuerzas. Un impulso interior los obligaba a seguir hacia Atum, a introducirse en las manos de DIOS., que los esperaba en forma de materia cuántica. La necesidad imperiosa de saber más, de conocer el infinito aunque eso los arrastrase a la muerte los empujaba. La alegría del efecto sanador provocado por el sacrificio de Raúl los detenía
Venom, visiblemente mas recuperado y plenamente consciente, recordó y comparó aquella situación con la leyenda bíblica del árbol de la ciencia. «No comáis de ella, aunque lo necesitéis. Comed del árbol de la vida, disfrutad de lo que tenéis». «No comáis, no avancéis»… hasta que estemos preparados.
Se encontraban en este momento en la encrucijada que algunos años antes había planificado el propio Atum.
Nos llamó de un modo un tanto cruel, a la medida del hombre, transfiriéndonos una enfermedad que solo él podía curar, una enfermedad que recreaba metafóricamente lo que la propia humanidad había estado intentando hacer durante gran parte de su existencia, la propia extinción. Así nos obligó a mirar hacia nosotros mismos, para comprender que somos…Y hasta él, por casualidad o causalidad, hemos llegado buscando la ansiada cura.
Ahora nuestra decisión consiste en seguir avanzando para seguir recibiendo su divina influencia y desaparecer, alcanzar la pureza, la libertad en toda su magnitud, o ser lo suficientemente astutos como para parar y no seguir preguntando, conformarnos con el poder que nos ha otorgado, una conciencia más amplia de la realidad, el poder de la memoria, paso fundamental para seguir evolucionando, paso lógico para reconocer la realidad que habitamos además de entender la duda del tiempo, su negación. El tiempo es infinito; la materia es decir, nosotros, también.
La mente de Venom era atentamente recibida por todos en la nave. No necesitaba elevar la voz para saber que todos lo oían.

Proseguir para con DIOS formar la unidad
O parar y tener otra oportunidad.

La respuesta está dada. Hemos parado. Nosotros mismos o Atum nos detuvo, la inteligencia que poseemos o la que nos dio o tal vez el sacrificio de Raúl y el fin del Síndrome Dulson y lo que aprendimos de él. Quizás nuestra propia evolución, nuestra propia inventiva. Lo más probable es que sea el conjunto en espiral de todo esto.
Esta respuesta no tenía un origen claro. Todos pensaban lo mismo, todos se hablaban y escuchaban en perfecta armonía, sin un orden preciso. Como el mismo pensamiento, la comunicación era instantánea.

46 Regreso a Edén 1.61.
… Y el hombre se enfundó en su traje de piel y caminó.
Desgasto ropas que después tejió

Y al caminar olvidó la razón de existir.
Pues muchas veces por los caminos se volvió a vestir

Y cuando descansó no pudo más que recordar;
Que camino y piel son una misma cosa que se han de mezclar.

-Y el hombre olvidó más que recordar. Desgastó caminos que se han de mezclar. Susurró Roy a modo de conclusión, abrazado y acunando el cuerpo inerte de Raúl.
Roger Simony comprobó una vez más el buen estado de salud de Venom y lo dejó reposar. Personalmente se le presentaba mucho trabajo pues tendría que analizar los daños sufridos por la nave, el número de bajas y organizar los trabajos en equipo para el rápido restablecimiento de la normalidad en Edén.
Abandonó la estancia sin el menor remordimiento por lo que pudo haber hecho, con la impresión de ser otra persona con un viejo cargo que ya no entendía demasiado bien. Caminó como un espectro, una sombra de su antiguo Yo. Por inercia su mente esquematizaba los deberes del reordenamiento y puesta en marcha de las actividades que le concernían. Pero una cierta desgana le debilitaban las piernas. Ese trabajo que planificaba no deseaba, ni iba a hacerlo solo. El susurro cristalino que recorría su mente aumentaba en claridad y reconocía dentro de ese sonido las voces, más bien las entidades de sus compañeros de viaje. Podía comunicarse con ellos sin necesidad de buscarlos. Sugería una idea, ya no eran órdenes, y el conjunto obedecía o depuraba la idea para darle más profundidad y efectividad. Lo aceptaba y se alegraba de aquella situación de colaboración instantánea. No estaba solo para las labores que se había encomendando. Era fácil encontrar mentalmente a aquel que se hallaba cerca del lugar al que debía acudir y comunicarse con él. Era fácil descubrir que aquel ya estaba haciendo lo que se esperaba de él. No estaba solo, en absoluto, y eso lo llenaba de dicha.
La nueva conciencia que se abría ante los hombres era la de la hormiga, una recesión a nuestra naturaleza más primigenia: la autenticidad que da reconocerse como grupo, de aceptar como hecho primordial la hermandad entre seres de la misma especie. Nada de teorías, hechos, credos. Y pruebas conscientes. Un comportamiento de superorganismo con la comunicación telepática como herramienta común.
Junto al hecho de poseer la gran virtud del recuerdo, la posibilidad de regresar al interior de lo probable, para así obligar al presente y elegir el futuro. El dominio del Tiempo. Eva seguía allí para recordar, las posibilidades de este don. El encuentro en las cercanías de Atum había traído la virtud del recuerdo y como primera consecuencia el reconocimiento mutuo dentro de la misma especie, efectivamente, pero era solo el principio del amplio abanico de posibilidades que se abría a la raza humana.
Ya lo dedujo Venom a la luz de esta curiosidad estelar; >>La memoria es fundamental para saber de qué se sustenta la materia que por defecto creó la mente<> Para contemplar el límite debes sentir piedad.
»Prepararte para el vacío es definitivo.
»Tal vez lo que es, dependa de ti.

La voz de Misato y Eva se entrelazaban en perfecta sinfonía, separándose por sentimientos lo que decía una u otra en la mente de Venom, el cual se sentía inundado por una sensación de vuelta al hogar. No había nada que dejar, todo estaba aquí. Aquí encontraba a su mujer y a su hija, mezclándose sin un límite preciso, en un hogar hecho a su medida. Un lugar para el estudio y la comprensión. Para el recuerdo y para la eternidad.

48 Nuevo Edén.
Año 2510
La delgada línea que desprende el tiempo se diluye entre las manos del viejo general, Venom Floyd. La materia que lo acompaña necesita un nuevo hogar. Descansa en su jardín y observa a su mujer que le sonríe, que camina dulcemente hacia él y lo besa. Que apenas ha envejecido. Si comprendes mejor el comportamiento de cualquier elemento, más fácil es poder manipularlo. Misato conoce los secretos más íntimos del tiempo.
En los límites con D.I.O.S. Un hombre piensa en una mujer, y en su tecnológica descendencia; una nueva criatura, producto evolutivo del hombre por la gracia de D.I.O.S.
Piensa en su hogar, EVA; Una nave con vida y entidad propias, su propia hija. Al menos en su diseño. Piensa en su mujer y en EVA y en el nuevo ser que juntas han concebido, sin forma física propia ni entidad espiritual alguna, una nueva y exclusiva creación en todos sus aspectos, una especie en sí misma. Trasmisora de la palabra de Dios, pues consigue que la comunicación con El sea transparente y continua. Fiel reflejo de lo que siempre fue; La mujer y la Tierra, instrumentos, conductos, fusión única para contactar con DIOS. Ahora con conciencia propia. El Hijo de Dios.
Habla a las mentes de los hombres que abandonaron Edén y ellos desde cualquier esquina del universo repiten los mensajes que todos comprenden.

En la transformación eterna,
en el ir y venir de toda la energía que conforma la naturaleza,
durante los preciosos instantes
que dura una vida humana
cualquier cantidad de esa energía total
tiene la oportunidad de formar parte creadora de la realidad.

Desde la perspectiva que da el tiempo sin fin.
Queda claro la instrumentalidad que es el ser humano,
cuya labor final es la expansión lógica del universo.

Cualquier grupo animado
creado por la energía universal
tiene un sitio, un destino que cumplir
siendo el de la organización y ampliación consciente del universo
exclusividad humana.

El ser humano como metamorfosis momentánea de energía universal
ha de ser consciente del papel fundamental que se le ha otorgado.

El orgullo o la piedad deben quedar supeditado
al sencillo procedimiento de la creación.
A la búsqueda del equilibrio.
Desde lo más grande hasta lo más pequeño.

Actuar desde el punto de vista de un creador.
El trabajo de Dios debe ser placentero.
Organizad y construid para que el resultado
pueda evolucionar por si mismo.
Para posteriormente ser usado como soporte,
ayuda o complemento de un nuevo avance.

Los tripulantes enseñan al resto de su especie la nueva perspectiva evolutiva que se abre al hombre. Los que han estado cerca de DIOS han completado un ciclo y ahora repiten lo aprendido. Reciben el flujo informativo mediante Misato y Eva y ellas a su vez del Hijo de Dios, la criatura virtual fruto de su fusión y del aliento de DIOS.
Un aliento demasiado poderoso. La distancia de seguridad, a la que se encuentra Edén impide que la transformación de los que están en su interior termine en un colapso. Pero el constante fluir de partículas a través de sus cuerpos puede hacer perder la perspectiva del momento actual, la perspectiva del tiempo.
Eva ha cerrado casi completamente toda su estructura. Desde el exterior la imagen de Edén se asemeja a un planetoide. Necesita cubrirse para protegerse de las radiaciones constantes de DIOS. Se protege y protege, a los hombres que en peregrinaje llegan para recibir la bendición de DIOS y evolucionar, de su excesiva influencia y adopta una forma que será muy útil para el mantenimiento de estaciones permanentes en otros sistemas planetarios. Satélites vigilantes de otras formas de vida, de otros planetas o sistemas. Ya se usa este modelo reinventado por Eva. Ahora entendemos otros satélites parecidos, como la Luna de la Tierra o Phobos de Marte. Artificiales como Edén.
¿Dónde se encuentra esa civilización predecesora de la actual? ¿Nos siguen observando? Existen innumerables pruebas de esta civilización en todo el universo explorado.
El encuentro parece ser una opción que depende exclusivamente de ellos.
La Tierra al fin está a salvo. La recuperación ecológica ha sido total y vuelve a ser cuna, escuela y hogar de la gran diversidad de especies que siempre tuvo. La Tierra revive completamente sana. El extraño virus que en si era el hombre, logró mutar y hacerse benigno.
El planeta Tierra crece de nuevo, sin interferencia humana. Se rehace en soledad, vigilado de cerca por los hombres, los nuevos Dioses.
Nuevas y antiguas especies regeneradas la pueblan y desde el silencio y la invisibilidad el hombre evolucionado la observa, la nueva ley es dejar hacer, el planeta que nos había dado la vida crece ahora desde una nueva conjugación, y algunos hombres ahora tan distintos de aquellos de hace doce mil años, con una evolucionada recombinación genética, como en el Edén primigenio, lo vuelven a habitar.
Ellos estarán durante un tiempo en comunidad con nosotros pero poco a poco se irán quedando solos, y como un lejano recuerdo quedará en forma de mitología nuestra común convivencia, después serán libres para actuar. Una nueva y especial evolución que nos será útil cuando llegue el momento, ya que al tener un desarrollo diferente podrá aportar nuevas situaciones, nuevos campos, nuevas perspectivas de la realidad.
Mientras vigilaremos, como luces que aparecen y desaparecen de los cielos o en extraños aparatos voladores, a través del tiempo observaremos, guiaremos a los hombres sutilmente sin alterar su evolución natural. Serán vigilados y observados por el hombre que aprende a vivir sin el extraño concepto del tiempo, que aprende y se introduce en una nueva realidad. Que puede predecir, manipular o viajar físicamente a su pasado, que puede reestructurarlo y que puede comunicarse con su futuro, predecirlo o fabricarlo.
.-Ahora descubrimos; Los Jinas siempre fuimos nosotros. Nosotros nos ayudábamos en nuestro devenir, nosotros nos corregíamos en nuestros errores y desde las sombras nos castigábamos. ¿Cual fue entonces el camino? ¿Quién lo escribió primero? Eso carece de importancia. Todo gira en espiral, todo se vuelve sobre si mismo una y otra vez..-
Desde un mismo momento, puntual, exclusivo, el presente que se hace eterno; la conciencia deshace el tiempo a voluntad.

49 El viejo
En el bosque principal de Nuevo Edén, con el sonido de pájaros y el frescor de la humedad, con el viento bañando su cuerpo, el anciano entiende las dudas del tiempo y recita pausadamente:
«Madurez inexpresiva en la contemplación de lo vivido,
el recuerdo exacto de las mayores torpezas.
»Todo se revelaba estrecho, sin movimiento.
»Abocados sin remedio al furor instintivo de la violencia.
»Hermosas criaturas se devoraban entre sí,
»Torciendo los inquietos arcos del futuro.

No esperaba que nadie entendiera aquellos versos, el tampoco los entendió cuando Raúl «El Héroe Niño» se lo envió. Ahora comprendía que aquello era para este momento, una visión del paseo que esta civilización humana se dio por el tiempo.
Raúl Rabindahanat Noriega el mayor héroe, el que nos salvó ¿Qué secretos te llevaste contigo?

»La tolerancia esquiva que nos volvía sutil.
»La huella de un pasado eterno que no conocíamos.
»La inocencia en un medio hostil que nos devoraba.
»La tremenda desgana a favor de lo oculto.
»El miedo a la soledad.
»El corazón roto.
Raúl para Venom
El eterno contorno de los ojos cansados, insondables… Para Venom Floyd todo se acababa en el momento que todo empieza, como aquel relato del joven Frederick K. Nilson, el antes y el después adquieren su verdadero significado.
Había dispuesto en el bosque central de «Nuevo Edén» una C.A.M.A. especialmente diseñada por él, unificando los elementos mecánicos en las secuencias genéticas de las plantas, para así provocar viajes temporales, con poco esfuerzo mental, hacía sus propios recuerdos. Su cerebro no evoluciono como el resto, su retraso le impedía moverse con naturalidad por el tiempo, necesitaba de las máquinas para poder viajar. Era el precio que tenía que pagar por las mentiras, por los sacrificios. Y no le importaba, era justo. Todo el jardín era una máquina natural de alteración de masa, gracias a ella podía traspasar el tiempo, observar su pasado y guiarse. Su memoria era su tique de viaje.
En la distancia se ve a si mismo dormido, sufriendo aquella extraña enfermedad neuronal, que pudo haberlo matado.
Hacía demasiados años.
Se mantenía prudentemente alejado, para que intuyera pero no tuviera certezas absolutas. Observándolo. Observándose.
Sabía que si el niño que fue, experimentaba demasiado en esos momentos de catalepsia, prisionero de su propio cuerpo, estaría jugando peligrosamente con un aceleramiento evolutivo de su mente debido a su propia y actual cercanía a Atum y su cuerpo pasado no estaría preparado para seguirlo, por tanto existía un alto grado de disolución de su materia, de muerte. Eso le preocupaba. Por eso desde el rincón fresco de un futuro incierto le asustaba, pero también le enseñaba. Como un ente desconocido, desde la lejanía, le enviaba sutiles mensajes.
Comprendió y recordó como intuía que era el mismo quien le hablaba desde el final del túnel. Ahora, sutilmente le daba las primeras pistas que habría de seguir en su vida, su propia vida, para llegar hasta aquí, hasta este preciso momento.

49 Epilogo I
Los viajes temporales son viables mediante la memoria genética, con el recuerdo sanguíneo podemos recuperar momentos de vidas pertenecientes a nuestros antepasados. No solo eso, además es posible una comunicación fluida e incluso un viaje físico como fue el caso de Frederick K. Nilson.
La comunicación se realizará mediante sutiles envíos de información en canales tales como los sueños o pensamientos que el individuo receptor creerá propios. Para ello el emisor ha de recuperar la memoria del instante, colocarse en el lugar del receptor hasta lo más íntimo, no dudar que lo que se está haciendo es efectivo.
Así he pensado en enviar todo lo acaecido a un pariente lejano en el tiempo, alguien con aspiraciones a escritor que plasme el viaje de Edén a Atum así como lo ocurrido desde su época hasta la actualidad. Creo que será divertido.
Hace varios días recibí un manuscrito de una novela publicada en 2011 de titulo «Regreso a Edén 1.61» en ella se transcribe con perfecta literalidad todo lo aquí ocurrido. El viaje temporal con la información tuvo éxito.
Ahora me pregunto si el escritor del siglo XXI recibió mi mensaje o si soy yo una de sus predicciones que el tiempo volvió real. En cualquier caso todo es posible si tenemos en cuenta el teorema de la justicia absoluta.

Fechas.
Año 2.392: Era de Acuario. 300 años desde nuestra Era. Edén Llega a Atum.
30 años antes Dulson pasa por las cercanías de Alepharán. 2.362
2.012 Colapso capitalista y ecológico en la Tierra. Tormenta. 1er Final.
2.027 Apophis. 2º Final.
2.096 Motor de Hidrógeno
2.127 Nuevo Capital
2.121 1ª Independencia de la Tierra
2.125 – 2.208 Guerras Ecológicas
2.151 Motor Gravitatorio
2.208 – 2.234 Paz de las Galaxias. (2.232 Alexander – Nilson)
2.342 2ª guerras ecológicas o guerras gen.
2.360 Viaje de Dulson. 2.362 Regreso. (Nilson)
2.362 Virus.
2.389 Fin de las guerras gen.
2.392 Era de Acuario.
2.510 Nuevo Edén.
Índice:
Intro. Dos finales. Pág. 1

Texto de Ángel. Pág. 6

1 voluntario. Pág. 7

2 Alepharan. Pág. 20

3 Dulson. (30 años antes 2342). Pág. 27

4 Venom. Pág. 35

5 Ángel. Pág. 41

6 El problema. Pág. 46

7 El virus. Pág. 52

8 Misato. Pág. 64

9 La teoría. Pág. 74

10 Conversación. La tripulación 1ª parte Pág. 68

11 Conversación. La tripulación 2ª parte Pág. 76

12 Jinas / Metaidea. Pág. 82

13 Atum. Pág. 86

14 El plan. Pág. 92

15 Edén. Pág. 94

16 Historia. Pág.101

17 Grabaciones Pág.107
18 Militares y científicos. Pág.110
19 Roger Pág. 113
20 La misión Pág.117
21 Eva Pág. 130
22 Frederick K. Nilson. Pág 134
23 Información y Experimento Pág.146
24 Eva, Misato, y Venom. Pág. 154
25 La tripulación 3ªparte Pág. 169
26 La tripulación 4ª parte Pág.177
27 Recuerdos. Pág.181
28 Infección. Pág. 187
29 Teoría del escalón. Pág. 192
30 El informe. Pág. 193
31 La mentira. Pág.202
32 La tripulación 5ªparte. Pág. 207
33 Piloto. Pág. 210
34 La conciencia génica pág. 223
35 La tripulación 6ª parte Pág. 224
36 La tripulación 7ª parte Pág. 229
37 Conclusiones Pág. 232 La fe
38 La tripulación y la Tierra. Pág. 236
39 El trayecto Pág. 240
40 El soldado Pág. 245
41 El niño 248
42 El trayecto 2ª Parte Pág. 255
43 Raúl Pág.258
44 Efectos Pág. 262
45 La decisión Pág. 265
46 Regreso a Edén. 1.61 Pág. 274
47 Un nuevo hogar Pág. 280
48 Nuevo Edén Pág. 288

49 El viejo. Pág. 293

50 Epílogo Pág. 296

Fechas Pág. 297
Índice. Pág. 298

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